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martes, 23 de junio de 2026

Requiem por un sueño

Unforgiven (Tim Hardin, 1981)

CANTAUTOR TERMINAL. Nos gustan las obras inacabadas, escritas en el lecho de muerte. Que luego casi ninguna es así, y suelen ser abandonadas mucho antes del fatal desenlace. Cuando estamos malitos no está la cosa para músicas, seamos serios. Pero a nosotros nos gusta imaginarnos al autor creando su obra magna entre dos mundos como si el Altísimo en persona estuviese dictándole los últimos movimientos. Ahí tenemos obras como el Requiem de Mozart o la Sinfonía nº 8 de Schubert. Piezas que han espoleado la imaginación de los oyentes durante siglos y que no van a dejar de intrigar y atraernos jamás. 

Aquí tenemos este disco hecho de puras ruinas. Una obra rescatada de entre los cascotes con la que tratan de mostrarnos lo que podía haber sido el último álbum de Tim Hardin. Ese en el que estaba trabajando cuando una sobredosis de heroína lo arrancó de este mundo. Y como nos gustan las ruinas cosa mala, daños colaterales del Romanticismo, no nos importa que apenas dure veintidós minutos ni que combine canciones más o menos acabadas en el estudio con meros esbozos rescatados de cintas de casete caseras. Aquí el sonido es lo de menos. Lo que importa es el voyeurismo, el espolear nuestra imaginación con lo que podría haber sido y no fue. Como si fuéramos a escuchar algo parecido a su último hálito de vida al final de alguna de estas grabaciones.

No es este, por tanto, un disco que podamos colocar junto a los ocho trabajos de estudio que dejó el cantautor. Aun así, no puedo negar que la curiosidad pica a lo grande y que la predisposición era muy positiva a la hora de asomarme a estas grabaciones. Una predisposición que, como casi siempre, acaba siendo golpeada por una leve bofetada de decepción. No tan fuerte esta vez, que quede claro. Aquí Hardin demuestra que seguía teniendo música en su interior y que en la desnudez de la mayoría de estas versiones se encuentra como pez en el agua. No quiere esto decir que muchos de estos bocetos fueran a acabar así. Viendo cómo se las gastó en su último trabajo, podíamos esperar que los vistiera en un exceso de teclados y arreglos floreados y aburridamente adultos.

Sin embargo, ¿quién sabe? Puede que decidiera hacer esa tan temida, y tan deseada esta vez, vuelta a los orígenes, y nos hubiera entregado un disco desnudo y hermoso como lo que se apunta aquí. Algo que nunca sabremos y sobre lo que solo podremos teorizar. Tim estaba trabajando en diez canciones para este regreso discográfico después de siete años. Al final solo pudieron salvarse ocho temas. Temas en los que, además de su estilo personal, también encontramos fuertes toques de Randy Newman, y que anuncian nuevos caminos para el de Oregón, pero sobre todo lo reafirman como el gran escritor de canciones que siempre fue. No sé a vosotros, pero a mí, sin poder ser la despedida que pudo haber sido, me satisfacen estos apuntes comatosos.

★★★☆☆

A1 Unforgiven
A2 Luna Cariba 🕱
A3 Mercy Wind
A4 If I Were Still With You
B1 Judge and Jury
B2 Partly Yours
B3 Sweet Feeling
B4 Secret

Total: 22 min.

sábado, 20 de junio de 2026

El hijo pródigo

The Homecoming Concert (Tim Hardin, 1981) [DIRECTO]
 

CANTAUTOR ARMÓNICO. Desahuciado y en lucha permanente con las drogas, Hardin toma aire con su última aparición pública en este concierto en su pueblo natal, Eugene, Oregón. Era enero de 1980 y, aun actuando de manera más bien esporádica desde una colaboración que tuvo con Can en 1975, lo cierto es que estaba bastante desconectado de la música. Al menos si lo comparamos con su etapa inicial. En cualquier caso, esta sí que fue la última vez que se subió a un escenario, ya que acabaría perdiendo su batalla con las drogas muriendo de sobredosis de heroína en diciembre de ese mismo año. Estaba preparando un nuevo disco, el cual, como este directo, no vería publicado.

