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lunes, 29 de julio de 2024

Reunión en la cumbre

June 1, 1974 (Kevin Ayers / John Cale / Eno / Nico, 1974)
 

ART ROCK. Siempre he pensado que los artistas están hechos de una pasta especial y que se rigen por unos códigos morales diferentes al resto de los seres humanos. En la portada puede haber una prueba de ello. Y es que se dice que la mirada fría y casi hostil que John Cale le dedica a Kevin Ayers en la misma puede deberse a que el primero pillara al segundo en la cama con su esposa la noche anterior al concierto.

Nada que impidiera que ambos siguieran adelante y cantaran en el teatro Rainbow la noche gloriosa del título e incluso Ayers se permitiera el lujo de cantar una "I've Got a Hard-On for You Baby" ("Estoy empalmado por ti, cariño") que no incluyeron en el disco y en la que el propio Cale hace los coros. Una naturalidad ante una infidelidad casi impensable en el "mundo real", pero que para ellos debía ser lo más natural del mundo.

Tan natural o artificioso como la reunión de un grupo de artistas que estaban hechos el uno para el otro. Salvo Nico, que solo intervino con su voz y su harmonium en ese gélido "The End", los demás no solo se limtaron a participar en sus canciones, sino que cooperaron en bastantes de las otras, ya fuera tocando algún instrumento o haciendo coros. Un juego de colaboraciones jugosísimas que se saldó como un triunfo mayúsculo. Si bien toda la cara B se la queda un Kevin Ayers más que protagonista, no se puede decir que la participación del resto de nombres sea testimonial ni nada de eso. Estamos ante un disco reluciente, atmosférico y muy bien cohesionado en el que cada una de las partes acaba aportando a un todo espectacular. 

La voz histérica de Eno, la solemnidad glacial de Nico, la deconstrucción desértica que hace Cale del "Heartbreak Hotel" de Elvis... Todo esto, unido a un Ayers en estado de gracia, consigue que cuando se baja el telón con los acordes melancólicos y sublimes de "Two Goes Into Four" nos encontremos totalmente inmersos en un concierto de esos que podemos llamar irrepetibles. Y le damos al play otra vez, claro que le damos.

★★★★☆

A1 Eno - Driving Me Backwards 5:48
A2 Eno - Baby's on Fire 3:34
A3 John Cale - Heartbreak Hotel 4:54
A4 Nico - The End 8:51
B1 Kevin Ayers - May I? 5:16
B2 Kevin Ayers - Shouting in a Bucket Blues 4:47
B3 Kevin Ayers - Stranger in Blue Suede Shoes 3:14
B4 Kevin Ayers - Everybody's Sometime and Some People's All the Time Blues 4:06
B5 Kevin Ayers - Two Goes Into Four 2:17

Total: 42:47

El affair entre Kevin Ayers y Cindy Wells, esposa de John Cale, la noche anterior al concierto influyó en el disco de manera clara. No solo en esa foto de portada en la que Cale mira con una mezcla de sequedad, sorna y dureza a un Ayers entre arrepentido y burlón. También en la manera en la que Cale despacha su versión de Elvis, con una dejadez más que evidente.

Posteriormente, Cale declararía que nunca culpó a Ayers del suceso, sino a su propia esposa. El matrimonio se desintegraría apenas un año después y parece claro que esta infidelidad tuvo bastante que ver en el resultado. Aun así, el concierto se desarrolló con normalidad a pesar de todo y el disco se grabó y se comercializó sin mayores problemas. Desde luego, esta gente estaba hecha de otra pasta.

sábado, 29 de julio de 2023

La Santa Hermandad de la Misericordia Estelar

MERCY (John Cale, 2023)

ART ROCK. Hay tantas cosas que no se le pueden negar a John Cale, que a sus ochenta y pico años casi toda crítica parece superflua. Y todo el prestigio que ha ido amasando con los años culmina en este álbum, quién sabe si el último, con el que deja claro que sigue tomándole el pulso a la actualidad como el mejor doctor a un paciente que ha conocido tiempos mejores. De verdad que comprobar cómo se las arregla este octogenario, sí, lo he dicho otra vez, para sonar tan contemporáneo sin dejar de lado esa densidad y esas atmósferas de pesadilla que lo han hecho único es algo digno de elogio.

