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jueves, 2 de febrero de 2023

Corazón blanquiazul

Braveheart (James Horner, 1995) [BANDA SONORA] 

BANDA SONORA. La película se prestaba a hacer algo grande con su música. Una de esas historias épicas que pedía a gritos cabalgadas wagnerianas, romanticismo sin disimulos y excesos orquestales sin necesidad de coartada. 

Y visto así, James Horner cumple a la perfección. Entre el influjo y la reverencia abierta, se cuelan ecos de Albinoni y el Morricone de La misión (1986). Todo en medio de un puñado de melodías norteñas a gaita y corazón abierto. 

El mejor acompañamiento para unas imágenes espectaculares. Que sí, que más que subrayar, la música inyecta una sobredosis de indignación o melancolía para no dejar capacidad de reacción en el espectador. Que falsea nuestros sentimientos y amputa su espontaneidad. Pero todo esto son ideas de aguafiestas que no se saben divertir. Muy ciertas, eso sí, pero mejor nos olvidamos si queremos disfrutar de una música que, al fin y al cabo, tiene mucho de inolvidable. 

★★★☆☆

1 Main Title 2:51
2 A Gift of a Thistle 1:37
3 Wallace Courts Murron 4:25
4 The Secret Wedding 6:33
5 Attack on Murron 3:00
6 Revenge 6:23
7 Murron's Burial 2:13
8 Making Plans / Gathering the Clans 2:05
9 "Sons of Scotland" 6:19
10 The Battle of Stirling 6:07
11 For the Love of a Princess 4:07
12 Falkirk 4:04
13 Betrayal & Desolation 7:48
14 Mornay's Dream 1:18
15 The Legend Spreads 1:09
16 The Princess Pleads for Wallace's Life 3:38
17 "Freedom" / The Execution / Bannockburn 7:24
18 End Credits 7:12
Total: 78:13

Xxx

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jueves, 3 de noviembre de 2022

La tormenta

Gods Own Medicine (The Mission, 1986)

ROCK GÓTICO. The Mission siempre ha sido sinónimo de pasión, carne viva y expresionismo a borbotones. Toneladas de sentimiento en flor retozando impúdicamente entre florestas de gravedad vocal y electricidad cristalina. Ritmos marciales de esos que se las dan de importantes completan el cuadro de un grupo que con todo esto tiene todas las papeletas para ser el más insoportable de la escena.

Por su siniestrismo y su impostura, no es extraño que cueste creérselos. También se entiende que no nos cansemos de comparar a nuestros Héroes del Silencio con los manierismos nada casuales de los de Wayne Hussey. Pero también es cierto que por su siniestrismo y su impostura hoy en día son alguien para más de unos cuantos, y con constructos tan envarados pero hermosos a la vez como este debut se comprende que puedan reivindicar la paternidad de ese rock gótico, que bromas aparte, algo bueno habrá tenido.

Gods Own Medicine es ampuloso, rutilante por momentos, cabezón, chispeante cuando menos te lo esperas, absolutamente insoportable y precioso en su oscuridad. Si eres de esas raras avis capaces de congraciar todo este festival de adjetivos, podrás disfrutarlo en toda su majestuosa y mísera gloria. Ni es un disco especial ni va a salvarte el día, pero el hijoputa puede acabar metiéndosete dentro sin que te lo esperes. O quizá no, tampoco voy a poner la mano en el fuego por ellos.

★★★☆☆

A1 Wasteland
A2 Bridges Burning
A3 Garden of Delight (Hereafter)
A4 Stay With Me
A5 Let Sleeping Dogs Die
B1 Sacrilege
B2 Dance on Glass
B3 And the Dance Goes On
B4 Severina
B5 Love Me to Death

Total: 47 min.

Lo suyo debería ser lo gótico, aunque la estética del disco es, diría yo, más bien neoclásica. No en un sentido puro, ya que aparece enturbiada por elementos crípticos y casi barrocos, pero todo ese mármol, esos leones y ese hieratismo me llevan a esta disquisición.

