domingo, 27 de septiembre de 2026

Definitivamente, esto es otra cosa

Cover art for Somethin' Else by Cannonball Adderley

Somethin' Else (Cannonball Adderley, 1958)

HARD BOP. Julian "Cannonball" Adderley ya era toda una eminencia a estas alturas. Este era su séptimo álbum como líder y el primero y único que grabaría para Blue Note. Una experiencia acumulada que se beneficiaba además por el hecho de pertenecer al maravilloso Sexteto de Miles Davis en la época en la que grabó este clásico inmarchitable. Gracias a esa estrecha relación, el genio de la trompeta no pudo negarse a participar en este álbum. Venía de grabar nada menos que Milestones (1958), álbum seminal en el que tocó Adderley. Aun así, nadie estaba preparado para lo que estaba anunciando un Somethin' Else que se convertiría en el preludio de ese fastuoso Kind of Blue (1959).

Ahí también metería su saxo alto el de Tampa, pero centrándonos en el álbum que nos ocupa, habría que decir que, si bien su influjo ha quedado algo empañado por estar emparedado entre los dos obrones de Miles, con el tiempo se ha ido haciendo fuerte a la hora de reclamar lo que es suyo. Hasta el punto de que, a día de hoy, hablar de este disco es hacerlo de uno de los hitos más importantes del jazz en toda su historia. Un álbum de hard bop elegante y cálido, con sus arreones de improvisación pura y su acercamiento irremediable al cool jazz.

También un disco en el que podemos disfrutar de la banda explayándose con todo un clásico como "Autumn Leaves", que estos músicos llevan a otra dimensión. También podemos solazarnos con los toques latinos que introducen en "Love for Sale" o los conatos casi funk del tema titular compuesto por Davis, mucho más que un simple músico de acompañamiento. Momentos en los que el genial Art Blakey parece disfrutar especialmente tras sus tambores. Tanto como nosotros ante una música que se presenta ante nuestros oídos como si estuviera siendo creada de la nada en ese momento. Sé que es una imagen muy manida, pero de verdad que esta vez tiene todo el sentido, porque este disco, como alardea en su portada, definitivamente es "otra cosa".

★★★★★

A1 Autumn Leaves 10:58
A2 Love for Sale 7:03
B1 Somethin' Else 6:53
B2 One for Daddy-O 8:25
B3 Dancing in the Dark 4:04

Total: 37:23

Xxx

DISCOS RELACIONADOS

 
  

¡Ánimo, opiáceate!

Ænima (Tool, 1996) ♠
 

METAL PROGRESIVO. En este segundo álbum es donde la crítica y los seguidores sitúan el gran salto adelante de Tool. Un disco vestido para impresionar desde la misma portada, la cual ya te empuja a creer que estás ante un clásico sin haberlo colocado en el reproductor. Así de impresionantes se muestran los angelinos, los cuales también producen junto a David Bottrill.

No me cabe duda de que Ænima —burdo juego de palabras entre "anima" y "enema"— se ha ganado con creces su estatus. Entiendo perfectamente que sea uno de esos discos cuyo influjo permea mucho de lo que vendría después, del nu-metal a los devaneos progresivos, psicodélicos y casi de escuela de arte. Cosas que no es que fueran nuevas, pero que no era habitual asociar con el metal que sigue siendo el núcleo de lo que hacen los de Maynard James Keenan.

Está claro que el grupo ha mamado mucha música y la han sabido regurgitar de manera personal e intransferible. Al escuchar este disco, quedan lejos los conatos grunge que tintaban sus inicios. Aquí sobrevuela la influencia de King Crimson, pero también la de Swans, el post-punk y la música industrial de, digamos, unos Einstürzende Neubauten. Referencias variadas que se pasean por la periferia del metal y que, unidas a la hiperexpresividad vocal e instrumental de la banda, dan con un trabajo denso y de larguísimo recorrido. No solo porque se acerquen a agotar la duración del disco compacto, sino porque nos exige escuchas repetidas y, sobre todo, muy atentas para poder desbrozar todo lo que pasa en estas piezas.

Un disco complicado, por tanto, más respetado que gozoso y en el que Maynard James Keenan comanda esa obsesión por la hecatombe y el reventón emocional que tanto parece gustar a la chavalada y que tan difícil de digerir nos resulta a unos cuantos aguafiestas.

