En 1965 fue invitado por el guitarrista Alex Snouffer, que todavía no se hacía llamar Alex St. Clair, a cantar en su grupo. Este sería el germen de la Magic Band, combo mutante que acompañaría al Capitán durante prácticamente toda su carrera. Este supergrupo practicaba un blues-rock-jazz tóxico y absolutamente heterodoxo. Una base inmejorable para que Van Vliet materializara sus obsesiones más inconfesables. Los miembros del grupo variaron constantemente a lo largo de su historia y tenían en común el bautizarse con nombres, cuando menos, raritos. Drumbo, Zoot Horn Rollo, Rockette Morton, The Mascara Snake... son solo unos pocos ejemplos.
Discográficamente se estrenaron en 1967 son Safe As Milk, un disco más bien ortodoxo en apariencia con Bo Diddley y Howlin' Wolf en su ADN, pero que ya mostraba la rugosidad y las ansias experimentadoras de su líder en los ritmos primitivos y algunos temas que se salían de lo canónico. Un disco maravilloso que ya anunciaba las glorias que estaban por venir como los ínclitos Trout Mask Replica (1969) o Lick My Decals Off, Baby (1970), auténticas obras de referencia para todo el que se acerque a la música de Captain Beefheart.
Posteriormente llegó el bajón inevitable. El agotamiento mental de Van Vliet, la falta de interés del público o ambas cosas hicieron que fuera entregando sus obras de manera espaciada hasta su retirada prematura en 1982. Según manifestó, prefería concentrarse en sus cuadros. Una pena porque estamos ante un artista genial y único. Un artista admirado por Lennon y McCartney a pesar de la distancia estilística, y que tuvo el apoyo y la colaboración de todo un Frank Zappa. Un artista muy claro a pesar de su aparente hermetismo. En él es fácil rastrear sus influencias. El aullido interminable y profundo de Howlin' Wolf, el ritmo a piñón del blues del delta, el mantra informe de Ornette Coleman... Todo digerido y regurgitado con gusto más que pericia para dar con la fórmula secreta de la eternidad.
Asediado por la esclerosis múltiple y postrado en una silla de ruedas, falleció en 2010 dejando un legado inmenso. Su obra discográfica puede no ser muy extensa y pecar de irregularidad. Sin embargo su importancia es incalculable. Que se lo pregunten a Tom Waits o a PJ Harvey, a John Lydon o a Pere Ubu. Que se lo pregunten a todo el post-punk. No hay espacio aquí para glosar la descendencia de un artista que fue colosal, pero colosal de verdad.
3 básicos
Safe As Milk (1967) ****
Trout Mask Replica (1969) *****
Shiny Beast (Bat Chain Puller) (1978) ****
Una canción
"Electricity" debe ser la elegida. Porque te conquista de una forma inversa y para siempre. Empieza como una boutade con poco sentido en la que Beefheart recita sin gusto ni gracia y se transforma en un festín rítmico en el que el bottleneck corta como una navaja y Van Vliet canta como nunca.
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