El cantautor no estaba en su mejor momento físico, eso está claro. Acababa de reinstalarse en su país de nacimiento, en Seattle, después de unos años en Inglaterra y no se puede decir que estuviera en el ojo del huracán en cuanto a popularidad. Ingredientes que ayudaban a tomarse este concierto como un homenaje en vida hacia un artista del que decían que era el único capaz de disputarle el trono a Bob Dylan en el arte de escribir canciones. Homenaje que, sin duda, Hardin se tomó en serio. Desde la selección del repertorio, centrado en sus clásicos más incontestables, hasta la entrega interpretativa, todo aquí exuda la grandeza de un autor que rezuma musicalidad en cada requiebro y en cada silabeo.

Exageraciones (o no) aparte, si hay algo evidente en estas interpretaciones es que Tim Hardin no era de los que miraba atrás. En su voz, que aquí se nota que ha aprendido a controlar y a modular con una belleza añeja que llama la atención, se aprecian los años, el cansancio y la experiencia de miles de cuitas, de sueños decapitados y adicciones asesinas. Todos sabemos, antes de escuchar el disco, que no va a cantar las canciones como lo hacía diez o quince años antes —en realidad, nunca cantó una canción dos veces igual . Lo que no nos esperábamos es que lo hiciera tan bien, cambiándolas sin desfigurarlas, arrimándolas a la serenidad y al nudo en la garganta. En una grabación que no va a impresionarte por su sonido ni por su épica ni por ser contagiosa hasta la infección.

Porque aquí hablamos de momento histórico, de recapitulación y de escribir unas hojas importantísimas para incluir en el legajo de su testamento musical. Esto no va de puño en alto ni de reivindicación. Va de emoción y de reencuentro. Eso que solo apreciarán los amigos de verdad, los que han estado ahí siempre. Los demás podremos fisgonear, cómo no, y salir encantados, pero no podremos sumergirnos en la inmensidad de un Tim Hardin que, después de tantos semifallos, de tantos discos con mejor forma que contenido, casi se nos había olvidado. 

Sin ser perfecta, creo que esta habría sido la despedida perfecta para nuestro amigo. No ese Nine (1973), que no le gusta a casi nadie. Tampoco ese Unforgiven (1981), que dejó a medio hacer y se tuvieron que inventar tras su muerte. Aquí la sangre circula con fluidez y hay mucha más verdad y menos artificio. Sí, me da igual el calendario y la avaricia de herederos y disqueras... Para mí al menos, este será por siempre su adiós definitivo. 

★★★

A1 Black Sheep Boy 2:30
A2 Misty Roses 3:00
A3 Reason to Believe 2:37
A4 Lady Came From Baltimore 2:18
A5 Old Blue Jeans 3:46
A6 Hang on to a Dream 3:11
B1 If I Were a Carpenter 4:00
B2 Tribute to Hank Williams 3:49
B3 Smugglin' Man 2:10
B4 Speak Like a Child 2:31
B5 Red Balloon 2:33
B6 Amen 3:12

Total: 35:37

jueves, 18 de junio de 2026

En las antípodas del sueño

Nine (Tim Hardin, 1973)

CANTAUTOR ADULTO. Estamos ante el último álbum de estudio que Tim Hardin vio publicado antes de su fallecimiento prematuro. Un disco publicado en 1973 en el Reino Unido, donde se grabó, pero que no salió a la venta en los EE.UU. hasta 1976. Lanzado por la modesta GM Records, con una tirada más bien limitada, no debieron ver el potencial como para arriesgar sus dineros en un lanzamiento internacional inmediato. Eso dice mucho del escaso tirón del que gozaba el Hardin postrero, a años luz de los tiempos de "If I Were a Carpenter".

¿Podemos culpar a la discográfica por ello? Diría que no. La inercia que llevaba el cantautor no era precisamente positiva, con discos irregulares y faltos de dirección, y este no iba a desfacer el entuerto con unos medios tiempos a los que hay que buscarles el pulso para comprobar que siguen con vida. Canciones correctas, pero a las que les pone el piloto automático en una búsqueda de agradar no sé bien a quién, pero no a un público inquieto y deseoso de nuevas experiencias. Melodías que parecen no querer molestar, arreglos medidos al milímetro para no salirse de la línea que marca el buen gusto... En fin, una comercialidad inerte y en las antípodas de un autor totalmente desfigurado ya.