★★★☆☆

1 Stinkfist 5:13
2 Eulogy 8:30
3 H. 6:09
4 Useful Idiot 0:40
5 Forty Six & 2 6:06
6 Message to Harry Manback 1:55
7 Hooker With a Penis 4:35
8 Intermission 0:58
9 Jimmy 5:26
10 Die Eier von Satan 2:19
11 Pushit 9:57
12 Cesaro Summability 1:28
13 Ænema 6:41
14 (-) Ions 4:02
15 Third Eye 13:47

Total: 77:46 

Opiate (Tool, 1992) [EP]

METAL ALTERNATIVO/GRUNGE. Segunda grabación de los angelinos después de su maqueta 72826 (1991), la cual grabaron en su local de ensayo para vender en sus conciertos. En este, su debut oficial, mezclan temas nuevos con regrabaciones y directos de la demo. Todo para sentar las bases de un sonido que quiere ser contundente por encima de cualquier otra consideración. Un sonido que busca impresionar a toda costa, que no se detiene ni en sutilezas ni en rugosidades y que todavía se deja permear por la moda del momento, el grunge.

Un sonido que todavía estaba por depurar. Eso nos dice una producción que está a años luz de la potencia y la tridimensionalidad de sus LPs clásicos. Una falta de medios que no les sienta bien. Al fin y al cabo, Tool siempre ha jugado a impresionar por aplastamiento en todas las facetas del juego. La pericia instrumental ya está aquí. Lo progresivo y alambicado no tanto. El sonido subyugante, ni de lejos.

Aun así, no creas que esto es punk rock ni nada de eso. Si te gusta el hormigón por encima de las brasas, este es tu grupo. Si por el contrario prefieres el veneno y la lija de, digamos, Tom Waits o los Stooges, huye de este EP como de tu peor pesadilla. Y eso que todavía, por encima de sus patrones rítmicos más raros que un perro verde y de su megalomanía incipiente, pero in your face, suenan grunchetas y sabrosones. No sabíamos lo que nos esperaba.

☆☆☆★★

1 Sweat 3:46
2 Hush 2:48
3 Part of Me 3:17
4 Cold and Ugly (Live) 4:09
5 Jerk-Off (Live) 4:24
6 Opiate
       - Opiate 5:22
    - [silence] 0:47
    - The Gaping Lotus Experience [hidden track] 2:16

Total: 26:49 

jueves, 24 de septiembre de 2026

La fricción y la energía

The Tony Bennett / Bill Evans Album (Tony Bennett/Bill Evans, 1975)

JAZZ VOCAL. Colaboración en la cumbre entre dos colosos de la música norteamericana. Dos talentos llenos de personalidad que chocan y se elevan en este disco hasta las alturas. Un álbum que se puede y se debe analizar desde dos perspectivas complementarias e irreconciliables. Por un lado, nos fijaremos en el tono del mismo: parsimonioso, atmosférico y moroso hasta lo indecible. Algo que no es reprochable y que dependerá de los gustos del oyente. Luego está el empaste entre dos personalidades únicas y que tratan de imponerse el uno sobre el otro. Ahí sí podría haber más dudas, y estas, de existir, sí podrían incidir en la calidad del producto.

Por mi parte no tengo ningún problema con los tempos lentísimos y la melancolía terminal que transmite la obra, aunque no puedo decir lo mismo de la integración de las habilidades supremas de estos dos musicazos. No es que cada uno esté haciendo la guerra por su cuenta. De hecho, hay una interacción clara y sentida, ambos se escuchan y ambos reaccionan a lo que hace el otro. Sin embargo, se percibe el hecho de que Evans se niegue a actuar como mero telón de fondo y desaparecer detrás del cantante. Eso, unido al hecho de que ambos músicos posean unos estilos tan marcados y casi opuestos, provoca una fricción en la interpretación que, para bien o para mal, no pasa desapercibida.

