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jueves, 31 de agosto de 2023

La hora bruja

Witching Hour (Siouxsie & the Banshees, 2018) [BOOTLEG]

POST-PUNK. Un recopilatorio pirata en el que se puede rastrear la evolución de Siouxsie & the Banshees a través de esos singles no incluidos en los LPs. Desde el punk cortante de sus orígenes al art rock más o menos sedoso de sus últimos coletazos.

El resumen, no obstante, peca de sucinto y en sus ocho cortes no se puede disfrutar de un trayecto suave y fluido. Los cambios son bruscos y cortados al ras. En realidad, como la carrera y el sonido del grupo. Será por eso que como complemento a su discografía a mí me vale.

★★★☆☆

1 Hong Kong Garden
2 The Staircase (Mystery)
3 Love in a Void
4 Israel
5 Fireworks
6 Dear Prudence
7 Song from the Edge of the World
8 Face to Face
 
Total: 34 min.

sábado, 13 de octubre de 2018

La tentación vivía arriba

The Seven Year Itch
(Siouxsie & the Banshees, 2003)

NEW WAVE/POST-PUNK. Ya le pasó a la Velvet Underground con esa desastrosa reunión que parió un documento en directo para olvidar. En ese caso, como en este, hicieron aguas por apelar a una nostalgia que estaba en las antípodas de lo que ambos grupos habían predicado a lo largo de una carrera que era todo fiebre, confrontación y latigazos.

Aquí, Siouxsie y sus acólitos se obsesionan en lo contemplativo por encima del calambre en el espinazo. Y el resultado ni siquiera puede convencer a los amantes de la meditación. Para empezar, porque el bastión sobre el que se sostiene todo el andamiaje de su arte, la voz de Sioux, está en un estado de forma deplorable. Es más fácil contar las notas que acierta que las que falla. Un pecado inédito en una de las mejores cantantes de la historia del rock.

Ante tal defecto estructural, todo lo demás se derrumba. El acompañamiento instrumental sólo puede calificarse como mojigato e inane. Un problema que establece un círculo vicioso al no ser capaces los músicos de espolear el talento interpretativo de Siouxsie, la cual se revuelca en su leyenda con gorjeos fuera de tono y gemidos que truecan la vocalización por el sinsentido.

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Casi nada se salva aquí. Hay intentos, como una febril y casi en su sitio "Voodoo Dolly", o el cierre, con una bailable y dicharachera "Peek-A-Boo". Totalmente insuficiente para dar sentido a la despedida de Siouxsie & the Banshees. Una mácula que se deberían haber ahorrado.

★☆☆☆☆

1 Pure 3:31
2 Jigsaw Feeling 4:57
3 Metal Postcard 4:23
4 Red Light 4:05
5 Lullaby 4:33
6 Lands End 7:05
7 I Could Be Again 4:27
8 Icon 5:33
9 Night Shift 6:40
10 Voodoo Dolly 8:10
11 Trust In Me 4:27
12 Blue Jay Way 5:05
13 Monitor 6:52
14 Peek-A-Boo 4:58 feat. eX-Girl (backing vocals)
Total: 74:46

jueves, 11 de octubre de 2018

Al éxtasis casi sin aliento

The Rapture (Siouxsie & the Banshees, 1995)

ART POP. Alabado en el momento de su lanzamiento, el tiempo o la cruda realidad no dice lo mismo. Al menos para mí. Un disco innecesario al que se le acaba el fuelle demasiado pronto. Un disco en el que se permiten el lujo de meter una canción de once minutos a la que no le veo el sentido, por muchas cuerdas que le pongan.

"The Rapture" es un canto al exceso y a la senectud en un grupo que siempre ha representado lo más febril de la juventud, ese hervor en la sangre que te empuja a hacer cosas, a bailar y a celebrar. Todo esto ha sido un grupo que partía de unos patrones muy adustos y muy oscuros. Y con esta minucia parecen renunciar a todo eso, cerrándose como una flor en su último estertor. 

Un estertor que sigue rezumando una belleza a la que nunca podrán renunciar. Eso también hay que reconocérselo, aunque se atrevan a meter guitarras heavies, cosa que no me esperaba de ellos.

