Mostrando entradas con la etiqueta the soft bulletin. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta the soft bulletin. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de febrero de 2022

Anime psicodélico


 Yoshimi Battles the Pink Robots (The Flaming Lips, 2002)

 

NEOPSICODELIA. Los Flaming Lips dejan algo bien claro con este disco: no había vuelta atrás en la singladura hacia las estrellas iniciada con el previo y glorioso The Soft Bulletin (1999). Que nadie me entienda mal. Tachar a esto de continuista sería una locura completa. Sería como decir que el Blonde on Blonde (1966) de Bob Dylan no es necesario porque ya existía Highway 61 Revisited (1965). Porque nunca vamos a tener suficientes obras de esta talla. Nunca nos va a sobrar la brillantina ni el polvo de estrellas ni el corazón palpitando a mil por hora.

El disco "japonés" de Wayne Coyne y los suyos es una cascada de melodías imborrables. A veces nos recuerdan demasiado a otras cosas (que si ese inefable "Father and Son" de Cat Stevens en "Fight Test", que si el principio de esa "Make You Feel My Love" de Bob Dylan, pero luego no, en "In the Morning of the Magicians"...). Por supuesto, acaba dando igual, ya que, oh sorpresa, los de Oklahoma acaban imponiendo una personalidad que siempre se les desborda. Aquí más que nunca.

Y lo que acaba flipándonos más de este hermanísimo de The Soft Bulletin es que, continuando donde este lo había dejado, sigue encontrando oro en una veta que estos tres cuartos de hora hacen parecer inagotable. Si ya nos habían hecho tocar el cielo tres años antes, aquí vuelven a conseguirlo, consagrándose como uno de los grupos más inquietos y visionarios del panorama. Hacer eso con la energía inagotable de la juventud puede tener mérito. Reinventarse como lo hicieron ellos, después de trece años de carrera, con tu noveno y décimo disco, es poco menos que milagroso.

★★★★☆

1 Fight Test 4:14
2 One More Robot / Sympathy 3000-21 4:59
3 Yoshimi Battles the Pink Robots Pt. 1 4:45
4 Yoshimi Battles the Pink Robots Pt. 2 2:57
5 In the Morning of the Magicians 6:18
6 Ego Tripping at the Gates of Hell 4:34
7 Are You a Hypnotist?? 4:44
8 It's Summertime 4:20
9 Do You Realize?? 3:32
10 All We Have Is Now 3:53
11 Approaching Pavonis Mons by Balloon (Utopia Planitia) 3:09

Total: 47:25

Es una obviedad, pero los títulos en japonés y el artwork nos remiten al país del sol naciente, al anime y a toda esa cultura del colorido extremo y la exageración ultramoderna. Pero esto no solo está en el artefacto discográfico. También en unos conciertos que eran una auténtica celebración de lo estroboscópico a través de esos dibujos animados que, de una u otra forma, han formado parte de nuestra vida. 

DISCOS RELACIONADOS
 

 


martes, 22 de febrero de 2022

Bailando con Neal Cassady

The Soft Bulletin (The Flaming Lips, 1999)

 

NEOPSICODELIA. Este disco marca uno de esos momentos cruciales para la banda y casi diría que para la historia. Los Flaming Lips, adustos alumnos de la psicodelia más arquetípica, hijos de los 60 y 70, y constructores de melodías ácidas a base de guitarras a tutiplén, dan un giro copernicano a su música con este disco mágico. Su rock psicodélico de repente se convirtió en neopsicodelia. ¡Y futurista además! Algo con lo que pocos contaban, ninguno en realidad.

Una obra exuberante que iba a cambiarlos para siempre. También a sus oyentes. Y también a una forma de hacer música que se iba a hacer cada vez más desprejuiciada y más libre, sobre todo en lo referente a la mezcla y la integración de estilos e instrumentos, hasta borrar las fronteras que siempre han marcado lo que se puede hacer y lo que no. Será por eso que este disco siempre se ha relacionado con la estatura y la ambición de obras como Pet Sounds (Beach Boys, 1966) o Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (The Beatles, 1967).

Por su eclecticismo devorador y por su sonoridad espacial y como de otro mundo. Un eco multicolor que siempre ha hecho que me cueste un poco llegar al corazón de este clásico. Pero al final lo he conseguido, cómo no. Y es curioso, porque ahora, cada vez que lo escucho, me parece más imposible haber tardado tanto en llegar. Cosas de la vida, una vez que lo entiendes, The Soft Bulletin se paladea mejor, se te mete en la piel y te hace cosquillas para toda la eternidad. Será que es verdad y al final estamos ante uno de los mejores álbumes de los 90. A pesar de todo.

★★★★☆

1 Race for the Prize (Remix) 4:09
2 A Spoonful Weighs a Ton 3:32
3 The Spark That Bled 5:55
4 The Spiderbite Song 4:02
5 Buggin' (Remix) 3:16
6 What Is the Light? 4:05
7 The Observer 4:11
8 Waitin' for a Superman 4:17
9 Suddenly Everything Has Changed 3:54
10 The Gash 4:02
11 Feeling Yourself Disintegrate 5:17
12 Sleeping on the Roof 3:09
13 Race for the Prize 4:18
14 Waitin' for a Superman (Remix) 4:19
Total length: 58:26

Siempre me ha dado mucho coraje. Además de su recargado barroquismo, este disco recupera esa tendencia tan molesta de los 60 que consistía en publicar ediciones diferentes, norteamericana y británica, cambiando una o dos canciones y dejando en el aire qué obra era la que tenían en mente finalmente.

A esto hay que unirle el hecho bien sabido de que la discográfica les apretó para que suavizaran las aristas de su psicodelia ante la colección de canciones que les ofrecían los de Oklahoma, consiguiendo que Wayne Coyne y los suyos cedieran y aceptaran la inclusión de ese par de remixes que nadie sabe muy bien qué pintan aquí.

Un endulzamiento innecesario y que no habla bien de las convicciones artísticas de nuestros protagonistas, aunque por otro lado, gracias a la inclusión de ese par de redundancias prescindibles, podemos disfrutar del resto de canciones, un bloque de una calidad y un sentimiento tan inauditos que siguen haciendo la misma pupita que en el momento de su edición. Y me da a mí que siempre lo van a hacer.

No solo se curraron una música con miras a la eternidad, sino que también la envolvieron con total sutileza con esa foto convenientemente tratada a partir del original de Lawrence Schiller, "The Acid Test: Neal Cassady". Una foto que, según su autor, nos muestra al poeta beat bailando durante, sí, un acid test a mediados de los 60. Y no se me ocurre una instantánea más apropiada para definir un disco y un grupo que siempre ha estado conectado con lo escapista y lo lisérgico, pero literalmente, sin metáfora de ningún tipo. Puede parecer pose, pero yo lo llamaría coherencia, claridad de ideas o finura artística en cada detalle.

DISCOS RELACIONADOS