No obstante, salvaría algunas cosas aquí. Temas en los que la elegancia parece tener un sentido y que nos proponen la idea de que, aunque este no pueda ser Tim Hardin ni en sueños, su nueva mutación podría haber tenido hasta sentido. "Shiloh Town", "Never Too Far" o "Rags and Old Iron" merecen unas cuantas escuchas, eso hay que reconocerlo. Porque, por mucho que llevara tiempo sin impresionar al personal, este tipo no deja de ser el compositor de joyas como "How Can We Hang On to a Dream" o "Lady Came From Baltimore". Algo que haríamos bien en recordar para dedicarle el tiempo que merece, pero que también nos obliga a exigirle mucho más en una despedida dolorosa como pocas.

★★☆☆☆

A1 Shiloh Town
A2 Never Too Far
A3 Rags and Old Iron
A4 Look Our Love Over
A5 Person to Person
B1 Darling Girl
B2 Blues on the Ceiling
B3 Is There No Rest for the Weary
B4 Fire and Rainlyrics
B5 While You're on Your Way 

martes, 16 de junio de 2026

Jugando con los hijos de otros

Painted Head (Tim Hardin, 1972)

CANTAUTOR SOUL. Instalado en Inglaterra y en pleno proceso de desintoxicación con metadona, Tim Hardin afrontó este último álbum con Columbia como una necesidad en todos los sentidos. Para cerrar contrato y casi como terapia para alejarse de los opiáceos. Algo que, atención spoiler, no iba a conseguir nunca del todo. 

Debía tener demasiadas cosas en su cabeza en esos días, porque para este disco se buscó diez versiones a las que dio forma con su estilo personal de siempre. Algo comprensible si tenemos en cuenta el bagaje personal del genio de Oregón, pero algo también que no podía redundar en obra maestra alguna. Por mucho que se rodeara de la flor y nata de los músicos de sesión del Reino Unido más la aportación siempre notoria de todo un Peter Frampton a la guitarra.

Eso es lo que más pena da con este autor. Con buenas ideas y mejores amigos, no dejamos de asistir impotentes a una degradación personal que va de la mano de la artística. Una decadencia inexorable y radical que le hizo entregar un par de discazos y alguna obra menor paladeable para ir hundiéndose poco a poco en la irrelevancia más soporífera. Sin remedio ni solución de continuidad. No me hace falta seguir adentrándome en su discografía para entender que no voy a encontrar en ella más que decepción. Sin embargo, hasta en estos momentos, Hardin tiene algo que me hace querer seguir explorando. Algo que solo me pasa con los más grandes. Porque hasta aquí hay algún requiebro que merece la pena, algún guiño melódico, algún coro gospel que se abre al infinito... Amigos, este también fue Tim Hardin. No lo olviden.

★★☆☆☆

A1 You Can't Judge a Book by Its Cover
A2 Midnight Caller
A3 Yankee Lady
A4 Lonesome Valley
A5 Sweet Lady
B1 Do the Do
B2 Perfection
B3 Till We Meet Again
B4 I'll Be Home
B5 Nobody Knows You When You're Down and Out

Total: 36 min. 

lunes, 15 de junio de 2026

Equilibrios imposibles en el alambre

Bird on a Wire (Tim Hardin,1971)

CANTAUTOR FUSIÓN. En su último disco en EE.UU. antes de mudarse a Inglaterra, Tim Hardin se rodeó de músicos de jazz —de Joe Zawinul a Tony Levin— y armó un álbum a partir de cuatro versiones que casi igualaban en número a sus seis temas propios. Una maniobra que dice mucho de su nivel de inspiración, regado por las drogas de manera impúdica, el cual se veía especialmente dañado en unos directos que no hacían sino mostrar en todo su "esplendor" el lado más oscuro del artista nacido en Oregón.

De todas formas, si algo deja claro el sexto trabajo de Tim Hardin, es que esa relación difícil con las musas también se había trasladado a su libreta y al estudio. Eso es lo que transmite un disco dominado por el jazz, el funk y un folk de autor que no pueden aspirar ni a conmovernos ni a mostrarnos las formas más puras de un autor que en estas canciones se nos aparece como si lo hubiera dicho todo ya y no tuviera más trucos que ofrecer. Porque si eres benévolo, podrás calificar a este disco como elegante y sobrio, pero creo que cualquier oyente neutral, y con los pies en la tierra, no podría sino adjetivarlo como sentimentaloide y disperso, con canciones que son como laberintos sin salida y con escasez de inspiración melódica y de todo tipo.

