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sábado, 2 de mayo de 2026

La edad de la pirita

20 Jazz Funk Greats (Throbbing Gristle, 1979)

SYNTHPOP PROTOINDUSTRIAL. Aquí Genesis P-Orridge, Cosey Fanni Tutti, Chris Carter y Peter Christopherson juegan al despiste como nunca. Título y portada anuncian algo que nunca se materializa en lo que suena en el álbum. Porque, aun siendo algo más amable y estructurado, casi synthpop —a lo kraut, eso sí—, esta música sigue estando en las antípodas de la imagen cordial y para todos los públicos que nos prometen con esos trajes y esa pulcritud.

Ambient hecho volutas de humo, jazz deformado y funk reducido a su mínima expresión. A eso, y a tecnopop de vanguardia, es a lo que suena el tercer disco de los de Hull. Nada que pueda llamarse comercial, como podrán entender. Nada que pudiera salir de las gargantas y las manos de las cuatro personas respetables, y casi diría que anodinas, que nos miran desde su portada. Será por eso que este álbum guarda una extraña fascinación que lo coloca en la cúspide de los favoritos del público. Por esa ironía, por lo agradable que suena por momentos y por lo retador que sigue siendo su corazón inescrutable.

Y eso es precisamente lo que siempre ha sido Throbbing Gristle: un equilibrio peligroso e inestable entre lo crudo y lo volátil, entre lo irónico y lo insoportablemente introspectivo. Aquí se ve que, aun siendo todo eso a la vez, quizás gane el humor y la ligereza. Ser o no ser, ¿no? 

★★★☆☆

A1 20 Jazz Funk Greats 2:44
A2 Beachy Head 3:37
A3 Still Walking 4:44
A4 Tanith 2:12
A5 Convincing People 4:48
A6 Exotica 2:50
B1 Hot on the Heels of Love 4:20
B2 Persuasion 6:34
B3 Walkabout 3:00
B4 What a Day 4:35
B5 Six Six Sixties 2:04

Total: 41:28

Discipline (Throbbing Gristle, 1981) [SINGLE] [DIRECTO]

RUIDISMO PROTOINDUSTRIAL. Throbbing Gristle tocaron esta canción por primera vez en directo, en Berlín, tal y como aparece aquí. En esos años no era raro hacer eso. Tengo algo nuevo, me gusta, lo toco, lo grabo y lo publico. Sin darle más vueltas. Algo que para unos heterodoxos del nivel de Throbbing Gristle casaba perfectamente con su anárquico e irreductible modus operandi.

"Discipline" se convirtió rápidamente en el momento álgido de sus directos. Una pieza —lo de "canción" me parece demasiado— metronómica y cortante que mutaba noche tras noche y que podía llegar a la media hora de duración. Lo normal, no obstante, era que oscilara entre los 8 y los 12 minutos, tal y como vemos reflejado en este single con la interpretación primeriza en Berlín y otra en Mánchester. Entre ambas solo medió un mes de noviembre a diciembre de 1980.

Interesante, sí, pero no sé muy bien dónde radica el interés de tener dos versiones tan similares de un mismo tema. Por mucho que comprenda el impacto de una pieza que exige más disciplina en un mundo que se nos va de las manos. Porque, ¿qué está pidiendo Genesis P-Orridge? ¿Un dictador que ponga las cosas en su sitio? ¿Está confrontándonos en realidad con esa idea para hacernos despertar de nuestro peligroso letargo? Quizás sea esto último. Podría ser una provocación. Lo que está claro es que no me parece gratuita. Porque, sea lo que sea que buscan, lo encuentran. Y es que entre fotos ante el Ministerio de Propaganda nazi y dagas de las Juventudes Hitlerianas, toda esta alabanza al control y la disciplina acaba siendo de lo más perturbador.

☆☆★★★

A Discipline (Live Berlin) 10:45
B Discipline (Live Manchester) 8:06

Total: 18:51 

sábado, 25 de abril de 2026

Industriales y malsanos

The Second Annual Report (Throbbing Gristle, 1977)

RUIDISMO PROTOINDUSTRIAL. Es un error bastante extendido el creer que la música de Throbbing Gristle se basa en lo aleatorio y en el caos sin sentido. No hay más que escuchar cualquiera de sus trabajos con detenimiento para darse cuenta de que toda esa atmósfera malsana tiene una estructura y un fondo que no puede venir del azar ni del descuido. Porque, sin ser músicos de partitura y metrónomo, Genesis P-Orridge, Chris Carter, Cosey Fanni Tutti y Peter Christopherson construían sus instalaciones sonoras a conciencia, con un propósito, una instrumentación coherente y hasta un hilo narrativo difícil de percibir a simple vista, pero presente a todas luces.

Si todo esto no es perceptible, y no lo es si no pones tus cinco sentidos en la escucha de este disco, es porque el detritus sonoro se acaba imponiendo al discurso subyacente. La algarabía de todas estas estructuras en continuo derrumbe, de los alaridos metálicos y de los susurros fantasmales no permiten que se preste atención a nada más. Sin embargo, si escuchamos a nuestro cuerpo y a nuestra mente durante y después de la escucha, comprenderemos que la experiencia por la que hemos pasado es demasiado intensa y demasiado extraordinaria como para resolverlo todo en un "no entiendo lo que pasa aquí".

Porque esta música, sí, música, han leído bien, puede resultar incomprensible para cualquiera. Lo único que pide, y ahí está su sentido y su importancia, es ser escuchada sin prejuicios, sin pretender tararearla y sin oponer resistencia a la experiencia que nos propone. No, esto no está pensado para hacernos pasar un buen rato, pero sí que se puede disfrutar si tenemos las agallas de dejarnos arrastrar sin esperar nada de lo que la música más convencional nos ofrece. En todos estos ruidos podemos encontrar un reducto en el que enfrentarnos a nuestros pensamientos más profundos. O no. Puede que simplemente encontremos por fin la forma de flotar en el vacío que nuestras tristes vidas no pueden ofrecernos. 

