Mostrando entradas con la etiqueta modern times. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta modern times. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de noviembre de 2016

Apurando la luz

Time Out of Mind (Bob Dylan, 1997)
 

ROCK. Momento clave para el bardo. Después de calentar a conciencia con sendos discos de versiones enraizadas en la tradición como Good As I Been to You (1992) y World Gone Wrong (1993), tocaba volver a la creación propia. El resultado es brillante, un disco arrollador que retoma la inspiración como no hacía desde mediados de los 70. Para ello toma buena nota de la dupla de álbumes mencionados y hurga en la tradición para crear tonadas inmarchitables preñadas de blues y rock.

Time Out of Mind es la obra maestra de la época de madurez de Dylan, de su última hornada. Inaugura una serie de álbumes fantásticos que se espejan en ella y hunde sus tentáculos hasta el reciente Tempest (2012). Tal es su influencia y su importancia en el canon dylaniano. Marcó las formas y los tics compositivos que iban a marcar el devenir de la obra postrera de Dylan al detalle. Las canciones, largas, los ritmos, morosos y repetitivos, las guitarras, cortantes y los teclados, profundos. Todo al servicio de una lírica apasionada, potente y cegadora en la que la culpa, la redención, el ajuste de cuentas y la serenidad ante lo inevitable marcan la tónica. Un Dylan poderoso que suena aquí como nunca había sonado, con los materiales más evidentes y manoseados de su repertorio.

Tardó en entenderlo, pero ¡oh, maravilla! vio la luz al fin. Ya lo hizo en el 89 con ese grandioso Oh Mercy, pero aquí incluso amplifica el efecto y convence al mundo una vez más. Después de maravillas de atmósfera densa como "Love Sick" o "Not Dark Yet", baladones escandalosos como "Standing in the Doorway" o "Make You Feel My Love", blues saltarines ("Dirt Road Blues") o acerados ("Cold Irons Bound"), se permite la licencia de cerrar con diecisiete minutazos de meditaciones en doce compases con "Highlands". Una frivolidad maravillosa en la que se recrea en el cansancio y la nostalgia de cosas que no van a volver. Y para ello nos canturrea soberano sobre una tonada en bucle que acaba clavándose en el corazón. Tampoco hacía falta tanta insistencia, pero a ver quién es el guapo que se lo dice. Y como si le importara.

★★★★☆

1 Love Sick 5:21
2 Dirt Road Blues 3:36 ❤
3 Standing in the Doorway 7:43
4 Million Miles 5:52
5 Tryin' to Get to Heaven 5:21
6 'Til I Fell in Love With You 5:17
7 Not Dark Yet 6:29 ❤
8 Cold Irons Bound 7:15
9 Make You Feel My Love 3:32 ❤
10 Can't Wait 5:47
11 Highlands 16:31
Total: 72:44

Xxx

DISCOS RELACIONADOS


 

miércoles, 1 de abril de 2015

Fruta madura

"Love and Theft" (Bob Dylan, 2001)


ROCK. Dylan continúa ese glorioso viaje de madurez que iniciara con el mayestático Time Out of Mind (1997) y entrega una flamante colección de canciones nuevas a la altura del mito. Pocos de los que abandonaron al Bardo en ese desierto que fue la década de los 80 creerían la genialidad que derraman estos surcos. No hay que esperar ni un instante para quedar atrapado por el bucle blues de "Tweedle Dee & Tweedle Dum", la maravilla melódica de "Mississippi" o el rhythm & blues primitivo de "Summer Days". "Bye and Bye" es casi jazz, "Lonesome Days Blues" o "Cry a While" son blues de toda la vida y "Floater" es una foto en sepia que retrata otros tiempos con sutileza y emoción. "High Water" retoma la tensión de "Cold Irons Bound" para homenajear al gran Charley Patton. "Po' Boy" y "Moonlight" están hechos de jazz delicioso que parece venir de las profundidades de los tiempos, mientras que "Honest With Me" corta como una cuchilla. Y por último, el cierre con "Sugar Baby" supura delicadeza y apaga el disco como la llama de una vela.

