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jueves, 7 de mayo de 2026

El alma rusa

 
Título: Sinfonía nº 2 en re menor

 Título original: Симфония № 2 в ре миноре

Autor: Mili Balákirev

Año de composición: 1900-08

Género: Romanticisimo/Sinfonía
 

 Grabaciones de referencia:

  • 2 Symphonies; Symphonic Poems; Overtures (USSR Symphony Orchestra / Evgeny Svetlanov)

 

Mili Balákirev (1837-1910) fue el ideólogo y líder del Grupo de los Cinco que impulsó el nacionalismo ruso en materia musical. Junto a él completaban este grupo César Cui, Modest Mussorgski, Aleksandr Borodin y Nikolái Rimski-Kórsakov. Habría que señalar que, aunque la aportación musical de Balákirev es notable, lo cierto es que es más recordado como mentor y aglutinador del movimiento que como gran compositor. Lo que no quita que ofreciera obras de gran calado como esta Sinfonía nº 2 en re menor.

En ella nos encontramos una vuelta a la tradición que sorprende por ser una obra tardía, tanto en el canon de un compositor que moriría solo dos años después de completar la última revisión, como en unos toques románticos exacerbados que conviven con los avances de Debussy con el impresionismo, Mahler y sus sinfonías plenamente modernas o un Richard Strauss que ya está metido de lleno en el post-romanticismo. Circunstancia que no le quita ni una pizca de poder a una pieza que representa de manera inequívoca toda la grandeza y la tragedia del alma rusa.

Eso es lo que más podemos disfrutar de una partitura en la que Balákirev pone en práctica todo su ideario estético, según el cual se distancia del academicismo y de la influencia occidental para reinterpretarlos desde la tradición de su tierra con todo su fatalismo, su sentido trágico de la vida y su profundísima sensibilidad. Un retrato del alma rusa que parece demasiado conservador viniendo de un músico que tenía la experimentación y el radicalismo como santo y seña del movimiento que lideró durante la segunda mitad del siglo XIX. Algo que ya había quedado atrás, pero que de alguna forma seguía permeando la forma en la que entendía la música como algo consustancial al territorio y a sus gentes.

Por eso, aunque esta Sinfonía nº 2 pueda sonar anacrónica en el marco temporal en el que fue compuesta, hoy nos sigue conmoviendo con toda su pasión desatada y su paisajismo casi oriental. Un secreto muy bien guardado que, lejos de ser música de segunda, debería ser conocida y disfrutada por más gente. Sin duda, lo merece.

1. Allegro ma non troppo
2. Scherzo alla cosacca: Allegro non troppo, ma con fuoco ed energico
3. Romanza: Andante
4. Finale: Tempo di polacca 

miércoles, 25 de marzo de 2026

Música francesa en el corazón de Alemania

 Título: Suites para orquesta, BWV 1066-1069

 Título original: „Ouvertures“

Autor: Johann Sebastian Bach

Año de composición: 1725-39

Género: Barroco/Suites
 

 Grabaciones de referencia:

  • Orchestral Suites BWV 1066-1069 (Dunedin Consort / John Butt, 2022)

Para empezar, tenemos que aclarar que no estamos ante una obra en bloque del genio de Eisenach, sino de una colección de oberturas independientes entre sí que Bach fue escribiendo y retocando a lo largo de un periodo de unos tres lustros. Una música en la que parece querer demostrar sus habilidades para maravillar con lo que era capaz de escribir para una orquesta. 

Danzas cortesanas y vientos fastuosos conforman la estructura de unas obras que parecen huir de lo religioso a través de una música que puede gustar a todo el mundo, que no busca subrayar la devoción por lo divino, pero que cuenta con la complejidad requerida para hacerlas grandes. Esta vez, y sabemos que no siempre fue así, Bach consigue agradar al público a la vez que sigue impresionando a los entendidos. Esto último es importante recordarlo en unas partituras que a pesar de su aparente ligereza, vuelven a ser complejas y elaboradas al máximo para conseguir aspirar a la eternidad. Algo que es la tónica con la música del compositor alemán.

