martes, 12 de mayo de 2026

Matrícula de honor

University (Throwing Muses, 1995) 

ESENCIA INDIE. Te crees que es el disco de "Bright Yellow Gun" y poco más. Por eso, cuando termina esa canción, te tienes que agarrar a la silla para no ser aplastado por "Start", "Hazing" y "Shimmer". Es apenas el segundo álbum sin Tanya Donelly, pero el disco avanza y no parece importarte mucho su ausencia. Así de bueno es el sexto trabajo de unos Throwing Muses, ahora en formato trío, con Kristin Hersh a la voz y guitarras, David Narcizo a la batería y Bernard Georges —antes roadie de la banda— al bajo.

Un trío que suena cohesionado y potente merced a una base rítmica lo suficientemente sólida como para que Hersh se deleite en sus progresiones autistas y en el noise más expansivo. Un armazón sólido y macizo sobre el que construir un temazo tras otro, superado ya eso de ser los más raros del lugar por el simple hecho de serlo. Aquí, siguiendo las directrices inauguradas en Hunkpapa (1989) y perfeccionadas en su obra maestra, The Real Ramona (1991), se deleitan en el arte de hacer canciones que no nos vamos a cansar de escuchar una y otra vez. Si bien, no todo fluye como debería.

Esencia indie en su grado más alto. Capaces de tutear tanto a los grandes popes del grunge —sí, Soundgarden o Nirvana, ¿por qué no?— como de encandilar a gigantes de lo alternativo —de Hüsker Dü a The Replacements y de Dinosaur Jr. a Pixies. Y eso sin jugar en la liga de ninguno de ellos. Porque si Throwing Muses se pueden jactar de algo, es de no haber seguido moda alguna. Ni siquiera en este álbum con temas de corte más influenciado por su entorno como la mencionada "Bright Yellow Gun". Al final, ya sea por la voz de Hersh, por esas letras sacadas desde las profundidades abisales de su cerebro convaleciente, por sus rasgueos inexplicablemente adictivos a la guitarra o por los golpes secos y salvajemente vivos de Narcizo a los parches, todo esta música solo suena a Throwing Muses. 

No se puede ser más honesto ni más coherente con uno mismo. Y eso el público lo acaba agradeciendo. Sin olvidar, y esto no puedo obviarlo, que el álbum se acaba atascando en un par de sitios, afectando a su sensación de conjunto o a su fluir no tan inmaculado. Nada grave, eso seguro, pero algo que lo baja a la tierra y lo aleja un poco de sus hermanos mayores.

★★★☆☆

1 Bright Yellow Gun 3:43
2 Start 2:47
3 Hazing 3:14
4 Shimmer 3:14
5 Calm Down, Come Down 1:48
6 Crabtown 4:20
7 No Way in Hell 4:44
8 Surf Cowboy 2:45
9 That's All You Wanted 3:26
10 Teller 2:52
11 University 2:12
12 Snakeface 3:29
13 Flood 3:14
14 Fever Few 6:44

Total: 48:32 

No hay comentarios:

Publicar un comentario