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martes, 23 de agosto de 2022

Nacer para perder, vivir para ganar

Ace of Spades (Motörhead, 1980)

METAL CRUDO. La entrada en los 80 no pudo ser más gloriosa para Lemmy y los suyos. Pocos dudarán de que estamos ante su obra maestra, su disco más crudo, el más bestia y el que tiene más mala leche. Y a la vez el más exitoso en todos los aspectos, ventas incluidas. Personalmente, si me obligaran, me tendría que decantar por Overkill (1979), que conste, pero con todas las dudas del mundo.

Aun así, me queda bastante clara la potencia que atesora el cuarto álbum de Motörhead (sí, no cuento ese refrito barato que fue On Parole (1979)). Una obra de riffs infernales, de ritmos vertiginosos, siempre al borde del colapso, a punto de descarrilar, de estrellarse o de despeñarse en un viaje que a los pocos segundos de empezar ya sabemos que no vamos a querer que termine nunca.

El único pero que le pondría es que, aunque sabemos qué parte de su fama es absolutamente merecida, a veces, por el éxito masivo de la canción titular principalmente, puede que no seamos conscientes de qué parte de esa popularidad es un poco forzada. Con esto me refiero a un tramo final no tan inmaculado, no tan brutal como el resto. Concretamente el trío formado por "Dance", "Bite the Bullet" y "The Chase Is Better Than the Catch" conforman un bajón bastante apreciable.

Menos mal que se sobreponen y cierran con otro de sus clásicos, una "The Hammer" que, junto a glorias como "Love Me Like a Reptile", "Shoot You in the Back", "Fast and Loose" o "(We Are) The Road Crew", hacen que casi todos los peros se volatilicen en cuestión de segundos. 

He dicho arriba que si me pusieran un puñal en el pecho, tendría que quedarme con el segundo álbum del grupo. Por suerte eso no es necesario y puedo disfrutar de este cuarto como creo que merece. Y es que Ace of Spades es un western diabólico en el que se vive para ganar, en el que la única opción es doblar la apuesta. Eso es lo que nos gusta. Al fin y al cabo, ¿quién quiere vivir para siempre?

★★★★☆

A1 Ace of Spades 2:46
A2 Love Me Like a Reptile 3:21
A3 Shoot You in the Back 2:37
A4 Live to Win 3:34
A5 Fast and Loose 3:22
A6 (We Are) The Road Crew 3:10
B1 Fire, Fire 2:42
B2 Jailbait 3:31
B3 Dance 2:36
B4 Bite the Bullet 1:38
B5 The Chase Is Better Than the Catch 4:15
B6 The Hammer 2:45
Total: 36:17

Clint Eastwood, Ennio Morricone, Sergio Leone... Todos me vienen a la mente ante la imaginería de un disco que es mucho más western que simplemente su portada. También están las letras, llenas de jugadores, tramposos, vividores y por supuesto perdedores. De Lemmy retratado con fiereza por él mismo.

Y todo esto se resume en el concepto, el símbolo del disco. Ese as de picas que Lemmy enarbola como modo de vida y como última esperanza. Como el motivo de actuar como lo hace, como salvavidas y como arma de destrucción masiva. No se me ocurre ahora un concepto más simple y más efectivo a la vez. Aquello por lo que siempre será recordado. Ya quisieran muchos haber dado con un hallazgo como ese.

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martes, 21 de noviembre de 2017

Matanza

Overkill (Motörhead, 1979)

METAL CRUDO. Con su segundo disco Lemmy y los suyos dieron un salto cualitativo importantísimo y sentaron las bases de lo que sería su sonido definitivo. Simplificando diremos que lo endurecen todo a su alrededor para forjar una obra donde, si no se olvidan de la psicodelia que teñía algunos de sus palos primigenios, sí que la hacen mutar en atmósferas de pesadilla, con un fondo espacial y peligroso. A este último género se abonan cosas como "Metropolis" o "Capricorn", cuyos títulos ya remiten a algo más rebuscado de lo normal en estos bárbaros.