Lo que más llama la atención en estas partituras es, sin duda, la influencia francesa que el compositor parece invocar para satisfacer el gusto de las élites. Una influencia que acerca esta música a la corte y a los actos públicos para alejarla, como digo, de sus creaciones para la Iglesia. Música agradable y festiva por encima de otras consideraciones. ¿Demasiado? Bueno, eso va a depender de cada oyente, aunque si lo menciono es porque para mí, en todo su esplendor, es un conjunto de piezas más respetables que matadoras. 

Se dejan escuchar con total agrado. Muestran una maestría contrapuntística y rítmica equiparable a cualquiera de sus mejores obras. Son, en definitiva, una de las colecciones esenciales para conocer el impresionante alcance del arte del alemán. Sin embargo, no serían las que elegiría como las más señeras de su autor. Sin que esto implique menosprecio alguno hacia su belleza inmarchitable ni hacia su enorme importancia dentro del canon occidental.

 

Suite orquestal nº 1 en do mayor

1. Ouverture
2. Courante
3. Gavotte I, II
4. Forlane
5. Menuett I, II
6. Bourrée I, II
7. Passepied I, II 

Suite orquestal nº 2 en si menor

1. Ouverture
2. Rondeau
3. Sarabande
4. Bourrées I & II
5. Polonaise & Double
6. Menuett
7. Badinerie 

Suite orquestal nº 3 en re mayor

1. Ouverture
2. Air [Air on a G String]
3. Gavotte I, II
4. Bourrée
5. Gigue 

Suite orquestal nº 4 en re mayor

1. Ouverture
2. Bourrée I, II
3. Gavotte
4. Menuett I, II
5. Réjouissance

viernes, 27 de febrero de 2026

La Vía Dolorosa

 
Título: La Pasión según San Mateo, BWV 244

 Título original: „Matthäus-Passion“

Autor: Johann Sebastian Bach

Año de composición: 1727-29

Género: Barroco/Oratorio
 

Grabaciones de referencia:

  • St. Matthew Passion (John Eliot Gardiner, 1989)

No cabe duda de que estamos ante lo que puede ser el culmen de la música sacra. Una obra mastodóntica, que sobrepasa las dos horas y media, en la que Bach nos narra la pasión y muerte de Cristo según el evangelio de San Mateo. Para ello, además de la traducción de la Biblia realizada por Martín Lutero, se vale de poemas de Christian Friedrich Henrici. Para interpretar el texto, Bach no escatimó recursos expresivos y usó coros, corales, recitativos y arias que se van intercalando y que, junto a la música de la orquesta, consiguen un efecto subyugante para el oyente. Una arquitectura más sólida y bien armada que florida. Un andamiaje que se sustenta sobre un doble coro y una doble orquesta. Los ingredientes perfectos para la puesta en escena teatral que requiere esta historia. En suma, una realización en la que la meditación y el relato conviven en perfecta armonía.
 
Todo esto conforma los poderosos cimientos de una obra que, nadie puede dudarlo, está en la cima del canon occidental. Por su riqueza y su profunda humanidad, podemos decir que toda la música de corte espiritual no sería lo que es hoy sin esta pieza de orfebrería. Lo que no quita que, en el terreno personal, sea una partitura fácil de digerir en nuestros tiempos. Su duración ya es bastante disuasoria, a no ser que vayamos al teatro a disfrutarla, que es para lo que fue compuesta. Pero es que además, por mi parte, la música coral no es lo que más me llega. Por eso, si bien hay partes en esta pieza que me ponen el vello de punta, también hay ciertos tramos —recitativos en su mayor parte— que me resultan más difíciles de disfrutar. 
 
Una pena ante un monumento como este que, seamos serios, tampoco va a erosionarse por una opinión que no deja de reflejar mi incapacidad más que tara alguna por parte de un compositor que se nos muestra aquí disfrutando de sus poderes en plena etapa de ebullición. Puede que esto último no sea la mejor descripción para el estado mental que debía tener Bach para componer una música de corte meditativo y funerario, pero a mí es lo que me sale cada vez que logro llegar al final de un trayecto, con todo, apasionante.
 
