viernes, 4 de septiembre de 2026
Erewhon

Either/Or (Elliott Smith, 1997)
POP DE AUTOR. Poeta, genio maldecido por la tragedia, etiquetas tópicas, pesadas, tontas, que no ayudan ni describen. Más bien generan un sambenito insoportable para un artistazo que lo es por derecho propio. Pero claro, a nosotros nos gusta la carnaza, el morbo y la desolación. Lo admito, hay mucho de esto también aquí, en estas palabras y en este disco.
Elliott Smith vivió deprisa y murió joven, apuñalado, caso abierto, el alimento perfecto para la leyenda y el mito. Antes le había dado tiempo a completar cinco discos largos a su nombre, de los cuales este es el tercero. Discos con una valoración altísima. Discos grabados con lo justo en cuanto a medios, pero sobradísimos de talento y sensibilidad. Este Either/Or pasa por ser su cumbre, o una de ellas, no conviene aseverar a la ligera. Se trata de una obra crepuscular, melancólica, de las que tocan hueso, ahí bien profundo. Un disco susurrado, con sus momentos de desmelene pop y una originalidad melódica que impresiona.
Una obra que muestra a un artista total. Guitarrista finísimo, creador por encima de todo, algo deudor y muy heredero, pero para nada imitador ni de Nick Drake ni de Bob Dylan. Con el primero comparte el daño, la condena; con el segundo el compromiso poético, la mirada certera. Un humanista que se derrama apasionado y tranquilo por estos sonidos llenos de una verdad tan humilde que no podemos resistirnos a ella. Muy poco... Muchísimo.
★★★★★
1 Speed Trials 3:01
2 Alameda 3:43
3 Ballad of Big Nothing 2:48
4 Between the Bars 2:21 ❤
5 Pictures of Me 3:46
6 No Name No. 5 3:43
7 Rose Parade 3:28 ❤
8 Punch and Judy 2:25
9 Angeles 2:56 ❤
10 Cupid's Trick 3:04 ❤
11 2:45 AM 3:18
12 Say Yes 2:19
Total: 36:52
jueves, 3 de septiembre de 2026
Córtame mis alas sucias

MTV Unplugged in New York (Nirvana, 1994) [DIRECTO]
GRUNGE. El primer disco editado tras la muerte de Kurt Cobain es el documento definitivo que muestra de una forma íntima, no solo la música del trío, sino la ambivalente, contradictoria y auténtica relación del cantante con la industria, representada aquí por la todopoderosa cadena musical norteamericana.
Todo el que haya escuchado y, aún más, el que haya visto el concierto se encuentra a un Cobain relajado, en sintonía con un público ávido de sus escasos comentarios, los cuales él reduce a introducciones para algunas canciones con apenas trazos de ironía y de una manera sencilla, sin aspavientos. Aquí se sitúa el atractivo real del show. El de mostrar a un Cobain deseoso de que la gente aprecie su música en su estado más desnudo. Y no solo su música.
También considera importante su faceta de fan e incorpora numerosas versiones que la banda hace propias con facilidad pasmosa. Hasta 6 de los 14 temas pertenecen a este último grupo. Versionan sin complejos a David Bowie, The Vaselines, Meat Puppets o incluso al ínclito e irresistible Leadbelly. A los Meat Puppets incluso los invitan a tocar sus temas con la banda, en un precioso gesto que mezcla agradecimiento y deuda saldada. ¿Cuántos discos vendería esta banda, hasta entonces desconocida para el gran público, después de esto? Seguro que alguno que otro.
Los artefactos que la MTV ofrece hacen que el purista arquee la ceja a priori. Unplugged in NY, sin embargo, se merienda cualquier atisbo de duda. Nirvana siempre habían sabido lidiar con la industria y, no sé por qué, pero en este disco domina un ambiente ceremonial y religioso. Será por el sentimiento en la voz de Cobain, será por el silencio respetuoso del público o por ese chelo que acaricia con su tensión. Sea por lo lo que fuere, la hora escasa del recital se pasa en un suspiro y nos deja arrodillados tras asistir a esa interpretación del tradicional "Where Did You Sleep Last Night" que popularizara Leadbelly. Con él nos vuelven a recordar que su música está hecha de carne y que su hábitat es el fuego eterno de la inmortalidad.
★★★★☆
1 About a Girl 3:38
2 Come as You Are 4:13
3 Jesus Doesn't Want Me for a Sunbeam 4:37
4 The Man Who Sold the World 4:20
5 Pennyroyal Tea 3:40
6 Dumb 2:52
7 Polly 3:16
8 On a Plain 3:44
9 Something in the Way 4:01
10 Plateau 3:37
11 Oh Me 3:26
12 Lake of Fire 2:56
13 All Apologies 4:23
14 Where Did You Sleep Last Night 5:11 ❤
Total: 53:54
Persiguiendo a las musas