Sí, lo habéis entendido perfectamente: este disco es una experiencia y no una colección de himnos, es un espejo deformado en el que mirarnos y no un chute de energía para pasar el día. Que lo que veas en ese cristal sea más o menos bonito, te importará a ti, pero al resto del mundo, no te lo tomes a mal, se la refanfinfla.

★★★☆☆

A1 Industrial Introduction 1:02
A2 "Slug Bait" Recorded at I.C.A. 4:20
A3 Recorded at Southampton 2:45
A4 Recorded at Brighton 1:19
A5 "Maggot Death" Studio Recording 2:49
A6 Recorded at Rat Club 4:34
A7 Recorded at Southampton 1:35
A8 Recorded at Brighton 0:57
B The Original Soundtrack of the Coum Transmissions Film of "After Cease to Exist" 19:50

Total: 39:50

United/Zyklon B Zombie (Throbbing Gristle, 1978) [SINGLE]

RUIDISMO PROTOINDUSTRIAL. Uno de los primeros singles de la banda de Hull. En la cara A nos proponen el juego de cómo sonaría Kraftwerk si los envasaran al vacío. Y tras esa afrenta, estupenda, por cierto, nos someten a los efluvios del gas y la carne putrefacta en una "Zyklon B Zombie" de la que no sacamos en claro si nos parece más aberrante el título o lo que suena.

Sonidos fracturados, sublimados y lanzados al viento desde el horno crematorio de un estilo tan personal que no admite clasificación ni apropiación ajena. Esto parece solo un single, parecen solo ocho minutos escasos de música autárquica, pero, por mucho que sea un reducto rodeado por una alambrada oxidada e intraspasable, por mucho que parezca algo minúsculo, por sí mismo atesora todos los secretos de una banda como no ha habido otra. ¿Más influyente que disfrutable? Bueno, eso daría para una buena charla.

☆☆★★★

A United 4:03
B Zyklon B Zombie 3:43

Total: 7:46 

martes, 24 de marzo de 2026

Orfanato, triste orfanato

Shades of a Blue Orphanage (Thin Lizzy, 1972)

BLUES ROCK/HARD ROCK. En este segundo álbum sigue la primera formación de Thin Lizzy. Un power trio solvente que todavía suena amordazado. No carente de ideas ni de ganas, por supuesto. Lo demuestran a la hora de buscarse un título en el que mezclan los nombres de las bandas originales de sus miembros ("Shades of Blue" y "Orphanage"). Podría parecer una remembranza de la infancia de Phil Lynott, el cual, sin llegar a ser huérfano, sí que creció en medio de una familia fragmentada, pero no, es puro ingenio. Una maniobra que, no obstante, acaba limitando a un álbum que nace así dirigido hacia el melodrama sin matices.

Un melodrama que se traduce en un tono decididamente más pausado y reflexivo. Algo que tampoco les acaba ayudando a encontrar su camino y que se hace moroso y arrastrado más que etéreo o evanescente. Un tono que me obliga a abrir una tercera vía entre aquellos que piensan que el disco es una mejora respecto al anterior y esos otros que creen que mantiene el nivel. Ambas opiniones podrán ser las más extendidas entre el núcleo duro de seguidores de la banda, pero para mí, la idea de que este disco es perceptiblemente peor que su debut no me parece descabellada en absoluto.

Para afirmar esto, me apoyo en una producción en la que se nota que los de la discográfica todavía no han invertido con enjundia y en ese ambiente soseras que hace que el disco no despegue hasta la mitad de la quinta canción. Con todos los matices que se quieran, un retroceso en toda regla. Al menos, a mi modo de ver. Una percepción que no puedo quitarme de encima y que me hace colocar a este segundo álbum en los puestos más bajos de la discografía de un grupo que no haría sino despegar de manera fulgurante solo unos meses después con la edición de un single que lo iba a cambiar todo para ellos.

☆☆☆☆

A1 The Rise and Dear Demise of the Funky Nomadic Tribes
A2 Buffalo Gal 🕱
A3 I Don't Want to Forget How to Jive
A4 Sarah
A5 Brought Down
B1 Baby Face
B2 Chatting Today
B3 Call the Police
B4 Shades of a Blue Orphanage

Total: 40 min.

Whisky in the Jar / Black Boys on the Corner (Thin Lizzy, 1972) [SINGLE]

FOLK ROCK/HARD ROCK. Tendremos en cuenta que la banda sacó este single muy a su pesar, que no les gustaba que la versión de una canción tradicional fuera su mascarón de proa y que accedieron cuando les ofrecieron la posibilidad de sacarlo con dos caras A. Algo que no impidió que la versión de marras, por mucho que no representara su estilo ni presente ni futuro, fuera número 1 en Irlanda y entrara en las listas de medio mundo.

Así las cosas, sí que hay que decir que la segunda cara A, "Black Boys on the Corner", sí que es representativa de lo que eran Thin Lizzy, y más aún, de lo que estaban a punto de ser en sus siguientes álbumes. Lo que suma por un lado, pero resta por otro. Porque la calidad se mantiene arriba, pero la coherencia y la solidez del single como unidad de destino en lo universal se resiente en demasía.

En resumidas cuentas, por mucho que a ellos no les gustara, hoy día no se puede conocer a Thin Lizzy sin escuchar "Whisky in the Jar" —sí que se puede llegar a comprenderlos perfectamente sin toparse con "Black Boys on the Corner"—. Y a la vez, es un auténtico pecado el quedarse con esa canción sin profundizar en una obra tan densa y profusa que no puedes imaginarte si te quedas en el folk rock enérgico que nos endosan con su tema más exitoso. Puede parecer una buena entrada de cara a conocer a esta banda, pero en el fondo no lo es. Para nada. Disfrútala, eso sí, pero pasa a otra cosa rápido, por favor.

☆☆★★★

A Whisky in the Jar
B Black Boys on the Corner

Total: 9 min.

viernes, 13 de marzo de 2026

Entre olas de melancolía terminal

I Will Swim to You: A Tribute to Jason Molina (VV.AA., 2025)

HOMENAJE. La idea de este homenaje no solo me parece oportuna, sino que la veo más que necesaria para poner en el sitio que merece la figura trágica y siempre emocionante de Jason Molina. Un cantautor que no caló en las masas, pero que generó un culto fiel y militante hasta la adoración. Su fallecimiento por "causas naturales" derivadas del consumo de alcohol no hizo sino aumentar un fanatismo que, eso sí, no ha logrado traspasar la barrera del underground.

