
INDIE FOLK. Lidia Damunt se alía con Hidrogenesse y se va a Barcelona a grabar su tercer álbum. Un momento que se convierte por definición en un auténtico punto y aparte en su carrera. Allí, en una evolución que nadie esperaba, la murciana engalana su folk hasta hacerlo puro pop. Arreglos floridos, instrumentaciones ricas y variadas... Y encima de todo eso, una fluidez a la hora de ajustar sus versos a la música que redunda en unas melodías mucho más comprensibles, redondas y, digámoslo sin rodeos, deliciosas.
Más en el primer tramo que en el último, todo hay que decirlo. Aun así, con este disco me queda claro que, me guste más o menos, lo de Lidia con el arte es una relación absolutamente privada, personal e innegociable. Que no acabemos de entenderla, que no sepamos nada de sus entresijos más íntimos —que triture a las Slits con Johnny Cash—, además de dotar a su música de un aura especial, no parece importarle lo más mínimo a la murciana.
La conclusión, por tanto, está clara. Si con este disco tan pintón solo puedo decir que me ha resultado la mar de curioso, no creo que la ex-Hello Cuca me llegue a conquistar de una manera profunda alguna vez. Pero, al mismo tiempo, mis respetos por su visión y su compromiso para con su arte quedan blindados para siempre.
★★★☆☆
1 Lengua de lava
2 Esperándote
3 La vida en un hilo
4 Somos islas mágicas
5 Ay pena
6 La escritora
7 La carta
8 Edificios con vistas al mar
9 Vigila el fuego
10 Jauja
11 Sueña contigo
Total: 33 min.
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