Véase, sin ir más lejos, el arranque, que se erige en perfecta descripción del conjunto. Una versión de Leonard Cohen a la que Hardin llena de soul, cuando es más que evidente que la original ya contiene todo el alma que necesita y lo último que pide es que la llenen de nada. Su desnudez era su mejor credencial y lo que le hace el bueno de Tim no creo que sea necesario en absoluto. Y eso es lo que le pasa al álbum. Que está demasiado lleno de cosas, demasiado pensado y demasiado arreglado. Que quizás sea para dar algo de sabor a unas canciones —o versiones— más bien insípidas, pero ni así podemos justificar el resultado. Ya lo llevaba anunciando con un par de discos entre el experimento y la exhumación, pero aquí la cosa empieza a ser bastante más preocupante.

★★☆☆☆

A1 Bird on the Wire 5:28
A2 Moonshiner 3:14
A3 Southern Butterfly 2:49
A4 A Satisfied Mind 2:08
A5 Soft Summer Breeze 3:04
B1 Hoboin' 3:25
B2 Georgia on My Mind 4:31
B3 André Johray 2:47
B4 If I Knew 3:52
B5 Love Hymn 4:37

Total: 35:55 

domingo, 14 de junio de 2026

This Is NOT Tim Hardin

Tim Hardin 4 (Tim Hardin, 1969)

FOLK BLUES. Este disco, perdonen la tontería, debería haberse llamado This Is Tim Hardin 2, o mejor, This Is NOT Tim Hardin. No en vano, se trata, otra vez, de material de archivo. Sesiones sin pulir que Hardin grabó junto a John Sebastian, Sticks Evans y Bob Bushnell para Columbia en 1964. La misma idea exhumadora que había detrás de ese This Is Tim Hardin (1967), aunque ahora con el agravante de intentar hacer pasar estas grabaciones como nuevas.

Intereses comerciales que subyacen también en la abundancia de temas de rhythm & blues trotón en la línea de los primeros Stones, Kinks o Beatles. Unas canciones que Tim maneja con soltura, pero que no dejan de estar más que superadas en la fecha de lanzamiento de un disco con clara vocación de hacer caja y nulas pretensiones artísticas. Una idea, la de hacer caja, que no sé si podía casar alguna vez con la más bien escasa masa de fieles que rodeaban al de Oregón.

Por eso este disco es tan raro y por eso nos cuesta tanto creérnoslo. Puede resultar entretenido, eso hay que admitirlo, pero no creo que a nadie le haga falta para entender a un Tim Hardin que apenas vamos a encontrar aquí en la forma en la que se hizo carne en sus mejores y más característicos trabajos. Aquí se han limitado a coger el material sobrante de esas sesiones prehistóricas —bastante peor, como es lógico, que el que utilizaron en This Is Team Hardin—. Material en el que han metido dos tomas de la misma canción, y seguidas además, o una nueva lectura de "House of the Rising Sun". Signos, junto a la querencia por el rhythm & blues, que decíamos arriba, que no nos hacen pensar en decisiones artísticas precisamente.

Al final, lo único realmente bueno del disco lo encuentro en la portada, la cual puede que nos recuerde a obras como At San Quentin (Johnny Cash, 1969) o al Bob Dylan's Greatest Hits (Bob Dylan, 1967). Pero no. Lo primero es que con el de Bob Dylan no guarda un parecido tan cercano, y respecto al de Johnny Cash, el de Tim Hardin es anterior. Ideas que indican, una vez más, que el de Oregón era de los que marcaba tendencia y no de los que se dejaban arrastrar por la marea. Aunque la portada no la hubiera decidido él, cosa de la que no tengo ni idea y que me está distrayendo de la idea principal: la de que estamos ante una obra para rellenar y sin apenas interés. Un lanzamiento que no auguraba nada bueno.

★★☆☆☆

A1 Airmobile 2:20
A2 Whiskey, Whiskey 5:35
A3 Seventh Son 2:00
A4 How Long 4:30
A5 Danville Dame 2:45
B1 Ain't Gonna Do Without (Part I) 2:08
B2 Ain't Gonna Do Without (Part II) 1:30
B3 House of the Rising Sun 3:35
B4 Bo Diddley 2:45
B5 I Can't Slow Down 2:27
B6 Hello Baby 5:23

Total: 34:58

Xxx

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Somos uno

Suite for Susan Moore and Damion - We Are - One, One, All in One (Tim Hardin, 1969)

EXPERIMENTO DE AUTOR. Espeso, volátil, herido, roto... Esta suite para Susan Moore y su hijo Damion puede asociarse a todos esos adjetivos. Y es que este exorcismo musical del cantautor maldito no se alinea exactamente con el dolor, pero tampoco con la celebración de la vida familiar que lo motiva. Diría que rebosa anhelo en cada surco: el deseo de cumplir un sueño aun a sabiendas de que no va a poder ser.

