
POP CHINARRO. Cabe mucho aquí y como es habitual también se amontonan trastos de dudosa procedencia. Es algo puramente coyuntural en este tipo de cacharros, por lo que tampoco hay que echarse las manos a la cabeza.
Este batiburrillo de cosas extrañas gana en las versiones. Los Planetas, Joy Division o Radio Futura son tratados con respeto y ganas. Por desgracia también pierde en muchos momentos de rareza enroscada en sí misma, sin posibilidad de materializar la empatía necesaria con el oyente. También en esos conatos de noise que aportan poco al género y que, creo que por suerte, se quedaron ahí sin ser incorporados definitivamente al recetario que el grupo —Antonio Luque—, estaba desarrollando en esos años.
En cuanto a las canciones propias, descollan "Desilusión", "Su mapamundi, gracias" y una "Ondina" tan deliciosa como tontorrona. Lo demás se sostiene sin grandes problemas y por supuesto sin grandes aspiraciones, cosa que influye decisivamente en el hecho de que no estemos ante un recopilatorio imprescindible. Se necesitan buenas dosis de curiosidad, pero si se tienen, esto se puede hasta disfrutar.
★★★☆☆
1 Desilusión 3:10
2 Idiota 3:30
3 ¿Qué puedo hacer? 4:13
4 1, r, dos y fin 5:30
5 Passover 4:44
6 Angel Christ Superstar 4:46
7 Su mapamundi, gracias 4:15
8 Cáscaras de naranjas 3:49
9 Ondina 4:22
10 Esquivar 4:48
11 Mi caracola loca (fuck trumpet mix) 2:49
12 Un trébol de 3k (II) 3:32
13 El paseo 2:54
14 Han caído los dos 2:59
15 Actores y actrices 4:21
16 Ave María 4:42
Total: 64:24

POP CHINARRO 2.1. La pregunta aquí no debería ser la de siempre. Dejémonos de si es necesario o no regrabar canciones que llevaban medio olvidadas, en algunos casos, más de treinta años. La pregunta aquí debe ser, ¿por qué siguen sonando tan bien con este estilo limpio y actualizado? ¿Será por el buen hacer de un Antonio Luque que se encuentra como nunca con su nueva banda? ¿O será quizás porque estas canciones fueron, son y siempre serán magníficas?
La respuesta creo que, aun regurgitando todo eso, acaba centrándose en lo último. Sí, ¡qué cancionero tiene el sevillano! Nunca me cansaré de repetirlo. Como tampoco me esconderé para admitir que el nuevo tratamiento le sienta de maravilla a estos clásicos oscuros de su catálogo. Objetivamente, y dejándonos de nostalgias baratas, no hay manera de no reconocer que estos temas han ganado un brillo que, personalmente, no quiero que pierdan nunca.
Y sí, a lo mejor este disco no era necesario, pero como dice su autor: si nos ponemos así, ninguno de mis discos es necesario. El mundo seguiría girando sin ellos, aunque los fans más irredentos no queramos creerlo. Sobre todo después de este viaje al pasado. Un viaje por un listado de canciones cronológicamente inverso —más o menos— en el que todo se va emborronando por momentos. Desde la brillantez andaluza de Noséqué-nosécuántos (1998) hasta la negrura innombrable de Sr. Chinarro (1994), este disco cumple dos funciones principales. Por un lado, la de anunciar a las nuevas generaciones que hubo vida más allá de El fuego amigo (2005) y demás maravillas posmodernas. Y por otra parte, la de recordarnos crímenes contra la humanidad que es imprescindible no olvidar. Porque la historia es cíclica y conviene no repetirlos jamás. Ay, si se pudiera.
☆☆★★★
- El idilio - con J (Los Planetas)
- Informe para un barco vikingo
- Puentes de plata
- Quiromántico
- Estrenos TV
- Ouija
- Sal de la tarta
- Papá matemáticas
- Su mapamundi, gracias
- Bye bye
- Mi caracola loca
- Desilusión
Total: 41 min.

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