 
1. Kommt, ihr Töchter, helft mir klagen
2. Da Jesus diese Rede vollendet hatte
3. Herzliebster Jesu
4. Da versammleten sich die Hohenpriester
5. Ja nicht auf das Fest
6. Da nun Jesus war zu Bethanien
7. Wozu dienet dieser Unrat
8. Da das Jesus merkete
9. Du lieber Heiland du
10. Buß und Reu
11. Da ging hin der Zwölfen einer
12. Blute nur, du liebes Herz!
13. Aber am ersten Tage der süßen Brot
14. Wo willst du, daß wir dir bereiten
15. Er sprach: Gehet hin in die Stadt
16. Und sie wurden sehr betrübt
17. Herr, bin ich's?
18. Ich bin's, ich sollte büßen
19. Er antwortete und sprach
20. Wiewohl mein Herz in Tränen schwimmt
21. Ich will dir mein Herze schenken
22. Und da sie den Lobgesang gesprochen hatten
23. Erkenne mich, mein Hüter
24. Petrus aber antwortete
25. Ich will hier bei dir stehen
26. Da kam Jesus mit ihnen zu einem Hofe
27. Hier zittert das gequälte Herz
28. Ich will bei meinem Jesu wachen
29. Und ging hin ein wenig
30. Der Heiland fällt vor seinem Vater nieder
31. Gerne will ich mich bequemen
32. Und er kam zu seinen Jüngern
33. Was mein Gott will, das g'scheh allzeit
34. Und er kam und fand sie aber schlafend
35. So ist mein Jesus nun gefangen
36. Sind Blitze, sind Donner in Wolken verschwunden?
37. Und siehe, einer aus denen
38. O Mensch, bewein dein Sünde groß
39. Ach! nun ist mein Jesus hin!
40. Die aber Jesum gegriffen hatten
41. Mir hat die Welt trüglich gericht'
42. Und wiewohl viel falsche Zeugen herzutraten
43. Mein Jesus schweigt
44. Geduld! Wenn mich falsche Zungen stechen
45. Und der Hohepriester antwortete
46. Er ist des Todes schuldig!
47. Da speieten sie aus
48. Weissage uns, Christe
49. Wer hat dich so geschlagen
50. Petrus aber saß draußen
51. Wahrlich, du bist auch einer
52. Da hub er an, sich zu verfluchen
53. Erbarme dich
54. Bin ich gleich von dir gewichen
55. Des Morgens aber hielten alle Hohepriester
56. Was gehet uns das an?
57. Und er warf die Silberlinge in den Tempel
58. Gebt mir meinen Jesum wieder!
59. Sie hielten aber einen Rat
60. Befiehl du deine Wege
61. Auf das Fest aber hatte der Landpfleger Gewohnheit
62. Laß ihn kreuzigen!
63. Wie wunderbarlich ist doch diese Strafe!
64. Der Landpfleger sagte
65. Er hat uns allen wohlgetan
66. Aus Liebe will mein Heiland sterben
67. Sie schrieen aber noch mehr
68. Laß ihn kreuzigen!
69. Da aber Pilatus sahe
70. Sein Blut komme über uns
71. Da gab er ihnen Barrabam los
72. Erbarm es Gott!
73. Können Tränen meiner Wangen
74. Da nahmen die Kriegsknechte
75. Gegrüßet seist du, Jüdenkönig!
76. Und speieten ihn an
77. O Haupt voll Blut und Wunden
78. Und da sie ihn verspottet hatten
79. Ja freilich will in uns
80. Komm, süßes Kreuz
81. Und da sie an die Stätte kamen
82. Der du den Tempel Gottes zerbrichst
83. Desgleichen auch die Hohenpriester
84. Andern hat er geholfen
85. Desgleichen schmäheten ihn
86. Ach Golgatha
87. Sehet, Jesus hat die Hand
88. Und von der sechsten Stunde an
89. Der rufet dem Elias!
90. Und bald lief einer unter ihnen
91. Halt! laß sehen
92. Aber Jesus schriee abermal laut
93. Wenn ich einmal soll scheiden
94. Und siehe da, der Vorhang im Tempel zerriß
95. Wahrlich, dieser ist Gottes Sohn gewesen
96. Und es waren viel Weiber da
97. Am Abend, da es kühle war
98. Mache dich, mein Herze, rein
99. Und Joseph nahm den Leib
100. Herr, wir haben gedacht
101. Pilatus sprach zu ihnen
102. Nun ist der Herr zur Ruh gebracht
103. Wir setzen uns mit Tränen nieder
 

miércoles, 21 de enero de 2026

Proclama mi alma la grandeza del Señor

 
Título: Magnificat, BWV 243

 Título original: „Magnificat“

Autor: Johann Sebastian Bach

Año de composición: 1723

Género: Barroco/Coral
 

Grabaciones de referencia:

