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sábado, 3 de mayo de 2025

Creación, sobre todo creación

Crimen, sabotaje y creación (Lagartija Nick, 2017)

ROCK ALTERNATIVO. El duodécimo disco de Lagartija Nick surge a partir del fallecimiento de Jesús Arias, hermano del líder de la formación, miembro de TNT y pionero del punk en Granada. Una tragedia que espoleó a Antonio a hurgar en las canciones que su hermano se dejó a medio hacer o que incluso grabó con Quäsar, su último proyecto. Con ello el menor de los Arias parece querer ejercer de altavoz con su banda en un curioso e inesperado reencuentro con ellos mismos.

De todo este ejercicio de homenaje y redención surge un disco muy punk, pero en una primera escucha, lo que más maravilla no es simplemente la energía sin desbastar que parecen haber recuperado los granadinos, sino la forma tan natural en la que la han combinado con unos aires flamencos que, sin recordar directamente a ese Omega (1996), que siempre les perseguirá, se derivan directamente de él, aunque solo sea por inercia.

Un andalucismo que especia más que otra cosa un disco con una fuerte base rock. Unas especias, eso sí, tan naturales y gustosas que son el auténtico secreto del atractivo de una obra nuevamente única en el canon de los de Antonio Arias. Rock andaluz que mira hacia el futuro sin olvidar el pasado, de la guerra civil a los bit-coins y del apocalipsis a sus consecuencias. Una obra más que interesante con la formación original de Lagartija. Un álbum que se precipita hacia la minisinfonía que lo cierra entre la sorpresa y el júbilo. Y en adagio encapsulan toda la tristeza y el drama que las demás canciones mantenían en estado latente bajo capas de rock crudo y pasional. 

Una vez digerido, con sus altos y bajos, sus aciertos y sus medianías, creo que estamos ante otro buen disco de unos Lagartija en constante búsqueda. De esos que no nos matan pero que firmaríamos siempre.

★★★☆☆

1 Mapa de Canadá 3:35  
2 Agonía, agonía 2:52
3 Analema 3:30
4 La ira de noviembre 4:26 ✔
5 La soledad es política 4:04 ✔
6 El teatro bajo la arena 3:40
7 La leyenda de los hermanos Quero 6:53
8 Europa, Europa 3:48
9 La canción del tiempo 3:05
10 Nuda vida 3:59
11 Soy de otra Andalucía 4:02
12 Exilio/Adagio súbito 11:20
Total: 55:14

jueves, 1 de mayo de 2025

El montaje del director

El shock de Leia (Lagartija Nick 2007)

ROCK ALTERNATIVO. Iconografía, lettering y título sacados de La Guerra de las Galaxias (George Lucas, 1977) para un disco que ahonda en esa vuelta a los orígenes que los granadinos iniciaron con el álbum anterior. Una conexión cinéfila que les va al pelo a la hora de hablar de sus cuitas y de ese incómodo lugar en el mundo que cada uno ocupa. Conexión que resplandece especialmente en esa fabulosa "20 versiones", una de esas canciones que justifican todo un disco por sí mismas.

Es cierto que tampoco entiendo el que la versionen en la última pista con letra en inglés obra y gracia de un John Plain, que también les presta su voz, pero es algo curioso e interesante que tampoco daña la factura de un disco muy bien hecho por parte de los de Antonio Arias. Tanto que al tema mencionado le acompañan en las alturas joyas como "El signo de los tiempos" o "Carmen Celeste". Gemas que hacen que los agujeros, que alguno hay, se vean más pequeños. Aunque para ser sinceros, en mi opinión, no logran convertir al disco en la maravilla que algunos nos cuentan. Un muy buen trabajo. Ya está, tampoco os flipéis demasiado.

★★★☆☆

1 2010 2:56
2 Anoche soñé demasiado 3:02 ✔
3 20 versiones 2:53 ✔
4 El Shock de Leia 2:24
5 Resplandor 3:01
6 Lo conservo todo 1:59 ✔
7 Un marciano envía una postal a casa 3:11 ✔
8 Pasajeros en tránsito 3:01 ✔
9 Cosmos 2:39
10 El signo de los tiempos 3:18 ✔
11 Carmen Celeste 3:36 ✔
12 Cierras los ojos 2:17 ✔
13 Tu violencia 3:48 ✔
14 Going to Mars (with Honest John Plain) 2:48

Total: 40:53

jueves, 24 de abril de 2025

Música táctil

Lo imprevisto (Lagartija Nick, 2004)

ROCK ALTERNATIVO. Después de sus coqueteos con el rock industrial y el thrash metal, los granadinos vuelven de alguna manera a las formas con las que empezaron su carrera más de una década antes. Con un disco esquivo y de portada horrible, pero con un disco también brillante en lo compositivo, un bichejo escurridizo con el que seguir obsesionándose con la sinestesia y las reacciones químicas que explican nuestra existencia.