★★

1 O Baby 3:20
2 Tearing Apart 3:21
3 Stargazer 3:14
4 Fall From Grace 3:43
5 Not Forgotten 4:44
6 Sick Child 4:50
7 The Lonely One 3:29
8 Falling Down 2:53
9 Forever 4:05
10 The Rapture 11:32
11 The Double Life 4:11
12 Love Out Me 4:44
Total: 54:06

domingo, 7 de octubre de 2018

Gatos negros, espejos rotos

Superstition
(Siouxsie & the Banshees, 1991)
 
ART POP. Empiezan bien, y como de costumbre, los singles no fallan. Incluso me pillan distraído y me asestan un directo a la mandíbula con la fuerza seca de "Fear (of the Unknown)". Casi consiguen que nos creamos que empiezan una nueva vida aquí. Pero no, lo cierto es que hacia la mitad todo empieza a enfangarse y ahí es donde demuestran que no tienen el fondo físico que se gastaban antaño.

Y aun en ese estado de forma, con "Superstition" consiguen endosarnos un disco bastante decente. Un álbum bañado por una electrónica vaporosa y elegante. Un disco que también se imbuye del ambiente del momento. Incluso colabora un Talvin Singh que era lo más de lo más en los clubs londinenses. Sin olvidar una "Shadowtime" que suena a New Order cosa fina. 

Todo esto consigue camuflar de alguna manera unos síntomas de agotamiento que de momento no parecían tan preocupantes. Por muy patentes que fueran.

★★★☆☆

1 Kiss Them for Me 4:37
2 Fear (of the Unknown) 4:10
3 Cry 3:33
4 Drifter 4:43
5 Little Sister 3:21
6 Shadowtime 4:28
7 Silly Thing 4:41
8 Got to Get Up 3:17
9 Silver Waterfalls 4:24
10 Softly 6:00
11 The Ghost in You 5:01
Total: 48:15

miércoles, 3 de octubre de 2018

Estigia, año 0

The Peel Sessions (Siouxsie & the Banshees, 1991)

POST-PUNK. Más que una sopresa, una constatación. De poco más sirve un disco que enlata al vacío la fiereza indómita de los primeros Siouxsie & the Banshees en el prístino directo que era capaz de capturar el mago de la BBC en sus míticas sesiones. 

Esto es sólo un breve resumen del paso del grupo por el estudio radiofónico de John Peel. Una muestra sustanciosa de lo pernicioso y lo preciso que era su sonido en esos orígenes en los que se liaban en telarañas y punk rock. Nada que no fuéramos a acabar conociendo en sus discos, pero no deja de ser una gozada el sumerjirse en unos momentos primigenios donde la energía y la frescura insolente se imponían a todo.

Esto en realidad es una colección de los dos primeros EPs publicados de esas sesiones. Las primeras cuatro canciones corresponden a 1977. El segundo grupo pertenece a otras sesiones de 1978 y destaca una "Hong Kong Garden" llena de fuerza y gracia y en la que usan un glockenspiel por primera y única vez en su grabación.

Y luego está lo más curioso de todo, lo que acaba dando sentido a este documento. Y es que ninguna de las canciones había visto la luz antes de estas interpretaciones. Estaban por tanto en el momento culmen de su frescura. Y eso se percibe en todo momento.

★★★☆☆

1 Love in a Void 2:36
2 Overground 3:12
3 Carcass 3:45
4 Suburban Relapse 3:03
5 Hong Kong Garden 2:42
6 Mirage 2:40
7 Metal Postcard 3:35
8 Helter Skelter 3:45
Total: 25:18

sábado, 29 de septiembre de 2018

Humpty Dumpty sat on a wall

Through the Looking Glass (Siouxsie & the Banshees, 1987)

NEW WAVE/VERSIONES. Los discos de versiones no son buenos consejeros. Suelen anunciar malos presagios y ponen en duda el momento de inspiración de todo artista. Otra cosa es que acaben siendo bien resueltos, lo que acaba dando sentido a su razón de ser. Este podría incluirse en dicho grupo. O tal vez no.

La selección de temas es muy atinada, aunque nos encontramos pocas sorpresas dentro de lo que podíamos esperar que haya inspirado a Siouxsie y los suyos. La aproximación a cada versión y su acabado son ejemplares. El problema está en que demasiado a menudo se enfangan en unos desarrollos a los que les falta concreción y brevedad. Esto acaba redundando en lo farragoso y lo anodino, si bien es de justicia apreciar que en cada tema acaban ofreciendo algún detalle de interés.

"The Passenger" es la gran estrella aquí, con esos vientos que nadie esperaba. Tampoco está mal "Strange Fruit", pero lo demás bracea entre lo insustancial y lo curioso. No hay aquí nada que se parezca a esas "Helter Skelter" o "Dear Prudence". Sólo un grupo demostrando que puede hacer suyas partituras de todo pelaje. Un grupo con una personalidad arrolladora que ya se les presupone. Y además, ¿quién no la tendría con tamaña vocalista? Paso en falso para tomar aire antes de la asfixia total.

