viernes, 8 de mayo de 2026

Quebec, Urano

Vol. II (Angine de Poitrine, 2026)

ROCK PITAGÓRICO DADAÍSTA. Vamos con la sensación de lo que llevamos de 2026. Hacía tiempo que una banda no causaba tanto revuelo desde el reducto cada vez más minoritario y añejo del rock. Un rock anguloso, matemático y de corte progresivo. Credenciales que no juegan a favor de la popularidad que ha amasado a base de viralizar su música de manera masiva. ¿Quién iba a pensar que un grupo que juega bajo las mismas reglas que Frank Zappa o que sus cachorros de Primus pudiera conseguir un éxito tan fulgurante? Siempre dentro de los cenáculos de la melomanía más exclusiva, claro.

¿Lo merecen? Es lo primero que se pregunta cualquiera que haya sido arrastrado por el hype para escucharlos casi a regañadientes. Y no hace falta más que media escucha para confirmar que sí, sin duda alguna, son acreedores de todas las loas que han recibido. Porque lo suyo no es inmediato, pero engancha a poco que estés medio curtido en las lides del rock más artístico y ecléctico. Porque, sin haber inventado nada, vapulean al establishment con una gracia sónica que suena fresca y se impone a la tontería de sus disfraces y sus gestos rituales en el escenario. Y porque convierten la música instrumental, la repetición y las rítmicas retorcidas en lo que todo el mundo necesitaba sin saberlo.

También es cierto que su música, un constructo que se hace carne ante tus oídos, pero también ante tus ojos, pierde bastante si le quitas el componente visual del directo. Ahí es donde podemos disfrutar del poder de dos personas creando toda una sinfonía con un par de instrumentos y todo un arsenal de pedales que el guitarrista y bajista, Khn de Poitrine, manipula como un alquimista loco. La misma locura que guía al batería, Klek de Poitrine, mientras se abre paso por entre sus tambores como un poseso. Toda esa creación in situ se pierde en el disco, si bien no lo suficiente como para que dejemos de disfrutarlo.

Al final, no es que todo funcione a las mil maravillas con este dúo. Sus disfraces me parecen ridículos sin matices y el aire circense de "Utzp" no me mata. No veo que la hayan redondeado tan bien como "Mata Zyklek", por ejemplo, que me parece vertiginosa y brutal. Un buen ejemplo, como la mayoría de temas aquí, en el que se percibe claramente la influencia de las estructuras orientales del rock anatolio que tan bien han infusionado en su música. Otro detalle, entre los muchísimos que me dejo, que hace de este grupo algo especial. Totalmente al margen de la sospecha que pueda provocar un éxito tan inmediato y tan cacareado. No olvidemos que este es su segundo disco. De todas formas, con ponerlo a sonar se nos van a quitar todas las tonterías.

★★★★☆

1 Fabienk 6:31
2 Mata Zyklek 6:09
3 Sarniezz 4:36
4 Utzp 6:51
5 Yor Zarad 6:30
6 Angor 6:17

Total: 36:54 

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