Un regreso a su esencia que puede que no contara con la energía punk de sus comienzos, pero que transforma esa nueva madurez en una nueva forma de escupir con la tensión contenida pero al máximo. Un regreso que se apoya en la gloriosa vuelta de Eric Jiménez a las baquetas, el cual se afanaría desde esta obra en compaginar su trabajo con Lagartija y Los Planetas.

Un detalle nada anecdótico que significó un impulso definitivo para esta segunda etapa, si no dorada, al menos de plata maciza. En ese punto podemos medir la valía de un disco que está de por sí muy bien, lleno de canciones sólidas y sugerentes. Un álbum que fluye estupendamente y blablablá, pero que es aún mejor por todo lo que prologa.

★★★☆☆

1 Lo imprevisto
2 Contar lo que no puedo contar
3 Fahrenheit 451 ✓
4 Amor-Energía ✓
5 Melodía y sombra ✓
6 Yo no soy yo
7 Gente extraña ✓
8 Domingo de Ramos
9 Ojalá ✓
10 Sin título
11 Dune ✓
12 Reina Mab
13 Fulcanelli ✓

Total: 43 min. 

lunes, 21 de abril de 2025

Aguaespejo granadino

Val del Omar (Lagartija Nick, 1998)

METAL INDUSTRIAL. Después de una barbaridad como Omega (1996) había que romper la baraja, quemarlo todo y empezar de cero. El giro de Lagartija Nick con este disco podrá discutirse desde muchos flancos, pero desde luego no podrá criticarse por tibio ni cobarde. Lo que no significa que fuera un éxito sin paliativos precisamente.

Cada vez que me meto en sus aguas oscuras e inclementes me viene a la mente la idea de que aquí los granadinos pretendían acercarse a Einstürzende Neubauten. No me pregunten por qué, supongo que el aura arty de los alemanes es para mí algo deseable a la hora de musicar a un artista tan heterodoxo como Val del Omar. Sin embargo, no sé si por incapacidad, porque simplemente no estaban en su radar o por algún fallo en el rumbo, esto suena mucho más a Ministry, Fear Factory y, oh my god, a la banda sonora de El día de la Bestia (1995).

En un recorrido tan metálico, entre tanta cefalea autoinflingida, solo me acaba llamando la atención la intervención de Enrique Morente  en "Celeste", una jugosa continuación de lo iniciado en Omega que deja en cueros la metalurgia del resto de temas. Una demostración de que puede que Lagartija Nick tuviera una idea jugosa y puede incluso que hubiera su aquel a la hora de enfrentar a ese misterioso y siempre infravalorado José Val del Omar, al que homenajean, con los brillos inmisericordes del metal, pero si me queda claro que todo esto no es lo mío, no es menos evidente que tampoco será nunca lo de Antonio Arias y los suyos. Así las cosas, mi veredicto no puede ser otro que un claro y rotundo no.

★☆☆☆☆

1 Noosfera-síntesis
2 Sin fin
3 Meca-mística
4 Yo día y orden
5 Táctil-visión
6 Persona e impersona
7 Inducción
8 Intervalo
9 Celeste ✔
10 Énfasis
11 Respiro en Nueva York
12 Val del Omar: 
    - Aceleración 
    - Trance 
    - Expansión
 
Total: 55 min.
 

José Val del Omar, fotógrafo, inventor y cineasta inclasificable, fue todo un innovador en cuanto a la técnica, sobre todo, en el último campo. Con conceptos tan definitorios como ese PLAT (Picto-Lumínica-Audio-Táctil) y con técnicas y definiciones nunca antes vistas como el desbordamiento apanorámico de la imagen, la visión táctil y el sonido diafónico, fue un creador total y tan respetado hoy día como ninguneado en su tiempo.


