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martes, 31 de mayo de 2022

El sur

Alegrías (Howe Gelb, 2010)

"SUR". Howe Gelb se viene a Córdoba llamado por las voces que sonaban en su cerebro en busca de esa alianza tan natural y tan imposible entre la música norteamericana de raíz y el flamenco. Entre el fino y el bourbon. Entre el duende y el mojo. Animado por esa idea loca, y con la guitarra siempre en mente, el de Arizona trata de construir puentes entre dos culturas que no podían parecer más lejanas. Aprovecha la inercia de un momento en el que el flamenco se empeña en juntarse con cualquiera, la transgresión de Enrique Morente, de la que es más o menos conocedor, o la reciente blasfemia de los Planetas.

No digo que esto influyera en el de Tucson. La verdad es que aparte de lo de Morente y de su predilección previa por el flamenco más puro, no creo que conociera mucho más de las transgresiones que hemos disfrutado aquí. Pero mucho menos creo que pudiera imaginarse que lo que Fernando Vacas y esa A Band of Gypsies que se inventó para acompañarlo iba a tener una incidencia tan directa y tan indeleble en todo lo que estaba por venir en esto de la fusión con lo jondo.

Aquí se conjuran los astros para hacer que lo imposible se materialice. La fluidez con la que conviven las palmas, el jaleo y los zapateados con las panderetas, percusiones y la voz arrastrada y desganada de Gelb es algo que todavía no puedo explicarme. Parece que esto se hubiera hecho toda la vida. Que nos tenemos que creer que el sonido de los pasos de esas botas de vaquero sobre los empedraos andaluces es algo casi ancestral. De verdad que lo que consiguen los implicados en el proyecto es para enmarcar. Un auténtico hito de la fusión.

Otra cosa es que personalmente me vuelva loco. No, con este disco hay que tirar de respeto y de admiración, pero a la hora de disfrutarlo no puedo decir que lo haga a tumba abierta ni con la boca abierta. Y no pasa nada. El concepto, la idea vertebradora, la motivación y todo eso pueden ser espectaculares, pero cada vez tengo más claro que la calidad no tiene por qué ir de la mano de la satisfacción.

★★★☆☆

1 4 Door Maverick
2 Uneven Light of Day
3 The Ballad of Lole y Manuel
4 Cowboy Boots on Cobble Stone
5 Notoriety
6 Blood Orange
7 Lost Like a Boat Full of Rice
8 Broken Bird & the Ghost River
9 (There Were) Always Horses Coming
10 The Hangin' Judge
11 Saint Conformity
12 Where the Wind Turns the Skin to Leather
13 One Diner Town
 
Total: 41 min. 

Suena alienígena pero Lin Cortés, Fernando Vacas y Raimundo Amador, entre otros, se encargan de atar todo el carisma polvoriento de Howe Gelb a la tierra, a una Andalucía que resuena en cada requiebro de esta obra. 

Está en las guitarras flamencas que son las auténticas culpables de que Gelb se decidiera por tomar estos derroteros. Su admiración por los guitarristas flamencos venía de antiguo, de ahí su ansia por meterlos de alguna forma en sus canciones. 

También está en los coros, en las palmas, el algún chapurreo torpón del de Arizona con expresiones tan de la tierra como "más pasao que el barco del arroz" o "vísteme despacio que llevo prisa".

No podemos olvidar tampoco títulos como "The Ballad of Lole y Manuel", "Blood Orange" o una "Cowboy Boots on Cobble Stone" que me remiten irremediablemente a mi Andalucía, Córdoba para más señas, germen, motivo y motor de un álbum único en toda su imperfección.

Y por supuesto no podía faltar un icono de esta tierra como es Julio Romero de Torres, del que toman prestado su cuadro Alegrías tanto para titular como para ilustrar el álbum más diferente, más aventurero y más arriesgado de Howe Gelb.

lunes, 30 de mayo de 2022

Tócala otra vez, Howe

Spun Some Piano (Howe Gelb, 2008)

PIANO. Howe Gelb se divierte sin dejar de ser él mismo. Sin ánimo de erigir una obra maestra ni establecer un antes y un después en su canon, el de Tucson juguetea con las teclas en unas composiciones que lo mismo rebuscan en su revuelto genio musical, que juguetean con motivos populares para usarlos como excusa para la exploración.

