Mostrando entradas con la etiqueta on fire. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta on fire. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de agosto de 2022

Nubarrones de luz

Darklands (The Jesus and Mary Chain, 1987)


ROCK CON NUBARRONES. Darklands supondría una huida hacia delante evitando casi todos los tics del disco anterior. Tras la marcha del batería, un tal Bobby Gillespie, se decantaron por usar una caja de ritmos. Sea este o no el motivo, el resultado viró hacia una suerte de tranquilidad melódica punzada de electricidad pero desnuda de distorsión donde la belleza lanza destellos en monumentos sonoros impagables. "Darklands", "Happy When It Rains" o "April Skies" están sin duda entre los mejores momentos de los escoceses. 

Sí, lo sé, son solo unos ejemplos que apenas muestran retazos de la belleza de un álbum que sabe a gloria. Un disco perezoso que se revela como mucho más que el reverso plácido de Psychocandy (1985). Aun siéndolo, no podemos quedarnos en eso. Sería una injusticia no prestar atención a todos sus meandros, sus nubarrones, sus cascadas y sus ramas secas.

El disco anterior puede ser más rompedor, aunque también contaba con unas influencias muy claras. Melodías surferas, rock 50s, The Velvet Underground... Si me pongo a diseccionarlo, no paro. Sin embargo este, tan sencillo, tan desnudo, tan emocional él, esconde en su corazón palpitante la esencia de lo que serían The Jesus and Mary Chain. No es solo una cuestión de despojar la música de artificios. Es que en sus melodías nos encontramos la pureza de una banda que decide justo en este momento dejarse de seguir estelas para empezar a marcar la propia.

Psychocandy sigue volándome los sesos cada vez que me lo pongo, pero Darklands es cada vez más especial, porque sin buscar la confrontación, acaba imponiendo su voluntad y se va abriendo con las escuchas como una flor de una belleza difícil de describir. Y a la hora de retratar esa calma a base de pinceladas impresionistas no tiene rival.

★★

A1 Darklands 5:29
A2 Deep One Perfect Morning 2:43
A3 Happy When It Rains 3:36
A4 Down on Me 2:36
A5 Nine Million Rainy Days 4:29
B1 April Skies 4:00
B2 Fall 2:28
B3 Cherry Came Too 3:06
B4 On the Wall 5:05
B5 About You 2:31
Total: 36:03

¿Y qué son esas Tierras Oscuras a las que apela el título? ¿Lugares peligrosos, yermos, donde se forman todas las tormentas? ¿Su Escocia natal? ¿Las Highlands? ¿Sus páramos (moors) interminables?

Todo eso y nada al mismo tiempo. Tal vez solo un estado emocional, un refugio lejos del bullicio y las luces estroboscópicas. Como este disco. Con él crearon algo único. Irrepetible. 

DISCOS RELACIONADOS


 

domingo, 27 de junio de 2021

Luces subterráneas

Suburban Light (The Clientele, 2000)

 

POP ALTERNATIVO. Me ha resultado curioso el debut de estos británicos, muy curioso. Porque partiendo de una militancia irrebatible en el pop alternativo, se empeñan en sonar a banda atemporal como venida de otro tiempo. Y porque lo hacen tan bien que no se percibe ni impostura ni superficialidad en su propuesta. Un pop inmaculado, alérgico al postureo y que ama a Burt Bacharach, The Beatles y la psicodelia por encima de todas las cosas.

Pero lo que más me sorprende es cómo consiguen tomar de aquí y de allá, ideas melódicas o trozos líricos incluidos, para construir sus canciones con lo que parecen retales de otras. De otras, por otra parte, bien conocidas por el gran público. Así, consiguen traerme a la cabeza a los Beatles, no sé qué canción exactamente, en "Rain"; o a esa "Dancing Queen" de ABBA en "Monday's Rain"; o a esa "Femme Fatale" de la Velvet en "Reflections After Jane"; y a tantas otras que encontramos agazapadas en un verso o en un giro melódico, pero que no podemos identificar de primeras.

Y por si se me está entendiendo mal, aclararé un cosa. No llamaría a esto copia ni pastiche, para nada. The Clientele saben fabricar tonadas de una importancia y una solidez rotunda. Canciones con mayúsculas que parecen venir del mismo éter, de los confines del tiempo y el alma. Y eso es algo con lo que se nace, más allá de la formación musical que tengan, que seguro que es inmensa. Debut de grupazo gordo, de esos discos que no se pueden dejar aparcados así como así.