No creo que al grupo surgido del seno lúgubre de Sisters of Mercy les moleste la comparación ni que se sugiera que este disco es como un templo dedicado a alguna deidad pagana. La Acrópolis, el Altar de Pérgamo o el Templo de Zeus en Olimpia (en la imagen) me vienen a la mente cuando escucho esta música y echo miradas furtivas a su intrigante cubierta.

También mencionaría el romanticismo, algo mucho más conectado con el gótico, de poetas y pintores como Caspar David Friedrich. Mucha tela quizás para una obra y un grupo con un recorrido más bien menor, pero todas estas referencias son cosas que no puedo negarles.

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lunes, 6 de julio de 2020

Viaje de redención

The Mission (Ennio Morricone, 1986) [BANDA SONORA]
 
BANDA SONORA. La aclamadísima banda sonora de ese peliculón gigantesco en todos los sentidos que es "La misión" (1986) necesita bien poco para justificar su estatus. Si bien, también creo que el impacto brutal de temas ya instalados en la memoria colectiva como "Falls" o "Gabriel's Oboe" no dejan espacio para la crítica independiente que toda obra requiere. No es que esta banda sonora esté sobrevalorada, pero sí que falla en algunos puntos y para mí queda algo por debajo de mis expectativas.

No se puede dudar de la valía de los temas mencionados y de la gran mayoría del resto. Piezas sutiles y exuberantes en las que el maestro vuelve a epatar con su originalidad arreglística y en las que vuelve a meter instrumentos que no esperaríamos en una orquesta tradicional. Elementos latinos y de selvático primitivismo con la atonalidad barnizando el aire conviven con temas de un clasicismo más que canónico, casi operístico y con otros en los que manda el minimalismo, los coros y una sensibilidad arrebatadora.

Hasta ahí nada que achacar a una obra que en un par de momentos no es lo importante que debiera. Por ejemplo, cuando Morricone mezcla varios de los temas principales que va repitiendo a lo largo de la banda sonora. Lo hace en la misma pieza, solapándolos y el efecto que crea es casi cacofónico. Se me ocurre que está intentando representar las dificultades, los roces y la imposibilidad postrera de la convivencia entre los colonizadores y los nativos con la naturaleza de fondo. Cada tema parece representar a uno de ellos. Buena intención, genial incluso. Otra cosa es que justifique el resultado, lo que dependerá de cada uno. A mí me resultan cargantes y casi sin sentido.

Esto junto a cosas como el misterio acongojante que nos ataca en "Remorse" es lo que menos me gusta de una obra, por otro lado, mayúscula. Para esta última echo demasiado en falta las imágenes. Cosa que queda paliada en un buen puñado de momentos brillantes dentro de una de las bandas sonoras más admiradas y queridas de la historia. Sé que es por algo, por mucho que yo sólo pueda rozarlo.
 
★★★☆☆
 
A1 On Earth as It Is in Heaven 3:50
A2 Falls 1:55
A3 Gabriel's Oboe 2:14
A4 Ava Maria Guarani 2:51
A5 Brothers 1:32
A6 Carlotta 1:21
A7 Vita Nostra 1:54
A8 Climb 1:37
A9 Remorse 2:46
A10 Penance 4:03
B1 The Mission 2:49
B2 River 1:59
B3 Gabriel's Oboe 2:40
B4 Te Deum Guarani 0:48
B5 Refusal 3:30
B6 Asuncion 1:27
B7 Alone 4:25
B8 Guarani 3:56
B9 The Sword 2:00
B10 Miserere 1:00
Total: 48:37

 
Los momentos épicos se suceden, la emotividad rezuma por todas partes. Ennio Morricone escrbió algunas de sus piezas más memorables para esta historia de dominio, crueldad y redención. A pesar de ser una de las bandas sonoras más queridas y populares de su autor, sobre todo por ese sentimental y emocionantísimo "Gabriel's Oboe", no ganó el Óscar que todos daban por hecho ese año. En su lugar se lo llevó "Round Midnight" de Bertrand Tavernier. Lo peor del tema era que esa banda sonora estaba compuesta por música de Herbie Hancock, que no era original para la película, sino que ya existía antes. No podemos culpar a Morricone, por tanto, cuando califica lo ocurrido en la ceremonia de entrega como "robo".