martes, 18 de agosto de 2026

Poseído por el neón

Big Time (Tom Waits, 1988) [DIRECTO]

CANCIÓN DISLOCADA. Una oportunidad de acercarse a la sensación de un directo de Tom Waits no debe desperdiciarse, y esa es la razón de ser de este disco espeso, crujiente y agrio que, por supuesto, no consigue su objetivo. O sí, siempre que no esperes lo que no debes.

Por muchas opiniones enfrentadas que instigue este trabajo, creo que es indiscutible que es una experiencia más que interesante. El disco recopila tomas de dos shows diferentes de su tour del 87. En él queda claro el modus operandi del de Pomona. Sus conciertos son momentos en los que crear a partir de un boceto, de deconstruir lo deconstruido y de sumergirse en la interpretación como el actor que siempre ha llevado dentro. Con canciones que no van más atrás de ese Blue Valentine (1978).

Con esa mirada desafiante y siempre hacia delante del artista, comprobaremos cómo las canciones que se tambaleaban en los discos de estudio están rotas aquí y las que estaban rotas están hechas añicos y pisoteadas. Por eso siempre recomendaré acercarse a esto después de contar con un buen bagaje paladeando y entendiendo la música de Tom Waits. De acuerdo, esto no es apto para no iniciados. Y para los que ya crean sabérselas todas, un consejo: déjense llevar y no pretendan que el cantautor dislocado ejerza de frío guía turístico. Tampoco digo que con esta premisa se pueda disfrutar esto a tumba abierta. Ni su sonido ratonero ni las tomas escogidas se pueden pasar por alto.

La buena noticia, sin embargo, es que hay una película de esta gira con el mismo título que este disco. Ahí sí que se podrán hacer una idea de la potencia artística de este auténtico genio. Aquí menos. El setlist varía bastante entre película y álbum, y en este último hay dos canciones que no encontrarán en sus discos de estudio. Una buena noticia, pero Waits casi exige el poder verlo además de oírlo. Sí, me quedo con la película, pero, desde luego, no desdeño este constructo contrahecho y deliciosamente desagradable. 

★★☆☆

1 16 Shells From a Thirty-Ought-Six 4:17
2 Red Shoes 4:19
3 Underground 2:35
4 Cold Cold Ground 3:27
5 Straight to the Top 2:48
6 Yesterday Is Here 2:42
7 Way Down in the Hole 4:43
8 Falling Down 4:15
9 Strange Weather 3:35
10 Big Black Mariah 2:59
11 Rain Dogs 3:36
12 Train Song 4:30
13 Johnsburg, Illinois 1:30
14 Ruby's Arms 4:54
15 Telephone Call From Istanbul 4:18
16 Clap Hands 4:57
17 Gun Street Girl 4:01
18 Time 4:10

Total: 67:36 

 

Big Time (Tom Waits/Chris Blum, 1988) [VÍDEO]

 

OPERETA INFERNALBig Time, el disco en directo, no es más que una de las patas del proyecto que pergeñaba Waits a finales de los 80. Este se completaba con una película que plasmara lo que sucedía en los conciertos de la gira de Franks Wild Years (1987), con el añadido de una especie de trama trufada de viñetas oníricas de difícil explicación. Una gira que recogió como ninguna otra la parte más teatral del cantautor, el cual representaba su papel con una convicción y una maestría al alcance de muy pocos. La película fue dirigida por Chris Blum y, por su calidad, yo la colocaría casi casi al nivel de esa Stop Making Sense (1984), la mítica cinta de Jonathan Demme que retrata a los Talking Heads en vivo.

Sé que puede resultar exagerado, y seguramente lo será, pero por muy inconexa y trabada que sea la película de Blum, resulta irresistible en muchos de sus casi 90 minutos. Un viaje al mismo corazón de la trilogía más reciente de Waits. En la cinta, sus obras maestrísimas Swordfishtrombones (1983), Rain Dogs (1985) y el ya mencionado Franks Wild Years se hacen carne y sus personajes, podemos decir que cobran vida. En un escenario mínimo, pero terriblemente evocador, con unos colores y texturas que nos remiten a todo un David Lynch y con una puesta en escena y una fragmentación argumental, sónica y de perspectiva deudoras, permítanme la exageración, de Samuel Beckett.

