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sábado, 3 de mayo de 2025

Diamante en bruto

Introducing the Hardline According to Terence Trent D'Arby (Terence Trent D'Arby, 1987) ♠

R&B. Menudo revuelo armó este debut. La perspectiva del tiempo puede ser estupenda para separar el grano de la paja. Lo real de la parafernalia comercial que rodeó la puesta de largo del diamante negro neoyorquino. Si iba a ser el nuevo Prince, el auténtico heredero de Stevie Wonder, solo el tiempo podía decirlo. Me temo que sopesando los logros de Terencio, la respuesta es no. Pero es no, por el conjunto de una carrera irregular, porque lo que es este primer disco, de título largo y destellos relucientes, supera el test del tiempo de manera sensacional.

La mezcla de soul, pop, rock y jazz sabe sobreponerse a cualquier arreglo meloso. La voz del artista se desmelena o acompaña a la instrumentación. Borda el falsete o se eleva pura y avasalladora. Es un rhythm & blues nuevo, brillante, profundo. Un estilo antiguo que se apoya en trucos novedosos sin pretender bombardear el género.

El disco fluye tranquilo y poderoso gracias a trallazos que aún hoy dejan temblando. Comulgaré con cualquiera al que le parezca algo pesadita la entrada con "If You All Get to Heaven" por impostada, pero jamás con aquella persona que niegue los méritos a "If You Let Me Stay", "Wishing Well", "Dance Little Sister" o "Sign Your Name", auténticas piedras de toque y clásicos por derecho de la música popular. Lo malo es precisamente el resto, las canciones más oscuras, las que no tienen videoclip. O demasiado obvias, o demasiado melosas.

Ya se sabe que cuando se espera tanto de alguien, suele haber gato encerrado. Terence Trent D'Arby puede jactarse de tener al menos un buen disco en su carrera. Sea mucho o poco, a esto se le puede llamar estar por encima del hype.

★★★☆☆

A1 If You All Get to Heaven 
A2 If You Let Me Stay ✔
A3 Wishing Well
A4 I'll Never Turn My Back on You (Father's Words)
A5 Dance Little Sister
A6 Seven More Days
B1 Let's Go Forward
B2 Rain
B3 Sign Your Name
B4 As Yet Untitled
B5 Who's Lovin' You

Total: 47 min

"Fama", el mito televisivo que iniciara su andadura en 1982, es el fondo perfecto para un artista que siempre me ha recordado a Leroy Johnson y los suyos. 

Es cierto que el heredero de Michael Jackson, Prince y cualquier mito que se te ocurra con una mínima relación con la música negra tenía sus dotes para el bailoteo. Quizás no tantas como algunos de sus mayores, pero sin duda eran más que suficientes para garantizarle su pedazo del pastel. 

También tengo claro que Terence Trent Howard siempre me ha parecido abonado a eso de "la fama cuesta. Y aquí es donde vais a empezar a pagar... con sudor". Toda una lección de vida.

viernes, 18 de diciembre de 2020

Sinfonía maldita

Symphony or Damn (Terence Trent D'Arby, 1993)

NEO SOUL. Terence Trent D'Arby nunca fue de timideces ni de medias tintas. Por eso, después de intentar ese doble salto mortal que fue "Neither Fish nor Flesh" (1989) con el que se la pegó en todos los morros, hizo una vuelta al redil muy relativa y muy a su estilo. Si la dispersión estilística y la experimentación masiva del anterior no funcionó claramente, su destilación del soul de final de milenio con la que pretendía volver a conquistarnos no era todo lo pura que voceaba la promoción.

Y por suerte, podemos decir. "Symphony or Damn" puede ser muchas cosas, pero entre ellas no están el ser pacato ni tímido. En este disco, el neoyorquino da la razón a todos aquellos que lo veían como el nuevo Prince o la reencarnación viviente de Marvin Gaye, por mucho que su hora bien pasada de duración no ayude a suavizar el golpe. Y es que en realidad tampoco puedo decir que se pudiera haber hecho todo esto con menos minutaje. Aquí hay funk futurista, brisas neo soul, rock agreste, los Beatles más arreglados y toda una pléyade de detalles sónicos de difícil catalogación. 

 

 

Delicatessen

Sí, además de todas las etiquetas y herencias que se le quieran poner al diamante negro de Manhattan, también hay que ser muy cerril para no ver que aquí se empezaba a gestar el futuro del pop negro. De OutKast a D'Angelo, de Frank Ocean a The Black Eyed Peas, todos deben siquiera una micra de su existencia a Terence Trent D'Arby en general y a este disco en particular. Lo que no quita que tragárselo de una sentada no cueste su aquel. Satisfacciones no inmediatas. Dicen que son las mejores, sí, pero...

★★★☆☆

 

Xxx

viernes, 13 de marzo de 2009

"busca algo que no sepas hacer bien, y no lo hagas" - Terencio



Seguramente muchos de los que crecimos en los 80 recordaremos 1987 como el año en el que nos bombardearon con el The Joshua Tree de U2, el Kiss Me Kiss Me Kiss Me de The Cure, la canción Luka de un disco de Suzanne Vega del que nadie sabe el título y el jitazo del debut de un tal Terence Trent D'Arby. Introducing the Hardline According to Terence Trent D'Arby se coló en cada uno de los hogares de (medio) mundo a golpe de single y de talonario. ¡Qué tiempos de promociones megalíticas!



Me ha par
ecido este un momento como otro cualquiera para desempolvar dicho álbum y tratar de averiguar qué coño pasó con el que parecía que iba a ser el nuevo ídolo dorado del pop negro. Resulta misterioso cómo desde el preciso instante en el que temazos como "If You Let Me Stay", "Wishing Well", "Dance Little Sister" o "Sign Your Name" empezaron su rutilante vuelta al mundo todo se convirtió en un camino empinado y cuesta abajo. La caída se ha tornado imparable. Cinco discos después, nos queda el misterio del porqué todo ha ido degenerando. Y nos dio pistas ya desde el segundo. Neither Fish nor Flesh era eso, ni carne ni pescado. Excesivo y ultraambicioso. Symphony or Damn resultó apreciable aunque la crítica ávida de ver síntomas de recuperación lo elevó demasiado por encima de su valía real. Al menos contenía "Delicate", ¿su mejor canción?



A partir de ese momento los frenos fallaron en el descenso. Se pintó el pelo de amarillo, se puso alas de ángel y se cambió el nombre a Sananda Maitreya. Se te fue la olla, Terencio. Así, ¿qué podíamos esperar? ¡Tío loco!