Jarboe es la fuerza más decisiva en el tercer disco de los neoyorquinos. Nacida en Mississippi y criada en Nueva Orleans, huyó de sus raíces sureñas en pos del sueño artístico de la Gran Manzana. Allí vio hecho realidad su sueño de codearse con lo más afilado y underground de la vanguardia artística, gente como Lydia Lunch, referentes de una forma de arte extrema y personal. También llegó buscando a la voz que había detrás de ese "Filth" (1983) que había removido las entrañas del rock más visceral. Y así fue como se dio de bruces con Michael Gira. Toda una decepción, afirma socarrona. Si se esperaba algo no era este yonqui rubio, alto y escuálido con el que se topó.
sábado, 4 de julio de 2020
Avaricia
Jarboe es la fuerza más decisiva en el tercer disco de los neoyorquinos. Nacida en Mississippi y criada en Nueva Orleans, huyó de sus raíces sureñas en pos del sueño artístico de la Gran Manzana. Allí vio hecho realidad su sueño de codearse con lo más afilado y underground de la vanguardia artística, gente como Lydia Lunch, referentes de una forma de arte extrema y personal. También llegó buscando a la voz que había detrás de ese "Filth" (1983) que había removido las entrañas del rock más visceral. Y así fue como se dio de bruces con Michael Gira. Toda una decepción, afirma socarrona. Si se esperaba algo no era este yonqui rubio, alto y escuálido con el que se topó.
lunes, 7 de diciembre de 2015
Es mejor consumirse...
NU METAL/HARDCORE. Pulkas es nu-metal. Engrosan sin problemas la nómina de artistas que juguetean con los riffs más pesados y las dinámicas más manidas e ingenuas del rock. Toda esa oleada que sobrevino al grunge y que lo convirtieron en algo a reivindicar. Nada defendible por tanto. Al menos a priori.
Lo curioso de esto es que si todo este plastiquete de chándal-rock lo haces arder con la flama de Pantera y lo avivas con leñazos hardcore y unas gotas de gasolina hip-hop, la fogata prende y llega incluso a calentar. No vas a encontrar en "Greed" al grupo definitivo, ni nada que te cambie la vida. Esto es solo el testamento prematuro de un grupo que se inmola sin más aspavientos que una voz iracunda y una música alambrada, cortante y que no busca ni excusas ni un momento para recuperar el resuello.
Entre Unsane y Godflesh, Sepultura y Deftones, Pulkas refulgieron por un instante con una luz cegadora para apagarse en lo que dura un suspiro. Un hálito agónico y sanguinolento.
★★★☆☆