POP AFLAMENCADO. Con un tono más reposado y claramente meditativo, EUDLF se despiden diez años después de su primer disco. Su canto de cisne es una obra melancólica y oscura de tonos semiacústicos. En ella se conjuran los sentimientos de agotamiento y despedida que anunciaban la inevitable disolución.
Todo ese anuncio está latente en la música y en las palabras. Inequívocas al hablar de la falta de inspiración, de esas "musas que huyen" y esos "ripios confusos" ("El bombero del atardecer"). Claras al llorar el final con ese "pudo ser mejor, pero nuestro baile acaba" ("Uva de la vieja parra").
Letras cansadas y pulcras como siempre. Músicas que anuncian claramente al Manolo García que volaría en solitario poco después ("Las hojas que ríen"), aunque una sola de estas canciones valga más que toda su discografía al margen del grupo. Historias pensadas y ultimadas para cerrar un ciclo único en la historia del rock en castellano. Aunque el disco se desinfle un poco conforme avanza. Aunque ya nada sea como al principio. Despedida más que digna con uno de sus esfuerzos más logrados. Su disco más maduro. Y esta vez no es un insulto.
★★★☆☆
A1 ¡Qué bien huelen los pinos! 4:27
A2 Pedir tu mano 2:54
A3 Vestido de hombre rana 3:16
A4 Bailarás como un indio 4:09
A5 A medio soñar 3:43
A6 Uva de la vieja parralyrics 3:46
B1 Las hojas que ríen 5:13
B2 Sin llaves 3:34
B3 El bombero del atardecer 4:42
B4 Dímelo tú 4:06
B5 Illetes 4:03
Total: 43:53
miércoles, 2 de septiembre de 2026
Mil ojos sobre mí

Todos os olhos (Tom Zé, 1973)
MPB DESCACHARRADA. Los discos de Tom Zé tienen muchas caras y más aristas aún. Este no es una excepción. Un cuarto álbum que podría describirse mejor desde lo experimental que desde el tropicalismo, pero que ni se deja dominar por lo primero ni pierde un ápice de lo segundo. Y es que hay constructos de laboratorio que de ampulosos no se sostienen. Discos en los que manda el arte por el arte y el concepto por el concepto, por encima de melodías, ritmos y cualquier cosa que huela a tradición o a algo normativo.
Precisamente Tom triunfa en este caso por ser lo contrario. Un artista comprometido con su arte, que busca sorprender y retar al oyente, pero que siempre parte de la tradición y, lo que es más importante, siempre termina en ella. Que no con ella, por supuesto, porque la verdad es que a veces se hace difícil relacionarlo con lo puramente brasileño. Tanto, como difícil es separarlo de una tierra que respira y vibra en cada requiebro de este disco maravilloso.
Iba a acabar la reseña diciendo que esta no es la mejor puerta de entrada a la música del brasileño. Sin embargo, me tengo que desdecir antes de proclamarlo, porque, de hecho, sí que es una forma fantástica de adentrarse en su música. No sé si la mejor —mi experiencia no es lo suficientemente amplia con él—, pero sí que estoy seguro de que es una magnífica opción. En primer lugar, porque es más que representativo de lo que se cuece en la mente del bahiano, y en segundo, porque, a pesar de su aparente dificultad, acaba siendo absolutamente delicioso. Así, sin paliativos, delicioso por derecho y sin esfuerzos superfluos por nuestra parte. De verdad que no sé a qué estáis esperando.
★★★★☆
A1 Complexo de épico 1:19
A2 A noite do meu bem 3:08
A3 Cademar 0:45
A4 Todos os olhos 3:32
A5 Dodô e Zezé 3:59
A6 Quando eu era sem ninguém 3:19
B1 Brigitte Bardot 2:56
B2 Augusta, Angélica e Consolação 3:44
B3 Botaram tanta fumaça 2:49
B4 O riso e a faca 2:43
B5 Um "oh" e um "ah" 1:02
B6 Complexo de épico 6:47
Total: 36:03



