
POP AFLAMENCADO. No se puede decir que El Último de la Fila se vendieran en ningún momento. Lo suyo es la historia de un éxito trabajado en el que nunca renunciaron a su personalidad. Guste esto más o menos, esa es la realidad de un grupo que, borracho de un éxito merecido a pesar de sus melindrosidades, se sacude el plumaje en este quinto álbum para "refulgir" como nunca, como siempre.
La disposición del nombre del grupo en la portada ponía a los fans en alerta. Ese "El último" en letras gigantes, destacando del resto, no hacía presagiar nada bueno. El tiempo demostró que todavía les quedaba cuerda para un álbum más, aunque parecía claro que ya empezaban a tontear con la idea de la separación. No hubiera sido una opción descabellada. Lo habrían dejado en lo más alto con un disco redondo de esos que hacen babear a los seguidores de toda la vida. Un disco también capaz de agenciarse nuevos seguidores. Y un disco que aparenta mucho más de lo que es.
Así de potente y dudosa es una obra que también tiene sus ínfulas. No podía ser de otra forma con ellos, y en su rock templado se cuelan retazos de copla, giros vertiginosos hacia lo popular y hasta lo populachero y una introspección casi inédita que brilla en temas de corte expansivo y que invitan a la meditación. "Lápiz y tinta", "Astronomía razonable" o "Cosas que pasan" son canciones que bucean en sensaciones más profundas y oscuras de lo que nos tenían acostumbrados. También las dos versiones de "Mar antiguo", esplendoroso ejercicio de guitarra acústica una y trampantojo orquestal de grandeza inapelable la otra.
Con todo, el penúltimo disco de los barceloneses me parece dubitativo en los temas más movidos. "Remando sobre el polvo" o "Hierbas de Asia" son engoladas y predecibles; "Como un burro amarrado en la puerta del baile" es tan bonita como insufrible (la sobreexposición tiene buena parte de culpa); y "Vino dulce" es un carpe diem que muere de levedad. Demasiados peros tal vez y sin embargo no puedo abstraerme de ellos. "Astronomía razonable" siempre será un buen disco de esos que oxigenan y apetecen. Juega a engatusarnos, pero otorgarle más medallas me parece demasiado.
★★★☆☆
1 El que canta su mal espanta 3:37
2 Lápiz y tinta 3:46
3 Remando sobre el polvo 3:38
4 La risa tonta 4:03
5 Hierbas de Asia 3:53
6 Como un burro amarrado en la puerta del baile 3:37
7 Astronomía razonable 4:36
8 Piedra sobre piedra 3:47
9 Vino dulce 3:48
10 Mar antiguo 3:31
11 Cosas que pasan 4:07
12 Sumo y resto 4:15
13 Hagámoslo 3:11
14 Mar antiguo (instrumental) 3:01
Total: 52:50

ROCK AFLAMENCADO. Ocho temas raros del grupo. O no tan raros, pero sí un poco al margen de la música que pobló sus álbumes de manera oficial. Cuatro temas cantados bastante buenos, fantásticos incluso los dos primeros, y otros cuatro instrumentales entre curiosetes e insufribles. Poco que sorprenda y casi nada esencial aquí. Disquito para olvidar si no estás enamorado hasta los huesos del dúo que inflamó los ochenta y buena parte de los noventa en este país.
☆☆☆★★
- Son cuatro días (Versión "Nuevas Mezclas")
- Quién eres tú
- Otro verano (Instrumental)
- Vamos (Instrumental)
- Cauterización de una herida
- The Blue Rabbits Machine
- La risa tonta
- Hagámoslo
Total: 21 min.
No hay comentarios:
Publicar un comentario