  • Magnificat, BWV 243 (Philippe Herreweghe/La Chapelle Royale/Collegium Vocale Gent, 1997)
  • Magnificat in E flat; Missa in F (John Eliot Gardiner/The Monteverdi Choir/English Baroque Soloists, 2017)
 
 
Compuesto en 1723 y estrenado en Leipzig durante las vísperas de Navidad de ese año, esta obra coral pone música al canto de alabanza a María del Evangelio de San Lucas. Lo más curioso de esta composición es la variación que sufrió cuando el propio Bach la revisó diez años después, pasando de su versión original en mi bemol mayor a la definitiva en re mayor. Podemos encontrar grabaciones de ambas en la actualidad, aunque la más interpretada y conocida es la segunda, que se puede considerar la canónica.
 
En ambos casos, la importancia de esta música radica en el hecho de ser la primera gran obra coral latina que el compositor escribe en Leipzig con su recién estrenado cargo de Thomaskantor en la Iglesia de Santo Tomás. Se trata de una magnífica carta de presentación a su nuevo entorno con la que Bach parece querer demostrar que sabía crear música sacra a un nivel espectacular. Algo que hace con una obra solemne y moderna en grado sumo para la época que la vio nacer. Solemne pero radiante y extrovertida, en las antípodas de la gravedad del Bach más introspectivo.
 
Es esta luminosidad fulgurante la que consigue vencer mi resistencia. Sobre todo en la versión definitiva, en re mayor, con toda su trompetería y sin la interpolación de unos movimientos navideños que en la versión en mi bemol mayor anclaban la obra a un momento litúrgico concreto. Al eliminarlos parece que Bach encontró una universalidad que ha acabado elevando el Magnificat aún más. Detalles que hacen que pueda disfrutar de algo que me suele costar sobremanera como es la música coral, sobre todo la del período barroco y anteriores. Una pista más que da fe de la grandeza de unas partituras capaces de derribar cualquier muralla. Bach en estado puro, señoras y señores. Bach proclamando la grandeza del Señor.
 
 
1. Chorus: Magnificat
2. Aria: Et exsultavit spiritus meus
3. Aria: Quia respexit humilitatem
4. Chorus: Omnes generationes
5. Aria: Quia fecit mihi magna
6. Aria: Et misericordia
7. Chorus: Fecit potentiam
8. Aria: Deposuit potentes
9. Aria: Esurientes implevit bonis
10. Aria: Suscepit Israel
11. Chorus: Sicut locutus est
12. Chorus: Gloria Patri  
 

sábado, 13 de septiembre de 2025

Los pulmones del averno

 

Título: Tocata y fuga en re menor (BWV 565)

Título original: Toccata und Fuge in d-Moll (BWV 565)

Autor: Johann Sebastian Bach

Año de composición: 1706

Género: Barroco / Órgano

 

Grabaciones de referencia: 

  • Orgelwerke (Karl Richter, 2005) 
  • Complete Works for Organ [1980] (Marie-Claire Alain, 2007)

   

Resulta difícil valorar algo tan diluido en la cultura popular como esta pieza de Bach. Sin embargo, aparte de que es muy fácil disfrutarla, también se podría decir que es una pieza que todo el mundo cree conocer, pero que pocos han escuchado en profundidad. La mayoría de la gente se queda en los acordes tétricos con los que abre la pieza, auténtico momento icónico del terror y casi diría que de la crueldad.

Pasado ese momento, todavía quedará gente que pueda seguir los devaneos furiosos y galopantes del órgano. Al menos hasta que comienza la segunda parte, la fuga. Ahí ya la mayoría de los mortales entramos en terreno desconocido, en unos paisajes más abstractos y difíciles de aprehender. Un movimiento que no parece encajar muy bien con la primera parte y que va avanzando hacia su inexorable final sin que le acabemos de prestar toda nuestra atención.

