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miércoles, 2 de septiembre de 2020

Dulce indefensión

Helplessness Blues (Fleet Foxes, 2011) 

FOLK ALTERNATIVO. En el segundo álbum, Fleet Foxes siguen en la misma línea. Canciones brillantes que cargan el peso en unas armonías vocales desarmantes y un tratamiento del folk que a veces los acerca (peligrosamente) a otras cosas como Arcade Fire o Death Cab for Cutie. Si acaso, aquí se permiten fajarse sin pudor con la introspección y bañan las canciones de una oscuridad que no aparecía en su debut.

Eso es lo más interesante de un disco que no es más que la prolongación de lo que venían haciendo: que sean capaces de combinar esas acústicas refulgentes a lo "When the Ship Comes In" (Bob Dylan) en el tema titular con experimentos de supersposición casi progresiva y coda free jazz como una de mis favoritas del lote, "The Shrine / An Argument", que les abre todo un mundo por explorar.

Un disco casi irreprochable una vez más, que mantiene el interés que los de Seattle habían atraído con su estreno y que puede escalar sin problemas a lo mejor de ese año. Poco más se le puede pedir a un grupo de esos con un talento desmesurado y, estoy seguro, a prueba de bomba. Lo que no quita que la pupita de verdad me la hicieran con el anterior.

1 Montezuma 3:37
2 Bedouin Dress 4:30
3 Sim Sala Bim 3:14
4 Battery Kinzie 2:49
5 The Plains / Bitter Dancer 5:54
6 Helplessness Blues 5:03
7 The Cascades 2:08
8 Lorelai 4:25
9 Someone You'd Admire 2:29
10 The Shrine / An Argument 8:07
11 Blue Spotted Tail 3:05
12 Grown Ocean 4:36

Total: 49:57

Ellos mismos han admitido que se han inspirado en el psych-folk de todo un ínclito como Roy Harper. Concretamente hablan de su magnum opus, "Stormcock" (1971), una obra que llena más de cuarenta minutos con solo cuatro piezas. 

Por supuesto que algo de ese disco hay aquí, sobre todo en esa prodigiosa "The Shrine/An Argument", pero no quisiera que pareciera que "Helplessness Blues" carece de originalidad o personalidad. Nada más lejos de la realidad.

miércoles, 26 de agosto de 2020

La belleza como paradigma

Fleet Foxes (Fleet Foxes, 2008)
 
 
FOLK ALTERNATIVO. Habría que vivir en una cueva para no haber siquiera olisqueado lo que liaron los Fleet Foxes con su álbum de debut. Rápidamente se convirtieron en la banda del momento, lo cual no dejaba de ser sorprendente, ya que trabajaban materiales tan alejados de lo cool como el folk barroco de melodías arrebatadas y coros angelicales tan de moda... no sé, ¿nunca?

Lo cierto es que este estreno sin título empezó chirriándome más de lo que me ha acabado encandilando. Para mí, que no soy dado a los barroquismos ni a los trinos celestes, sonaba demasiado elevado, demasiado hermoso, demasiado perfecto. Porque eso es lo que más noquea al oyente, la perfección con la que está compuesto, ejecutado y grabado este álbum.

Una bondad y una elegancia tan inmaculadas, que los de Robin Pecknold corren el riesgo de ahogarse en la melaza de unas voces como no había oido en décadas, orquestadas a las mil maravillas sobre unas melodías que esquivan la obviedad con solvencia y que sacan el máximo partido de unos arreglos fantasiosos y nada acomodaticios. Con todo esto, al final, por mucho que se enarque la ceja, es prácticamente imposible escapar de las redes de unos músicos que saben cómo se fabrica un clásico y que demuestran gusto, sapiencia y buen hacer en todo momento.

A lo mejor no es el disco de mi vida y tanta perfección me deja poco para la imaginación, pero tengo claro el porqué de los parabienes recibidos y jamás osaría dudar de su importancia como pelotazo monumental de la primera década de este tercer milenio. Una gran noticia de un grupo que tiene todas las condiciones para acabar arrasando entre el mainstream más selecto. Si es que existe tal cosa, claro.

1 Sun It Rises 3:12
2 White Winter Hymnal 2:27
3 Ragged Wood 5:07
4 Tiger Mountain Peasant Song 3:29
5 Quiet Houses 3:32
6 He Doesn't Know Why 3:21
7 Heard Them Stirring 3:02
8 Your Protector 4:10
9 Meadowlarks 3:12
10 Blue Ridge Mountains 4:26
11 Oliver James 3:24
Total: 39:22

Para su estreno eligen nada menos que a Pieter Brueghel el Viejo con su cuadro "Proverbios flamencos", pintado en 1559. Una elección un tanto curiosa, ya que detrás de su bucolismo esconde una simbología, como suele pasar con este pintor, bastante cruda y pesimista. Un pintor del que aquí elegimos otra pintura muy representativa, "El triunfo de la muerte", de 1562-63 . 

Al elegir este cuadro para envolver su debut, creo que los Fleet Foxes quieren dejar claro varias cosas, aunque esto es una opinión muy personal. Por una parte, el cuadro los conecta directamente con la tradición, como si quisieran dejar claro que su música se hunde en las raíces más profundas del folklore. 

Y por otro lado, también veo ahí una conexión europea que los de Seattle siempre han parecido desear desde los mismos mimbres de unas composiciones que son tan folk británico como norteamericano.

martes, 25 de agosto de 2020

Los zorros veloces

Fleet Foxes

Seattle, WA, USA

Los barbudos de Seattle, con sus camisas de cuadros, crecieron con el grunge, pero por mucho que lo vivieran en toda su intensidad, no fue suficiente para que dirigieran sus pasos hacia él. En su lugar, se inventaron nuevas formas de aproximarse al folk de toda la vida y con ello se convirtieron en la sensación de la temporada.

Sus influencias van más allá del folk de los Apalaches tan cultivado en su país y cruzan el océano para beber directamente del folk británico, con toques psicodélicos o sin ellos, vuelve para saborear las armonías más celestiales que hayamos escuchado desde The Mamas and the Papas o The Beach Boys y se pringa de toda la imaginería de la música tradicional, con la naturaleza y los elementos siempre en primer plano.

Todo esto lo realizan con una instrumentación maravillosa que combina elementos eléctricos y acústicos con mayor peso de los segundos. Y con unas voces tan perfectas que provocan envidia (y empacho). Así, no es de extrañar que llegaran a lo más alto del santoral indie a finales de la primera década del siglo XXI. Hay que echarles un buen vistazo. Sí, aunque tanta perfección pueda dar repelús, que también.

DISCOS RUID0