lunes, 10 de agosto de 2026

Mutaciones permanentes

Small Change (Tom Waits, 1976)

 

CANCIÓN JAZZ. Este es el verdadero gran salto adelante de Tom Waits. El pequeño cambio que anuncia en su título resulta ser demasiado humilde para lo que contiene el cuarto álbum del de Pomona. Y no hay que ser muy avispado para percibirlo. Basta con sentir la devastación que provoca su primera canción, una "Tom Traubert's Blues..." que para mí es la mejor que nunca haya escrito el cantautor dislocado. Y no está sola. Ahí tenemos criaturas que comparten su precioso pelaje, como "Jitterbug Boy...", "I Wish I Was in New Orleans", "The Piano Has Been Drinking", "Invitation to the Blues", "Bad Liver and a Broken Heart" o "I Can't Wait to Get Off Work...".

Reconozco sin tapujos que esas son las que me conquistan y me dejan tiritando. Lo que no me impide admitir que lo realmente novedoso, lo que, con los años, iba a convertir a nuestro amigo en el genio inclasificable que es y siempre será, son precisamente las otras que no menciono. Los recitados sobre una base de jazz más o menos clara, sobre un simple contrabajo o sobre una percusión galopante. "Step Right Up", "The One That Got Away" o "Small Change...". "Pasties and a G-String" sería otra, pero esa simplemente no la soporto. Uno tiene sus límites, supongo.

Y aun así, no puedo negar que el tema tiene su puntito divertido. Circunstancia que no hace sino dar fe de lo bueno que es un disco absolutamente magistral. Un trabajo en el que Waits da cuenta de la melancolía como alguien que la está viviendo 24/7. Con una interpretación perruna y rugosa como la lija, aún lejos de la corrosión de Swordfishtrombones (1983), pero casi en el umbral de ese festival de lata y óxido. Más que cantar, Tom vomita y se desangra sobre el piano, ofreciéndonos sus entrañas sin ningún tipo de asepsia ni adornos superfluos.

Ninguno más allá de unos arreglos orquestales absolutamente espectaculares, obra de Ed Lustgarten. Unas cuerdas que llevan la música de Tom Waits a otro nivel, siendo las mayores responsables de que estemos ante uno de los pináculos de su carrera. Cúspide que lograría extender su influjo durante cuatro álbumes más, de manera desigual, hasta cambiar de tercio con un Swordfishtrombones que, esta vez sí, cambiaría al maestro para siempre. Otra historia, desde luego, que queda lejos y de la que aquí solo percibimos algún eco deformado. Lo que manda en esta obra maestra por derecho propio es el abatimiento terminal y el noble arte de lamerse las heridas. Cosas que, admitámoslo de una vez, siempre nos van a remover y con las que nos vamos a identificar sí o sí. La más imperfecta de las obras maestras. En una palabra: arrebatador.

★★★★★

A1 Tom Traubert's Blues (Four Sheets to the Wind in Copenhagen) 6:40
A2 Step Right Up 5:39
A3 Jitterbug Boy (Sharing a Curbstone With Chuck E. Weiss, Robert Marchese, Paul Body and the Mug and Artie) 3:41
A4 I Wish I Was in New Orleans (In the Ninth Ward) 4:50
A5 The Piano Has Been Drinking (Not Me) (An Evening With Pete King) 3:37
B1 Invitation to the Blues 5:20
B2 Pasties and a G-String (At the Two O'Clock Club) 2:32 🕱
B3 Bad Liver and a Broken Heart (In Lowell) 4:46
B4 The One That Got Away 4:00
B5 Small Change (Got Rained on With His Own .38) 5:03
B6 I Can't Wait to Get Off Work (And See My Baby on Montgomery Avenue) 3:20

Total length: 49:28

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