miércoles, 15 de julio de 2026

... über alles

La música alemana siempre ha tenido una vitola de prestigio indudable. Desde la época de los grandes compositores clásicos, todo lo que tenía que ver con la música del país teutón y sus alrededores iba de la mano de la calidad y el elitismo cultural. Esto no se ha vertido de manera tan clara en la vertiente popular de este arte, pero creo que ha sido por falta de atención a una escena que, como casi todas, cuenta con demasiados puntos de interés como para menospreciarla. Del krautrock a los primeros pinitos de la electrónica, desde el heavy metal al synth pop, es mucho lo que podemos disfrutar de lo que bulle en las mentes supuestamente cuadriculadas de nuestros amigos centroeuropeos.

En esta selección me he fijado, no solo en Alemania, sino en países donde se emplea dicha lengua y que están por tanto en su misma órbita. Suiza y Austria también han sufrido mi escaneo salvaje, aunque no puedo decir que haya muchos de estos territorios entre los que han entrado en los diez primeros. Una tarea pendiente que surge de mi propio desconocimiento. Aun así, por mucho que me falten cientos o miles de álbumes por probar, creo que los que están son, como mínimo, un buen ejemplo de lo que se ha cocido en das Mutterland. Y tampoco importa tanto, cuando esta, como otras listas, va a estar en continua y permanente revisión. Gute Reise!

 

(Clic en las portadas para más información)

 

   

10 Mutter (Rammstein, 2001)

9 Faust IV (Faust, 1973)

8 Kollaps (Einstürzende Neubauten, 1981)

7 Endless Summer (Fennesz, 2001)

 

  
6 Phaedra (Tangerine Dream, 1974)
 
Black Monk Time (Monks, 1966)

4 Symphony No. 3 "Eroica" (Wilhelm Furtwängler / Ludwig Van Beethoven, 1998 [1944])


 
 
3 Neu! (Neu!, 1972)
 
2 Tago Mago (Can, 1971)

 

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1 Die Mensch-Maschine (Kraftwerk, 1978)


Kraftwerk fueron unos pioneros y su obra aparentemente fría se ha alojado en los corazoncitos sensibles de melómanos de todo el mundo. Sin ellos no habría rap, ni techno, ni post-punk. Y si pueden hacerse acreedores del título de banda superinfluyente es gracias a su discografía primeriza. Entre ella destaca especialmente esta obra, una de sus gemas más pulidas, un disco referencial y totémico. Una obra de una belleza que no por calculada deja de ser más estremecedora.

Apenas unos meses después de entregar su obra maestra, Kraftwerk vuelven a impresionar con un nuevo brochazo en el lienzo de la eternidad. El rojo más absolutista domina una portada icónica y espectacular que hace justicia a unas piezas musicales que construyen un disco que siempre será el último grito. Y es que lo retro siempre estará de moda.

Todo el que se pirre por lo vintage entenderá perfectamente este disco. Sus sonidos de retrofuturismo nos trasladan a un espacio y un lugar irreal y terriblemente evocador. Al cine expresionista alemán, las distopías futuristas de finales del siglo XIX y principios del XX. Y el más moderno del grupo también lo adorará porque siempre va a sonar como grabado ayer. No deja de ser curioso que todavía hoy haya bandas y DJs que traten de imitar este sonido, algo muy complicado de conseguir empezando por el equipo utilizado. La magia que salía de estos sintetizadores primitivos es irreproducible por mucho que tengamos los emuladores digitales más avanzados.

La belleza de estas piezas, además, va más allá de la técnica o la falta de ella. Tienen un corazón palpitante dentro de su carcasa metálica. Un toque humano que hace grandioso al título del álbum. Puede parecer sencillo pero capa tras capa, melodía tras ritmo, no deja de revelarnos sorpresas a cada nueva escucha. Esto es más que pop. Esto es lo que Mozart o Schubert harían de haber nacido en esta época.

 ... Y DIEZ MÁS

La lista se queda corta, muy corta. Por eso trataremos de paliar eso añadiendo diez referencias básicas para meterse de lleno en el espíritu teutón. Un espíritu en el que seguiré indagando y ahondando para hacer esta lista cada vez más rica y cercana a la potencia, el lirismo y el tremendismo de la mejor música alemana y de sus alrededores. Y ya sé que Nico, Kraftwerk, Can y alguno más han acabado dominando mis elecciones, pero créanme, por muchos discos de esos artistas que haya puesto, podría haber puesto alguno más. 

