
PIANO BAR. Closing Time (1973) mostraba la soledad del bebedor de una manera casi nostálgica. El naufragio de un alma que aletea entre la ternura y lo insoportable de tener que entenderse con lo que pasa dentro de tu propia cabeza. Esta continuación, sin embargo, empieza con la euforia contenida del que parte en su singladura a través de la noche. Con todas las esperanzas y anhelos intactos, preparados para ser compartidos con tu caterva de perdedores favorita. Pero eso no es más que el principio. Las cosas se van torciendo y el rumbo se va perdiendo conforme avanza el álbum para dirigirse sin remedio al mismo punto en el que empezábamos en el anterior —"The Ghosts of Saturday Night (After Hours at Napoleone's Pizza House)". Aun así, en The Heart of Saturday Night, el bar todavía está abierto. Aún podemos oler la camaradería y el calor humano.
Siguiendo con la comparación, necesaria si tratamos a estos dos primeros discos como el díptico que muchos percibimos, diría que es en esos aspectos en los que el segundo da un paso adelante, en el hecho de contarnos una noche de farra sin tapujos, pero con un cariño infinito hacia los personajes que la componen. Como si de una Odisea en miniatura se tratara, Waits emprende un pequeño regreso a su Ítaca personal, que el cantautor sitúa en un Napoleone's Pizza House que conocía bien de su etapa como friegaplatos.
Todo esto no significa que este segundo disco sea superior al primero. Closing Time gana claramente en la cercanía que transmiten unas canciones, menos marinadas en jazz que las de su hermano pequeño, y más abiertas al folk, al blues y hasta al soul. Por eso, aunque The Heart of Saturday Night sea más maduro y cuente con un hilo narrativo mejor hilvanado, Closing Time se nos muestra más redondo y compacto. Eso convierte a este último en un álbum más querido entre los aficionados, aunque para muchos, y me incluyo, la diferencia no esté tan clara y nos cueste horrores decantarnos por uno u otro. Lo que solo quiere decir que los dos son muy buenos y que Waits empezó, cómo no, por la puerta grande.
★★★★☆
A1 New Coat of Paint 03:23 ❤
A2 San Diego Serenade 3:30
A3 Semi Suite 3:29
A4 Shiver Me Timbers 4:26 ❤
A5 Diamonds on My Windshield 3:12
A6 (Looking For) The Heart of Saturday Night 3:53
B1 Fumblin' With the Blues 3:02
B2 Please Call Me, Baby 4:25
B3 Depot, Depot 3:46
B4 Drunk on the Moon 5:06
B5 The Ghosts of Saturday Night (After Hours at Napoleone's Pizza House) 3:16
Total: 41:28

Sin embargo, no me resisto a seguir con mi idea, por loca que parezca. Y es que, por encima de diferencias maximalistas, en el meollo de ambas obras veo una celebración de lo más doméstico dentro de la naturaleza humana. Igual que Ulises ansiaba regresar a su hogar, Waits y sus amigos sienten una necesidad imperiosa de encontrarse a sí mismos a través de la camaradería, el sentido de pertenencia y las ganas de lanzarse a algo tan sencillo y tan difícil, a veces, como es vivir. Una intención que en el caso de Ulises es más profundo y noble y en el caso de nuestros amigos se basa en el más puro hedonismo. Pero, al final, ¿qué es lo que mueve el mundo? No conozco la respuesta, pero a mí este disco me motiva y me hace feliz. Creo que es un buen punto de partida, ¿no creen?
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