
MPB CONTEMPORÁNEA. La portada ya nos muestra la voluntad de hacer algo clásico y perdurable. Un eco que se repite en los arreglos minuciosos y flotantes que llenan una obra preñada de dulzura y elegancia en cada uno de sus detalles. Desde el mismo artwork hasta una secuenciación made in heaven, desde la voz atemporal y hermosísima de Bernardes hasta los toques sutiles de funk, jazz y bossa nova que no enmascaran, sino que potencian este pop de autor totalmente arty y personal a la vez.
Quince viñetas de pura poesía existencial. Selfies emocionales con los que Bernardes trata de explicar su entorno más íntimo y su lugar en el orden de las cosas. Con una música que parece beber de mil cosas, eso, invisibles, pero cuyos ingredientes no podemos identificar con exactitud. Solo podemos decir que es algo delicado, frágil y casi volátil. Quince suspiros insuflados de la belleza más pura y más indescriptible.
Belleza sin mácula que se debe, por supuesto, a la inspiración sublime del paulista a la hora de componer e interpretar estas canciones, pero que también se engrandece por unos arreglos de fantasía y por una producción que da con un sonido en el que te puedes sumergir de manera casi física. Cosas invisibles, otra vez, que hacen que el álbum pueda impactarte como una experiencia emocional subyugante o que también se pueda disfrutar como música de fondo mientras haces otras cosas.
Algo, esto último, que no es un defecto y que hace de este trabajo parada obligada para casi todo el mundo. Melómanos empedernidos, turistas musicales, fiesteros irredentos (con ganas de relajarse) y hasta los más aferrados de cualquier género ajeno a esto deberían darle una oportunidad al segundo trabajo de Bernardes. Porque les va a gustar a poco que se bajen las revoluciones de sus ajetreadas vidas y escuchen de manera limpia y atenta, pero sobre todo porque se van a dar cuenta de que sigue habiendo esperanza para la música que se hace en nuestros días, para los que creemos que los artistas comprometidos nunca se extinguirán y, en definitiva, para toda la humanidad. Sí, esta música nos deja claro que sigue habiendo mil cosas invisibles en las que creer.
★★★★☆
1 Nascer, viver, morrer 1:53
2 Fases 4:18
3 BB (Garupa de moto amarela) 2:46
4 Realmente lindo 3:25
5 Meus 26 5:00
6 Falta 3:03
7 Velha amiga 4:07
8 Olha 4:19
9 Esse ar 3:02
10 Última vez 5:22
11 Mistificar 3:07
12 A balada de Tim Bernardes 6:06
13 Beleza eterna 5:29
14 Leve 3:51
15 Mesmo se você não vê 2:21
Total: 58:09