Ah, no busquen jerarquías aquí. Nos ceñiremos al orden cronológico más neutro y crudo.

     
  • Chelsea Girl (Nico, 1967)
  • Monster Movie (Can, 1969)  
  • Desertshore (Nico, 1970) 
  • Ege Bamyasi (Can, 1972)
  • Autobahn (Kraftwerk, 1974)
     
  • Trans Europa Express (Kraftwerk, 1977)  
  •  Computerwelt (Kraftwerk, 1981)
  • 1/2 Mensch (Einstürzende Neubauten 1985) 
  • Pleasure to Kill (Kreator, 1986)
  • Ute Lemper Sings Kurt Weill (Ute Lemper, 1988)

martes, 14 de julio de 2026

Locura negra

CrazySexyCool (TLC, 1994)
 

R&B. ¿Sabéis cómo es eso de que de repente dejas de sonar como una promesa para convertirte en todo un referente? Pues eso es lo que ocurre en el segundo álbum de TLC, una de las bandas clave a la hora de entender la evolución de ese soul moderno que alguien empezó a llamar R&B contemporáneo. Un disco en el que superan la idea de reunir una buena colección de singles para construir una obra completa y coherente, sin olvidar trufarla de un puñado de canciones que aún hoy son referencias ineludibles en el género.

"Creep", "Red Light Special", "Waterfalls" y "Diggin' on You". A ver quién es el guapo que encuentra una caterva de singles de ese nivel. Con ellas como estandarte, se hace difícil poner pegas a esta obra seminal. A no ser que seas de esos que piensen que el R&B contemporáneo —no el clásico, el de Ray Charles o Bo Diddley— sea un trasunto de soul aguado, en cuyo caso podrás entender toda la grandeza que tiene esta obra, pero jamás vas a poder disfrutarla a tumba abierta. Desgraciadamente, y sin estar orgulloso de ello, me incluyo en vuestro grupo. Uno de los mejores álbumes en su género, sin duda, pero es que el género...

★★★☆☆

1 Intro-Lude 1:01 with Phife
2 Creep 4:29
3 Kick Your Game 4:13
4 Diggin' on You 4:14
5 Case of the Fake People 4:03
6 CrazySexyCool (Interlude) 1:42
7 Red Light Special 5:02
8 Waterfalls 4:39
9 Intermission-Lude 0:42
10 Let's Do It Again 4:17
11 If I Was Your Girlfriend 4:43
12 Sexy (Interlude) 1:35
13 Take Our Time 4:33
14 Can I Get a Witness (Interlude) 2:57 with Busta Rhymes
15 Switch 3:30
16 Sumthin' Wicked This Way Comes 4:30 with Dre

Total: 56:10

Té dulce con moonshine

Nashville Skyline (Bob Dylan, 1969)

COUNTRY ROCK. Engañoso disco. Por un lado portada mítica y por otro la decepción con su contenido. ¿Decepción? Bueno, no exactamente. Es cierto que el primer pensamiento es: "¡A este me lo han cambiado!", pero con las sucesivas escuchas detectamos, no solo la socarronería de un artista demasiado libre para que lo encasillen, sino la de alguien que nos está diciendo: "¿Creéis que no sé cantar? Ahora os váis a enterar". Y va y se transforma en un Frank Sinatra en pequeño. 

Lo cierto es que a muchos nos encantaba tu forma de cantar, Bob, y no había necesidad de endulzarla, pero, como ejercicio de estilo, no está mal. Sin embargo, unida al acompañamiento, flojo de brío, hace que el disco suene demasiado reposado. No digo que sea aburrido. No podría, con joyas como "Lay, Lady, Lay", "I Threw It All Away", "One More Night" o la saltarina "Country Pie". No obstante, sí que acabas con la sensación de que podría haber sido bastante mejor. Da igual, con Dylan no se puede, al final hay que rendirse y disfrutarlo al máximo a pesar de sus lastres. Simplemente, te olvidas y te dejas llevar.