De ahí que la selección de artistas no deba sorprender a nadie. Quizás echemos en falta a alguna figura del mundo alternativo como, qué sé yo, un Will Oldham, pero lo cierto es que no se me ocurre forma más honesta de celebrar la figura del de Ohio que dejándolo todo en las manos de artistas que no conoce ni Dios. Lo que no quita que la idea inicial no se acabe materializando en algo así como el tributo definitivo.

Porque, ya sea por centrarse en su repertorio más denso y oscuro, porque a todos les atraiga la parte más profunda y taciturna del cantautor o por pura incapacidad... Lo cierto es que el disco se arrastra sin llegar a fluir en ningún momento. Y por ahí no paso. Molina pudo ser melancólico, poético y lento hasta lo moroso. Sin embargo, si hay algo que nunca fue, es aburrido. Precisamente la sensación que me transmiten estas rendiciones que, por ombliguistas o por inanes, no calan por mucho que te las pongas una y otra vez. 

Podría haber sido estupendo y puede que haya gente que pueda conectar con esta colección de manera profunda y emocional. Yo no. Por mucho que aprecie el esfuerzo y unas intenciones limpias e inmaculadas más allá de cualquier duda.

★★☆☆☆

1 MJ Lenderman - Just Be Simple 3:56
2 Horse Jumper of Love - Blue Factory Flame 7:01
3 Trace Mountains - The Dark Don’t Hide It 4:29
4 Sun June - Leave the City 4:28
5 Runnner - When Your Love Has Gone 3:59
6 Sadurn - The Old Black Hen 5:45
7 Advance Base - Everything Should Try Again 3:51
8 Hand Habits - Lioness 6:55
9 Teen Suicide - Whip Poor Will 4:32
10 Friendship - Hard to Love a Man 4:24
11 Lutalo - Shadow Answers the Wall 2:22
12 Another Michael - Farewell Transmission 5:51

Total: 57:33

The Last Three Human Words / Just Be Simple (Jason Molina / MJ Lenderman, 2025) [SINGLE]

FOLK/HOMENAJE. No deja de ser emocionante enfrentarse al Jason Molina más introspectivo y privado. Un artista con un poder de evocación que se amplifica hasta el infinito en la oscuridad de su habitación. De ahí han sacado una demo inédita de "The Last Three Human Words", canción que solo pudieron disfrutar sus fieles en sus conciertos además de en ese Trials & Errors (Magnolia Electric Co., 2005) en directo.

Un tema desangelado y tan roto como la relación de la que habla, con una guitarra que parece tocada a hachazos. Una de sus obras maestras que es una pena que no encontrara su camino en ningún álbum del de Ohio, aunque por otra parte, qué gozada poder disfrutarla en un single que cobra todo su sentido gracias a esta negra exclusividad.

Lo de la otra cara es otra historia. Una versión correcta y aseada, pero poco más, de "Just Be Simple" por parte de MJ Lenderman, toma incluida en I Will Swim to You: A Tribute to Jason Molina (VV.AA., 2005), álbum tributo aparecido el mismo día que este single. No sé si es lo suficiente como para justificar el desembolso —la demo de Molina no está en plataformas de streaming y solo puede disfrutarse en formato físico—, pero sin duda es un complemento valioso que va a espolear las ganas de ahondar en un legado exiguo y a la vez refulgente dentro de la americana más cruda y desolada.

☆☆★★

 A Jason Molina - The Last Three Human Words (Demo)
B MJ Lenderman - Just Be Simple 

Total: 9 min. 

sábado, 27 de diciembre de 2025

Guerra de guerrillas y salmos de amor calcinado

Amour anarchie — Ferré 70 / Amour anarchie — Ferré 70 Vol. 2 (Léo Ferré, 1970)

 

CHANSON INCENDIAIRE. Para contextualizar el estado de forma en el que estaba Léo Ferré en 1970, se me hace necesario hacer un repaso por la situación artística de sus coetáneos. Con Jacques Brel retirado de los escenarios y prácticamente en coma como creador; con Serge Gainsbourg en crecimiento pero sin explosionar del todo; con un Georges Brassens gigantesco pero absolutamente pegado a la tradición... Ferré fue el primero en inflamar su arte en busca de nuevas cotas. El único entre ellos que toma el testigo del shock del 68 y electrifica su música para convertirla en una granada contra el acomodo y la estulticia.

Una labor en la que se emplea a fondo a través de dos álbumes hermanos paridos con apenas seis meses de diferencia. Dos discos en los que el amor se incendia hasta convertirse en la forma definitiva de anarquía, como un monstruo sagrado e incontrolable, en canciones inflamadas por el verso libre y casi automático —"Le chien", "Poètes vos papiers!", "Psaume 151", "Écoute-moi"...— y en tonadas tocadas por un romanticismo encantador o desatado, estruendoso o de ternura infinita—"Petite", "Rotterdam", "La mémoire et la mer", "La folie", "Cette blessure"...

Dos caras de una moneda con la que Ferré pone precio a lo que iba a ser su arte a partir de este momento. Amor y anarquía, lo tierno y lo alambrado, la ideología y el sentimiento. Extremos que, más allá de tocarse, se entremezclan en una disolución deliciosa y potente para convertirse en la gasolina con la que el  cantautor iba a alimentar sus nuevas canciones, siempre entre el éxtasis y el paroxismo. Porque si Ferré ya era grande antes de esta dupla discográfica, no nos podíamos imaginar hasta dónde llegaría tras ellos.