Las interrupciones constantes, las bajadas de volumen por cambiar la perspectiva del escenario a cualquier otra parte y la heterodoxia general de la cinta pueden resultar algo molestas. Sin embargo, a poco que conozcas el tríptico que contiene los ingredientes de esta obra de locos, comprenderás que no podía ver una aproximación mejor. El marco incomparable para un Waits pletórico en lo vocal y lo actoral. Todo un festival de convulsiones anatómicas, vocales y musicales, estas últimas por parte de una banda sensacional. Entendiendo este estado de gracia como la capacidad para producir una música abollada, bulbosa y perfecta(mente desagradable).

Más que un complemento, estamos ante el meollo del Waits de los 80. Si no han visto la película, no sé a qué esperan. Eso sí, se hace necesario un consejo fundamental: no esperen revisitar lo ya conocido y déjense zarandear. Tom Waits nunca ha servido para ser un aséptico guía turístico. Abandónense a la vorágine. Si lo hacen, les garantizo un viaje que podrán contar a sus nietos.

 1 Just Another Sucker on the Vine
2 Franks Wild Years
3 Shore Leave
4 Way Down in the Hole
5 Hang on St. Christopher
6 Telephone Call From Istanbul
7 Cold Cold Ground
8 Straight to the Top - Vegas
9 Strange Weather
10 Gun Street Girl
11 9th and Hennepin
12 Clap Hands
13 Time
14 Rain Dogs
15 Train Song
16 16 Shells From a 30.6
17 I'll Take New York
18 More Than Rain
19 Johnsburg, Illinois
20 Innocent When You Dream
21 Big Black Mariah

Total: 87 min.

Xxx 

VÍDEOS RELACIONADOS


 
 

lunes, 17 de agosto de 2026

El maestro y el gorrión

Chante Raymond Asso (Édith Piaf, 1955) 

CHANSON. Raymond Asso había visto el éxito pasar de largo hasta que conoció a una tal Édith Giovanna Gassion. Corría el año 1935 y en ella encontró la voz perfecta para sus historias trágicas, costumbristas y desgarradas. Es bien conocido que su relación iba más allá de lo meramente profesional y de alguna forma eso acababa notándose en esas canciones.

Aquí nos encontramos grabaciones de algunas de las letras del autor musicadas por gente diversa. Cubren el periodo de1936 a 1939, etapa iniciática para la Môme. Lo realmente frustrante es averiguar cuándo fue editada esta colección. Por más que investigo no logro encontrar un acuerdo unánime. La fecha más plausible, según la fiabilidad de las fuentes consultadas, parece ser 1955, aunque también me encuentro documentos que datan el disco en 1954 e incluso en 1945. 

En cualquier caso, lo que parece claro es que estamos ante algunos de los registros más antiguos de la Piaf. Y no sé, será por eso, será por su dramatismo desaforado y algo naíf, pero no me llegan como su obra de los años cuarenta en adelante. Es difícil poner pegas a la parisina, lo sé, pero dentro de mis preferencias esto no estaría entre lo imprescindible. Y el sonido tampoco ayuda, por supuesto. Aun así, más interesante de lo que puedo reconocer.

★★☆☆☆

A1 Un jeune homme chantait
A2 Paris-Méditerranée
A3 Le contrebandier
A4 Browning 🕱
B1 Le grand voyage du pauvre nègre
B2 Le petit monsieur triste
B3 Elle fréquentait la rue Pigalle
B4 C'est lui que mon coeur a choisi

Total: 26 min.

