
TANGO. Destilación sublime de la extensa obra del mito franco-argentino, o uruguayo, que todos se quieren apuntar ser la cuna del rey del tango. Fue el más grande, el que empezó a poner voz a un género nacido en el arrabal con la humilde intención de acompañar al baile. No había necesidad de letras, aunque los tangos siempre se cantaron de una u otra forma. Gardel fue uno de los primeros en dar enjundia a esas letras y hacerlas algo inseparable de la música. Con él la gente empezó a escuchar con atención esas historias y así el tango canción floreció para hacerse una de las músicas más populares de principios del siglo XX.
Un estilo, por tanto, obligatorio al que el melómano acaba llegando tarde o temprano. Y no hay manera de evitarlo. Igual que para probar el reggae nos ponemos a Bob Marley y para saber qué es eso del flamenco no podemos esquivar la figura de Camarón, Carlos Gardel es la primera referencia que cualquiera pone en su tocadiscos cuando quiere empaparse de esta música apasionada y canalla, con todos esos personajes marginales y esos pechos en carne viva rebosantes de amor y de vida.
Esta cuidada edición francesa del idolatrado genio porteño es caudalosa y lo suficientemente enciclopédica como para saciar al neófiito. He dicho porteño y habría que añadir que de adopción, porque no está claro dónde nació, aunque parece seguro que no fue en Argentina. Uruguay o Toulouse (Francia) se disputan el honor, aunque la segunda es la que se toma oficialmente como su cuna por la mayoría de biógrafos. Y aunque esto importe poco al público, da fe de lo mucho que se le quiere en Francia y de ahí este recopilatorio que se hace un poco extraño para el oyente hispanoparlante por su libreto y sus notas interiores en francés.
Pero lo cierto es que eso es lo único que choca. Todo lo demás es ambrosía, un néctar goteante que cae sin parar en nuestros oídos para deleitarnos con uno de los cancioneros más irrebatibles y más impresionantes de la historia de la música grabada. Gardel no solía componer, pero cuando lo hacía, lo hacía como nadie. Ahí están "Volver" o "Por una cabeza", dos de las mejores canciones que cualquiera pueda oir jamás. La mayoría de piezas son composiciones ajenas. Piezas a las que dio vida para hacerlas suyas para siempre. Así de grande fue uno de los mejores cantantes que haya abierto la boca si hablamos de música popular. Un mito de una estatura inmensa. Esa montaña inalcanzable que todos querremos escalar algún día.
★★★★☆
1.1 Tomo y obligo 2:17 ❤
1.2 Almagro 2:48
1.3 Viejo rincón 2:24
1.4 Silencio 2:40
1.5 Rencor 2:34
1.6 Secreto 2:20
1.7 Volvió una noche 3:01
1.8 La canción de Buenos Aires 2:12
1.9 Juventud 2:27
1.10 Volver 2:52 ❤
1.11 Senda florida 2:41
1.12 Bandoneón arrabalero 2:06
1.13 Lo han visto con otra 2:35
1.14 Cuesta abajo 3:10
1.15 Muñeca brava 2:14
1.16 Tango argentino 2:24
1.17 Palomita blanca 3:03
1.18 Dandy 2:20
1.19 La garçonnière 2:42
2.1 Milonga sentimental 2:57
2.2 Viejo smocking 2:39
2.3 Tortazos 2:33
2.4 Sueño de juventud 2:28
2.5 El día que me quieras 3:20
2.6 Silbando 2:46
2.7 Mi Buenos Aires querido 2:37
2.8 Paseo de julio 2:18
2.9 Farolito de papel 2:25
2.10 Por una cabeza 2:30 ❤
2.11 Caprichosa 2:10
2.12 Parlez-moi d'amour 2:34
2.13 Mi noche triste 3:16
2.14 Medianoche 2:41
2.15 Pompas 2:09
2.16 Vieja recoba 2:44
2.17 Tu vieja ventana 2:15
2.18 Lejana tierra mía 2:39
2.19 La cumparsita 2:13
Total: 98:04







