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jueves, 29 de julio de 2021

El rito

Faith (The Cure, 1981)

 

POP SINIESTRO. El vértice más doloroso de la trilogía siniestra. Un imberbe Robert Smith trata de exponer una tesis sin conclusiones ni resultados sobre la fe, la condena y la redención. En una obra depresiva y evocadora que toma el testigo de Seventeen Seconds (1980) para tratar de llegar más hondo que su estreno en los terrenos de lo gótico.

Para ello redoblan la solemnidad, haciendo que lo lento suene aún más moroso y arrastrado, y lo atmosférico todavía más etéreo. Un ritual de bajos gordos, baterías hipnóticas, teclados fantasmales y guitarras espectrales. No es de extrañar que los compararan con The Doors o Pink Floyd, aunque a nuestros oídos poco o nada de eso haya aquí.

Aun así, el disco no recibió loas unánimes ni nada de eso. Ha sido el tiempo el que lo ha acabado colocando en su sitio como una de las obras clave de la música con querencia siniestra y alma pesimista. Puede que Robert pretendiera dialogar aquí con Nietzsche o Schopenhauer, pero pocos son los que pondrían las letras de esta obra a ese nivel. Sí que hay bastante de esa Trilogía de Gormenghast, las novelas que publicara Mervyn Peake entre 1946 y 1959 dentro del género fantástico, con numerosos toques góticos y surrealistas.

A veces, sin embargo, da igual que no se alcance el objetivo pretendido. Está claro que Smith, el jovenzuelo que escribió este álbum, era un muchacho leído y pretencioso a la vez, pero no podemos menospreciar el hecho de que, a diferencia de la mayoría, se hiciera preguntas, ya encontrara la respuesta a ellas o no. Por eso, aunque este disco pueda sonar ingenuo y adolescente, sigue hiriendo como el primer día. Porque a partir de sus lamentos y sus suspiros podemos volver a reivindicar la necesidad del ateísmo. No es poca cosa en estos tiempos de mojigatería y pensamiento único.

★★★★☆

A1 The Holy Hour 4:25
A2 Primary 3:34
A3 Other Voices 4:27
A4 All Cats Are Grey 5:26
B1 The Funeral Party 4:13
B2 Doubt 3:11
B3 The Drowning Man 4:48
B4 Faith 6:40
Total: 36:44

 

No siempre pasa, pero a veces una gran obra rubrica su estatus por la conjunción de música y envoltorio gráfico. Aquí, Porl Thompson, que había sido miembro del grupo y volvería a serlo en el futuro, envuelve al vinilo en una foto velada de la Abadía de Bolton en la niebla. Todo un acierto que entronca con esa infancia perdida de la que también habla Robert Smith en el disco. No en vano, dicha abadía era un lugar frecuentado por él de pequeño.


El toque final, el golpe de efecto para una obra de cariz existencialista, con Kierkegaard en el punto de mira de un joven Smith férreamente educado en un catolicismo que en ese tiempo veía escapársele por entre los dedos. Grandes temas, por tanto, los que se tratan aquí. Algo que de por sí no es garantía de éxito, pero que unas pocas veces en la vida convierte tus apuntes en algo que merece la pena.

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sábado, 8 de septiembre de 2018

Amapolas en los campos de Flandes

Join Hands
(Siouxsie & the Banshees, 1979)

POST-PUNK. Iconografía de la Gran Guerra para el segundo disco de Siouxsie & the Banshees. Una continuación a su glorioso estreno que suena igual de afilada y agresiva. Un producto violento fruto de una época de especial tensión en la banda. Este grito de auxilio sería el último que grabarían con John McKay, el guitarrista que los había puesto en órbita sólo unos meses antes. También el batería, Kenny Morris, abandonaría el grupo tras la grabación.

La obra se compone de los ritmos marciales y el ruido a chorro marca de la casa. Siouxsie Sioux se explaya en su vaciado vocal como nunca, prácticamente se desangra en cada tema y la música es un monolito rocoso casi infranqueable. Todo se va desarrollando según el plan hasta llegar a la cara B, momento en el cual arqueamos un poco la ceja, aunque sin preocuparnos demasiado. Al fin y al cabo unos vientos por aquí o una caja de música por allá tampoco eran como para asustarse tanto.

No es hasta la altura del cierre con esos catorce minutos de padrenuestro, "The Lords Prayer", cuando saltan todas las alarmas. Steven Severin, el bajista, siempre dijo que con este tema trataban de hacer algo parecido al "Sister Ray" de la Velvet Underground. Es de lo primero que compusieron cuando formaron el grupo en el 76, puro ruido informe y eyaculaciones blasfemas sobre la oración que Jesús nos enseñó. 

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No dudo de que les ayudara en sus primeros directos, su tono improvisado así lo atestigua. Otra cosa es que funcione en el estudio. Es un simple boceto sin trabajar, una canción demasiado deshilachada como para tomársela en serio. Y encima es larga y pesada como el tedio más atroz. Una pena, porque la idea era buena, pero acaba cargándose un disco que iba para barbaridad y se queda en un clásico menor.

★★★☆☆

A1 Poppy Day 2:02
A2 Regal Zone 3:47
A3 Placebo Effect 4:37
A4 Icon 5:27
A5 Premature Burial 5:58
B1 Playground Twist 2:59
B2 Mother / Oh Mein Pa Pa 3:22
B3 The Lord's Prayer 14:08
Total: 42:20