La vida es puro teatro

Le bel indifférent (Édith Piaf, 1953) 

TEATRO. Grabación en audio de la obra de teatro que Jean Cocteau escribió para Piaf en 1940. La cantante interpreta a la protagonista, que en el único acto de la obra realiza un monólogo desesperado que es en toda su hondura y sus contradicciones el epítome del amor desgastado y de las relaciones al borde del colapso. 

Sin duda, faltan las imágenes, las cuales tenemos que imaginarnos si queremos ver a Édith. Otra opción sería intentarlo con el cortometraje que Jacques Demy realizó en 1958, el cual (me imagino que) no será lo mismo, por supuesto.

 

A Le bel indifférent
B Le bel indifférent

Total: 

Mes grands succès (Édith Piaf, 1954) [RECOPILATORIO]

CHANSON. Con los discos de esta época se hace difícil diferenciar un recopilatorio de un álbum creado para la ocasión. La mayoría de ellos solían nutrirse de canciones ya publicadas en disco pequeño, el formato dominante. Tampoco es fácil encontrar adjetivos para diferenciar los diferentes trabajos que la Piaf fue esparciendo en esta época dorada para ella que fueron los 50.

Aquí tenemos uno más de ellos. Una colección de canciones maravillosa en la que el pequeño gorrión despliega su trino inigualable como siempre. Lo digo así, sin darle mayor importancia, como si fuera tan fácil, pero es que al presenciar cómo la parisina se desliza sin esfuerzo por partituras de almíbar como "Soeur Anne", "Et moi", "Les amants de Venise" o "La goulante du pauvre Jean", parece que esto pueda hacerlo cualquiera. Craso error, lo sé.

Las tres últimas me dejan algo frío, lo admito, pero esta colección está llena de fantasía y sueños, las cosas que acaban imponiéndose a la gris realidad. Así de estupendo puede ser pasar media hora con una de las mejores cantantes de todos los tiempos.

☆☆★★★

  1. Soeur Anne
  2. Heureuse
  3. N'y va pas, Manuel
  4. Et moi (4*)
  5. Les amants de Venise (4*)
  6. La goualante du pauvre Jean
  7. Johnny, tu n'es pas un ange
  8. Le «Ça ira» 
  9. Bravo pour le clown!
  10. L'effet qu'tu m'fais
 Total: 30 min.
 

domingo, 16 de agosto de 2026

El vals del amor

Hits From "La p'tite Lily" (Édith Piaf, 1951) [BANDA SONORA] 

CHANSON. Banda sonora de la comedia musical de Marguerite Monnot y Marcel Achard. La compositora y el letrista redondean una partitura de un romanticismo extremo que le va como un guante a una Édith Piaf pizpireta, vivaracha y profunda como de costumbre. Una artista que vive estas historias como solo ella ha sabido hacerlo, dejándose acompañar en un par de números por el gran Eddie Constantine. Un contrapunto inédito y curioso para la voz del gorrión.

Tal vez un poco demasiado dulzona, muy producto de su tiempo y demasiado alienígena para nuestros oídos, pero indudablemente irresistible. Esta obra gana con las escuchas, aunque, siendo sinceros, no acaba de sobreponerse a sus pequeñas pero notables máculas. Lo cierto es que me suena demasiado lejana, incluso para la música de la Piaf, ya de por sí añeja. Será por eso que la balanza se me decanta por el lado de lo tibio y lo acabo castigando de manera despiadada. ¿Injusto? Seguro que sí. En cualquier caso, está clarísimo, esto no es una de las obras esenciales de la parisina.

★★

A1 Avant l'heure
A2 Demain (Il fera jour)
A3 Rien de rien
A4 Du matin jusqu'au soir
B1 L'homme que j'aimerai
B2 La valse de l'amour
B3 C'est toi
B4 Si, si, si, si

Total: 24 min.