★★

A1 This Town Ain't Big Enough for the Both of Us 3:09
A2 Hall of Mirrors 5:03
A3 Trust in Me 4:06
A4 This Wheel's on Fire 5:17
A5 Strange Fruit 3:53
B1 You're Lost Little Girl 2:57
B2 The Passenger 5:10
B3 Gun 5:06
B4 Sea Breezes 4:15
B5 Little Johnny Jewel 4:56
Total: 43:52

sábado, 22 de septiembre de 2018

De las cenizas

Tinderbox
(Siouxsie & the Banshees, 1986)

POP LLAMEANTE. Más refinados que nunca, puede que pierdan parte del filo, pero no se puede decir que no lleguen bien dentro. Cambian las armas y anestesian el impacto inicial, pero los resultados están llenos de misticismo, grandiosidad y una gracia sobrecogedora. Quizás tres adjetivos que depuran y llevan al límite. 

"Tinderbox" es ya el séptimo disco de estudio de la banda. En él se estrena en formato largo un magnífico y sugerente John Valentine Carruthers. Un guitarrista diferente a lo que habían tenido hasta entonces. Un guitarrista que llena, que no aguijonea como John McKay, ni raja como John McGeoch, ni ambienta como Robert Smith, pero que tiene un poco de todo eso y añade una buena dosis de personalidad. Uno de los motivos de gozo que inciden en el acabado de esta obra.

Espoleados por la entrada del nuevo miembro, Siouxsie y los suyos se afanan por escribir un estupendo grupo de canciones. "Cities in Dust" es la bandera, uno de los mejores momentos de su carrera, el auténtico mascarón de proa de un estilo que aquí certifica su mutación del punk de acero y sombras con el que empezaron a un pop llameante del que tomaron buenísima nota gente tan variopinta como Echo & the Bunnymen o The Triffids.

Este disco era lo mejor que podían ofrecer los Banshees en esos momentos. Lo veo claramente un escalón por debajo de sus grandes clásicos, pero también veo claras sus virtudes innatas. Aquí hay ganas, canciones, sentido y sensibilidad. Cualidades que lo convierten en la última gran obra de la banda.

★★★☆☆

A1 Candyman
A2 The Sweetest Chill
A3 This Unrest
A4 Cities in Dust
B1 Cannons
B2 Party's Fall
B3 92°
B4 Lands End

Total: 38 min.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Rosa con espinas

The Thorn
(Siouxsie & the Banshees, 1984) [EP]
 
ART ROCK. Un lavado de cara a cuatro temas de su primera época tanto en A como en B. Sioux no lo oculta en ningún momento y admite que la principal razón de esta maniobra es presentar al mundo a su nuevo guitarrista, John Valentine Carruthers. También seguir jugando con esos arreglos de cuerda que parecían obsesionarles en sus últimos trabajos.
 
Motivos que para mí se arriman más al puro maquillaje que a la restauración en profundidad, no digamos ya a la creación. Motivos, en definitiva, que hacen de esta obra una chuchería para la merienda de los niños más que un buen almuerzo en tu restaurante favorito. Aun así, destacaremos las cuerdas que bañan "Overground" como una cascada y la vuelta que le dan a una "Placebo Effect" a la que liman las asperezas para insuflarle una nueva vida. Bonito es. 
 
★★★☆☆
 
A1 Overground
A2 Voices
B1 Placebo Effect
B2 Red Over White
 
Total: 20 min.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Dulce carroña

Hy
æna (Siouxsie & the Banshees, 1984)

ART ROCK. Robert Smith se mete de lleno en la banda a la vez que dirige a The Cure y comparte proyecto con Steven Severin en The Glove. El resultado de tanta hiperactividad se resume en el dicho "el que mucho abarca, poco aprieta". Así, "Hyaena" se convierte en el disco más extraño del grupo hasta la fecha, el más soso y el más inofensivo.

La mano de Smith en la composición se aprecia de manera notable, aunque esto no acaba de ser algo bueno. En este mismo año, el aquí guitarrista y teclista grabó "The Top" con su banda madre, un disco que comparte ciertos rasgos con este que nos ocupa. Entre otros el de ser uno de los peores que grabara The Cure. En el caso de "Hyaena", la personalidad de Sioux se impone, cómo no, y el disco sale a flote en cierta forma, mejorando su reputación con los años. Hoy en día está más que bien considerado entre los fans del grupo.