Por todo este aparataje conceptual, emocional y sónico, diría que estamos ante el mejor Ferré hasta ese momento y, más que posiblemente, ante el mejor Ferré de toda su carrera. Aun siendo esta afirmación más o menos aceptable, creo que es innegable la potencia eléctrica del monegasco en estos dos discos. Ya sea acompañado por el jazz rock crudo de Zoo, en el primer volumen, o por los arreglos precisos, tensos y poderosos del segundo, obra de Jean-Michel Defaye y el propio Ferré, queda claro a la primera escucha que el cantautor se hace descomunal en estos trabajos. Hasta el punto de haber alcanzado una meta que llevaba persiguiendo desde que empezara casi veinte años antes y que había ido tomando forma con los diferentes hitos que había ido publicando, aunque sin el alcance artístico de una obra —o un par de ellas— que sale claramente de sus mismas entrañas.

Con Amour anarchie, Léo Ferré no solo electrifica su música, sino su propia figura. Hasta el punto de que deja de ser observador callado para convertirse en el espacio en el que dirimir el conflicto del amor, la vida y las relaciones de poder. Desde este mismo momento deja de cantarle a la herida para ser la llaga en sí misma. En un movimiento irreversible y de consecuencias tan inesperadas como devastadoras. 

★★★★★ 𜰥☆★★★★

Amour anarchie — Ferré 70

A1 Le chien 6:52
A2 Petite 4:12
A3 Poètes vos papiers! 4:58
A4 La lettre 5:20
B1 La the nana 4:28
B2 La mémoire et la mer 5:24
B3 Rotterdam 3:00
B4 Paris je ne t'aime plus 5:12
B5 Le crachat 3:38

Accompagné par les Zoo

Total: 43:04

Amour anarchie — Ferré 70 Vol. 2 

A1 Psaume 151 11:58
A2 L'amour fou 4:44
A3 La folie 3:02
B1 Écoute-moi 3:58
B2 Cette blessure 3:58
B3 Le mal 2:24
B4 Paris, c'est une idée 1:46
B5 Les passantes 3:18
B6 Sur la scène 3:12

Total: 38:20

 

Avec le temps / L'adieu (Léo Ferré, 1971) [SINGLE]

CHANSON.

"Con el tiempo, ya ves, todo se va
y uno se siente encanecido como un caballo reventado
y uno se siente helado en una cama de azar
y uno se siente muy solo, quizá, pero tranquilo
y uno se siente estafado por los años perdidos

Entonces, de verdad,
con el tiempo,
ya no se ama."

Así termina, y perdonen la torpe traducción, la canción más famosa, querida y versionada de Léo Ferré. Una canción que grabó y publicó como single poco después de su titánico tour de foce Amour anarchie (1970) y que prologa otra cumbre del monegasco, La solitude (1971). Un momento de inspiración prístina que llega a sobresalir incluso en medio del periodo artístico más fértil y mayúsculo del cantautor.

Algo que consigue en base a una música sencilla y sentida, de esas que acompañan sin avasallar a unas palabras que, como pueden ver en su negro cierre, son absolutamente devastadoras. Porque suenan a sentencia irrevocable. Porque hablan de algo que nos importa a todos: el desgaste al que el tiempo somete a un amor que todos creíamos indestructible. Un desgaste terminal y sin esperanza. Un dolor que Ferré nos expone sin dramatismos ni grandilocuencia. Con la sequedad del que lo ha vivido en sus carnes.

Casi nada, la "cancioncilla" que se marca el cantautor. Algo que diluye demasiado la cara B, una "L'adieu" que no deja de ser bonita y elegante, pero a la que nos cuesta prestar atención tras la salvajada emocional que acaba de derribarnos de un empellón. Una canción demasiado grande como para perderse dentro del rebaño de un LP completo. Eso lo entiende cualquiera que se haya detenido a escucharla como merece.

☆★★★★

 A Avec le temps 4:28
B L'adieu 2:10

Total: 6:38 

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domingo, 16 de noviembre de 2025

¿Es solo una canción?

¡Corre, corre! (Leño, 1982)

 

ROCK URBANO. Me cuentan que fueron lo más de lo más en este país. Con la curiosidad propia ante tamaña vitola me acerco a este disco, mi puerta de entrada, el último que editaran como banda, una auténtica joya. Sin duda, fueron nuestra Jimi Hendrix Experience, aunque sin el glamour. Lo suyo siempre ha sido el barrio, el rollo cañí. Un trío demoledor que no hizo más que demostrar disco tras disco, concierto tras concierto, que había otra forma de hacer las cosas. Un estilo profesional. Un carisma que se derrama a borbotones y que está más allá de las fotos o las poses. Ese sonido seco, cálido, arrastrado y rotundo. Todo muy suyo. Como las letras del Rosen. Me parece que no va a haber nadie que pueda defender con más garantías que él la etiqueta de poesía urbana. Porque él está por encima del insulto fácil o el taco recurrente. Como también está por encima de morderse la lengua. Motivos de sobra para brindar por su maestría con la pluma y su garganta insobornable. 

En cuanto al disco, si empezamos por la portada, se podría tomar por un homenaje, a propósito o no, al Sticky Fingers (The Rolling Stones, 1971). Y dentro hay lo que se puede esperar: rock del duro y del puro con dos caras de antología. Que suena más limpio que todo lo que grabaran: sí. Y también más contundente, mejor acabado. Soberbio. Con el equilibrio y la concisión de los discos de antaño. Al final de la primera cara nos cuelan la maravillosa "La fina", aunque antes ya hemos gozado de tres himnos gloriosos. Y la segunda cara no le va a la zaga: "Que tire la toalla", "Entre las cejas" o "Qué desilusión" se sitúan sin problemas entre lo mejor de la obra del guitarrista de Carabanchel. 

Intentaron llevarlos de la mano hacia el rebaño del rock urbano y el heavy más trasnochado. Sin embargo, ellos eran mucho más que eso y no se iban a dejar clasificar fácilmente. Es lo que pasa cuando escuchas a The Clash o a The Specials. Sobre todo cuando se supone que no te deben gustar. Toda su carrera fue una búsqueda incansable de su sonido con constantes palos de ciego. Cuando al fin lo encuentran, deciden separarse. Ahí donde el resto hubiera explotado el filón, ellos decidieron no hacerlo. Por no agotarlo, se entiende. Aún así no hubieran estado mal un par de discos más. Tampoco habrían rebasado con ello la linea de la honestidad. Y a pesar de su separación prematura, intuyo que les hubiera gustado ser como Led Zeppelin. Pero claro, eran solo tres... Y me da a mí que demasiado modestos.