Integrando al solista en la narración

 
Título: Concierto para violín en re mayor, Op. 61
Título original: Konzert für Violine und Orchester in D-Dur, Op. 61
Autor: Ludwig van Beethoven
Año de composición: 1806
 Género: Concierto para violín
 

Grabaciones de referencia:

 

  • Violin Concerto (in D) (Jascha Heifetz / Charles Munch / Boston Symphony Orchestra, 1956)
  • Beethoven: Violin Concerto, Op. 61 (David Oistrakh / André Cluytens / Oschestra National de Radiodiffusion Française, 1959) 

 

Entramos en otra obra más que importante dentro del canon beethoveniano, el Concierto para violín en re mayor, Opus 61. Una pieza en la que el genio de Bonn vuelve a fijarse en las formas clásicas de sus predecesores para desarrollar su propia visión, que sería la que acabaría mandando en el futuro. El molde en esta música sigue siendo muy reconocible. Otra cosa es la escala, el tratamiento del solista y su relación con la orquesta, puntos donde Beethoven deja su sello para la eternidad.

En cuanto a la escala, el primer movimiento ronda los veinticinco minutos. Unas dimensiones enormes que se deben al tiempo que se toma el compositor para elaborar sus ideas, crear tensión y construir grandes arcos, esto es, mantener una idea en el tiempo hasta hacer que la tensión, el desarrollo y la resolución se perciban como un recorrido unitario en lugar de como episodios independientes. Algo que se suma a la idea de que, como con la Heroica, el alemán estaba componiendo ya a una dimensión monumental.

Siguiendo con el papel del violinista, sin dejar de potenciar su virtuosismo, Beethoven se centra en que dialogue con la orquesta "comentando" lo que acaban de hacer sus acompañantes, desarrolle motivos y cante líneas más largas. En definitiva, que el violinista sea un personaje con verdadero peso en la obra y no un mero adorno que se limite a dar espectáculo.

Lo que enlaza con su relación con la orquesta, en la que no solo se potencia el diálogo y los intercambios entre ella y el violinista, sino que, con Beethoven, la orquesta deja de ser solo un marco para el lucimiento del solista y se convierte en un organismo sinfónico autónomo con peso específico, de tal manera que cuando, por ejemplo, introduce el primer movimiento, el violinista entra en un conjunto que ya está en marcha y funcionando a la perfección.

Todo esto sin menospreciar la importancia de un buen violinista en este tipo de composición. Ha habido muchos en la historia que han grabado con solvencia y emoción esta partitura, pero hay que elegir, está claro. En este caso me he decantado por paladear las grabaciones de David Oistrakh con la Orquesta Nacional de Radiodifusión Francesa, dirigida por André Cluytens, por un lado, y la de Jascha Heifetz con la Orquesta Sinfónica de Boston, dirigida por Charles Munch. Grabaciones de 1958 y 1955 respectivamente.

Grabaciones magníficas las dos, en las que podemos disfrutar de la elegancia y la solemnidad apabullantes de Oistrakh y de la precisión endiablada de Heifetz. Dos formas diferentes, pero complementarias, de gozar de una pieza fundamental para el repertorio de violín con orquesta. Tanto que no sé con cuál quedarme. Si con ese violín en primer plano que capta toda tu atención con Oistrakh o con ese equilibrio mayestático entre solista y orquesta que proponen Heifetz/Munch. Es imposible decidirse, ni falta que hace, la verdad. 

♪♪♪

I. Allegro ma non troppo
II. Larghetto
III. Rondo. Allegro 

sábado, 15 de agosto de 2026

Nunca soporté a ese perro

Franks Wild Years (Tom Waits, 1987)

 

OPERETA DISLOCADA. Tom Waits se mueve como pez en el agua en este disco. Con la libertad creativa a tope, se revuelca y se recrea en una variedad estilística que convierte en el cajón de sastre perfecto para picotear. Todo con el hilo conductor de lo roto, lo esbozado, lo metálico. Todo eso que empezó a utilizar desde los tiempos de Swordfishtrombones (1983) y que acabaría encumbrándolo para la eternidad.