Un vómito sentimental que es simplemente demasiado para el que se acerca por primera vez a la obra del de Oregón. Se suponía que iba a ser el sumun de su discografía. Un elaborado trabajo conceptual sobre los supuestos placeres de esa arcadia que nunca es la vida doméstica, que se beneficia de una atmósfera nebulosa y preñada de eco, pero que no sobrevive ni a los recitados, que más que poéticos son absolutamente anticlimáticos, ni a la indefinición de sus momentos experimentales, ni, y esto es casi definitivo, a los nueve minutos y pico de "One, One, the Perfect Sum". Simplemente horrible.

Un detalle nada menor que tampoco tiene mucho que ver con lo que suena en el álbum. Un álbum que empieza ya extraño, con un Hardin que trata de dar nueva vida a los acordes de "House of the Risin' Sun" mientras trata de apuntalar una melodía totalmente diferente con su voz en "First Love Song". Eso parece que se lo vuelve a traer del jazz que tanto adoraba. También las atmósferas nocturnas llenas de armónicas sutiles y pianos eléctricos junto a las sempiternas guitarras acústicas marca de la casa. Según cuenta, el cantautor colocó un micrófono en cada habitación de su cabaña de Woodstock mientras el productor, Gary Klein, se alojaba en un hotel cercano esperando la llamada de Tim día y noche para ponerse manos a la obra. Nunca se sabe cuándo va a llegar la inspiración y parece que el autor tenía miedo de no capturarla en el momento indicado.

Como podemos observar, un disco en el que Hardin se implicó como en ningún otro, con buenas ideas y mejores intenciones, pero con un resultado totalmente descompensado y casi diría que anémico. La ausencia de grandes canciones para recordar es más que sintomática de todo esto. Y luego están los recitados y los experimentos. Demasiados obstáculos como para que el oyente pueda concentrarse en una escucha placentera y continuada sin desconectar. Pudo haber sido majestuoso y acabó rozando el fracaso total. Aun así, sigue siendo interesante acercarse a fisgonear.

★★☆☆☆

Implication I
A1 First Love Song
A2 Everything Good Become More True
Implication II
A3 Question of Birth
A4 Once Touched by Flame
A5 Last Sweet Moments
Implication III
B1 Magician
B2 Loneliness She Knows
End of Implication
B3 The Country I'm Living In
B4 One, One, the Perfect Sum 🕱
B5 Susan

Total: 43 min.  

Xxx

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viernes, 12 de junio de 2026

Desenterrando los orígenes

This Is Tim Hardin (Tim Hardin, 1967) 

FOLK BLUES. Publicado en septiembre del 67 por ATCO para aprovechar el tirón que el cantautor había logrado con sus dos obras mayores, 1 y 2, se trata de una recuperación de temas grabados entre el 63 y 64, cuando todavía no había debutado discográficamente. Son tomas desnudas y profundas de blues antiguos y canciones folk clásicas. Y desde el comienzo, toda una demostración de hondura expresiva y entrega, algo que en Hardin siempre va a ser una apuesta a todo o nada. 

En estas tonadas, mucho más que simples ejercicios de estilo, se revuelca con clase y entrega en unas interpretaciones a palo seco que ya anuncian buena parte de su grandeza. Porque aunque beba del Delta y del duende de los músicos negros de principios del siglo XX, esto no deja de ser una forma nueva de enfrentarse al blues. Por parte de un blanco que no trata de ocultarlo. Todos sabemos que ningún blanco podrá cantar el blues como un negro. Eso es innegable. Por eso está muy bien que Tim no intente parecer lo que no es. Máxime cuando suena como si cantara desde la distancia infinita del tiempo y el espacio, con una autoridad, una sabiduría y una capacidad de evocación que parecen imposibles en un cantante novel.