¿Y es eso malo? En realidad, no por sí mismo, pero sí que va a influir en nuestra apreciación del disco. A unos les parecerá una confrontación que hace a la obra más interesante aún, mientras que otros lo sentirán como un obstáculo para poder disfrutar de un trabajo que, además, cuenta con una falta de empuje rítmico, por la ausencia de percusiones y bajo, que ya lo hacen diferente. Por mi parte, como tantas otras veces, me voy a situar en la zona intermedia. Algo que, al final, baja al álbum del pedestal de mis obras maestras. Por mucho que lo disfrute cuando lo escucho en el momento adecuado y que lo vea como lo mejor que grabara Bennett. No así, y aquí contradigo a mucha gente, como uno de los mejores trabajos de Evans. Así es como lo siento y así se los he contado.

★★★☆☆

A1 Young and Foolish 3:50
A2 The Touch of Your Lips 3:54
A3 Some Other Time 4:40
A4 When in Rome 2:53
A5 We'll Be Together Again 4:36
B1 My Foolish Heart 4:47
B2 Waltz for Debby 4:02
B3 But Beautiful 3:34
B4 Days of Wine and Roses 2:20

Total: 34:36

miércoles, 23 de septiembre de 2026

Das Volk hat die Macht

Keine Macht für Niemand - Ton Steine Scherben

Keine Macht für Niemand (Ton Steine Scherben 1972)

 

PROTOPUNK ANARQUISTA. Este disco doble está considerado una de las cumbres del rock en alemán. Una apreciación que debe venir sin duda de la mano de sus ambiciones. Y es que los de Berlín se fabricaron aquí, en su segunda referencia en largo, todo un tratado de protopunk con pretensiones de escuela de arte que desborda clasificaciones estilísticas de cualquier tipo. Es como si aspiraran a abarcar todas las caras del rock and roll en una sola obra. De ahí que desde una primera escucha ya percibamos la psicodelia expansiva made in San Francisco, los recitados de Lou Reed, las canciones-río estilo Bob Dylan o el bucolismo de Jethro Tull —flauta incluida.

Influencias anglosajonas que no permearon a la hora de elegir el idioma en el que cantaban. El uso del alemán fue algo innegociable desde el principio, una seña de identidad que los diferenciaba del grueso de bandas teutonas del momento —que cantaban en inglés— y un arma política para difundir sus convicciones izquierdistas alrededor del anarquismo y el autonomismo. Rio Reiser, su líder y cantante, lo tenía claro: había que usar la lengua materna y de una manera sencilla para que el mensaje llegara y sus letras se acabaran convirtiendo en consignas capaces de inflamar la conciencia de su público.

Objetivo cumplido, por tanto. El disco puede resultar chocante a ratos, justo como una "Die letzte Schalcht gewinnen wir", un anti-todo y anti-todos que suena tan magnético como liviano. También lo percibo en "Schritt für Schritt ins Paradies". Son canciones que te atrapan tanto como te repelen, aunque al final, si te abandonas a su fluir, va ganando lo primero poco a poco, como la famosa gota malaya. 

Ambos temas me parecen el resumen perfecto de las sensaciones que provoca este álbum. También uno de sus himnos más irrebatibles, "Rauch-Haus Song", que para mí comparte esas dudas de las otras que menciono. No como "Der Traum ist aus", mi favorita y uno de los motivos de que al final sí que haya acabado convencido de que estoy ante todo un clásico del rock en alemán. Una banda que sabe sonar original en los riffs y que arma unos solos más convencionales, pero igualmente adictivos en la escuela de la mejor psicodelia entre Hendrix y Jefferson Airplane. Podemos sentir la tentación de dejarlos en los Clash alemanes antes de los Clash, pero qué fácil y qué barato sería eso, ¿no creen? Aunque, bien mirado, ¡menudo piropazo!

