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martes, 19 de octubre de 2021

Del olivar a la sabana

Guadalupe Plata (Guadalupe Plata, 2018)

 

BLUES TÓXICO. Estos siguen oyendo voces, siguen haciendo música que se enrosca y envenena como mil serpientes. Este es el quinto trabajo ya y por mucho que las coordenadas por las que se mueven no dejen mucho espacio para la innovación ni los giros endiablados, parece claro que es más fácil que nieve en el infierno a que les salga un disco malo.

Aquí se aprecian novedades jugosísimas que demuestran que la dieta blues de la banda es variada y que la digieren a la perfección. Un metabolismo superdotado que hace que aquí se atrevan con la botella de anís y las tonadas andaluzas o que se metan de lleno en un blues africano que recrean a las mil maravillas. Cosas nada fáciles y que pondrían a cualquier artista al borde del precipicio.

Pero es que lo de este trío no es de este mundo. Con el tiempo han conseguido ir ampliando las partes vocales hasta darles una profundidad que no existía en sus comienzos. Y lo han hecho sin renunciar a un estilo que basa su fuerza en la fragilidad de lo mínimo, en no entrar en grandes disquisiciones filosóficas, en potenciar lo atávico, lo epidérmico, el espasmo y el exabrupto. Con este discazo, los jienenses han dado un golpe en la mesa dejando constancia incontestable sobre cómo se debe hacer eso tan malsonante que llamamos madurar.

★★★★☆

A1 Barreño en llamas
A2 Duermo con serpientes
A3 Corral, corral
A4 Oh mama
A5 Oigo voces
A6 Lo mataron (feat. Sebastián Orellana)
B1 Maricarmen
B2 Paloma negra
B3 No te vayas
B4 Diente de plata
B5 Corralera del veneno
B6 Lobo aullador
 
Total: 32 min.
 


No todos son conscientes de ello. Incluso en los EE.UU. hay que ser muy estudioso del tema para saber y reconocer que los orígenes del blues no están en el delta del Mississippi, sino en el del Níger. África, una vez más, es la gran madre del cordero, el origen de todas las cosas.

Por supuesto, Guadalupe Plata no son ajenos a esto y en este disco invocan en un par de temas los espíritus de popes como Ali Farka Touré (también el vudú de Dr. John o el toque fronterizo de Ry Cooder, pero todo eso no es tan novedoso).Y con ello dejan claro, si no lo estaba ya, que son los más listos de la clase.

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jueves, 1 de julio de 2021

Ramajes fluorescentes

Psychedelic Jungle (The Cramps, 1981)

PSYCHOBILLY. Variación clara respecto al anterior. No sé si por la adición de Kid Congo Powers Powers a la segunda guitarra, pero el caso es que ganan en matices y pierden en pegada. Al menos esa es la primera impresión. Y es errónea, hasta cierto punto, engañados por una recién ganada profesionalidad que consiguen enfocar en un haz preñado de la potencia de costumbre, a pesar de que todo aquí suene más solemne y serio que nunca.

Y es que cuando uno se deja invadir por estos blues del pantano, se da cuenta de que lo que han perdido en velocidad lo han ganado en intensidad. Tiene que llegar la amenaza de "Voodoo Idol" para que nos demos cuenta de que el pop que exudaba "Green Fuz" era ficticio. Bueno, no lo era, y además está muy bien, pero sí que queda diluido en la maraña de detritus y fango que consiguen conjurar una vez más. Sí, podemos seguir diciéndolo: puro veneno.

★★★

A1 Green Fuz 2:07
A2 Goo Goo Muck 3:02
A3 Rockin' Bones 2:48
A4 Voodoo Idol 3:38
A5 Primitive 3:30
A6 Caveman 3:50
A7 The Crusher 1:45
B1 Don't Eat Stuff Off the Sidewalk 2:03
B2 Can't Find My Mind 3:00
B3 Jungle Hop 2:03
B4 The Natives Are Restless 2:59
B5 Under the Wires 2:43
B6 Beautiful Gardens 3:57
B7 The Green Door 2:36
Total: 40:01

 

El cambio de Bryan Gregory por Kid Congo Powers a la guitarra afectó de manera decisiva al sonido del grupo. Por un lado lo dotó de seriedad y estructura, limándole el fresco salvajismo y la falta de control de sus comienzos. Por otro lo llenó todo de blues, pantano y vudú. Powers venía de tocar con The Gun Club, ahí es nada, y es bien sabido que todos estos calificativos se pueden aplicar a la música de Jeffrey Lee Pierce y los suyos. Pero es que poco después de su incursión en los Calambres entraría en nómina de todos unos Bad Seeds, la banda de acompañamiento del todopoderoso Nick Cave. Así todo lo que pasa en este disco queda mucho más claro incluso antes de ponerlo a sonar.

 

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jueves, 15 de mayo de 2014

Vudú

Gris-Gris (Dr. John, The Night Tripper, 1968)
 

VUDÚ. Psicodelia pantanosa borboteando en este caldero infecto que es el debut de Dr. John. The Night Tripper entra por la puerta de atrás de la industria con esta joya bajo el brazo. Una gema que casi nadie apreció en su momento. Demasiado impura, demasiado llena del fango de Nueva Orleans para que hiciera honor a su origen.

Hasta las cejas de rituales y sustancias, el chamán sureño se rodea de un nutrido grupo de discípulos para dar forma a una música que surge directamente de la tradición para transformarse en un algo viciado no apto para todos los públicos. Es música ceremonial que se desenreda perezosamente, llena de percusiones y susurros. Comparte la visión del blues de todo un ínclito como Don Van Vliet (Captain Beefheart) y a partir esa inquietud consigue invocar espíritus similares a los del californiano.

"Gris-Gris" es un conjuro vudú de potencia infinita capaz de viajar en el tiempo y crearse un estatus legendario cuando se dirige a su cincuenta aniversario. Su nombre viene de un amuleto protector en el vudú, esa "ciencia" arcana que se practica en Luisiana. Fuerzas oscuras aparte, el brebaje sigue teniendo el sabor fuerte del primer día. Probarlo es caer rendido ante su repugnancia y su hedor. Un pestazo que nos repele y nos atrae con un magnetismo inexplicable. 

★★★★☆

A1 Gris-Gris Gumbo Ya Ya 5:34
A2 Danse Kalinda Ba Doom 3:44
A3 Mama Roux 2:55
A4 Danse Fambeaux 4:53
B1 Croker Courtbullion 5:57
B2 Jump Sturdy 2:19
B3 I Walk on Guilded Splinters 7:57

Total: 33:19

Lo oculto, sustancias alucinógenas, brujas, calderos borboteantes, zombis, santería, muñecos vudú, agujas... La cantidad de referencias que asaltan la mente con lo que suena en este disco es ingente y perversa. También Nueva Orleans, Louisiana, sus platos típicos como el Gumbo y, cómo no, sus pantanos. Lugares de leyenda, plagados de caimanes y de historias terroríficas.