Mostrando entradas con la etiqueta golpes bajos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta golpes bajos. Mostrar todas las entradas

jueves, 3 de junio de 2021

Maitines

Devocionario (Golpes Bajos, 1985)

[EP] 

 

POP. Y llegó la despedida. Pocas veces una carrera tan escueta ha dado para tantas páginas y para tanta admiración. Golpes Bajos grabaron tres referencias antes de su disolución. Dos EPs y un LP, veinte canciones, poco más de una hora de música, pero qué música. Con este EP muestran su lado más solemne y utilizan la religión como escusa, diana y motivo de adoración. Otro detalle más que saca a relucir su compromiso con lo sanguíneo y lo tradicional. Un terruño que siempre han sacado a relucir, aunque sea para ponerlo del revés.

Lo que más sorprende de este "Devocionario", aparte de la mística recoleta con la que juguetea Germán Coppini en sus letras, es ese sonido de electrónica atmosférica, recatada, melancólica y abiertamente misteriosa que domina, sobre todo, en las dos primeras pistas y en la última. Ese es el sello distintivo de un disco que se pasa en un decir jesús. Un EP con el que ponen la guinda y que muestra al grupo en la cima de su poder compositivo, sobre todo por cosas tan conmovedoras y sutiles como las mencionadas "Desconocido" y "Santos de devocionario".

A partir de este disco, no se sabe bien por qué, el dúo fundador, Cardalda y Coppini, deciden disolver el grupo. Después casi todos siguieron con otros proyectos, ya sea en solitario, Germán Coppini, o con otros grupos como Cómplices, Semen Up o La Marabunta. Ni que decir tiene que nada fue lo mismo ya y que en ningún caso consigueron volver a invocar el pop fantasmal, turgente y explosivo que fabricaron durante tres años irrepetibles para ellos y para nosotros.

★★★

A1 Prólogo
A2 Desconocido
A3 La virgen loca
B1 Ayes
B2 Travesuras de Till
B3 Santos de devocionario
 
Total: 20 min.
 

 

La despedida de Golpes Bajos siempre me ha venido envuelta en un nosequé anticuado. Todo en ella me evoca lo viejuno, lo tradicional, la cerrazón de la aldea, en definitiva, un viaje de ida al pasado más rancio y más auténtico a la vez. Y eso que sigue manteniendo el tono bizarro que siempre caracterizó al grupo.


Pero es que por mucho que el resultado que cocinan respire una personalidad tan intransferible y tan hermética, es imposible abstraerse a detalles tan contundentes como esa foto de portada que dice tantísimo; o el videoclip de "Desconocido", que parece una película que retrata los albores del siglo XX; o incluso la música, que por muy electrónica que sea, que lo es, no deja de sonar antigua y solemne como un sermón. 

DISCOS RELACIONADOS


 

lunes, 31 de mayo de 2021

La verbena de las ánimas

A Santa Compaña (Golpes Bajos, 1984)

POP. El único disco largo de estudio de Golpes Bajos es una maravilla como se ven pocas. Un disco que parte de la new wave, pero que se ramifica en tantas sonoridades diferentes que se convierte en un animalejo imposible de domesticar. Como un insecto alienígena, A Santa Compaña revolotea de manera caótica y absolutamente impredecible. Y como las obras que realmente importan, se nutre de los sonidos, las palabras y las historias del terruño, esa Galicia poblada de meigas y mares embravecidos, de lluvia y olor a tierra y a bosque.

Así aparecen en la portada, como unas viejas de alguna aldea perdida, como unas brujas dispuestas para el conjuro más potente en la queimada de esa noche. Puro juego, choque de contrastes, ironía y amor en un grupo único que supo sonar como nadie. Con su mezcla de post-punk y funk, de música latina y protoelectrónica. Un pop irreverente, socarrón, intenso y más profundo de lo que quiere aparentar.

Así, nos sueltan pepinazos como esa entrañable y deliciosa "Hansel y Gretel" o esa maravilla kafkiana que es "Colecciono moscas", la mezcla imposible entre Gregor Samsa y Carmen Miranda. Dos clásicos que son dos hitos del pop en castellano. Dos maravillas que son solo el mascarón de proa de un discazo a prueba de erosión. Por ello, habría que mencionar a cada una de las piezas que lo conforman, del galope cazavampiros de la canción titular a la nostalgia de "Escenas olvidadas" o "Cena recalentada". Una "Escenas..." que precisamente tiene el toque italiano al que homenajean sin tapujos en su estupenda versión de "Come prima". Prólogo ideal para ese cierre precursor de la electrónica a tumba abierta que es "Fiesta de los maniquíes". ¿Nadie más ve la sombra de Kraftwerk aquí, siquiera en el título?.

Para acabar señalaría, por si no ha quedado suficientemente claro, que estamos ante un disco enorme que huye de lo caduco a través de una lírica tan abierta y expresiva como evocadora, capaz de dar vida sin esfuerzo al arreglo más ochentero en el que puedas pensar. Así se las gasta el cuarteto en su obra maestra. Un álbum que provoca verdadera adicción y que está entre las mejores obras que se hayan grabado jamás en este país y no exagero si digo a grito pelado que casi en cualquier otro sitio de este planeta.