Precisamente la historia que aquí se cuenta, la de Frank, ya se adelantaba en el disco mencionado a través de la canción homónima. Allí ya se nos adelantaba el meollo de la cuestión, el de un tipo que, harto de todo, decide pegarle fuego a su casa. Un meollo que es aquí expandido y matizado para esta banda sonora de la obra de teatro del mismo título.

Un disco, por tanto, diferente para Waits. Aquí se permite juguetear con esa opereta que lleva en el ADN hasta niveles de profundidad insondable y de autoparodia totalmente desprejuiciada. Todo un exitazo artístico en una de las obras básicas para entender al genio de Pomona. Una que parecía un entretenimiento barato, pero que ha conseguido instalarse con fuerza en el núcleo duro de su canon. Dicho así, parece poca cosa, pero, créanme, el mérito es inmenso.

★★★★☆

1 Hang On St. Christopher 2:46
2 Straight to the Top (Rhumba) 2:30
3 Blow Wind Blow 3:35
4 Temptation 3:53
5 Innocent When You Dream (Barroom) 4:15
6 I'll Be Gone 3:12
7 Yesterday Is Here 2:29
8 Please Wake Me Up 3:36
9 Frank's Theme 1:49
10 More Than Rain 3:52
11 Way Down in the Hole 3:30
12 Straight to the Top (Vegas) 3:26
13 I'll Take New York 3:58 🕱
14 Telephone Call From Istanbul 3:12
15 Cold Cold Ground 4:07
16 Train Song 3:20
17 Innocent When You Dream (78) 3:08

Total: 56:38

viernes, 14 de agosto de 2026

Oda a París

Chansons Parisiennes (Édith Piaf, 1949) [RECOPILATORIO]

CHANSON. Este disco recoge grabaciones que abarcan el periodo entre 1946 y 1948, una época esplendorosa para la Édith Piaf más engolada y también poderosa. Una época de fulgor desatado, que se caracteriza por el brillo desaforado de los arreglos más lujosos entre los que la voz de nuestra protagonista se despliega feliz y espléndida.

Amor entre purpurina y polvo de estrellas, y desamor lacerante y palpitante pueblan estas historias que se desarrollan entre el escenario mágico de una música impresionista y recatada, pero que no renuncia al barroquismo cuando la ocasión lo merece. Un decorado bucólico y fantasioso ante el que la Piaf solo puede brillar. Quizás demasiado para el que busque a la artista torturada y ominosa de los últimos años.

Afortunadamente, o no, nada de eso hay aquí. Esta Piaf solo nos deja deleitarnos ante la luminosidad de una música pensada para enamorar e impresionar. Nada más y nada menos.

★★

A1 La vie en rose
A2 C'est merveilleux
A3 Monsieur Lenoble
A4 Les amants de Paris
B1 Adieu mon cœur
B2 Le chant du pirate
B3 Il pleut
B4 Un refrain courait dans la rue

Total: 25 min.

 Chansons Parisiennes Vol. II (Édith Piaf, 1951)

CHANSON. Más discreto de lo que nos tenía acostumbrados en estos años, este disco recoge grabaciones de 1946 y 1947, una época en la que la Piaf se dejaba acunar por el clasicismo, los acordeones y los coros, casi siempre masculinos, para realzar su fraseo inalcanzable.

Será porque solo son seis piezas, será por la levedad de sus tonadas y temas, pero este registro no está entre lo mejor de la parisina. Meterse en él acaba siendo un placer, eso está claro y se da por supuesto, pero es cierto que no refulge, cosa imperdonable en una artista de su talla.

Lo mejor lo encontramos cuando la Piaf atiza las llamas y domina a la orquesta, como en "Un homme comme les autres" o "J'm'en fous pas mal". Dos motivos de gozo dentro de un disco que acaba sonando como música de fondo, algo que nunca podíamos esperarnos de la Môme Piaf. Semifallo en cualquier caso.

☆☆★★

A1 Les trois cloches
A2 C'est pour ça
A3 Un homme comme les autres
B1 Mariage
B2 J'm'en fous pas mal
B3 Le petit homme

Total: 25min.