"Love and Theft" es una obra cocinada a fuego lento en tiempos de prisas y caos. Por eso para disfrutarla debemos cambiar el chip. Simplemente hay que sentarse a escuchar, aunque la buena noticia es que el disco va a incitarnos a hacerlo. No requiere de esfuerzo extra por nuestra parte. Si en la obra anterior Dylan parecía tener las ideas claras, aquí confirma que se ha dejado ya de marcianadas y es consciente de que lo mejor que puede hacer a estas alturas de su vida es sacar de la mina, agotar esa veta que él mismo ayudó a desenterrar. Dylan abandona esa idea tan equivocada de la modernez y se concentra en sacar el disco más clásico, tradicional y rajado que pueda. Unas canciones en las que su voz derruída se acomoda como nunca. Por fin ha descubierto que eso es lo que mejor se le da. Una actitud a la que yo llamo respeto. Por la música y por la humanidad.
 
★★★★☆
 
1 Tweedle Dee & Tweedle Dum 4:46
2 Mississippi 5:20
3 Summer Days 4:52
4 Bye and Bye 3:16
5 Lonesome Day Blues 6:05
6 Floater (Too Much to Ask) 4:59
7 High Water (For Charley Patton) 4:04
8 Moonlight 3:23
9 Honest With Me 5:49
10 Po' Boy 3:05
11 Cry a While 5:05
12 Sugar Baby 6:40
Total: 57:24
 

 

Xxx

DISCOS RELACIONADOS

domingo, 1 de diciembre de 2013

Chaplin ardoroso

Modern Times (Bob Dylan, 2006) 


ROCK. Uno tiene la impresión cuando empieza a sonar de que el bardo podría tirarse haciendo discos así durante años. Es una sensación que supera el "ya he oído esto antes". Debe morar en el mimbre mismo de las melodías, en esa cadencia entre cansada, aburrida y absolutamente entregada del genio.

Desde que abre fuego con el blues rudo de "Thunder on the Mountain" ("Pensaba en Alicia Keys y no podía dejar de llorar...") y nos lleva de la mano por la sinuosa y evocadora "Spirit on the Water" ("A veces me pregunto por qué no puedes tratarme bien / haces el bien durante todo el día / y el mal la noche entera") para volver al blues árido y rajado en que convierte "Rollin' and Tumblin'" con letras de su cosecha para hacer suya la música inmortal de este clásico.

Más delicias con "When the Deal Goes Down" o "Workingman's Blues" y más blues seco, "Someday Baby". Recordatorio de lo inevitable, "The Levee's Gonna Break" y cierre con el violín penetrante y flotante de "Ain't Talkin'". Un paseo por el jardín místico en el que no hay jardinero. Un punto de abandono y sequedad para un disco poderoso.

Ojalá entregue obras como esta durante muchos años. Y que estemos aquí para escucharlas.
 
★★★★☆

1 Thunder on the Mountain 5:55
2 Spirit on the Water 7:42
3 Rollin' and Tumblin' 6:01
4 When the Deal Goes Down 5:04
5 Someday Baby 4:55
6 Workingman's Blues #2 6:07
7 Beyond the Horizon 5:36
8 Nettie Moore 6:52
9 The Levee's Gonna Break 5:43
10 Ain't Talkin' 8:48
Total: 62:43

Tal vez para representar la velocidad de unos tiempos modernos que ya estaban más que superados por una posmodernidad que iba a la velocidad de la luz o para dar fe de que todo iba demasiado rápido para un Dylan que con 65 años ya había entrado en la tercera edad, la portada de este disco es la fotografía Taxi, New York Night, 1947-48, del gran Ted Croner, recientemente fallecido en el momento de publicación de este álbum.


Un fotógrafo que representó a las mil maravillas el movimiento perpetuo de la noche neoyorquina, con sus luces como estrellas fugaces y sus sombras profundas como el océano más negro. Sí, creo que se me nota que me gusta una portada que le va al pelo a una de las mejores obras postreras del Bardo de Duluth.

DISCOS RELACIONADOS