No sé si este metal industrial con el que los Lagartija tratan de invocar su figura es lo más adecuado. Por un lado no le pega ni con cola, pero por otro refleja a la perfección el espíritu libertario del granadino. Una cabezonería que trata de invocar la hipnosis a base de repetición ritual y taladro a piñón. Un sonido tan físico, tan táctil, como las películas del homenajeado. Visto así, a ver quién pone en duda la validez del concepto. Aunque no pueda culpar a la discográfica por darles la patada después de esta afrenta. 

miércoles, 16 de abril de 2025

Silencio Urbano

SU (Lagartija Nick, 1995)

ROCK ALTERNATIVO. Siguen en la ola, sigue la inercia iniciada por el disco anterior, un auténtico parteaguas para los granadinos, sigue el noise y le añaden unas gotas de ese grunge al que se suponía muerto con el suicidio de Kurt Cobain apenas un año antes. Una novedad que se percibe claramente en los arpegios amenazantes de "El próximo lunes" o "La curva de las cosas", y que no deja de ser una anécdota más que el camino a seguir.

Sí, ya sé que ese "usadme, violadme" que sueltan en "Úsame" puede remitir claramente al "Rape Me" de Nirvana, y que Antonio Arias nunca ha sido impermeable a lo que traían las ondas hercianas, pero si hay algo de Seattle en el tercer disco de Lagartija Nick, seguro que viene vía Sonic Youth. Así lo percibo en pistas como "El amor es la víctima", que parece sacada directamente de Dirty (Sonic Youth, 1992). 

Solo un ejemplo de muchas canciones en un disco que también parece abrevar a morro del Goo (Sonic Youth, 1991). Sin olvidar, por supuesto, sus grandes influencias post-punk, de Bauhaus a Love and Rockets. Demasiados nombres que nos vienen impuestos por un sonido tan bueno que parece casi comercial. Algo bastante alejado de su realidad de ruido, tripas y una tensión afilada hasta el infinito. Sin duda, el cierre perfecto a esta trilogía que cimentó todo lo que vendría después para los granadinos. Otra etapa con altos y bajos, pero que no se entendería sin estos tres discos con marchamo de clásicos.

★★★★☆

1 Estratosfera ✔ 
2 Mi chófer psicodélico
3 El próximo lunes
4 Visiones de Cody
5 Úsame
6 El amor es la víctima
7 La curva de las cosas
8 Conmigo crece el caos
9 Se mueve demasiado rápìdo para mí 
10 Su
11 Doble imagen
 
Total: 40 min. 

I=∑mr²

Inercia (Lagartija Nick, 1993)
 

ROCK ALTERNATIVO. Antonio Arias dejó 091 por diferencias artísticas. Según parece, su idea del rock no coincidía con la de sus compañeros para los que no tenían cabida los ácidos corrosivos de The Stooges o Sonic Youth. Todo eso lo volcó en un estreno que era tan crudo como deudor de esos grandes grupos. Ahí es donde este Inercia coge el timón de una carrera que empezaría a coger velocidad a partir de este álbum. Y es que si en Hipnosis (1991) la receta parecía incluir un 70% de los de Iggy Pop y un 30% de los jacobinos del noise, en este me parece detectar una inversión bastarda en la que el 70% se le puede atribuir a los neoyorquinos mientras que el 30% restante se lo reparten los mencionados Stooges y un buen puñado de otras bandas, de My Bloody Valentine a Killing Joke, pasando por Spacemen 3.

Una reestructuración con la que consiguen sonar por fin a ellos mismos en la que puede que sea esa idea del rock que Arias siempre tuvo cuando abandonó 091. Todo merced a un salto cualitativo en la producción, con un sonido de batería que empieza a ser todo lo apabullante que requería un músico de la calidad y el expresionismo de Eric Jiménez. Unos tambores apocalípticos que se constituyen en el esqueleto perfecto para ese noise chorreante y esos riffs cortantes marca de la casa. Por supuesto, el dúo de guitarras, Miguel Ángel Rodríguez Pareja y Juan Codorniú tienen mucho que decir en esta revolución.

Una revolución que surgió y fue guiada por la mente de un Antonio Arias, que aparte de sentar la base al bajo, proporcionó esas letras en las que jugaban con los procesos fisicoquímicos en una colisión de cuerpos e incomunicación a la sombra de una incipiente pero imparable era digital. Toda una ambientación posmoderna y casi distópica que se convirtió en el telón de fondo más perfecto posible para el sonido de una banda que a partir de aquí nunca dejaría de ser ella misma. El ejemplo perfecto de que, cuando hay talento, una escisión no solo no es una mala noticia, sino que se convierte en todo un regalo para el aficionado, el cual acaba disfrutando de un maravilloso dos por uno sin haberlo pedido.

