- The Colour of Spring (1986)
- Spirit of Eden (1988) 🌟🌟🌟
- Laughing Stock (1991)
- Mark Hollis
Y es que ese aire de libertad se respira en un disco que bebe indudablemente del jazz, pero que sigue sonando a rock en muchos detalles. A un rock avanzado y nada acomodaticio, capaz de dejar hueco para instrumentos de cuerda, melódicas, harmoniums y trompetas. Pero sobre todas esas cosas, una música que respeta y se alía con el silencio para tejer pasajes de una belleza ingrávida y evocadora con poco o nada a lo que compararse.
Hollis cita entre las influencias para el disco cosas beatificadas como el "Tago Mago" (Can, 1971), "In a Sentimental Mood" (John Coltrane, 1963) o "New Morning" (Bob Dylan, 1970). Vale. En realidad, lo cierto es que la mayor influencia aquí son ellos mismos, más concretamente ese "Spirit of Eden" (1988), cuya estela siguen y junto al que redondean una dupla imbatible que está entre lo mejor que ha salido de la alianza entre el rock y la escuela de arte.
★★★★☆
Porque esta obra maestra iba a ser su primer disco como tal, considerado como algo propio en lo que volcó su personalidad de manera impagable. Así lo demuestra la libertad en una toma de decisiones que choca con la actual concepción de un disco. Tampoco era fácil en el 88 editar algo que oliese a música de cámara. Lo innovador ha salido caro muchas veces. Máxime cuando el disco aparentaba ser una mirada hacia el clasicismo más medieval. La portada así lo anunciaba. Las atmósferas así lo dejaban intuir. El resultado no.
Cuando entra la armónica por primera vez, junto a ese chirrido eléctrico, parece el anuncio del fin del mundo. Es el presagio de la avalancha sentimental que llena la cara A, un festín para los oídos y el alma. Tras esta pista única en tres movimientos (en el vinilo original al menos) no es de extrañar que la cara B palidezca algo a su lado, aunque sea ruín y mezquino achacarle algo. No se explica después de sumergirse en sus cuerdas, sus coros de iglesia, sus vellos de punta.
Talk Talk dejaron de ser un grupo de pop con Spirit of Eden para ser algo más. Un grupo que abandonaba las canciones a favor de un formato sin ataduras. A favor de la música. Y sin excesos épicos ni dramatismos de salón. Sabían administrar los desarrollos y el azúcar. En este disco más que en ninguno hasta la fecha. Sí, me temo que consiguieron lo que se propusieron. Así se fabrica una obra maestra.
★★★★★
Total: 41min.