Entre el John Fahey más espectral y el Muddy Waters más sobrenatural, no podemos dejar de maravillarnos ante el carácter emotivo y flotante de su dicción. Un paladeo que tiene algo que subyuga, y sin embargo, no acabamos de creérnoslo en un repertorio tan primitivo. Él había nacido para otra cosa. Para algo más que para habitar un puñado de versiones y un par de temas propios lejos todavía de su enorme capacidad escritural. Y aún así, recomendaré esto siempre. Por mucho que el tono unitario que parecía tener en el comienzo de su singladura acabe hecho polvo con los dos últimos temas. Ahí entendemos que estas nunca estuvieron pensadas para contarnos una historia. Y es normal que lo que nos cuentan no tenga coherencia y quede inconcluso. Lo que no quita que el título no deje de llevar su razón. This is Tim Hardin… Bueno, una parte de él, sí. Sin duda.

★★★☆☆

A1 I Can't Slow Down 3:25
A2 Blues on the Ceilin' 3:55
A3 Stagger Lee 3:10
A4 (I'm Your) Hoochie Coochie Manlyrics 4:20
A5 I've Been Working on the Railroad 2:47
B1 House of the Rising Sunlyrics 4:07
B2 Fast Freight 4:05
B3 Cocaine Bill 2:53
B4 You Got to Have More Than One Woman 2:00
B5 Danville Dame 2:05

Total: 32:47

Xxx

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jueves, 11 de junio de 2026

Me enamoré y me quedé sin nada

Tim Hardin 2 (Tim Hardin, 1967)

 

CANCIÓN DE AUTOR. Estamos ante la segunda obra maestra de Tim Hardin en pocos meses. Eso es lo que nos dice la sabiduría popular y es lo que creemos a pies juntillas. Una grabación de la que Hardin salió aún más descontento. Si del primero llegó a afirmar que lo habían tratado como a un niño, sin intención alguna de seguir sus ideas, en este la queja es más amarga por ser la segunda vez que sufría dichos desmanes. Está claro que los arreglos de cuerda no iban con un cantautor de alma torturada y necesidades frugales. Como pequeña venganza, no acreditó a los músicos en la carpeta. Queja que para el oyente actual no deja de resultar sorprendente ante el equilibrio y la lucidez de unos arreglos que contribuyen a darle al disco una pátina de atemporalidad, a la vez que ayudan a que se nos pase en un suspiro, escurriéndose entre nuestros dedos apenas empieza a sonar.

Algo que se debe, claro está, a sus escasísimos veintidós minutos, que lo hacen uno de los LPs más cortos que puedas escuchar. Pero, como digo, la impresión no viene solo de lo material, sino que, además de ser cortísimo, su escucha parece pasárseme bastante más rápido de lo que marca ese minutaje. Una circunstancia que se deberá, quiero creer, a la gran calidad de unas canciones que en realidad tampoco es que entren a la primera, pero que cuando entran, ya no te abandonan.

Después de esta disertación, sin mucho sentido, lo sé, toca tratar de poner orden y limar todas las contradicciones. Oxímoron estos que no son tales y que surgen de la imposibilidad de entender las diferentes tensiones que conviven en una obra de apariencia sencilla y corazón multiforme. Una obra en la que Hardin se nos sigue presentando como un cantautor con alma de cantante de jazz. Porque, como en su estreno, sigue emperrado en retrasar o adelantar las sílabas respecto al pulso de la canción —se ve clarísimo en temas como "A Reason to Believe", del primer disco, o en ese "I fell in love... with the lady" que desajusta con gracia en "Lady Came From Baltimore". 

Todo esto unido a un sutil perfume oriental que podemos apreciar en la estructura circular de una música en la que conviven lo modal y lo tonal. Algo que flota en el ambiente y que está en las percusiones de "If I Were a Carpenter", en ese terminar las canciones in media res, antes de que lleguen a una resolución convencional —y mucho antes de que lleguen a cansarnos.

En definitiva, aunque no lo parezca en algunos tramos, creo que estamos ante la obra maestra de Tim Hardin. Es cierto que hay que dedicarle toda tu atención para que se vayan desvelando sus secretos. No será hasta que comprendas las bondades de su cierre, con una austera pero profunda "Tribute to Hank Williams", cuando puedas empezar a tasar este disco con justicia para poder colocarlo donde merece: en el anaquel de esas joyitas que son mucho más de lo que parecen.