No sé muy bien a qué suena este disco. No tengo ni idea de dónde encasillarlo. Se me escapa por completo si Gelb persigue algún concepto o si estas composiciones tienen algún nexo más allá del de ser tocadas con el mismo instrumento y poco o nada más. Lo que sí sé es que suena a jazz, a entreguerras, a polvo y a alma en pena. Un viaje sentimental del que no esperaba nada y que me ha acabado mostrando los recovecos de un artista mayúsculo. Cosas oscuras pero también entrañables. Algunas las conocía, otras me las esperaba, muchas otras me han saltado a la cara sin avisar.

No está mal para una grabación que hay que dejar sonar sin pretender saber qué pista suena en cada momento ni cuánto le queda para acabar. Solo hay que dejar que suene y que nos lleve a donde le dé la gana. De alguna forma inesperada y obtusa te va a acabar haciendo compañía. Y eso, en estos tiempos de soledad y desgarro, vale tanto, que no se me ocurre mayor cumplido.

★★★☆☆

1 Conditioned Air 1:32
2 Ranch Hand 2:12
3 Excursion Without Your Ilk 3:20
4 Tangulation 4:41
5 Not Having a Brother Jacob 3:18
6 Loop With Air Conditioning 2:17
7 Random Stillness Then Flame and Go 3:25
8 Loss and Its Hold on Us 5:24
9 Denmark Stunningly Soaked 2:13
10 B Flat or Be Gone 1:50
11 The Original Unconditional Air 2:15
12 Alone and Nested Drone 3:06
13 Excursion With Fine Cluster 4:16
14 The Laughter of a Small Bird 2:13
15 Spider Smoke 1:17
16 Cake Baked in the Sand 0:44
17 Ac Hum and Response 2:42
18 Lurid Involvement 5:00
19 Creating Your Likeness by Candlelight 2:27
20 Excursion Disruption 3:23
21 The End Again 0:31
Total: 58:06

viernes, 7 de mayo de 2021

Americana narcótica

Chore of Enchantment (Giant Sand, 2000)

ROCK DE ARENA. Debe ser lo normal en Tucson, Arizona. Hacer canciones con lo que queda de todas tus ideas y acordes después de haberse caido al suelo y ser pisoteados por una manada de búfalos. Después de dejarlas que se llenen de polvo y se calienten al rojo con la arena y el aire del desierto. Calexico al menos las adornaban con vientos traídos de la frontera. Los de Howe Gelb no. Demasiado barroquismo pensarían.

Con estas credenciales, pretender hacer pasar esto por una obra maestra es, como mínimo, complicado. Podemos solazarnos con las atmósferas narcóticas y precisas de una instrumentación polvorienta y llena de swing. También respirar aliviados ante algún momento tocado por el soul más terrenal. O sonreír nerviosos ante el engarce imposible de americana, noise y slowcore que nos endosan.

Otra cosa es que disfrutemos a tumba abierta, que no. Para eso habrá que buscar otras cosas más puras y floridas, menos retorcidas y abolladas. Si es que es lícito preferir la asepsia frente a la crudeza más sanguinaria y más virginal. Una forma de pasión poco reconocida y para la que no todo el mundo está preparado. Creo que lo he dejado claro... Esto no se puede despachar en un par de escuchas apresuradas. Solo por eso creo que ya vale su peso en oro (o en arena hirviente).

★★★

1 Overture 0:48
2 (Well) Dusted (For the Millenium) 4:37
3 Punishing Sun 3:14
4 X-tra Wide 3:24
5 1972 1:02
6 Temptation of Egg 3:35
7 Raw 3:29
8 Wolfy 4:22
9 Shiver 4:00
10 Dirty From the Rain 3:34
11 Astonished (In Memphis) 4:47
12 No Reply 4:34
13 Satellite 6:45
14 Bottom Line Man 4:41
15 Way to End the Day 4:47
16 Shrine 0:59
Total: 58:38

 

Giant Sand siempre han sonado con denominación de origen. Desde el mismo nombre con el que se bautizaron (en realidad empezaron siendo The Giant Sandworms) ya traían adherido el polvo del desierto de esa Arizona que los vio nacer. Será por eso que en su música se me aparecen las imágenes secas y áridas de series como Breaking Bad o Better Call Saul, ambientadas en la vecina y muy similar New Mexico.

Sin embargo, apuntando más alto, hacia cosas más serias y de enjundia, lo que en realidad me sugieren Howe Gelb y los suyos es esa duermevela entre el neón y los terrones desérticos que Wim Wenders retrató con maestría en esa magnífica Paris, Texas (1984) que no me puedo quitar de la cabeza cuando escucho a estos tipos. Más por lo que sé de ellos que por lo que suena, lo sé, pero es lo que hay.

 

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