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domingo, 12 de agosto de 2018

Anomalías cromosómicas

Freak Show
(Silverchair, 1997)

GRUNGE. La entrada a tumba abierta en el profesionalismo significó el agujero negro por el que se dejarían engullir los australianos. Un caso flagrante de cómo la fama prematura y excesiva puede influir negativamente en una banda. Dejando a un lado si merecían o no las loas que cosecharon con Frogstomp (1995), una cosa queda clara con esta continuación: había más medios de todo tipo y había que explotarlos al máximo.

La producción bombástica impacta, pero el moratón se va en segundos. El nivel de azúcar en las lentas es tal que hace que el álbum se tambalee y se derrumbe sin remedio dejándonos la sensación perenne de que algo se ha perdido para siempre. La frescura, el amateurismo… No se trata de sobrevalorar las cualidades revitalizantes de tales sustantivos. Es que cuando no hay mucho donde agarrarse, siempre queda eso. Y aquí, con tanto engolamiento, ni siquiera eso nos puede confortar.

★★

1 Slave 3:57
2 Freak 3:49
3 Abuse Me 4:03
4 Lie to Me 1:22
5 No Association 3:56
6 Cemetery 4:04
7 The Door 3:38
8 Pop Song for Us Rejects 3:15
9 Learn to Hate 4:19
10 Petrol & Chlorine 4:00
11 Roses 3:34
12 Nobody Came 6:12
13 The Closing 3:29
Total: 49:38

martes, 8 de julio de 2014

Lampiños en faena

Resultado de imagen de frogstomp 
Frogstomp (Silverchair, 1995)
 

GRUNGE. Empezaron como tantos otros grupos, en el instituto. En esos años en el que las influencias se te salen por los poros. Aquí estaban bien claras: mucho Pearl Jam - sobre todo en la voz - , algo de Soundgarden, y por supuesto de Nirvana. Que no les gustaran estos últimos ni me lo puedo creer ni lo comprendo, pero si ellos lo dicen…

Hacer grunge en el 95 ya empezaba a estar caducado, así que este disco nació con esa lacra, aunque para los que aún no habíamos tenido suficiente de esos grupos, nos vino como agua de mayo. Porque aún hoy se me hace difícil pasar por alto la frescura que emana de este disco. Por su sonido poco depurado, toda una bendición, y por sus canciones adhesivas, intensas y épicas. Por ese lado, para bien o para mal, se les notaba demasiado su amor a Pearl Jam.

Por lo demás no es que sea gran cosa, eso es cierto, pero hay bandas que merecen mucho menos y se llevan toneladas de gloria. Silverchair dejan constancia para la eternidad de años de ensayos y de ideas bien maceradas y desarrolladas, para ofrecernos un brindis por los viejos tiempos. Creo que por eso, con todos sus problemas, siempre va a gustarme este disco.

★★★☆☆

1 Israel's Son 5:18
2 Tomorrow 4:26
3 Faultline 4:19
4 Pure Massacre 4:58
5 Shade 4:01
6 Leave Me Out 3:03
7 Suicidal Dream 3:12
8 Madman 2:43
9 Undecided 4:36
10 Cicada 5:10
11 Findaway 2:56
Total: 44:42