Ya sé que todo este aparataje sónico tiene truco, cómo no, pero tampoco puedo achacarle nada a Cale por ello. Al fin y al cabo, saber rodearse de los primeros espadas de la modernidad también tiene su mérito. Si los eliges bien, como es el caso, sonarás al Bowie más misterioso y atemporal, cosa que creo que es todo un cumplido para cualquier artista, el galés incluido. También a la grandeza mayestática del Scott Walker terminal, pero sobre todo hay que admitir que John Cale suena aquí a John Cale. Eso se lo ha ganado con creces. Y no suena al John Cale de tal época o al de tal álbum, no. Con los materiales más modernos y duraderos (ya verán dentro de veinte años cómo sigue sonando este disco) se las apaña para sonar como nunca lo ha hecho y a la vez sigue siendo totalmente reconocible.

Será por su voz, que se sigue imponiendo a pesar de las grietas de la edad, será por su elegancia infinita, pero lo cierto es que, más allá de lo largo que se pueda hacer o de algunas intentonas experimentales que no cuajan del todo, John Cale se ha esforzado por entregar un testamento sonoro del que pueda sentirse orgulloso. Y eso, a estas alturas, es más que digno y está por encima de nuestros análisis milimétricos que al final no llevan a nada. Eso sí, me he tenido que poner el disco como si de un doble se tratara: dividiéndolo en un par de volúmenes. Sintomático, de acuerdo, pero una minucia como digo enfrente de tanta grandeza.

★★★☆☆

1 Mercy 7:00 feat. Laurel Halo
2 Marilyn Monroe's Legs (Beauty Elsewhere) 6:53 feat. Actress
3 Noise of You 5:15
4 Story of Blood 7:31 feat. Weyes Blood
5 Time Stands Still 5:20 feat. Sylvan Esso
6 Moonstruck (Nico's Song) 5:31
7 Everlasting Days 5:02 feat. Animal Collective
8 Night Crawling 4:53
9 Not the End of the World 6:17
10 The Legal Status of Ice 7:20 feat. Fat White Family
11 I Know You're Happy 5:15 feat. Tei Shi
12 Out Your Window 5:13
Total: 71:30

miércoles, 26 de julio de 2023

Gris grafito

Black Acetate (John Cale, 2005)

ART ROCK. John Cale se aproxima inexorable hacia su jubilación con la inquietud artística intacta. Como si quisiera hacer balance, pero sin rendirse a la nostalgia, vuelve a retar al oyente con una colección de postales que combinan lo mejor que ha hecho nunca, desde la evanescencia de Music for a New Society (1982) a la rudeza eléctrica de Fear (1974), sin olvidar el aire pastoral de Paris 1919 (1973). Una mirada hacia el pasado con la que no deja de sonar retador e insolente ni por un instante. Con el radar siempre encendido y el hambre creativa al máximo. Al mismo nivel de Tom Waits, Robert Wyatt o Scott Walker, luminarias que siguen dando lo mejor de sí mismos en la recta final de su vida.

Así de poderoso y rotundo suena Cale a los 63 años, una edad en la que la mayoría no está para grandes alardes de ningún tipo, pero a la que él ha sido capaz de regalarnos uno de los mejores álbumes de toda su carrera. No sé si el mejor en veinte años, tampoco conozco su catálogo con tanta profundidad, pero sí que lo veo al nivel de sus mejores momentos, cosa que no deja de ser un notición viniendo de uno de esos artistas que ha puesto el mundo del revés con sus propuestas. 

Ya lo hizo con Lou Reed en esa banda inolvidable que fue The Velvet Underground, pero después de casi cuarenta años en la brecha podemos decir sin vergüenza que su obra en solitario también ha marcado un antes y un después en su conjunción única e imposible entre la música culta y la popular. Algo que Cale siempre entendió mejor que nadie. Por eso nunca ha ido de elitista, y por eso, y a pesar de sus muy selectos intereses, siempre ha tenido al oyente en el centro de todo lo que ha hecho. 

