
MPB. Lo que más me ha gustado siempre de Tom Zé es su facilidad para manosear la tradición de su país, vía Tropicália, hasta hacerla algo totalmente personal. Tanto que parece que está inventando algo en cada canción, cuando no es así en absoluto. Eso era lo más destacable de Todos os olhos (1973), su álbum anterior, y aquí lo depura en el sentido de que se deja de exageraciones para seguir colándonos su experimentación mientras la diluye por completo en el torrente de la convención.
Cuando se experimenta, se pueden tomar varios puntos de vista. Se puede atacar desde la radicalidad más absoluta, ya sea esta sonora, lírica o estructural, o se puede jugar a descolocar al oyente con las melodías más claras vestidas de alguna disonancia, algún motivo confrontacional o alguna digresión que llame la atención del oyente sin aterrorizarlo.
En mi opinión, veo claro que Tom Zé siempre ha preferido lo segundo. Una visión que va perfectamente con mis gustos y que, si bien aplicó de manera deliciosa y más patente en el álbum anterior, aquí florece de manera más sutil. Tanto es así que habrá quien diga que este trabajo no tiene nada de experimental, que es música popular brasileña en estado puro. Craso error. Zé juega con el ritmo, los arreglos y la estructura de las canciones. Y sin embargo, tienen razón todos los que llamen a esto MPB sin otros adjetivos.
Creo que ese es el secreto de las bondades de este disco. Esa integración perfecta, esa voluntad del artista por no quedarse por encima de una canción que no requiere de meneos ni estrangulamientos. Ese saber quedarse en el punto justo, tan inteligente y tan difícil de conseguir. Cualidades que todo el mundo identifica con los grandes álbumes. Otra cosa es que el artista esté siempre dispuesto a desnudarse como lo hace aquí el de Bahía. Eso ya no está al alcance de cualquiera.
★★★★☆
A1 Mã 3:56
A2 A felicidade 3:18
A3 Toc 2:59
A4 Tô 2:50
A5 Vai (Menina amanhã de manhã) 2:19
A6 Ui! (Você inventa) 3:02
B1 Dói 3:33
B2 Mãe (Mãe solteira) 3:43 ❤
B3 Hein? 3:42
B4 Só (Solidão) 4:27
B5 Se 2:30
B6 Índice 1:26 feat. Andrea Osório
Total: 37:45
Y ahora, si no conocéis Todos os olhos (1973), puede que os preguntéis ¿cuál es mejor? Una pregunta muy difícil de contestar. Por mi parte, no podría eliminar ninguno de los dos de mi vida. Ambos me han infectado para siempre. Los dos ofrecen música delicada y evocadora en grado sumo. El primero tiene un corazón experimental más duro y juega con las disonancias y lo desviado de manera más evidente. Este segundo, en cambio, parece plegarse a la tradición sin luchar.Pero al final, ni uno es tan arisco como parece ni el otro es tan obediente y manso como lo pintan. Encuentro más puntos en común que diferencias entre los dos. La similitud más importante estaría en su enorme talla artística.
Y si me presionan muchísimo, acabaría quedándome con la capacidad invasiva de Estudando o samba. No solo es más inmediato, es casi adictivo. Siempre apetece darle al play cuando termina. Algo que, a estas alturas de mi vida, me parece impagable. Lo que no quita que sea incapaz de desechar al otro. Eso sería como hacerte elegir entre uno de tus dos brazos. Simplemente no se puede.

No hay comentarios:
Publicar un comentario