Es cierto que su sonido es muy diferente a lo que habían hecho hasta entonces. Ya es más difícil hablar de post-punk aquí. Hay mucha más melodía y su experimentación con las cuerdas los lleva a grabar con la mismísima filarmónica de Londres. Los resultados son brillantísimos en el single que abre el disco "Dazzle". Y es que por muy malo que sea un álbum de Siouxsie & the Banshees, los singles no fallan jamás.

Otra cosa es el grueso de una obra que sufre una producción algo dudosa por parte del grupo y Mike Hedges. Una producción que succiona la fuerza vital de las canciones, dejándolas totalmente anémicas. Ahí están por ejemplo "Bring Me the Head of the Preacher Man" o "Blow the House Down", temazos a los que se les intuye el peligro y la gracia gitana, pero que no acaban de reventar como el grupo hacía en otros tiempos. 

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Las escuchas me lo dejan más que claro. Estamos ante un disco de transición en sentido estricto. Robert Smith no podía ser un recambio duradero en la guitarra. Sus proyectos y su talento lo impedían, y además aquí ya digo que no estaba en su momento más boyante. Todavía tendrían aliento para dar un par de zarpazos, aunque su época de esplendor empieza a alejarse irremisiblemente. No, a mí esto no me impresiona.

★★★☆☆

A1 Dazzle
A2 We Hunger
A3 Take Me Back
A4 Belladonna
A5 Swimming Horses
B1 Bring Me the Head of the Preacher Man
B2 Running Town
B3 Pointing Bone
B4 Blow the House Down
 
Total: 44 min. 

domingo, 16 de septiembre de 2018

... Y alevosía

Nocturne (Siouxsie & the Banshees, 1983)
 

POST-PUNK. He aquí la ceremonia malsana de Siouxsie & the Banshees. Pocos que no lo vivieran in situ tendrán al grupo como una máquina de directo perfectamente engrasada. Lo cierto, aquí se demuestra con creces, es que sí, los londinenses tenían un directo espectacular. El magnetismo animal de Siouxsie con el acompañamiento certero y punzante de sus tres escuderos desgranaba una liturgia donde la oscuridad, las velas y el nudo en la garganta hacían aflorar los sentimientos más enterrados y más verdaderos de una legión de acólitos ansiosos por vibrar.

Los fastos se abren bajo la intensidad épica de Stravinsky y su "Rito de la primavera", introducción de lujo para una "Israel" que marca el tono severo de un show que iba a incluir buena parte de lo mejor que habían compuesto hasta la fecha, con especial fijación por sus dos últimos discos. Singles y caras B se dan la mano con favoritas escondidas para fans en una composición fabulosa que retrata estupendamente los poderes del grupo.

El disco se compone a partir de dos actuaciones en el Royal Albert Hall y destaca por la presencia de Robert Smith a la guitarra. El líder de The Cure sale al rescate una vez más ante la deserción de John McGeoch justo después de acabar el disco anterior. Smith, que ya había ayudado a Severin y los suyos en 1979 cubriendo la baja de John McKay, hace lo propio y se entrega con una solvencia que acaba siendo el secreto de esta grabación.

Robert se destapa como un guitarrista fantástico y consigue que no echemos en falta el poder y la abrasión de guitarristas tan atípicos como los dos mencionados, figuras clave en el sonido del grupo. Él solito consigue que las canciones sean plenamente reconocibles y suenen como un cañón sin salirse de su estilo con el flanger a todo trapo. Quizás falle un pelín en el rasgueo demoníaco que requiere "Spellbound", pero sabe sacar jugos venenosos de la electricidad ("Helter Skelter"), arpegiar con clase infinita y sonar creíble y espontáneo en unas canciones que demuestra conocer como la palma de su mano.

Esto unido a las percusiones tribales e imaginativas de Budgie y al bajo oscuro, denso y a la vez volátil de Severin, crean una base indestructible para los gorjeos y la potencia a chorro de la garganta de una Siouxsie Sioux que nunca ha sabido dónde acaba su personaje y empieza su persona. Tal vez porque son la misma cosa. Vean los videos del concierto y comprenderán lo que digo. No hay muchas obras de este tipo por ahí. Este directo sí es de los que merecen la pena.