★★★★☆

A1 ¡Corre, corre! 3:23
A2 Sorprendente 4:05
A3 No se vende el rock and roll 3:09
A4 La fina 4:49
B1 ¡Que tire la toalla! 4:10
B2 Entre las cejas 3:30
B3 No lo entiendo 3:26
B4 ¡Qué desilusión! 3:42

Total: 30:14

Xxx

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Maneras de vivir / Todo es más sencillo (Leño, 1981) [SINGLE]

ROCK URBANO. Cuando se está ante un hito, hay que saber darse cuenta y reconocerlo. Pocos dudarían, aunque fuera sin escuchar la cara A de este single, en calificarla como tal. La sombra de "Maneras de vivir" en el rock patrio es tan alargada que solo su título ya nos hace arrodillarnos y persignarnos con furor. Algo que está totalmente justificado si tenemos en cuenta que estamos ante el que puede ser el himno oficioso de todo un movimiento, el de un rock urbano que con este tema encontró su mejor definición.


Una identificación que surge de su ritmo, sobre una base sencilla de rock and roll, su riff inconfundible, ese piano saltarín y por supuesto la voz dejada e insolente de Rosendo. Señas de identidad que, unidas a una letra que habla de libertad y de hacer lo tuyo sin mirar a quién, la han hecho eterna. Y eso que no fue incluida en ningún LP del grupo.

Según parece, la banda sacó la canción cuando no tenían disco largo proyectado, pero veían la necesidad de publicar algo para mantener el interés del público. En esa tierra de nadie salió este single. Meses después se pondrían a pergeñar su próximo LP, un ¡Corre, Corre! (1982) en el que ya estaban metidos en otras cosas como para pensar en regrabar una canción que ya estaba más que cerrada y que ya era tan exitosa que no pedía más que pasar página.

En cuanto a la cara B, nos encontramos un medio tiempo bastante jugoso, aunque claramente por debajo del himno al que complementa. Una "Todo es más sencillo" que no solo anuncia la última etapa de la banda, sino que deja entrever en su dinánica verso-estribillo a un Rosendo desgañitado, con cierto parecido a lo que haría en su casi inminente carrera en solitario. Una canción que rebaja el tono eufórico de "Maneras de vivir" y que no acaba de redondear un buen single, imprescindible para tener el cuadro completo, pero no tan genial como debería haber sido.

☆☆★★★

A Maneras de vivir
B Todo es más sencillo

Total: 8 min.

viernes, 14 de noviembre de 2025

Castigo bendito

Leño (Leño, 1979)

JEVI. Un debut con miga. De eso no hay duda. El primer disco de ese mito que fue Leño puede pecar de disperso y pobre en su dudosa producción. Lo que no se le puede achacar jamás es que sea dubitativo. Canciones con punch metálico y un estilo sin perfilar entre el cachondeo de la portada, Black Sabbath (véanse los diez minutos de "Castigo", "El oportunista" o "Este Madrid"), y un rollo progresivo que no les pegaba nada (véanse "La nana" o los teclados de "Castigo"). Todo esto podría sugerirnos que no tenían muy claro el camino por el que seguir, aunque en realidad gritaba sin pudor que les sobraban las ganas, las maneras y el talento. 

A destacar, "Castigo" que abre el disco como un ciclón, con virtuosismo guitarrero y crudeza heavy en 10 minutos que ni siquiera los teclados sinfónicos pueden empañar; el rollo blues acelerado a lo Sabbath de "El oportunista"; más blues con la tremenda "El tren"; o el cambio de cara con una crítica seca y a la mandíbula que todavía escuece ("Este Madrid"). Lo demás se sostiene sin problemas, con las salvedades de turno: el experimento progresivo de "La nana" (título bastante irónico si se escucha) y el bonito aunque insulso ejercicio a la acústica que cierra ("Se acabó"). 

En el capítulo de letras, diremos que el Rosen no suena como lo haría tan solo unos instantes después, aunque tampoco podemos bajarlas del "progresa adecuadamente". En un combinado salvaje que no hacía más que dictarnos al oído que aquí había una banda con un futuro, más que prometedor, huracanado.

★★★☆☆

A1 Castigo 10:26
A2 El oportunista 4:26
A3 El tren 4:24
B1 Este Madrid 5:48
B2 La nana 8:03
B3 Sodoma y chabola 4:12
B4 Se acabó 2:37

Total: 39:56


  
Este Madrid / Aprendiendo a escuchar (Leño, 1978) [SINGLE]
 

ROCK URBANO. Aquí tenemos el auténtico debut de Leño, un single en el que ya mostraban sus garras, su afición por el rock duro, pero también por el blues. En definitiva, sus ganas de volcar toda su sapiencia en escalas frescas y sangrantes con la intención de dejar claro que no todo se había arreglado con la muerte del dictador. No, la cosa seguía chunga y por muy esperanzador que fuera el cambio de régimen, seguía habiendo cuentas por saldar y muchas cosas que mejorar.

Como ejemplo, Rosendo y los suyos nos ofrecen su visión de la ciudad que los vio nacer. Una visión cruda y descarnada, sin metáforas ni embellecimiento alguno. "Es una mierda este Madrid, que ni las ratas pueden vivir". No creo que se pueda dejar más claro. Y lo mejor no es lo que dice, sino cómo lo dicen, con la insolencia del que lo tiene más que claro y con la música borboteante del mejor heavy blues, de Cream a Black Sabbath, pasando por Led Zeppelin. Grandes nombres que se confirman con una cara B en la que también se desgañita nuestro guitar hero como si de su adorado Rory Gallagher se tratara. Lecciones bien aprendidas, pero aún mejor impartidas en los prolegómenos del estallido de una de las mejores bandas de rock que han salido en este país.

☆★★★★

A Este Madrid
B Aprendiendo a escuchar

Total: 10 min. 

lunes, 29 de septiembre de 2025

Irrika

Saudade (Le Mans, 1996)

SONIDO DONOSTI. Después del paréntesis que supuso Zerbina (1995), EP de remezclas de cuarenta minutazos, Le Mans vuelven con energías renovadas para revolcarse en la nostalgia y el anhelo de esa saudade que conjuran tan bien a pesar de sus orígenes tan alejados de todo lo que rime con el fado.

