
Jailbreak (Thin Lizzy, 1976)
HARD ROCK. El sexto disco de Thin Lizzy es un clásico irregular y hermoso. Un disco que casi todos encaraman a lo más alto de su discografía y al que no se le puede negar su condición de leyenda, aunque solo fuera por la gran acumulación de canciones definitorias y esenciales para la banda irlandesa. Del tema titular a "The Boys Are Back in Town" y de "Cowboy Song" a "Emerald", no se me ocurre álbum en su discografía que aglutine tal cantidad de clásicos instantáneos.
Sin embargo, como digo, no se trata de un pelotazo perfecto de cabo a rabo. En su debe, habría que situar los toques celtas o medievales que, aunque escasos, han sido detectados y copiados rápidamente por toda la camarilla heavy, al igual que el ultraefectismo guitarrístico, que también lo hay. Toques rancios y querencia masturbatoria al mástil que, sin ser malos de por sí, pueden molestar a los degustadores de músicas, digamos, más sutiles.
Por otra parte, en su haber, encontramos una contención vocal exquisita e inesperada para un artefacto protometálico como este, unas guitarras vertiginosas y punzantes en los momentos más aguerridos y una base rítmica a prueba de bomba. Virtudes que, unidas a los supuestos defectos mencionados arriba, no solo los diluyen, sino que incluso los hacen valiosos. Así, lo rancio se transforma en deliciosa raigambre y lo exhibicionista en radiante expresionismo.
Con todo esto en mente, no podemos más que concluir que, por mucho que este disco sea más rock que roll, por una vez no importa. Algo que puede chocar ante la anemia que exuda algún que otro tema —"Running Back", "Romeo and the Lonely Girl"—. Una falta de hierro que parecen confundir con elegancia solemne y belleza ingrávida, pero que, no solo no acaba dañando al álbum, tal y como me parecía tras escuchas incipientes y atolondradas, sino que le granjea una personalidad y un poder absolutamente inexpugnable. No sé de qué me extraño. Por mucho que me haya hecho el duro, al final mis defensas han caído. No quedaba otra.
★★★★☆
A1 Jailbreak
A2 Angel From the Coast
A3 Running Back
A4 Romeo and the Lonely Girl
A5 Warriors
B1 The Boys Are Back in Town
B2 Fight or Fall
B3 Cowboy Song
B4 Emerald
Total: 36 min.
Las comparaciones de Phil Lynott con Jimi Hendrix siempre me han parecido exageradas y algo racistas, la verdad. Como si simplemente por ser rockeros y negros ya tuvieran que tener todo en común. Es cierto que la admiración del bajista por el de Seattle siempre fue manifiesta. Hasta el punto de influir en el estilo escénico del irlandés de origen inglés, en su imagen y hasta en su forma de vestir. Una admiración que también le instigó para escribir una canción en honor al cherokee, "Song for Jimi".
Sin embargo, todo esto no puede traducirse en el calco inerte que muchos pregonan. Y eso que aquí hay una canción, "Warriors", que me lleva a contradecirme una y otra vez. Por su mención a Venus y Marte en la letra, por su estilo y por su pirotecnia guitarrística, me parece a mí que Jimi se paseaba por la mente de Phil más a menudo de lo que estoy dispuesto a admitir. En cualquier caso, bendito influjo.
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