★★★★☆

A1 Wir müssen hier raus! 5:21
A2 Feierabend 4:41
A3 Die letzte Schlacht gewinnen wir 4:18
B1 Paul Panzers Blues 6:41
B2 Menschenjäger 5:03
B3 Allein machen sie dich ein 4:41

C1 Schritt für Schritt ins Paradies 6:52
C2 Der Traum ist aus 9:24
D1 Mensch Meier 3:43
D2 Rauch-Haus-Song 3:59
D3 Keine Macht für Niemand 4:08
D4 Komm schlaf bei mir 4:02

Total: 62:53

martes, 22 de septiembre de 2026

Nacido con el don de una voz de oro

I Left My Heart in San Francisco (Tony Bennett, 1962)

JAZZ VOCAL. Decimoséptimo álbum del crooner neoyorquino —o por ahí debe andar, según el listado en el que te fijes. Una obra de mimbres clásicos hecha a base de estándares, orquestaciones sedosas y la voz dúctil y absolutamente embriagadora de Bennett, la cual se siente aquí como pez en el agua. Es su terreno, no lo olvidemos, y no se puede decir que esta música pueda sonar actual en ningún caso. Pero también es imposible negarle su poder evocador y su capacidad para conmover.

Sobre todo en los números lentos, no creo que eso sorprenda a nadie. Ahí es donde podemos deleitarnos con su fraseo más acariciante y su paladeo más reverberante. Una diferencia que duele cuando la enfrentamos a los números más movidos, en los que se defiende con mucha solvencia, pero que nunca van a ser lo mismo.

Como tampoco es lo mismo el disco que nos encontramos al comienzo que el que se nos queda al final. Aparte de contar con un final algo brusco, casi guillotinado, con la estupenda "The Best Is Yet to Come" —escúchenla para entender lo que digo—, el álbum nunca vuelve a enganchar un tramo del nivel de las cuatro primeras canciones después. Seguro que una impresión personal que, además, puede que cambie con el tiempo. Nada que manche en demasía esta excusa para acercarse a un cantante irrepetible. Solo hay que encontrar el momento adecuado.

★★★☆☆

A1 I Left My Heart in San Francisco 2:51
A2 Once Upon a Time 2:58
A3 Tender Is the Night 2:38
A4 Smile 2:54
A5 Love for Sale 3:08
A6 Taking a Chance on Love 1:55
B1 Candy Kisses 2:24
B2 Have I Told You Lately? 2:38
B3 Rules of the Road 2:38
B4 Marry Young 2:20
B5 I'm Always Chasing Rainbows 2:41
B6 The Best Is Yet to Come 2:30

Total: 31:35

domingo, 20 de septiembre de 2026

Amando al ritmo entrecortado de tu respiración

The Beat of My Heart (Tony Bennett, 1957)

JAZZ VOCAL. Este fue el quinto álbum de Tony Bennett. No era ningún advenedizo, por tanto, cuando lo sacó. Tal vez por eso no me extrañen sus ganas de experimentar con las percusiones en busca de esa novedad que todo artista ansía para sus nuevas obras. Otra cosa es que el resultado sea todo lo bueno que uno desea.

Para este álbum, el neoyorquino se rodeó de una miríada de percusionistas, entre los que destacan los nombres de Chico Hamilton, Art Blakey o Sabú Martínez. Responsables directos del sonido de un disco tan pegado a su época que se hace demasiado alienígena a nuestros oídos. Una opinión puramente personal que no me deja entrar en una obra que veo demasiado engolada y demasiado chocante, en el mal sentido, para los oídos del público de este siglo XXI.

Y eso es lo que me gustaría dejar claro. Más allá de que el disco sea mejor o peor, está tan anclado a su tiempo que me veo sin recursos para poder evaluarlo con justicia. Si bien sí que tengo claro que tanta percusión no empasta en absoluto con el fraseo fluido y cálido de Bennett. Tambores y garganta parecen ir cada uno por su lado sin abrazarse ni intercambiar miradas en ningún momento. Quizás sea la clave para que el disco no haya encontrado el secreto de la atemporalidad. Ese que hace que las obras de arte esquiven términos como ajado, rancio y anticuado para abrazar otros como añejo, clásico y perdurable. 

Sí, toda esta disertación a pesar del vozarrón impagable que tiene este tío, pero es que cuando es que no, es que no.

★★☆☆☆

A1 Let's Begin
A2 Lullaby of Broadway
A3 Let There Be Love
A4 Love for Sale
A5 Army Air Corps Song
A6 Crazy Rhythm
B1 The Beat of My Heart
B2 So Beats My Heart for You
B3 Blues in the Night
B4 Lazy Afternoon
B5 Let's Face the Music and Dance
B6 Just One of Those Things

Total: 30 min.