Por lo demás, demuestran una intuición finísima al apretarle las tuercas al ruido y a ese blues que siempre habían afirmado practicar. Sí, hay que hacer caso a Lemmy cuando sentencia orgulloso que ellos lo que tocan es blues, un blues espídico a 1000 por hora en el que no hay espacio para los prisioneros. Así, a degüello, van soltando los clásicos como si les sobraran, así de rebosante de inspiración y cojones se encontraba el grupo en esta época dorada.

El segundo disco de Motörhead es una maravilla de principio a fin. Por supuesto, desde su publicación se erigió en la columna vertebral de sus brutales celebraciones en directo. Tamaño cancionero, lejos de la timidez de sus comienzos, es la biblia para cualquier metalhead que se precie y el manual que enseña cómo construir toda una carrera de las que crean escuela, empezando por todo el Ace of Spades (1980). No es su mejor disco porque se les ocurrió grabar cierto directo allá por 1981, el cual dinamitó todo lo que podíamos esperar de ellos, pero sí que es el más importante y el más redondo.

Lo gritan a los cuatro vientos, el ruido es bueno si es fuerte, y los acólitos sabemos que esa es la única forma de sentirlo. 

★★★★

A1 Overkill 5:12
A2 Stay Clean 2:42
A3 (I Won't) Pay Your Price 2:57
A4 I'll Be Your Sister 2:55
A5 Capricorn 4:11
B1 No Class 2:41
B2 Damage Case 3:02
B3 Tear Ya Down 2:42
B4 Metropolis 3:37
B5 Limb From Limb 4:57
Total: 34:56

Xxx

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martes, 29 de diciembre de 2015

The sound and the fury

Motörhead - No Sleep 'til Hammersmith
No Sleep 'Til Hammersmith (Motörhead, 1981)
 
METAL CRUDO. Motörhead siempre han sido el epítome de lo crudo, lo directo y lo brutal, y buena parte de esa reputación se la ganaron con este disco en directo que es todo un clásico del género.

Once temas en la versión original, ampliada en ediciones posteriores, que son once ataques demoledores de rock de alta graduación. Una guitarra volcánica, una batería demoníaca y el bajo y la voz aguardentosa de Lemmy Kilmister. Son los argumentos de siempre: menos es más, lo sencillo es siempre lo más difícil y no insulta el que quiere, sino el que puede.

No me culpen por el tópico. Este disco me subyuga con su poder y se me hace imposible abstraerme de su rugosidad, su crudeza y su verdad hecha carne a golpe de martillo. De una manera que no deja lugar para la duda, aunque esta me surge todo el rato. Y es que no sé si me gusta más cuando me agarra por el cuello o cuando empieza a apretar. Más y más, sin dejarme respirar, hasta el éxtasis de la asfixia. 

No es que esta obra esté hecha de violencia, no es simplemente eso. Es que está todo el rato escupiendo sangre y conceptos absolutos. Bilis y axiomas. Porque no se puede ser más de verdad. Por eso te voltea y te hace replanteártelo absolutamente todo. El negro y el abismo. El antes y el después. El ruido y la furia.


 
 
A1 Ace of Spades 3:00
A2 Stay Clean 2:40
A3 Metropolis 3:30
A4 The Hammer 3:10
A5 Iron Horse 3:55
A6 No Class 2:55
B1 Overkill 5:15
B2 (We Are) The Road Crew 3:30
B3 Capricorn 4:50
B4 Bomber 3:21
B5 Motorhead 4:35

Total: 40:41

Lemmy pretendía que este fuera un disco doble, pero solo disponían de material para tres caras de las cuatro que completaban el doble vinilo, por ello se quedó en sencillo.

 
 
Todas las canciones fueron grabadas en Newcastle y Leeds durante la gira de ese año excepto "Iron Horse" que fue grabada con anterioridad.

"Motörhead could do no wrong at this point in time, as they were laying the foundation for the coming thrash movement, in a way, and their winning streak continues here on No Sleep 'Til Hammersmith, one of the best live metal albums of all time" - Jason Birchmeier