Inercia cambia el efecto sorpresa por una manufactura a prueba de bomba. Cambia lo derivativo por lo personal, las canciones inmediatas de rock afilado por el noise y las texturas más complejas y exigentes. Una mutación que requería de algo más de paciencia por nuestra parte, pero ni que decir tiene que también ofrecía recompensas mucho más valiosas y suculentas. No lo entendí de primeras, pero ahora tengo clarísimo que esta es la cúspide de Lagartija Nick. El disco que hay que escuchar para tasar su gigantesca valía. Hasta desgastarlo.

★★★★☆

1 Nuevo Harlem 
2 Esa extraña inercia (anfetamina)
3 Sólo amnesia
4 Algo sucio, algo eléctrico
5 Rock'n'roll'zine
6 Satélite
7 Universal
8 Transfiguración (Mis 5 sentidos)
9 Porno-stereo
10 Eclipse
11 Cara B

Total: 39 min.

Inercia (El párpado del puercoespín) - Homenaje a Lagartija Nick (VV.AA, 2017)

ROCK ALTERNATIVO. Homenaje hecho con amor y cero pretensiones. Lo que transmite esta reunión entre primeras espadas y el underground más profundo del rock más o menos alternativo de este país es pura devoción por un disco legendario para unos pocos. Unos pocos que se las dan de entendidos porque pueden a la hora de reivindicar el papel capital de unos Lagartija Nick que con Inercia (1993) marcaron el camino para todos los que vendrían detrás.

El propio Rodrigo Caamaño (Triángulo de Amor Bizarro) calificó a los Lagartija como un grupo fundamental para entender la independencia en España, pionero en muchas cosas. Y no hay más que escuchar a su banda adueñarse de "Esa extraña inercia (Anfetamina)" para entender que esas palabras no son gratuitas. Es más que cierto que han ejercido una influencia en los gallegos. Como en cada artista que eleva su voz aquí, con mayor o menor acierto, para celebrar un momento, un éxtasis colectivo, ajeno para el aficionado medio al rock.

Lo mejor del disco es que, a diferencia de artefactos del mismo pelaje, la mayoría de lo que suena en él entra en el terreno de lo acertado y lo interesante. No hay fallos flagrantes, no hay versiones que no ofrezcan nada nuevo al oyente, no hay marcianadas sin sentido. En realidad, por mucho que se alejen o por mucho que calquen lo que sellaron los granadinos hace casi veinticinco años, todo aquí suena a devoción sincera y absoluta. A pesar de lo cual no puedo afirmar que este ejercicio me acabe matando. Será que para mí están tratando con material sagrado, pero es curioso lo mucho que disfruto esto y la poca mella que me hace. Y eso que es acabármelo y necesitar imperiosamente ponerme el álbum original. Dicho esto en el mejor de los sentidos, que conste en acta.

☆☆★★★

✔ 1 El Imperio del Perro - Nuevo Harlem 2:38
2 Triángulo de Amor Bizarro - Esa extraña inercia (Anfetamina) 3:29
3 León Benavente - Sólo amnesia 4:30
4 Blam de Lam - Algo sucio algo eléctrico 5:49
5 Error 6 - Rock 'n' Roll Zine 4:03
6 Trepàt - Satélite 3:32
7 Amaral - Universal 2:54
8 Delbosque - Transfiguración (Mis cinco sentidos) 5:41
9 Perro - Porno-stereo 4:17
10 MIDI Puro - Eclipse 3:27
11 Niños Mutantes - Cara B 3:42
Total: 44:02

martes, 15 de abril de 2025

El trance

Hipnosis (Lagartija Nick, 1991)

ROCK ALTERNATIVO. De esto se trata con un disco de debut. Algunos se empeñan en ser los más listos de la clase ya desde el principio, como si el hecho de ser (más bien parecer) especiales fuera tan importante. Lagartija Nick, sin embargo, ya sea por el territorio yermo que había en el país para este tipo de rock o porque entendieron perfectamente de qué iba esto, se dedicaron a escamotear los mejores riffs de los Stooges de lo que fueron capaces, añadirles esa actitud pendenciera y como indolente a letras y estilo vocal... Et voilà... Pepinazo de rock crudo para la eternidad.

