domingo, 15 de enero de 2017

El libro de las horas

Hours... (David Bowie, 1999)
 
ART ROCK. Tan seguros estamos a estas alturas de que Bowie no es capaz de hacer algo malo, ni siquiera mediocre, como de que cada vez lo tiene más difícil para sorprender. Ni siquiera él, todopoderoso en la Torre de la Canción, es inmune al atasco artístico. Claro que siempre acaba resolviendo eso a base de elegancia, clase, oficio y una imaginación desbordante.

Así las cosas, buscar la octava maravilla en un disco de Bowie de 1999 es tarea futil. Fiscalizar su obra esperando un fiasco, también. Aquí hay lo que hay, que es lo que tiene que haber. Ni más ni menos. Atmósferas envolventes, guitarras erizantes y toneladas de finura compositiva. "Brilliant Adventure" remite gozosa a la gloria de "Low" (1977) y la dupla "What's Really Happening?" / "The Pretty Things Are Going to Hell" colea con una electricidad casi demoníaca. "Seven" por su parte es una canción sencilla y realmente bonita que se impone a su propia insustancialidad.

Esto es lo más destacado para mí de un disco preciso, inmaculado y que por supuesto no viene para arrasarnos el alma. Eso ya quedó atrás y Bowie no es de los que retroceden. Ni una micra.

★★★☆☆

1 Thursday's Child 5:24
2 Something in the Air 5:46
3 Survive 4:11
4 If I'm Dreaming My Life 7:04
5 Seven 4:04
6 What's Really Happening? 4:10
7 The Pretty Things Are Going to Hell 4:40
8 New Angels of Promise 4:35
9 Brilliant Adventure 1:54
10 The Dreamers 5:14

Total: 47:02


'Chameleon Skin' (David Bowie, 2001)

 Recopilatorio de singles y caras b, auténtica crónica del lado oculto de la discografía de David Bowie, aquí se pueden rastrear las numerosas pieles que ha ido mudando el camaleón. Estamos delante de una selección nutritiva, más casual que enciclopédica, pero muy interesante para tener esa visión de lo que el genio iba dejando en el tintero, auténticas joyas en algunos casos.

El disco está desequilibrado por completo en favor de un primer volumen donde se concentra lo más magro del conjunto. El segundo volumen es algo más anecdótico y se ve descompensado por contener nada menos que cuatro caras b de "Thursday's Child", emblema del más bien mediocre "Hours..." (1999).

A pesar de todo, es más que interesante apreciar cómo ha evolucionado el sonido de David Bowie a lo largo de las décadas y aquí, a pesar de no ser canciones que incluyera en ninguno de sus álbumes oficiales, queda más que claro el toque que aplicaba en cada época. El cantautor semiacústico entre Dylan y el vodevil, el rockero glam de purpurina y rímel de los primeros 70, el artista de pluma incisiva y sonidos de otro mundo, el amante del baile y los sonidos más negros... En definitiva, el transgresor, el artista que se ríe de todos y de sí mismo.

Un disco sorprendente porque no sorprende. Si "Never Let Me Down" era malo, sus caras b también lo son, si "Black Tie White Noise" era frío y certero como un bisturí, sus caras b tienen ese mismo hálito. Aquí Bowie podría haber aprovechado para hacer lo que le viniera en gana. En realidad lo hace, lo que pasa es que enterrar tamaña personalidad es una tarea futil. Eterno siempre.
 
☆☆★★★
 
Vol. 1
  1. Conversation Piece
  2. Holy Holy
  3. John, I'm Only Dancing
  4. Velvet Goldmine
  5. Port of Amsterdam
  6. Round and Round
  7. John, I'm Only Dancing Again
  8. Alabama Song
  9. Crystal Japan
  10. Cat People (Putting Out Fire)
  11. This Is Not America
  12. Absolute Beginners 

Vol. 2

  1. Girls
  2. Julie
  3. When the Wind Blows
  4. Lucy Can't Dance
  5. Real Cool World
  6. 1917
  7. No-One Calls
  8. We All Go Through
  9. We Shall Go to Town
  10. Nature Boy (w/ Massive Attack)

Total: 95 min.

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