Un empaste y un juego de opuestos que define a la perfección la música de Bach. Un trasunto matemático y exacto. Un ejercicio con el que el de Eisenach ponía a prueba la afinación y los límites del órgano. No en vano, según algunos estudiosos, esta pieza fue concebida con la idea de probar los límites del instrumento y poder así chequear su estado y su calidad. Y por supuesto, también los límites de un intérprete que siempre ha sido puesto a prueba a la hora de tocar esta pieza.

Por mi parte, he puesto a prueba mis oídos con un par de grabaciones clásicas, aunque soy consciente de que es muy difícil encontrar esa grabación canónica de esta Tocata y fuga. Me he sumergido en las habilidades y el gusto de dos figuras históricas como Karl Richter y Marie-Claire Alain. La sobriedad, la pausa y los acentos perfectos del alemán y la velocidad vertiginosa, el virtuosismo puro y la expresividad de la francesa. No puedo decir que encuentre un ganador claro, aunque quizás me quede con un Richter, que suena más rotundo y más completo a mis oídos. Todo esto sin desmerecer a una Alain, como digo, superlativa.

En definitiva, una pieza icónica y emocionante como pocas en la que hay que sumergirse sí o sí para darse cuenta de que no tiene nada que ver con lo que creíamos saber de ella.

♪♪

  1. Toccata
  2. Fuge 

 

 

Título: Passacaglia y fuga en do menor (BWV 582)

Título original: Passacaglia und Fuge in c-Moll (BWV 582)

Autor: Johann Sebastian Bach

Año de composición: 1706-13

Género: Barroco / Órgano

Grabaciones de referencia:

  • Ver Toccata y fuga en re menor (BWV 565)
 

En esta obra para órgano me resulta fascinante comprobar lo moderno que puede ser Bach para nuestros oídos. Su atemporalidad hace que con obras tan magistrales como esta podamos apreciarlo por muchos eones que pasen. Por eso es un compositor inmortal y aquí se puede comprobar cómo es capaz de jugar con la tensión, construirla para liberarla en un éxtasis controlado, volver a empezar desde abajo, levantarla y hacerla subir y subir y subir hasta explosionar en ese acorde final, que es a la vez una liberación, un reventón de júbilo y una muestra de grandeza suprema que te deja al borde de las lágrimas.

Todo eso podemos sentir con esta pieza refulgente dentro de su canon. Una pieza con la que el órgano vuelve a probar sus límites en cuanto a expresión, pero sobre todo una pieza en la que el organista puede volcar su virtuosismo y sobre todo su sensibilidad. Como lo hace un Karl Richter, entre muchos otros, que me ha servido de referencia junto a Marie-Claire Alain, y al que prefiero por encima de la francesa por su construcción minuciosa, sobria y monumental. Una ejecución diáfana y marmórea, clara y absolutamente totémica. O eso me parece a mí, ya que ha sido el que me ha hecho comprender que no estaba ante una obra más de Bach, sino ante uno de sus muchos pináculos inalcanzables.

♪♪♪ 

  1. Passacaglia
  2. Fuge 

martes, 9 de septiembre de 2025

Anegados

 

Título: Become Ocean

Autor: John Luther Adams

Año de composición: 2013

Género: Post-minimalismo ambiental

 

Grabaciones de referencia:

  • Become Ocean (Seattle Symphony / Ludovic Morlot, 2014) ★★★★☆ 


"Life on this earth first emerged from the sea. As the polar ice melts and sea level rises, we humans find ourselves facing the prospect that once again we may quite literally become ocean". (John Cage)

Esta es la cita en la que John Luther Adams basa su proyecto. Una cita que es una advertencia que suena más a amenaza que a premonición. El compositor norteamericano ondea su ecologismo al ritmo de las mareas y fabrica una epopeya drónica en la que los vaivenes de la música, sus subidas y bajadas simulan el oleaje de un mar que se antoja abisal y devorador. Parece plácido, pero en algunas de esas subidas se nos antoja casi tectónico. Venimos del mar, somos en gran parte agua, y parece que nuestro destino es regresar a él para fundirnos en su inmensidad.