★★★★☆

1 I Had to Say This 3:34
2 Rain 2:34
3 Reflections After Jane 3:21
4 We Could Walk Together 2:34
5 Monday's Rain 5:05
6 Joseph Cornell 2:23
7 An Hour Before the Light 2:30
8 (I Want You) More Than Ever 3:03
9 Saturday 3:52
10 Five Day Morning 4:08
11 Bicycles 2:14
12 As Night is Falling 5:13
13 Lacewings 3:43
Total: 44:14
  
 
Qué pena de portada. No nos habríamos dado cuenta de no existir la edición británica en vinilo un año después de la original en CD, pero la diferencia es atroz. Esta portada tan de principios de siglo XXI, tan colorista y tan desenfocada, con una tipografía neutra que nos encontramos en mil discos, tanto de grupos nuevos como consagrados, no tiene nada que hacer enfrentada al severo blanco y negro del vinilo mencionado. Un crimen que no tengo más remedio que mencionar aquí para que al menos quede constancia. ¡Qué pena!

DISCOS RELACIONADOS
 
 

 

jueves, 3 de diciembre de 2020

Almas ardiendo

 

On Fire (Galaxie 500, 1989)

DREAM POP. Como una explosión a cámara superlenta, Galaxie 500 se manejan por los vericuetos de un sonido que quieren llamar propio a toda costa. Cosa imposible a priori, obcecados como están en analizar al microscopio ese par de acordes sobre los que construyen toda una catedral sónica en honor a los momentos más oníricos y recatados de una Velvet Underground a la que adoran sobre todas las cosas.

También hay susurros que recuerdan a ese "The Perfect Prescription" (1987) de sus coetáneos Spacemen 3. Susurros apenas perceptibles, pero que me dictan esta reseña entre brumas lechosas y toda una barbarie de hojas cayendo al suelo con ese estruendo silencioso que este grupo ha hecho carne de religión. Todo un catecismo sonoro que encuentra en este segundo disco su biblia y su torá. Una obra maestrísima con la que cerrar una década plagada de ellas.

Todo en este disco suena emocionante hasta el tuétano. Las guitarras que se van hinchando en crescendos acariciantes, los bajos más bonitos que podrás escuchar jamás y unas baterías que encuentran su sitio perfecto entre lo mínimo y la explosión más sutil. Incluso se permiten el lujo de dejar que Naomi entone como lo haría Mo Tucker sobre la melodía inmaculada de una "Another Day", que está entre lo mejor del lote. Una nueva genuflexión ante Lou Reed, John Cale y compañía.

Una nueva muestra de que no hay nada como el fanatismo sincero y sobre la mesa cuando además se tiene tanto que decir. Tanta música, tantas palabras arrancadas, tanta carne en flor... "Blue Thunder", "Tell Me", "Snowstorm", "When Will You Come Home", la mencionada "Another Day", "Isn't It a Pity"... Demasiado sentimiento, demasiados crujidos, demasiado bonito para ser verdad prístina azotándote en la piel del alma.

★★★★★

1 Blue Thunder 3:47
2 Tell Me 3:51
3 Snowstorm 5:12
4 Strange 3:17
5 When Will You Come Home 5:21
6 Decomposing Trees 4:06
7 Another Day 3:43
8 Leave the Planet 2:42
9 Plastic Bird 3:18
10 Isn't It a Pity 5:09

Total: 40:26


El grupo pone el broche a este disco con una versión de todo un George Harrison, detalle que redondea ese amor por la melodía que siempre habían mostrado. Un grupo que como los Beatles se encontraría con su Yoko Ono, pero no como podríamos pensar en el alma de su bajista, una Naomi Yang que puede compartir rasgos orientales con la ínclita viuda negra del pop, pero nada más. No, el veneno del grupo, según dos tercios del mismo al menos, se llamaba Dean Wareham y, según las crónicas, fueron sus ínfulas de grandeza y su afán de protagonismo los que acabaron por enterrar una carrera que a estas alturas se antojaba fulgurante. 

Es cierto que en el disco posterior y último, "This Is Our Music" (1990), ya se les percibe algo cansados a pesar de sus buenos momentos, pero nada de eso se podía presagiar ante esta obra, hecha como está de pura y dura rotundidad. Por eso me es difícil sujetar la sonrisa torcida cada vez que observo esa foto anaranjada que es pura luz, con el trío en plena hecatombe creativa. Eso sí, será por lo que sabemos que pasó después, pero en esa instantánea veo más separación y distancia que amistad eterna.