En este disco podemos apreciar todo esto con claridad meridiana. Todo un innovador bajándose al nivel de lo que se cuece en la calle para nutrirse y expresarse. Con toda la libertad y con toda la responsabilidad. Sin miedo y sin deudas. Muy grande.

★★★★☆

1 Outta the Bag 3:54
2 For a Ride 3:56
3 Brotherman 3:32
4 Satisfied 3:54
5 In a Flood 4:54
6 Hush 3:26
7 Gravel Drive 4:24
8 Perfect 3:21
9 Sold-Motel 4:53
10 Woman 5:07
11 Wasteland 4:11
12 Turn the Lights On 3:47
13 Mailman (The Lying Song) 4:05
Total: 53:24

domingo, 23 de julio de 2023

Recuerdos helados

Le Bataclan '72 (Lou Reed, John Cale & Nico, 2003)

ART ROCK. Está claro que no se puede separar a un disco de sus circunstancias. La acogida tan entusiasta que tuvo este CD, sin ser justificable, es totalmente comprensible. Porque suponía la reunión de las tres piezas más destellantes de The Velvet Underground después de cuatro o cinco años, depende del caso. Porque esta grabación tomada directamente de la mesa de sonido había sido pirateada hasta la extenuación. Y porque todo lo que hagan estos tres juntos siempre va a estar lleno de morbo.

Por todo esto habría que enfrentarse a este directo con precaución y con la máxima imparcialidad posible. Que sé que siempre va a ser poca, pero hay que intentarlo para ver que tampoco es nada del otro jueves. No hay demasiado a lo que hincar el diente entre tanta interpretación acústica, entre unos artistas más centrados en presentar su material nuevo o el que habían escrito en solitario que en recrear con pasión esos hitos velvetianos que seguro que el público anhelaba. Al menos hasta que aparece Nico y lo baña todo de una trascendencia y una solemnidad que parece dar sentido a todo el tinglado. El tramo que se marca de "Femme Fatale" a "I'll Be Your Mirror" es, sin duda alguna, lo mejor de todo el concierto, temas propios incluidos (casi diría que especialmente).

Al final, ocho temas de la Velvet, dos de Lou Reed en solitario, tres de John Cale y otros tres de Nico conforman un concierto poco dado a la nostalgia, todo un acierto, aunque también demasiado deshilachado. Una actuación en la que no queda claro si el trío está cumpliendo compromisos contractuales o se sentían obligados a esto por el cariño de los fans. Lo que parece claro es que no están disfrutando, o al menos no parece que demasiado. Y lo de añadir los ensayos de "Pale Blue Eyes" y "Candy Says", bueno, no sé muy bien lo que significa, pero me parece a mí que sobra. De todas todas.

★★☆☆☆

1 I'm Waiting for the Man 5:44
2 Berlin 5:31
3 The Black Angel's Death Song 4:40
4 Wild Child 5:41
5 Heroin 7:36
6 Ghost Story 3:22
7 The Biggest, Loudest, Hairiest Group of All 4:07
8 Empty Bottles 3:16
9 Femme Fatale 3:21
10 No One is There 6:22
11 Frozen Warnings 5:23
12 Janitor of Lunacy 5:10
13 I'll Be Your Mirror 4:04
14 All Tomorrow's Parties (encore) 3:12
15 Pale Blue Eyes [rehearsal] 2:06
16 Candy Says [rehearsal] 1:44
Total: 71:19

viernes, 21 de julio de 2023

Grotesque New World

Music for a New Society (John Cale, 1982)
 

ART. Estaba claro que John Cale tenía que alejarse de un rock que ya no le servía para expresar todas sus inquietudes. Tal vez por eso hizo caso a Michael Zilkha, dueño de su disquera en ese momento, el cual le sugirió que grabara un disco al piano y nada más, así medio improvisado y con un coste bajo. A su manera, claro.

