Mostrando entradas con la etiqueta wild planet. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta wild planet. Mostrar todas las entradas

jueves, 4 de febrero de 2021

El planeta rojo

Wild Planet (The B-52's, 1980)

 

NEW WAVE. Amarillo por rojo y expectación ante lo que pueda ocurrir por pose desafiante. El segundo de The B-52's supone la pérdida de la inocencia, si bien no de las ganas de liarla parda. Lo vuelven a grabar en Bahamas como el primero, y esto, unido al hecho de que contenga canciones antiguas que el grupo ya tocaba en directo desde sus comienzos, hace que la conexión con su estreno vaya más allá del grafismo con el que se adornan ambas.

Los de Athens siguen sonando aquí insolentes y refrescantes. Con sus lascas de post-punk y una rabia a veces robótica, y otras dulcificada por las voces de Kate Pierson y Cindy Wilson. Estos nueve temas son trallazos fastuosos a los que solo les falta un "Rock Lobster", papel que tratan de enfundarse canciones enormes como "Private Idaho" o "Strobe Light". Que no lo acaben de bordar no deja de ser una anécdota sin importancia para las que siempre serán dos de sus grandes canciones.
 

Abonados a la efervescencia

Sí, hay un sonido común, un hilo conductor que habla de una personalidad muy marcada, aunque tampoco se puede decir que estemos ante dos trabajos con una vibración idéntica. Este me parece bastante más oscuro. Su sci-fi de dibujos animados se torna aquí más siniestro y asfixiante. Ahí está esa desasosegante "Quiche Lorraine" para confirmarlo. Un motivo más para amar la guinda para esta dupla irrepetible. Un díptico que se revalorizaría desde la misma publicación de su tercer disco. No, no volvieron a alcanzar estos niveles.

★★★★☆

 


La estética, la pose, la caradura, el aire infantil, el gamberrismo más naif, su obsesión por el espacio, ese colorido y esos peinados imposibles me llevan de cabeza a esos Jetsons (Supersónicos en España) que produjera Hanna-Barbera en los primeros 60. Algo hay, no me lo nieguen. 

 

DISCOS RELACIONADOS


 

 

domingo, 31 de enero de 2021

Amor, histeria, bombarderos...

The B-52's (The B-52's, 1979)
 
 
NEW WAVE. Fresquísimo debut de una de las bandas clave dentro de la new wave norteamericana. Una banda surgida de la periferia más alejada de la atracción gravitatoria de la industria discográfica, una Athens, Georgia, que pusieron en el mapa antes de que unos tales R.E.M. la conviritieran en el centro del mundo.

El disco por el que siempre serán recordados suena kitsch y eléctrico, a post-punk y a pop sci-fi, a Devo y a The Cramps. A todo y a nada que se hubiera escuchado antes. Una de esas obras que nace cuando nadie se la espera y que pilla a todos con el paso cambiado y sin capacidad de reacción. Un discazo efervescente y adhesivo del que resulta imposible cansarse jamás.
 
El porqué es más que evidente. Está en su falta de prejuicios a la hora de mezclar cosas para componer y grabar. Aquí se habla del espacio y se juega a "el suelo es de lava", se baila el rock de la langosta y se dicen las tonterías más serias y más verdaderas que hayan existido. Se tocan guitarras punzantes y bajos resonantes, se grita a pleno pulmón, se declama con gravedad impostada... Lo de casi siempre, pero también se tocan pianos de juguete y se hace música con alarmas contra incendios, bongos o walkie talkies.
 
La Luna, Plutón, Urano, chicos en bikini buscando el abrazo amoroso de la lava ardiente, gente de otro planeta atraída irremisiblemente por el imán del infierno. Todo eso y mucho más podréis encontrar en esta obra maestra de finales de los 70. Parece un chiste, pero desde el primer momento dejan muy claro que esto es una cosa muy seria. Poca broma.
 
★★★★
 
A1 Planet Claire 4:35
A2 52 Girls 3:34
A3 Dance This Mess Around 4:36
A4 Rock Lobster 6:49
B1 Lava 4:54
B2 There's a Moon in the Sky (Called the Moon) 4:54
B3 Hero Worship 4:07
B4 6060-842 2:48
B5 Downtown 2:57
Total: 39:14   
La icónica portada amarilla, la actitud irreverente, la frescura ilimitada... todo en el grupo son detalles que los alinean junto a luminarias del punk, el post-punk, la new wave y cualquier cosa que sonara retadora, interesante y salvajemente iconoclasta dentro del pop y el rock de mediados de los 70 en adelante.
 
Su siguiente disco seguiría con ese estilismo y se enfundaría en un rojo sólido que uniría para siempre a ambas obras como parte de un todo. Una exquisitez gráfica que apela al ojo y al coleccionismo. Aquí posan orgullosos como personajes de cómic, como salidos de una obra de Hanna-Barbera. Y a la vez cogen el testigo de bandas hermanas, de tutores demoníacos y malas influencias de instituto. 

Sí, en el 77 fueron los Sex Pistols con su Nevermind the Bollocks y en el 78 Devo con ese inclasificable Q: Are We Not Men? A: We Are Devo! Ambos me valen, porque de ambos veo cosas aquí. Y esa portada no hace más que recordármelo. Ay, esas portadas...




 
DISCOS RELACIONADOS