
The Mandé Variations (Toumani Diabaté, 2008)
MUSICA MANDÉ. Es sonar la primera pieza, con esa kora tintineante, y quedamos derretidos. Es un sonido único que yo describiría con la imagen imposible de la lluvia cayendo sobre un arcoíris en medio del desierto. Un sonido con personalidad capaz de levantar una atmósfera totalmente envolvente. Un telar de una riqueza que me hace plantearme de inmediato si no estoy ante una música con un peso y una presencia equivalentes a las mejores piezas de Bach.
Un paralelismo que hago en mi primera escucha, créanme, sin acordarme de que este disco se titula, precisamente, las variaciones mandé. Un juego interesantísimo, voluntario o no, con esas Variaciones Goldberg del compositor de Eisenach. Y como en esas partituras para teclado solo, Diabaté se empeña en meternos en su mundo con la única ayuda de su humilde kora. Humilde, pero dueña de un poder emocional inigualable.
Al menos es lo que consigue en los dos primeros temas. Veinte minutos de auténtica ambrosía líquida. Otra cosa es prolongar el efecto más allá. Al principio parece que cuesta algo más. Sin embargo, la verdad acaba revelándose conforme lo seguimos intentando. Ahí está ese panegírico hondísimo que despliega en "Ali Farka Toure" o esa cascada multicromática que es "Kaouding Cissoko".
Luego vendría la segunda parte, que se abre con una "Ismael Drame" casi cantabile, que Diabaté dedica a su guía espiritual. Prólogo ritual y hermosísimo para una recta final en la que nos deleita con los arabescos casi jazzísticos de "Djourou Kara Nany", las falsetas casi flamencas de "El Nabiyounia" y ese cierre —con cita a Morricone incluida— mediante una muy luminosa "Cantelowes", que se lleva la música de esos westerns a las arenas del Sahel. Piedrecitas coloridas que van edificando escucha a escucha este monumento a la música griot y a las raíces más profundas de todo un pueblo.
Un álbum, en definitiva, que parece entrar muy fácil, que se va haciendo más impenetrable con las siguientes escuchas y al que te acabas rindiendo en cuanto te abandonas y dejas de luchar contra sus estructuras circulares y aparentemente aleatorias. Viene de una tradición a la que somos ajenos en Occidente, pero no me cabe duda de que merece ser calificado como hito sin paliativos. Volviendo al principio, lo diré sin miedo a exagerar: música clásica, señoras y señores, música clásica.
★★★★☆
1 Si Naani 10:31
2 Elyne Road 8:50
3 Ali Farka Toure 6:20
4 Kaouding Cissoko 6:27
5 Ismael Drame 5:45
6 Djourou Kara Nany 6:53
7 El Nabiyouna 6:03
8 Cantelowes 6:57
Total: 57:46