Esa era la idea original, el germen, pero todos sabemos que Cale no se podía limitar a cantar en plan crooner sobre unos sencillos arpegios a las teclas. Para empezar insistió en llevar todas las canciones bien mapeadas previamente a la grabación. Una vez que tuviera claro lo que iba a tocar en cada tema, pondría en marcha la grabadora. Y para seguir, por muy esquelética que fuera la idea primeriza, eso había que arreglarlo de alguna forma, ya fuera con sonidos ultraterrenos, muros de órgano o percusiones arrítmicas que colorean más que dibujan. Un armazón frágil, pero bien entretejido, capaz de sostener el momento emocional "grotesco" que según el mismo compositor estaba pasando en esos meses.

Todo el dolor que sin duda bullía en su alma quedó retratado para siempre en una obra difícil, pero querida como pocas por sus fans. Un disco en el que podemos sentir la sangre borboteando en su garganta en temas tan desoladores como "If You Were Still Around", "Broken Bird" o "Chinese Envoy". Muchos años después, cuando el artista echaba la vista atrás, decía que al escuchar el disco podía sentir el dolor que estaba viviendo en esa época y que creía que el álbum era tan querido porque el oyente podía sentirlo también, algo que indudablemente nos debe encantar. Y ese "heroísmo que solo se puede ordeñar de situaciones como esa" es lo que debe hacer de Music for a New Society una de esas obras eternas que pueden considerarse únicas. Por muchos motivos y para toda la posteridad, un disco entre un millón.

★★★★☆

A1 Taking Your Life in Your Hands 4:46
A2 Thoughtless Kind 2:41
A3 Santies 5:58
A4 If You Were Still Around 3:29
A5 Close Watch 2:11
A6 Mama's Song 0:58
B1 Broken Bird 4:44
B2 Chinese Envoy 3:10
B3 Changes Made 3:14
B4 Damn Life 5:15
B5 Risé, Sam and Rimsky Korsakov 2:13
Total: 38:39

martes, 18 de julio de 2023

Mi amigo el miedo

Fear (John Cale, 1974)
 

ART ROCK. John había descubierto la cocaína y en plena vorágine toxicómana parió este disco con la inestimable ayuda de Brian Eno a los sintetizadores y mandos y de Phil Manzanera a la guitarra. Él mismo se atrevió a punzarnos los nervios con su recién descubierta afición ampérica en un disco que trataba de continuar ese oasis irrepetible que había sido Paris 1919 (1973). Por supuesto, le salió otra cosa. Un artefacto mucho más autista y alambrado, en el que sobrevolaban todos sus fantasmas drogotas en sentencias como "el miedo es el mejor amigo del hombre" o en esa foto de portada en la que el artista aparece con una preocupante palidez espectral (por mucho que la foto hubiera sido convenientemente filtrada y trucada por el gran Keith Morris).

No es de extrañar, por tanto, que este disco posea un aura ultraterrena. Al fin y al cabo surge de un estado de paranoia como no había tenido ni iba a tener Cale jamás. Un estado mental que se acaba filtrando en las canciones. Unos temas que siguen manteniendo el fantástico equilibrio melódico que Cale logró en su álbum anterior, por mucho que cuenten también con esa buena dosis de incomodidad que surge en cuanto el galés intenta salirse de lo que él pueda percibir como el redil. Y eso es algo que se percibe en la turbiedad de unas gemas que pueden parecerse a cosas tan admitidas y casi superadas como la música de los 50, pero que acaban siendo otra cosa ("The Man Who Couldn't Afford to Orgy").

Eso, junto al tono solemne y definitivamente elegante de temazos como "You Know More Than I Know", "Emily" o "Buffalo Ballet", es lo que más sorprende en cuanto las vemos entrechocarse con tonadas más juguetonas o más decididamente rockeras. "Fear Is a Man's Best Friend", "Barracuda", "Ship of Fools", esa "Gun" con su solo revientatímpanos, la psicosis en bruto de "Momamma Scuba".... Demasiados motivos como para no amar el cuarto disco de un artista que, si bien no iba a encontrar su voz definitiva jamás, se toparía continuamente con hallazgos durante esa búsqueda. Un motivo más que suficiente para que lo coloquemos en el panteón sagrado de los más grandes.

★★★★☆

A1 Fear Is a Man's Best Friend
A2 Buffalo Ballet
A3 Barracuda
A4 Emily
A5 Ship of Fools
B1 Gun
B2 The Man Who Couldn't Afford to Orgy
B3 You Know More Than I Know
B4 Momamma Scuba
 
Total: 41 min. 