Todo este tono poético, como digo, no oculta la tragedia de nuestra autodestrucción. Algo que resuena en estos acordes continuos, calmados y explosivos en algunos momentos. Un gigantismo, una amplitud de espacios que cobra todo su sentido con su interpretación en el auditorio. Ahí, con los cambios de luz y la interacción de la orquesta dirigida con maestría y una deliciosa languidez por parte de Ludovic Morlot, Leonard Slatkin o cualquiera que se atreviera, directores que no acaparan las miradas para no distraernos de lo esencial, es donde podemos disfrutar de esta música en plenitud. También se disfruta en el refugio del hogar, cómo no, pero no puedo evitar sentir que falta algo para aprehenderla en su totalidad.

Adams siempre se ha inspirado en la naturaleza para sus composiciones. Hasta hacerla la materia prima de las mismas. Aquí, no sé si como nunca, pero sí con maestría absoluta, emplea el sonido mismo como un elemento fundamental de su minimalismo. Sí, está la melodía, la armonía, el ritmo y el sonido en estado puro. Estos son los componentes de esta música. Algo tan bello y tan poderoso como la más absoluta inmensidad que describe. Tanto que más que describirla la hace carne ante nuestros oídos.

♪♪

1 Become Ocean 

viernes, 1 de agosto de 2025

La voz dormida

Título: let me tell you

Autor: Hans Abrahamsen

Año de composición: 2012-13

Género: Contemporánea vocal 

 

Grabaciones de referencia:

  • let me tell you (Symphonieorchester des Bayerischen Rundfunks / Andris Nelsons / Barbara Hannigan, 2016) ★★★★☆

 


let me tell you (sí, todo con minúsculas) es una obra del compositor danés Hans Abrahamsen, basada en el libro del mismo título publicado por Paul Griffiths en 2008. La obra se inscribe dentro de la música contemporánea y, al tratarse de una composición eminentemente vocal, fue escrita para una soprano, específicamente para Barbara Hannigan. El propio Griffiths escribió el libreto para adaptarlo a la música, lo que une a los dos autores a través de una obra de arte total en la que la literatura y la música se unen para crear una atmósfera taciturna, turbia y a la vez sanadora, con el tiempo como lienzo perfecto sobre el que desplegarse. Ya lo dice Griffiths en el libreto que adaptó para esta miniópera: ¿qué es la música si no tiempo?

En su obra, Griffiths utiliza las 481 palabras que Ofelia pronuncia en Hamlet (William Shakespeare, 1603), las reordena y crea con ellas una narración a base de monólogos introspectivos, citas y reflexiones a vuelapluma. Una forma original de presentarnos la personalidad de una Ofelia que siempre mereció más protagonismo a partir de una limitación que sirve para espolear la creatividad de un escritor en las antípodas de ese acomodo que suele castrar al artista.

Con estas constricciones ambos artesanos consiguen transmitir todo el empoderamiento que Ofelia no pudo expresar en la obra de  Shakespeare. En un canto a la elasticidad de la memoria y el tiempo. A los lugares de donde vienen nuestros recuerdos y al fluir infinito que los agita en nuestro interior. Eso en una primera parte para enmarcar. En la segunda, la cual empieza de manera sobrecogedora parece hablarnos desde el presente en un canto de amor incondicional a su amado, un Hamlet que le ha enseñado la música que surge del amor y la ha hecho pura luz. Una luz que le permite seguir adelante hasta en la muerte tal y como sugiere de manera sutil una tercera parte más meditativa y trágica. 

Abrahamsen, en definitiva, nos está ofreciendo su visión sobre lo que debería ser una ópera en el siglo XXI. Ideas concisas, aunque tremendamente evocadoras y poéticas, un desarrollo que apenas supera la media hora y una música expresiva y sugerente dentro de su abstracción. Algo a lo que podamos aproximarnos sin miedo en plena era digital, pero conservando el riesgo y la capacidad de sorpresa reservados para los más audaces. Y me refiero, por supuesto, al artista, pero también a un público que necesita de una predisposición y casi diría que una preparación previa bastante intensa antes de poder sentarse a disfrutar de una maravilla que, por mucho que me haya empeñado en diseccionar, no admite explicación alguna.

I Part
1 Let Me Tell You How It Was 3:50
2 O But Memory Is Not One But Many 2:50
3 There Was a Time, I Remember 5:58

II Part
4 Let Me Tell You How It Is 2:04
5 Now I Do Not Mind 6:13

III Part
6 I Know You Are There 1:00
7 I Will Go Out Now 10:44

Total: 32:39