★★★★☆

A1 If I Were a Carpenter 2:41
A2 Red Balloon 2:37
A3 Black Sheep Boy 1:58
A4 Lady Came From Baltimore 1:49
A5 Baby Close Its Eyes 1:52
B1 You Upset the Grace of Living When You Lie 1:47
B2 Speak Like a Child 3:15
B3 See Where You Are and Get Out 1:12
B4 It's Hard to Believe in Love for Long 2:17
B5 Tribute to Hank Williams 3:10

Total: 22:38

lunes, 8 de junio de 2026

Aferrándose a un sueño

 
Tim Hardin 1 (Tim Hardin, 1966)


CANCIÓN DE AUTOR. He aquí el debut y primera obra maestra para Tim Hardin. Un disco en el que no importa que el cantautor se queje de los arreglos de cuerda del gran Artie Butler —para el oyente actual son tan contenidos y preciosos que acaban siendo más un reclamo que una tara. Tampoco que haya un par de temas del folk rock más predecible y manoseado —"Smugglin' Man" y "Ain't Gonna Do Without". Nada importa en lo negativo a la hora de tasarlo, porque sus aciertos son realmente espectaculares. Algo que brilla aún más en una obra primeriza como esta.

Y es que en este estreno ya nos encontramos al poeta irredento, cantor de los sueños imposibles, el amor y la adicción. Mentiras y desamparo que pueblan una obra personal e intransferible. Una colección de canciones en las que ya se percibe el letargo ponzoñoso de esa heroína que probó con los marines apenas había pasado la mayoría de edad y que sería el motor de su inspiración y su tumba postrera. Tim Heroin, lo llamaban en la Factory de Andy Warhol. Algo que dice mucho del nivel de enganche de Hardin, al venir de quienes venía. Algo que da cosa resaltar cuando hablamos de su obra, pero que se encuentra entrelazado de manera inextricable entre su vida, sus amores y sus canciones.

Sin embargo, no podemos decir que toda esta negatividad domine su obra. Este es uno de sus mejores discos. Sin discusión. Por tanto, es uno de los mejores ejemplos para entender al cantautor. No solo porque contiene un buen racimo de sus mejores canciones de siempre, sino porque pone sobre la mesa su voz inimitable, entre una cantante de jazz de los años veinte y un crooner a punto de romperse; porque asesta un mandoble de autoridad con esos acordes folk especiados con toques jazzísticos; y finalmente, por su ausencia de relleno estructural. No hay más que magro en unas canciones que Hardin hace crecer justo hasta el momento en el que la idea podría amenazar con desgastarse.

Puede que estas canciones suenen tristes, casi desvalidas, pero creo que todas contienen esa gotita de esperanza que nos permite seguir aferrándonos al sueño como al último rescoldo de vida que le queda a nuestros anhelos. Por eso este disco, aunque me ha costado entenderlo, ahora me gusta tanto.

★★★★☆

A1 Don't Make Promises 2:22
A2 Green Rocky Road 2:20
A3 Smugglin' Man 1:56
A4 How Long 2:56
A5 While You're on Your Way 2:17
A6 It'll Never Happen Again 2:35
B1 Reason to Believe 1:59
B2 Never Too Far 2:15
B3 Part of the Wind 2:15
B4 Ain't Gonna Do Without 2:12
B5 Misty Roses 1:59
B6 How Can We Hang On to a Dream 2:06 ❤

Total: 27:12
 

viernes, 5 de junio de 2026

tim hardin 1: mil razones para creer



Tim Hardin 1 (1966)

Don’t Make Promises

It seems the songs we're singing
Are all about tomorrow
Tunes of promises you can't keep
Every moment bringing a love I can only borrow
You're telling me lies in your sleep
Do you think I'm not aware of what you're saying
Or why you're saying it
Is it hard to keep me where you want me staying
Don't go on betraying it
Don't make promises you can't keep

We had a chance to find it
Our time was now or never
You promised me things that I need
But then the things behind it took away the chance forever
You're telling me lies in your sleep
Do you think I'm not aware...