★★★★★

A1 Escenas olvidadas 4:08
A2 Hazme un nueve 3:09
A3 Hansel y Gretel 2:31
A4 Colecciono moscas 4:38 ❤
B1 A Santa Compaña 3:15
B2 Cena recalentada 3:34
B3 Come prima 2:15
B4 La reclusa 3:24
B5 Fiesta de los maniquíes 3:16

Total: 30:10

Como ya he dicho, "Colecciono moscas" es para casi todos uno de los momentos centrales de este álbum. Una canción que resume muy bien el sonido del grupo y hasta su idiosincrasia. Un tema construido sobre una base electrónica plagada de soniquetes salseros y latinos. El fondo más imposible para la historia alocada que nos narra Coppini, una mezcla entre La metamorfosis (Franz Kafka, 1915) y La mosca (David Cronenberg, 1986).

Centrándonos en la novela corta del escritor checo, aunque parezca difícil de creer, se ajusta perfectamente al aura de Coppini y los suyos. Misteriosos, desubicados, imposibles de encajar en ninguna corriente... Un grupo tan asocial y tan diferente que tenía que berrear de alguna forma su amor por lo desviado. Una otredad que campa a sus anchas en la canción mencionada y en toda su obra (maestra).

DISCOS RELACIONADOS

sábado, 29 de mayo de 2021

People Are Strange

 Golpes Bajos (Golpes Bajos, 1983)

[EP]

 

POP. En los últimos tiempos de Germán Coppini en Siniestro Total ya empezaba a tontear con la idea del proyecto paralelo. El punk se le quedaba pequeño, por eso unió fuerzas con Teo Cardalda, antiguo compañero de instituto, para dar rienda suelta a sus intereses comunes más alejados del punk. Estos incluían desde la música negra en todas sus vertientes hasta lo latino, pasando por el jazz, por supuesto. Unos gustos demasiado sofisticados y demasiado exclusivos como para que Coppini pudiera compaginarlos con Siniestro Total, que lo invitaron a cerrar por fuera poco antes de publicar este disco.

Este EP se nutre básicamente del repertorio que incluyeron en la famosa maqueta que el padre de Teo Cardalda envió a un concurso, el cual ganaron, permitiéndoles fichar por Nuevos Medios. Son canciones dominadas por la lírica esquiva, cotidiana y poética de Coppini. Un lirismo que en la vida podía tener cabida en su banda anterior. "Malos tiempos para la lírica", inspirada en el poema de Bertolt Brecht, fue rechazada por los miembros de dicho grupo por demasiado seria y formal. No sabían qué hacer con eso. Tampoco me los imagino dando forma a algo tan sutil y profundo como "No mires a los ojos de la gente", el segundo clásico irrebatible de este disco pequeño en tamaño, pero de onda expansiva inabarcable.

La evolución del vocalista gallego fue tan repentina como brutal, aun contando con restos de una irreverencia que nunca iba a abandonar. Así, en "Estoy enfermo" da rienda suelta a una esquizofrenia que podríamos calificar de existencialista, mientras que en el cierre, "Tendré que salir algún día", se deja mecer por las teclas de Cardalda en una pieza de corte romántico y ciertamente arrebatador.

Dicen que el secreto del disco está en la forma de cantar de Coppini. Una aproximación absolutamente original en la que combina lo naif con lo apasionado y lo teatral. El resultado, una de las voces más enigmáticas y características que hayamos oído cantar en nuestro idioma. Lo más curioso es que Germán explicó años más tarde que el secreto estaba en que grabó la maqueta de la que hablábamos con un gripazo de caballo y de alguna forma todo empastó y se vio obligado a mantener ese estilo en los discos que siguieron. Una casualidad bendita que nos ha acabado regalando uno de los momentos más impagables del pop patrio.

★★★★☆

A1 No mires a los ojos de la gente
A2 Estoy enfermo
B1 Malos tiempos para la lírica
B2 Lágrimas
B3 Tendré que salir algún día
 
Total: 15 min. 

La expulsión de Germán Coppini es un hecho bien documentado. Ha trascendido tanto la fecha como la conversación que tuvieron en la cafetería Flamingo en Vigo. Germán llevaba un tiempo tratando de compaginar ambos proyectos y todo se desencadenó a raíz de ganar con Teo Cardalda un concurso de maquetas convocado por la revista Rock Espezial. Esto llevó al dúo, que empezaba a llamarse Golpes Bajos, a ser entrevistado en el programa La Edad de Oro de TVE.

Todo eso, unido al hecho de que Coppini no mencionara en dicha entrevista el detalle de que también estaba en Siniestro Total, parece que molestó a los otros tres miembros del grupo, los cuales se reunieron para decidir el futuro de una banda en la que Coppini ya no tenía cabida. Así se lo hicieron saber en la cafetería mencionada. "Vale, me lo pensaré" dicen que respondió el vocalista, pero Julián Hernández le contestó que no había nada que pensar, ya que no le estaban dando ninguna opción. Efectivamente, corrían malos tiempos para la lírica.

DISCOS RELACIONADOS