★★★☆☆

A1 Girl From the North Country 3:43 with Johnny Cash
A2 Nashville Skyline Rag 3:14
A3 To Be Alone With You 2:10
A4 I Threw It All Away 2:25
A5 Peggy Day 2:02
B1 Lay Lady Lay 3:21
B2 One More Night 2:24
B3 Tell Me That It Isn't True 2:43
B4 Country Pie 1:37
B5 Tonight I'll Be Staying Here With You 3:23

Total: 27:02 

lunes, 13 de julio de 2026

La bomba Lupe

La exitante Lupe canta con el maestro Tito Puente / Tito Puente Swings, The Exciting Lupe Sings (Tito Puente & La Lupe, 1965)

 

BOLERO/GUARACHA/SOUL. Esta es la primera colaboración de una serie muy querida por los aficionados. Nada menos que Tito Puente, el timbalero mayor, nuyorican de origen puertorriqueño, y la cubana Lupe Victoria Yolí Raymond, la Lupe, la Yiyiyi, un auténtico torbellino. Estilo explosivo que no era del gusto del régimen castrista, motivo que ayudó a su decisión de exiliarse a los EE.UU. vía México. Un disco de raíces caribeñas made in USA, por lo tanto. Algo que no le quita autenticidad a unos sonidos que van directos de la tierra a tus caderas.

Aquí podemos disfrutarla en plenitud. A pocos años de su caída en desgracia, por su vida disipada y dispendiosa, además de por la llegada de Celia Cruz, la estrella en ciernes de la salsa que iba a eclipsarla de manera fulminante. Pero aquí nos encontramos a una Lupe plena y vibrante. Lejos también del histrionismo de sus inicios, aunque sin perder el filo de una interpretación siempre al límite. Todo un acicate para las percusiones metálicas y prístinas de un Tito Puente que dirige a lo big band, como siempre, de manera inmaculada.

Un encuentro especial, no hay duda, que tenía que repetirse como así fue. Un disco esencial para estudiar y conocer bien la intrahistoria de la música latina, pero un álbum que, a diferencia de otros de su especie, no ha envejecido demasiado bien. O eso me parece a mí, con su sonido reverberante y muy muy lejano. Y que conste que a mí, en la música, tampoco me importa de dónde vienes ni me importa lo que tú eres. Sin embargo, si me cuesta abstraerme de esos detalles para sumergirme de lleno en la música, ya no puedes ser la obra maestra que entiendo que seas para muchos.

★★★☆☆

A1 Todo 2:00
A2 Yo no lloro más 2:58
A3 Bomba na' ma' 2:44
A4 Adiós 2:50
A5 Menéalo (Tiene la azúcar abajo) 3:04
A6 Homenaje a Juan Vicente 2:38
B1 Jala jala 2:14
B2 María Dolores 3:43
B3 Mi socio 2:38
B4 Qué te pedí 3:45
B5 Junto a ti 3:08
B6 Elure Changó 2:15

Total: 33:57

sábado, 11 de julio de 2026

El rey de los timbales

Dance Mania (Tito Puente, 1958


MAMBO. Estamos ante uno de los discos más importantes de todo un referente como fue Tito Puente —si no el que más. Un álbum en el que el músico neoyorquino, sin pretenderlo, estaba sentando las bases de lo que sería la salsa a finales de los 60. Un sonido tórrido y contagioso en el que los timbales del maestro, junto al piano, al bajo y a los espectaculares metales, marcan el pulso con autoridad. Con todo el calor del mambo, el guaguancó y el son montuno, pero también con la elasticidad del jazz y un groove imposible de domar.

Elementos estos que me están golpeando escucha tras escucha hasta derribar unas ideas preconcebidas que se han demostrado totalmente erróneas. No en vano, despaché a este álbum con tibieza cuando lo escuché por primera vez hace bastantes años, pero ahora me veo obligado a replantearme si no fui demasiado atolondrado o demasiado severo. Es cierto que al principio parece que no ha envejecido bien, un producto muy de su tiempo, pero lo cierto es que con las escuchas se va revelando la verdad: que todo es más añejo que anticuado y más sepia que descolorido.

Y lo es por la contundencia con la que entra la sección de metales, por sus arreglos precisos y nada recargados, por la manera tan natural en la que piano y bajo sostienen el tumbao, y por cómo los timbales de Puente dirigen y marcan el camino sin necesidad de lucirse permanentemente. Virtudes que pueden parecer básicas, pero que no siempre se dan, y que, cuando lo hacen al unísono, dan como resultado un álbum que sobresale del resto. Un trabajo lleno de vida que no envejece. No hagan caso ni a los prejuicios ni a las escuchas superficiales. Esto suena a una época casi olvidada, pero precisamente por eso, por todo lo que es capaz de evocar, nos sobrevivirá a todos.