★★★★☆

A1 Israel 6:48
A2 Dear Prudence 4:01
A3 Paradise Place 4:20
A4 Melt! 3:42
B1 Cascade 4:47
B2 Pulled to Bits 3:51
B3 Night Shift 6:24
B4 Sin in My Heart 3:43
 
C1 Slowdive 4:03
C2 Painted Bird 4:17
C3 Happy House 4:12
C4 Switch 7:48
D1 Spellbound 3:17
D2 Helter Skelter 3:41
D3 Eve White / Eve Black 2:46
D4 Voodoo Dolly 8:43
Total: 76:23

viernes, 14 de septiembre de 2018

Der Kuss

A Kiss in the Dreamhouse (Siouxsie & the Banshees, 1982)
 


POST-PUNK. Homenaje a Klimt en la portada y lujo dorado en el interior. Así estalla el quinto de Siouxsie Sioux y los suyos. El último disco con John McGeoch a la guitarra se salda con otro triunfo. El ex-Magazine sigue atinadísimo en sus funciones, si bien su aportación a las seis cuerdas aparece algo más diluida al diversificar sus obligaciones con otros instrumentos como el teclado o la flauta dulce.

Este es el primer disco en el que el grupo experimenta con cuerdas, concretamente un par de violines en "Slowdive" a los que se une un chelo en "Obsession". Son cuerdas reales por obcecación de Sioux y Severin, que impusieron su voluntad sobre un McGeoch que prefería utilizar teclados. Buscaban el sonido físico del roce de arcos y cuerdas, algo imposible de imitar. Por todas estas novedades estamos ante el disco más experimental del grupo hasta la fecha. Un álbum que huye del paganismo del anterior para sumergirse en aguas más templadas.

Los puntos fuertes los encontramos esparcidos por doquier, pero para mí son más notorios en el espinazo ebúrneo que forman "Cascade", "Melt!" y "Slowdive". Nuevas formas de sonar románticos sin dejar de ser abisales. Los momentos más impactantes de un disco en el que el grupo juega a reinventarse una vez más y lo hace con el éxito que supone crear una obra con personalidad por sí misma que es, a la vez, un punto y aparte y un nuevo comienzo en su discografía. Adiós a John McGeoch y hola a un viraje hacia el pop conservando su buena dosis de veneno.

★★★★☆

A1 Cascade 4:22
A2 Green Fingers 3:32
A3 Obsession 3:51
A4 She's a Carnival 3:39
A5 Circle 5:20
B1 Melt! 3:47
B2 Painted Bird 4:15
B3 Cocoon 4:29
B4 Slowdive 4:13
Total: 37:28

martes, 11 de septiembre de 2018

Magia negra

Juju (Siouxsie & the Banshees, 1981)

POST-PUNK. Con un cuarteto totalmente asentado, los Banshees asestan su dentellada definitiva, una con la que tocan hueso. Si el disco es un clásico inapelable es porque absolutamente todo en él se conjura hacia un objetivo común. El concepto que late en su interior está vertebrado a la perfección por la parafernalia, las letras y la música. Todas son afiladas, agrestes, siniestras hasta la médula y con espacio para lo tribal y lo atávico, conceptos que cobran vida gracias en buena parte a las percusiones animales de Budgie.

Así, este baile desesperado alrededor de una hoguera cobra visos de aquelarre con la voz descabezada de una Siouxsie imperial que hiela la sangre con su lamento, con la guitarra navajera y de pellizco en la médula de un John McGeoch en uno de sus mejores trabajos, y con el bajo siempre pulsante y borboteante de Steve Severin, otra de las almas del combo. Él siempre ha insistido en poner de relieve el concepto que atraviesa el disco. Un concepto borroso donde los amuletos, el vudú, la noche de Walpurgis y brebajes sin nombre toman la palabra.

Imagen relacionada

Toda esta parafernalia camp, todos los decapitados, los torsos y las lenguas sanguinolentas que pululan por este disco pueden parecer cosa de risa hoy en día. Lo que puede hacernos olvidar que el grupo estaba creando un estilo y una escuela a la que se apuntarían miles de seguidores e imitadores. Siouxsie fue la primera en muchas cosas, en casi todo, y aquí vuelve a impactar con su imagen de dominatrix insaciable, de diosa del mal. Una imagen que no era nada inocente. Una imagen que hablaba con claridad de autoafirmación y empoderamiento. Porque ella siempre ha estado en la cumbre de la cadena trófica y aquí aparece retratada en todo su esplendor, en su momento de gloria. Un disco incontestable.

★★★★☆

A1 Spellbound 3:18
A2 Into the Light 4:14
A3 Arabian Knights 3:06
A4 Halloween 3:42
A5 Monitor 5:35
B1 Night Shift 6:05
B2 Sin in My Heart 3:38
B3 Head Cut 4:24
B4 Voodoo Dolly 7:03
Total: 41:05