Será por eso que, a pesar de hacerlo muy bien, de invocar una melancolía casi física, se les acaba yendo la mano en un disco mate, plano y taciturno hasta la agonía. Un álbum tan gris como su portada, lleno de unas guitarras acústicas y unas cuerdas que apelan al minimalismo más crudo a través de unas melodías acertadas e incluso deliciosas en algunos momentos, pero que dejan poco poso en bastantes otros.

Un álbum, en definitiva, que no te va a salvar la vida ni va a encumbrar a unos Le Mans que parecían conformarse con dejarse llevar por una inercia que les permitía mostrarse tal y como eran sin mayores ambages. Pues enhorabuena. Puedo degustar esto sin prisas y con mi media sonrisa de rigor. Otra cosa es que me reviente de amor o siquiera me emocione, cosa que ya veo claro que no va a pasar por más vueltas que le dé.

★★★☆☆

1 Desacierto 6:25
2 Canción de puede ser 4:41
3 ¡Oh, Romeo, Romeo! 3:46
4 Lucien 4:22
5 Travesía 4:22
6 Dry martini 2:39
7 Saudade 2:55
8 Orlando 5:30
9 Paramour 3:14

Total: 37:54

Jonathan Jeremiah (Le Mans, 1996) [SINGLE]

LA CONCHA'S DUB. Otro de esos singles que solían trufar los espacios entre álbumes en el indie patrio noventero. Un producto que trata de cumplir su función a la perfección, la cual no es otra que dejar cancha para la experimentación en terrenos alejados del modus operandi habitual de la banda.

Lo mejor de esta chuche, que podemos presenciar in situ y desde el segundo cero el amor de Ibon por el dub y la música jamaicana. Algo que personalmente descubriría mucho más tarde en entrevistas y recopilatorios de su puño y letra.

Lo peor, que suena instrascendente, que no tiene nexos de unión claros entre sus tres canciones, que parece un contenedor en el que han arrojado ideas sin ton ni son. Y tampoco me enamora la versión del gigantesco Mikel Laboa, todo hay que decirlo. No es que estos casi veinte minutos (curiosamente, muy cerca de lo que duraban sus dos primeros álbumes) sean malos, claro que no, pero tampoco creo que le importen a mucha gente aparte del círculo de seguidores más acérrimo.

☆☆☆★★

     1 Jonathan Jeremiah 8:39
    2 Lucien (Versiòn Instrümental) 7:58
    3 Ama hil zaigu 2:24

Total: 19:01 

domingo, 18 de mayo de 2025

Rock gitano

Gipsy Rock (Las Grecas, 1974)

 

GIPSY ROCK. Puede que no haya envejecido muy bien, con esos arreglos tan anclados en los 70 más rancios, pero lo que es innegable es la capacidad que tiene el disco para sumergirnos en otra época. Resulta facilísimo, tantas décadas después, imaginarse el impacto que causó en una audiencia que no podía estar preparada para esto. Bueno, en realidad la audiencia acogió esta propuesta con los brazos abiertos. No así, una vez más, los cenáculos más cerriles de la pureza flamenca. Más que gustar poco, me da a mí que no se lo tomaron en serio. De hecho, tuvieron que llegar Kiko Veneno, ese La leyenda del tiempo (Camarón de la Isla, 1979) o Pata Negra ya en los 80 para empezar a poner en valor lo visionario de este disco.

Es ese peso el que se me viene encima cuando pongo este álbum. Me abruma eso, las melodías tan claras, las voces tan perfectas y unas cuantas canciones absolutamente irresistibles. Algo que choca frontalmente con el aura poligonera de todo esto. Ya sea por lo que vino después o por asociar estos soniquetes con lo populachero, es fácil despreciarlo. Su producción tan artificiosa como falsamente brillante no ayuda a rebatir esto. Eso y alguna que otra canción más forzada que el resto ("Así, así (garrotín)", "Te amo, the amo, te amo") alejan al disco de mi órbita. No me entiendan mal. El álbum conecta conmigo en muchos momentos. Ese festival de guitarras eléctricas y bajos funkoides me parece fabuloso, pero tanto los temas más flojos como la producción de la que hablo hacen que no pueda tomármelo totalmente en serio.

Por eso Gipsy Rock pasa a engrosar esa lista de discos respetables pero que no acaban de ir conmigo al cien por cien. Con la diferencia de que puedo gozar más de la mitad del mismo a todo trapo. Es más, no hay ni una canción que me desagrade por completo. El problema es que hay unas cuantas que en un momento dado, por una pausa que rompe su flujo, por un estribillo fuera de sitio o por lo que sea, no redondean la jugada. Esto es especialmente notorio en un grupo de versiones por otro lado valientes y honestas en grado sumo. No queda más que lamentarse, sin dejar de disfrutarlo, por lo que podía haber sido este trabajo seminal.

★★★☆☆

A1 Te estoy amando locamente ✔
A2 Bella Kali
A3 Así, así (garrotín)
A4 Orgullo
A5 Achilipú 
B1 Amma immi
B2 Te amo, te amo, te amo
B3 La zarzamora
B4 Asingara
B5 No nanay

Total: 32 min.

Yo no quiero pensar (Las Grecas, 1975) [SINGLE]
 

GIPSY ROCK. Furia gitana electrificada en la cara A de este single, todo un himno cañí con solvencia instrumental y desgarro vocal. La cara B se aprecia más reposada pero igualmente sobrecargada y plena en una celebración de la libertad estilística y de la ausencia de prejuicios.

Toda una revelación este single, por tanto. Un auténtico festín de eso que alguien no tardaría en llamar flamenco nuevo, pero sin la ñoñería que se acabaría imponiendo en un subgénero que ha dado más de una alegría y que tiene su origen en exploradores incansables como este dúo, el cual nunca será lo suficientemente valorado.