Eso es lo que nos encontramos, como mínimo, en los primeros seis temas. Una cara A que exuda rock sin adjetivos ni modulaciones. Con mayúsculas. Todavía les quedaban lejos sus coqueteos con el pop, algo que les daría nuevos réditos en el futuro, pero que aquí o no está o cuando saca la patita los deja a la intemperie, torpes y como a medio hacer.

No, está claro que aún no estaban preparados para las sutilezas ni para dejar el abrazo de Sonic Youth. Por eso este álbum, aparte de directo y descarnado, está también tan descompensado. Continuando los tintes evanescentes de "El mundo desaparecido de los guantes", la cara B añade unos toques de psicodelia y de conatos melódicos que, aunque empiezan refrescando el ambiente, acaban por sentenciar que no estaban listos para firmar su obra maestra. Y eso que aquí hay momentos de esos capaces de volarte la cabeza. Por eso le tenemos tanto cariño al primero de Lagartija. Y también por eso jamás podrá ser nuestro favorito. ¿O quizás es que siempre lo ha sido?

★★★☆☆

A1 No lo puedes ver  
A2 Soni Crash
A3 Hipnosis
A4 Tan raro, tan extraño, tan difícil
A5 Ahora
A6 El mundo desaparecido de los guantes
B1 La gran depresión 
B2 Napalm
B3 Déjalos sangrar
B4 Disneyworld
B5 Un mundo real
 
Total: 35 min.

domingo, 10 de septiembre de 2017

El nuevo testamento

 
Homenaje a Enrique Morente (Los Evangelistas, 2012)
 

PSICODELIA JONDA. Homenaje es cuando te desnudas y dejas de lado lucimientos y egos. Homenaje es cuando te entregas a la causa ajena como si fuera propia y la haces relucir con generosidad. Homenaje es lo que late en cada sílaba de este proyecto nacido de la admiración más sincera. J, Florent, Antonio Arias y Eric Jiménez aparcan diferencias y proyectos personales para cantarle al más grande, para arrojar al viento las palabras y la sabiduría del Ronco del Albaicín. Cuatro granadinos que son aquí los cuatro evangelistas, los encargados de transcribir la buena nueva del cante en las sagradas escrituras de Enrique Morente.

Esto se podría haber afrontado de muchas formas, aunque estos artistas sólo tenían una salida posible, la de llevárselo a su terreno. Con Los Planetas ya habíamos visto de lo que eran capaces y con Lagartija Nick no hay más que echar un vistazo a esa biblia que es Omega (1996). Esto es una derivación de todas esas experiencias, pero con un tono diferente salido de la mezcla, algo que sin duda aprobaría Morente sin rechistar.

Aparte de unos cuantos cantes flamencos por derecho, obra del rajo de Carmen Linares y de la dulzura forestal de Soleá Morente, el conjunto se construye sobre el estilo pop, anglosajón, dejadete de Antonio Arias y J, que son los que se alternan el micro. El fondo, el esperado, psicodelia venenosa con toques pop marca de la casa. Dejan un poco de lado el noise o más bien lo diluyen e incorporan teclados diversos a las guitarras entrópicas de Florent. El resultado, embriagador, sugerente, bestial.

Homenaje a Enrique Morente es un disco sorprendente que se regodea en su profundidad. Aquí no hay espacio ni para imposturas ni para frivolidades. Su seriedad es abisal, no en vano es un panegírico, una celebración pero también un luto. Todo eso transmite su atmósfera opresiva y eclesial, nada que invite a la euforia, y de todo eso se retroalimenta a su vez. Esto es un discazo de los que te empujan a la meditación y al recogimiento. Un templo. Un disco que lleva la palabra "respeto" hasta sus últimas consecuencias. Precioso y sanador.

★★★★☆

1 Gloria 6:00
2 Decadencia 5:13
3 Serrana de Pepe de la Matrona 4:04
4 En un sueño viniste 4:38
5 Encima de las corrientes 5:04
6 Delante de mi madre 5:24 with Carmen Linares (vocals)
7 Yo poeta decadente 5:14 with Soleá Morente (vocals)
8 La estrella 5:21 with Soleá Morente (vocals)
9 El loco 4:40
10 Amante 5:17
11 Alegrías de Enrique 5:25
12 Donde pones el alma 4:23
Total: 60:43

Xxx

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miércoles, 8 de julio de 2009

¡Asesinados por el cielo!