★★★★☆

A1 El cayuco
A2 Complicación
A3 3-D Mambo
A4 Llegó Miján
A5 Cuando te vea
A6 Hong Kong Mambo
B1 Mambo gozón
B2 Mi chiquita quiere bembé
B3 Varsity Drag
B4 Estoy siempre junto a ti
B5 Agua limpia todo
B6 Saca tu mujer

Total: 38 min. 

jueves, 9 de julio de 2026

Songs of faith...

Devotion (Tirzah, 2018)
 

ART POP/NEO SOUL. La británica Tirzah Miriam Lois Mastin se estrena con un álbum que marca distancias en la escena del R&B en la que se le suele encuadrar. Tanta distancia que no es fácil reconocerlo como un disco adscrito al género. Tomando elementos del neo soul y del art pop, desnuda su música hasta el minimalismo para ofrecer una aproximación más acuosa y más cruda a la par que innovadora, con texturas insólitas incluso para el oyente más avezado.

Un estreno de esos que llaman la atención desde la primera escucha y desde el segundo cero. Algo tan innegable para el mundo como el hecho subjetivo de que a mí no me acabe de valer. Me pasa con otras bandas, por ejemplo, The xx —con los que comparte atmósferas y parte de sus intenciones sónicas, por cierto. Tanto ellos como Tirzah erigen una ambientación muy sólida, solemne y casi hierática. Una música superlativa, llena de esa belleza sin mácula tan difícil de explicar.

Una ambientación que también debo calificar como gélida hasta el extremo. Otro punto en común con los de Romy Madley Croft. Una característica que influye sobremanera en el hecho de que este disco no sea capaz de atravesar mis defensas. Con todas sus virtudes y toda su inmensa calidad, no puede penetrar mi coraza ni yo puedo ir más allá de su preciosa superficie. Una nueva ocasión perdida por mi parte, una derrota, al fin y al cabo, que no sé muy bien cómo justificar, pero que tengo que admitir sin tapujos. 

★★★☆☆

1 Fine Again 2:53
2 Do You Know 3:37
3 Gladly 3:41
4 Holding On 3:19
5 Affection 3:41
6 Basic Need 3:20
7 Guilty 2:54
8 Devotion 4:14 feat. Coby Sey
9 Go Now 3:06
10 Say When 4:07
11 Reach Hi 3:51

Total: 38:43 

Aullándole a la luna

Waiting for the Moon (Tindersticks, 2003)

ROMANTICISMO EN GRIS, En el sexto álbum de Tindersticks —sin contar bandas sonoras—, nos encontramos a una banda que consigue reformular su discurso sin traicionarse, evolucionar sin perder las coordenadas de su identidad. Una banda que ha dejado de sonar impostada —como le pasaba en algún que otro momento de discos anteriores— y que ha integrado a la perfección la tensión asfixiante con el romanticismo más conmovedor.

La impostura de la que hablo no tiene por qué ser negativa. Con ella me refiero a la teatralidad y el manierismo tan personal que aplicaban sin mesura en sus primeras obras. En la primera, el efecto es devastador en todos los sentidos. En la segunda, también, pero a ratos me da la sensación de que son demasiado autoconscientes del drama que están representando. En Waiting for the Moon, sin embargo, no percibo nada de eso. Hay dulzura y hay agobio, pero en unas dosis mucho más equilibradas, lo que hacen que todo suene más pegado a la tierra, más real. Y más tibio, lo sé. 

No quiero decir que sea mejor esta aproximación. Me parece muy válido preferir una hiperexpresividad con la que me ganaron para siempre. Simplemente me gusta recalcar la diferencia y aprecio que hayan sido valientes para tomar una salida que creo que les abre muchas más puertas de cara al futuro. Con un disco muy bonito, que sigue siendo intenso a su manera y que, por mucho que algunos miembros del grupo lo pongan entre lo peor que hayan hecho, creo que merece su hueco entre los álbumes a descubrir de una de las bandas más interesantes del cambio de siglo.

★★★☆☆

1 Until the Morning Comes 3:34
2 Say Goodbye to the City 4:29
3 Sweet Memory 4:29
4 4.48 Psychosis 5:12
5 Waiting for the Moon 2:51
6 Trying to Find a Home 5:43
7 Sometimes It Hurts 4:38
8 My Oblivion 7:00
9 Just a Dog 3:27
10 Running Wild 4:13

Total: 45:36