Green Rocky Road

It’s a green, green and rocky road, promenade in green
Tell me who y’all love, tell me who y’all love
If your mamma chew tobacco, hooka, tooka soda cracker
It’s a green rocky road, promenade in green

Tell me who y’all love, who y’all love
If you got a carpet on your floor, you’ll never get to Baltimore
It’s a green rocky road, promenade in green

Who y’all love, tell me who y’all love
See the bird up in the sky, he don’t run he just fly
It’s a green rocky road, promenade in green

Tell me who y’all love, tell me who y’all love
 
Smugglin’ Man

I'm an old time smugglin' man and I know just what to do
I'm an old time smugglin' man and I know just what to do
I sell guns to the Arabs, I sell dynamite to the Jews

I'm a rum runner, and I built myself a ship
I'm a rum runner, and I built myself a ship
No matter how many slaves I sell
I have just enough money for one more trip

I sell whiskey to the Indians and I smuggle in the gin
I sell whiskey to the Indians and I smuggle in the gin
If you want anything illegal
ask old Timmie to bring it in

I'm an old time smugglin' man and I know just what to do
I'm an old time smugglin' man and I know just what to do
I sell guns to the Arabs, I sell dynamite to the Jews

How Long

How long, how long has the evening train been gone?
Baby won't you tell me, how long?
I'm riding a railroad,
I've headed out of town
The way things is it don't look like I
I oughta hang around

How long...

I'm riding a railroad,
I got the blues all around my head
The way I wake up this morning
I shouldn't get out of bed

How long ...

While You’re On Your Way

Making love has been as much as I could hope it would be
Every night has been like one night to me
You've got me feeling again
The feeling you gave me before
But to you those nights like any other night
Is just one more
Don't try to tell me that you care enough to love me
When you can't even do the things I need you to do
Don't make me listen to words you think will please me
When pleasing me don't mean anything to you

Just one more night makes no difference
As long as there's another night
To make right what you did wrong

The last days we had of one another will have to do
While you're on your way, while you're on your way
How did the feeling feel for you?

It’ll Never Happen Again

I remember our first affair
All the pain, always rain around my eyes
It'll never happen again
It'll never happen again

Every time I leave you alone
I remember times I couldn't come home
It'll never happen again
It'll never happen again

Why can't you be the way I want you to be
Why can't you see you got to change to love me

Reason to Believe

If I listened long enough to you
I'd find a way to believe that it's all true
Knowing that you lied straightfaced while I cried
Still I'd look to find a reason to believe
Someone like you makes it hard to live without somebody else
Someone like you makes it easy to give
and never think of myself

If I gave you time to change my mind
I'd find a way to leave the past behind
Knowing that you lied straightfaced while I cried
Still I'd look to find a reason to believe

Never Too Far

Things you say will change your way
Like dark today, the way you are
From day to day your lies will play
Till you're away but never too far

Do you feel more like going on
When I say I wasn't wrong to chose you
Does it ease your heart to say
That tomorrow brings another way to lose you

In my wandering sense of time
I'll try to see enough to rhyme your changing line
In my slipping sort of step
I'll try to do much better yet
With what I get

Do you feel more...

Part of the Wind

Falling through my heart into loving you
Flying on wingless, wondering what to do
Asking a future for you
Fortune falling with my heart
Lock be trusted in time
Trusting the breeze to be mine
Hoping you'll be part of the wind

Running back to you I'm waiting for the sun
Waiting hoping you're the one
I won't chase you if you run
Hoping you'll be part of the wind

Ain’t Gonna Do Without

They call me Long Tall Timmie, cause I know what love’s about (x2)

If my baby leave me, (old Timmie / I) ain’t gonna do without
You got to have more than one woman If you wanna get along (x2)

If one don’t teach you, the other will do you wrong

Misty Roses

You look to me like Misty Roses
Too soft to touch but too lovely to leave alone
If I could be like Misty Roses
I'd love you much, you're too lovely to leave alone
Flowers often cry, but too late to find
That their beauty has been lost with their peace of mind
You look to me like love forever
Too good to last but too lovely not to try
If I believe in love forever
I'd forget the past, you're too lovely not to try

Hang On to a Dream

What can I say, she's walking away
From what we've seen
What can I do, still loving you
It's all a dream

How can we hang on to a dream
How can it ever be the way it seems

What can I do, she's saying we're through
With how it was
What will I try, I still don't see why
She says what she does

How can we hang on to a dream
How can it ever be the way it seems

What can I say, she's walking away
From what we've seen
What can I do, still loving you
It's all a dream

How can we hang on to a dream
How can it ever be the way it seems
How can we hang on to a dream

What can I say, she's walking away
From what we've seen
What can I do, still loving you
It's all a dream

How can we hang on to a dream
How can it will it be the way it seems
How can we hang on to a dream