★★

A Yo no quiero pensar 3:35
B Qué bonito aquella noche 3:16
Total length: 6:51 
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lunes, 7 de abril de 2025

El amor es la droga

El eterno femenino (La Mode, 1982)

 

TECNOPOP. Un clásico de la Movida por derecho propio. Podríamos pensar que al tecnopop no le sientan bien los años, pero es ponerte este disco y darte cuenta de que esa idea no tiene cabida aquí. Porque más que difícil es imposible resistirse al encanto de la melodía pura y las letras, unas veces irónicas, otras intrascendentes y siempre crónicas de un modo de vida. Historias que hablan de dulces perversiones y de la euforia que se respiraba en un ambiente lleno de futuro. 

Un rock de cristal, tal y como cantan en "Wild Puppets", que nos hace que miremos directamente al influjo infalible de Blondie. Una referencia que se une a las de Kraftwerk, vean el título de la canción de apertura que acabo de mencionar, y por supuesto a unos Roxy Music que hacen algo más que aparecerse en la letra de ese mito llamado "Aquella canción de Roxy". Una canción, por cierto, que aquí me gusta, pero en la versión del single que precedió al disco, Enfermera de noche (1982), me deja sin palabras. Una simple aceleración del ritmo y un estacato más pautado e inmisericorde son suficientes para ver a Dios.

El disco no tuvo el mejor comienzo. Para mí no empieza a rodar realmente hasta su excelente tercer corte. Sin embargo, una vez que coge carrerilla ya no se para, ya no te suelta. Gemita tras gemita se sobrepone a un sonido que amenaza caducidad en cada suspiro de la caja de ritmos para dejar claro que es gracias a cosas como este álbum que la Movida puede defenderse como un movimiento artístico de enjundia más allá de las cuatro payasadas con las que solemos definirla con torpeza y dejadez. El eterno femenino lo deja claro con la belleza de lo efervescente y lo efímero.

★★★★☆

A1 Wild Puppets 2:30  
A2 Cita en Hawaii 3:19 ✔
A3 Aquella canción de Roxy 5:43
A4 El único juego en la ciudad 6:41
B1 Aquella chica 4:03
B2 La teoría de la relatividad 4:28
B3 Las chicas de la inter 2:45
B4 Mi dulce Geisha 3:42
B5 El eterno femenino 3:50

Total: 37:01

Enfermera de noche (La Mode, 1982)

TECNOPOP. Uno de los primeros pelotazos de la Movida, esta "Enfermera de noche" supone el pistoletazo de salida para muchas cosas, entre ellas, para el recorrido de una de las bandas más icónicas y fundamentales de un movimiento que apenas empezaba a dar sus primeros pasos. Visto lo visto y escuchado lo escuchado, lo que ofrecen aquí Fernando Márquez "El Zurdo" y sus secuaces es bastante superior a la media de unas bandas que no siempre fueron capaces de otorgar enjundia a una nueva tendencia que no nos queda claro si fue arte, agitación o solo algo cosmético.

La Mode deja claro en estos cuatro temazos que había mucho más debajo de todo ese maquillaje y ofrecen un single rompedor y efervescente, tal y como demandaban unos tiempos de excitación y cambio como hemos tenido pocos en este país. El tema titular ya se presenta vibrante y sin ataduras, insolente y genial, pero es que esa versión primeriza de "Aquella canción de Roxy", con su enlace perfecto a partir de la instrumental "Asesinato en el ascensor", es cosa aparte. Con ese saxo al final, ese ritmo cardíaco y post-punk y ese aire entre decadente y glamuroso ya certifica que lo de La Mode iba a ser muy grande. Por eso no sabemos si lo suyo es new wave, post-punk o tecnopop. Y por eso nos siguen sorprendiendo a pesar de los años y de un sonido pensado para disolverse como un suspiro, pero que sigue emocionándonos como el primer día.

☆★★★★

✔ A Enfermera de noche 4:49
 B Amor en taxi - Asesinato en el ascensor - Aquella canción de Roxy 7:02

Total length: 11:51

martes, 18 de febrero de 2025

Acuerdo de máximos

Minimum-Maximum (Kraftwerk, 2005) [DIRECTO]

TECNOPOP. El primer disco en directo de Kraftwerk llegó tarde. Lo que no es de extrañar si tenemos en cuenta lo mal que se ha llevado este grupo siempre con la idea de trasladar su música al formato concierto. Su alergia a las poses rockistas y su finura multicapa a la hora de construir sus minisinfonías nunca han ido de la mano con la espontaneidad que se le presupone a una celebración de este tipo. Por eso este disco es tan importante y tan suculento, aunque casi ninguno nos lo esperáramos.

Cada vez que me sumerjo en estas dos horas de música veo más claro que esta es la auténtica despedida de Kraftwerk. Con esta traslación en vivo de lo que solo parecía poder existir en el laboratorio, el cuarteto deja constancia de su efectividad y su precisión absolutas. Con un repertorio para enmarcar en el que tienen tiempo de actualizar sus clásicos con un sonido más acorde con el nuevo milenio para sellar la que puede considerarse su forma definitiva. Sí, a mí también me gustan más con ese saborcillo retro que solo tienen las versiones originales, pero he de reconocer que este remozado, lejos de hacerles daño, acaba preparando a estas canciones para que aguanten otros cuarenta años. Todo esto sin olvidarse de su última obra de estudio, Tour de France Soundtracks (2003), alrededor de la cual gira toda esta celebración.

Un trabajo de renovación que se fundamenta en un sonido gigantesco, brillante y totalmente inmersivo. Una cualidad que se ve amplificada en la versión en vídeo de este concierto, la cual se antoja imprescindible para poder disfrutar de la experiencia al completo. Un visionado que nos va a mostrar a unos Kraftwerk diferentes, hieráticos como siempre, robóticos como ya sabíamos, pero tremendamente humanos y casi diría que enternecedores en la repetición ad finitum de una pasión que no puede ser medida con las matemáticas. Porque aunque se muestre agazapada y aprisionada por un hermetismo acorazado, sentimos claramente que estamos ante una banda que ama su trabajo. Un cuarteto que se dedica a lo suyo con una emoción que se desborda y que no conoce límite alguno. 

