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Abbey Road (The Beatles, 1969)
POP. Este sería el último disco que grabarían The Beatles. Let It Be saldría después, pero lo grabaron antes que este. Fue el colofón a toda una carrera. Un colofón matizable a día de hoy, pero al fin y al cabo una adición básica a su cancionero. Un trabajo complicadísimo de llevar a buen puerto por la tensión insoportable que gangrenaba al grupo en esos momentos terminales.
Los cuatro apenas se hablaban y aun así hicieron el esfuerzo de meterse en el estudio para intentar tocar como una banda todo lo que pudieran. John hacía tiempo que se había saltado una de las reglas de oro, como era no dejar a las parejas entrar en el estudio de grabación. Yoko Ono no había faltado en el mismo con sus susurros viperinos al oído de Lennon desde ese White Album, que ahora se veía tan lejano. Sin embargo, no había pasado ni un año y esa intromisión fue una de los muchos detalles que acabarían desintegrando al cuarteto. Tras un accidente de tráfico de la pareja, John llegó a instalar una cama en el estudio para que Ono pudiera seguir el proceso creativo.
Incomodidades y tensiones que no los desviaron de su objetivo. Y es que la banda pretendía despedirse por la puerta grande. Motivo que está detrás del hecho de que este Abbey Road acabara teniendo una estructura tan extraña. Reconozco que, para mí, ese medley en la cara B le rebajó un impacto que me parecía aplastante conforme iba escuchando joyas inmarchitables del nivel de "Come Together", "Something", "Octopus's Garden", "I Want You (She's So Heavy)" o "Here Comes the Sun". No estamos hablando de baratijas. Entre las mencionadas, se encuentran las, más que posiblemente, dos mejores composiciones de Harrison y alguno de los temas más innovadores y avanzados que hicieron nunca, como esa "I Want You...", que bebe de la música clásica y anuncia lo que iba a ser la oscuridad gótica e incluso el noise.
Sin embargo, toda esta aprensión inicial queda borrada de un plumazo en cuanto las escuchas completan los nexos necesarios para entender que estamos ante un bloque de un nivel y una coherencia aplastantes. Eso no quita que este epitafio no me acabe pareciendo tan maravilloso como casi todo el mundo vocea. En la época recibió críticas más bien tibias y ha sido el tiempo el que lo ha ido colocando en su pedestal, pero sinceramente, a pesar de todas las glorias que alberga y del papel central que ocupa en la cultura occidental, creo que sus peros no le dejan tocar el cielo con las dos manos. Puede resultar hasta de mal gusto decir esto, pero sí que le veo un puntito algo decepcionante. Una minucia, porque aun así, ¡qué discazo el Abirroud!
★★★★★
Total: 47 min.
Estamos ante uno de los discos con una de las portadas más icónicas de la historia del rock. Una portada con nombre y apellidos que hace de ese paso de zebra lugar de peregrinación para inmortalizar la imitación de rigor. También se trata de una foto cargada de simbología, o al menos eso es lo que han forzado los seguidores de la famosa teoría de la conspiración conocida como Paul Is Dead.
Según ellos, en esta foto es donde podemos encontrar más material para reforzar sus ideas. El paso cambiado de Paul, el hecho de que vaya descalzo, la indumentaria de sus compañeros simbolizando diferentes figuras en una procesión funeraria... Incluso la matrícula del VW Escarabajo de la foto, LMW 28IF es usada como prueba "irrefutable" por esta gente. 28IF sería la edad de Paul si (if) estuviera vivo, mientras que LMW dicen que significa Linda McCartney weeps o widow (Linda McCartney llora o viuda). No es muy convincente, creo, pero el que quiera que lo rumie.
Por otra parte, siempre me he preguntado si todas estas ideas peregrinas no serían algo fomentado de alguna forma por el grupo. Al fin y al cabo ni Paul tenía por qué ir descalzo ni creo que esto les perjudicara en términos de aura o ventas. No sé, a lo mejor en la actitud del grupo podríamos encontrar la auténtica conspiración.

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