Omega (Morente & Lagartija Nick, 1996)



 
FLAMENCO EXPERIMENTAL. Hay artistas que se quedan en un rincón reviviendo continuamente un pasado más o menos glorioso y ARTISTAS que miran hacia delante continuamente en una búsqueda insaciable. Estos últimos escasean y como buscadores de una verdad intangible se dan más de un coscorrón. Enrique Morente es uno de esos visionarios que entiende la música como una materia viva y cambiante. Como algo que no puede encerrarse entre prejuicios y miedos. Su carrera siempre había sido un romper continuo con lo anterior, una provocación para muchos, una afirmación continua para otros tantos.

Omega no es sino un punto de inflexión absoluto en su carrera y en la historia de la música en castellano. La ambición que proyectaba no era para tomar a broma y, sinceramente, se prestaba a salir mal por muchos motivos. El principal era una tendencia clara hacia la épica y la dispersión. Vamos, aunque peguen, no se me antoja fácil unir a Federico García Lorca y Leonard Cohen bajo el paraguas del flamenco. Y para más inri, por si esto no fuera suficientemente osado, se alía con Lagartija Nick para teñir los palos de un rock casi thrash que auguraba interés… Y muchas dudas.

A veces ocurre, y hablamos de triunfo absoluto entonces, que los ARTISTAS se sobreponen a todas las dificultades y vencen los augurios a base de creatividad, talento o sangre. De todo esto se valió este grupo de granaínos para empastar unos estilos antagónicos que conviven y respiran como sin esfuerzo en un trabajo capital como se han visto pocos en este país. No puede sonar exagerado, no al menos después de atravesar "Omega" la canción, el dichoso y negro pórtico que se erige en el impresionante acceso al álbum. Sus once minutos nos sacuden entre magmas eléctricos, poesía apasionante y crescendos sedientos de sangre. Un tour de force que sirve de presentación perfecta para la dulzura portuaria de "Pequeño Vals Vienés". Morente derrite los versos de Lorca en la versión de Cohen en un maridaje triple digno del autor de Beautiful Losers (1966).

A pesar de todo este paisaje abyecto para el purista no crean que esto es algo diferente del flamenco. Esto sigue siendo flamenco por actitud y rajo. De eso se encargan los temas más "tradicionales" del disco. Tradicionales por decir algo porque todos tienen el sello morentiano, el giro que los diferencia de cualquier otra cosa. Eso que hace que a los que no escuchan flamenco les parezca muy puro y a los fanáticos del género una marcianada. Pues ni una cosa ni otra. No me gustan los extremismos. Y eso que Omega se sitúa en un extremo desde su mismo título. ¿El final de una etapa? Principio, final, nacimiento, muerte… ¡Tremebundo!
 
 
1 Omega 10:48
2 Pequeño vals vienés (Take This Waltz) 5:33
3 El pastor bobo 3:42
4 Manhattan (First We Take Manhattan) 4:44
5 La aurora de Nueva York 4:59
6 Sacerdotes (Priest) 4:07
7 Niña ahogada en el pozo 3:45
8 Adán 4:14
9 Vuelta de paseo 5:08
10 Vals en las ramas 4:01
11 Aleluya (Hallelujah n. 2) 6:24
12 Norma y paraíso de los negros 4:34
13 Ciudad sin sueño 5:46
Total: 67:45
 
"Omega es la visión de Enrique Morente sobre Poeta en Nueva York de Federico García Lorca." - (libreto interior del disco)

"Incluso antes de salir el disco, la flamencología empezó a criticarme muy enérgicamente y a agredirme como si estuviéramos haciendo algo malo (...) Fue un posicionamiento, un pronunciamiento musical, un golpe de estado artístico a lo que se hacía en esos momentos." (Enrique Morente)

"El poema en trece versos ya contiene el grito y el ruido, aparte de ser una premonición sobre la propia muerte de Lorca, pero Morente enseguida visualizó cómo adaptarlo a nuestro caos." (Antonio Arias, Lagartija Nick, sobre la canción "Omega")

"Los poemas explosionaban en nuestras manos y nos arrastraban por el camino de la intuición." (Antonio Arias)