Por razones peregrinas (o no tanto, como siempre) saco a colación de este disco la obra de Thomas De Quincey, Confessions of an English Opium Eater (1821). Un libro que fue todo un escándalo en la época previctoriana y en el que De Quincey hacía gala de toda su honestidad al mostrar al mundo los paraísos y las pesadillas de su adicción al láudano, bebida alcohólica con opio, la cual le acompañó hasta el final de sus días y de la que habla con una franqueza que era totalmente rompedora en esos años en los que mandaba el puritanismo y las formas por encima de todo lo demás.

No es que el cuarto álbum de John Cale esté plagado de referencias a las drogas ni nada de eso, pero sí que va unido inextricablemente al momento vital de su autor, totalmente inmerso en ese mundo. Por eso, y por supuesto, mucho de ello se acaba virtiendo en el primer disco de la trilogía que iba a grabar con Brian Eno para Island. Ya hemos mencionado la carátula y el giro fantasmagórico de muchas letras, como la del primer tema. Y no es lo único. Si tuviera que mencionar algo definitivo para explicar esta abyecta conexión, me detendría en "Gun". Por sus guitarras supurantes de esa fría agonía eléctrica y por su letra, la cual nos sumerge en una pesadilla extraña e inexplicable, podemos decir que no todo era brillo en la vida de John Cale en esos momentos.

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lunes, 17 de julio de 2023

L'âge d'or

Paris 1919 (John Cale, 1973)


POP MODERNISTA. Lo que se sacó de la manga el mago galés cinco años después de dejarlo con The Velvet Underground es algo que nadie se esperaba. El ínclito más furibundo de la experimentación nos endosa un disco orquestal con momentos entre The Beatles y Simon & Garfunkel, una obra ambientada en la Europa de principios del siglo XX, que toma como leitmotiv la Conferencia de Paz de París de 1919 en la que se firmó el tratado que puso fin a la 1ª Guerra Mundial.

Aires y espíritu modernistas, por tanto, para un trabajo en el que acaba brillando lo clásico y lo atemporal. O mejor dicho, lo anacrónico, porque si este disco deja algo claro, es que ya nació antiguo y fuera del tiempo. Ajeno a cualquier moda o tendencia, no se me ocurre en qué época podría haber estado de moda. Ya te lo pusieras en 1973, en los 90 o ahora mismo, rezuma ese color ocre y ese olor a tierra mojada que solo tienen las cosas arcaicas. Así brilla esta obra única, con el sonido arrugado del ayer, pero con una majestuosidad capaz de atravesar los océanos del tiempo.

Unos meses después su excompañero Lou Reed entregaría nada menos que ese descenso a los infiernos que llamó Berlin (1973). Un disco que no tiene nada que ver con las ambientaciones recoletas y la serenidad de la obra de Cale. Un ejemplo más de las direcciones opuestas que habían tomado los dos motores creativos de la Velvet. Y un ejemplo más de los niveles de grandeza que ambos eran capaces de invocar en esos años de creatividad desbordada. Desde las recolecciones de la infancia de "Child's Christmas in Wales" al abismo que se abre cuando empieza la decadencia (referencias a Gloria Swanson incluidas) de "Antarctica Starts Here", obra maestra, señoras y señores, ¡obra maestra!

★★★★★

A1 Child's Christmas in Wales 3:19
A2 Hanky Panky Nohow 2:43
A3 The Endless Plain of Fortune 4:10
A4 Andalucia 3:51
A5 Macbeth 3:04
B1 Paris 1919 4:03
B2 Graham Greene 2:59
B3 Half Past France 4:17
B4 Antarctica Starts Here 2:53
Total: 31:19

El título, la pose y la vestimenta de John Cale en la portada nos trasladan de inmediato a esa época tan sugerente y definitiva que fueron las primeras décadas del siglo XX. Una época marcada por la guerra, pero también por los cambios sociales y un puñado de decisiones que iban a cambiar el mundo para siempre.