★★★★☆

1.1 The Man-Machine 7:55 ✔
1.2 Planet of Visions 4:45
1.3 Tour de France Etape 1 4:22
1.4 Chrono 1:29
1.5 Tour de France Etape 2 4:48
1.6 Vitamin 6:41
1.7 Tour de France 6:18
1.8 Autobahn 8:51
1.9 The Model 3:41
1.10 Neon Lights 5:58
 
2.1 Radioactivity 7:42
2.2 Trans Europe Express 5:01
2.3 Metal on Metal 4:28
2.4 Numbers 4:27
2.5 Computer World 2:55
2.6 Home Computer 5:54
2.7 Pocket Calculator 2:58
2.8 Dentaku 3:15
2.9 The Robots 7:23
2.10 Elektro Kardiogramm 4:41
2.11 Aero Dynamik 7:13
2.12 Music Non Stop 9:54

Total: 120:39

Die Roboter (Kraftwerk, 2017) [SINGLE] [DIRECTO]

TECNOPOP. A estas alturas de la película, y aunque parezca innecesario, Kraftwerk se afanó en actualizar su catálogo para lanzarlo al futuro con la brillantez que se requiere en estos días. Equivocados o no, eso es lo que hicieron en ese 3D: The Catalogue (2017). Los avances tecnológicos y el dominio de las técnicas para reformar y replicar sus álbumes en el escenario, además, les hizo que los grabaran en directo. 

Y equivocados o no, aquí tenemos un adelanto en forma de single adjunto al número de agosto de 2017 de la revista Musikexpress, el cual demuestra ser una espectacular actualización de su clásico del 77. Cuarenta años después, y le hiciera falta o no. Aun no viendo la necesidad de tanto barniz para una música encantadora ya en su forma original, reconozco la valía de la restauración de un temazo histórico que aquí ha ganado en pegada para conquistar el siglo XXI. Por mucho que yo prefiera la versión original. Que todo hay que decirlo.

☆☆★★★

1. Die Roboter 3:33

Total: 3:33

miércoles, 15 de enero de 2025

Tu tienda de confianza

Our Favourite Shop (The Style Council, 1985)

SOPHISTI-POP. El difícil segundo disco se podía haber saldado con un éxito absoluto. El soul es más soul que nunca y las melodías se nos aparecen templadas y en su sitio justo. Podría haber sido una continuación perfecta para ese ya delicioso, aunque problemático, Café Bleu (1984) si hubiera conseguido esquivar las tonterías y encauzar ese exceso de eclecticismo que siempre ha caracterizado a este dúo. Un eclecticismo que, una vez más, no juega a su favor.

Los defectos cambian las posiciones y en este caso empieza perezoso y exigiéndonos más de nuestra parte de lo que pensamos que merece. De hecho, no es hasta el séptimo tema, "Boy Who Cried Wolf", donde nos asesta un golpe maestro de "aquí estoy yo". Hasta ese momento, nos ha hecho entrar en pánico con unas "Internationalists" y "The Stand Up Comic's Instructions" en las que suenan más a INXS que a Funkadelic. Un conato que nos trae a la mente el ominoso tramo de dos o tres canciones que hundieron a su hermano mayor en la miseria y que mucho me temo que hace lo propio con este.

No tengo claro que Our Favourite Shop me acabe conquistando en su conjunto por encima de su hermano mayor. Puede que lo haga, pero a día de hoy casi que me quedo con el primero. Y eso que como el anterior cuenta con una vibración muy elegante, con una base rítmica que late como un corazón henchido de amor y vuelve a constituir la vertebración perfecta de todas las obsesiones de Paul Weller y Mick Talbot, del northern soul a la vieja Europa y de un jazz casi latino por momentos al lounge más cálido de la creación.

Con todas estas virtudes, es un auténtico pecado no poder encumbrarlo, pero es que para mí un álbum debe ofrecerme ese algo más que no podemos valorar mediante la disección de cada una de sus partes. Sensación de bloque, de remar en la misma dirección, nexos que conecten las canciones entre sí... Qué sé yo, una unidad temática y estilística que evite el batiburrillo. Algo que, a pesar de lo maravillosamente que suenan bastantes de estos temas, no sucede aquí. No, una vez más, no se obra el milagro.

★★★☆☆

A1 Homebreakers 5:06 ✔
A2 All Gone Away 2:15
A3 Come to Milton Keynes 3:03
A4 Internationalists 3:12
A5 A Stones Throw Away 2:18
A6 The Stand Up Comic's Instructions 1:31
A7 Boy Who Cried Wolf 5:15
B1 A Man of Great Promise 2:32
B2 Down in the Seine 2:44
B3 The Lodgers 3:57
B4 Luck 2:36
B5 With Everything to Lose 3:54
B6 Our Favourite Shop 2:54
B7 Walls Come Tumbling Down 3:23 

Total: 44:40

Shout to the Top / Ghosts of Dachau (The Style Council, 1984) [SINGLE]

SOPHISTI-POP. Un single rutilante para hacer de enganche entre sus dos primeros discos. Seis minutos que dibujan los extremos entre los que se podría circunscribir la música de The Style Council. 

En la cara A, la gloria elevada a la enésima potencia con un jitazo irresistible directo a la pista de baile. Un tema de disco funk en el que sobran las palabras a lo largo de su flujo elegante y absolutamente arrebatador. Para mí, muy posiblemente, la mejor canción del dúo.

Un ejercicio de hedonismo que contrasta con la gravedad y la negrura de una "Ghosts of Dachau" que ya con el título aparece dispuesta a amargarnos el día. Al final no es tan abisal como anuncia, aunque en ningún momento podemos sacar las castañuelas durante su escucha.

Una experiencia tan leve como jugosa este pequeño disco. Lo blanco y lo negro, el yin y el yang, lo carnal y lo gaseoso combinados con la gracia infinita de un dúo que puede que nunca redondeara un LP a la altura de sus poderes, pero que cuentan con un ramillete de canciones realmente memorable. Y al menos la primera de estas es una de ellas.

★★★

A Shout to the Top 3:16
✔ B Ghosts of Dachau 2:55
Total: 6:11