 
Margaret MacMillan retrata la Conferencia de París de 1919 con detalle en su libro París, 1919: seis meses que cambiaron el mundo (2001). No creo que Cale pretendiera cambiar el planeta con este álbum. Eso es algo que podría esperarme de Lou Reed, pero no de él. Y no, como mucho te va a alegrar la vida, pero es que eso es algo tan necesario y tan difícil de conseguir que no quiero quitarle ni un ápice de mérito a un disco que, a su modo, significó un antes y un después, aunque solo fuera para un puñado de personas.

viernes, 7 de febrero de 2014

Homenaje al vampiro

Songs for Drella (Lou Reed & John Cale, 1990)
 

HOMENAJE. Cualquier sombra de duda acerca de la validez/valía del proyecto se desvanece en cuanto Lou Reed abre la boca para acompañar al piano sencillo y juguetón de "Smalltown". El pensamiento que emerge es: "Esto va a ser grande". Y al llegar al final con ese tan sentido como poco afectado "goodbye Andy" vemos corroborada esa idea.

Sin caer en lo pasteloso ni lo llorón, el dúo aparca su enemistad por un instante para enfrentarse al legado del poeta pop, el mago de la paleta y la serigrafía. Atacan desde todos los frentes para plasmar el pensamiento de Warhol, el no-pensamiento, la frivolidad, sus ideas estéticas, su relación con la Velvet Underground, su democratización absoluta del estrellato, o su visión del arte como trabajo duro y concienzudo. Y lo hacen desde el conocimiento cercano de unos parámetros que, aunque son bien conocidos por el público, son tratados desde la perspectiva propia del que los ha vivido en primera persona. Por eso no son gratuitos y por eso hay que prestarle toda la atención a esta pareja. 
 
Además, en lo que puede verse como la continuación imposible de una colaboración que murió en White Light/White Heat (1968), retoman postulados velvetianos. Está claro que la evolución de ambos en solitario supuso un paréntesis irrenunciable que les ha dejado unas secuelas claras que se exponen en la obra. De todas formas, hechos tan palpables como la instrumentación esquelética y el hecho de que no suene ni una batería en el disco son claros posicionamientos artísticos y estéticos con los que quieren decirnos algo.

Lo mismo que nos quieren decir con esa "anti-poesía" que emplean en las letras, tan vacía de imágenes volátiles como llena de anti-metáforas. Un discurso seco, directo, cotidiano. Un "lo que digo es una cita directa de lo que quiero decir". Muy Warhol si se quiere, pero también muy Cale, muy Reed. La serenidad musical tampoco quiere decir que no haya momentos ariscos, que los hay. Ya sea con placidez lo-fi o con guitarras atronadoras, nos van desgranando en un mano a mano memorable la historia personal de Andy Warhol, desde su huida de su "pequeño" Pittsburgh natal hasta su muerte, pasando por sus pinturas y películas, el intento de asesinato que sufrió y su subsiguiente afirmación en el deseo de vivir una vida sin miedo.

Pocas obras supuestamente biográficas han logrado transmitir tanto del homenajeado como este disco, que en su vientre acoge un precioso trozo de la idiosincrasia de un personaje que puede ser tomado por genio, loco, incomprendido, naif o adelantado a su tiempo... En cualquier caso, un medio para comprender mejor a Andy Warhol y a todos los que lo amaron... Y comprender que el nudo en la garganta que te deja el "goodbye Andy" del final tiene un motivo. Como también debe tenerlo la dulce ironía de Cale en "Dream", compuesta por fragmentos de los diarios de Drella en los que suelta perlas como "sabes que odio a Lou / se casó y no me invitó". Muy bueno, John... Y muy bueno, Lou...
 
★★★★☆
 
1 Smalltown 2:03
2 Open House 4:16
3 Style It Takes 2:54
4 Work 2:36
5 Trouble With Classicists 3:40
6 Starlight 3:26
7 Faces and Names 4:11
8 Images 3:28
9 Slip Away (A Warning) 3:04
10 It Wasn't Me 3:29
11 I Believe 3:17
12 Nobody but You 3:44
13 A Dream 6:33
14 Forever Changed 4:49
15 Hello It's Me 3:03
Total: 54:33