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miércoles, 15 de febrero de 2023

Jane's Heroin Experience

Jane's Addiction (Jane's Addiction, 1987)

ROCK. Los angelinos empiezan a escribir su leyenda a base de sudor, manguerazos de alcohol y sexo tórrido. Se meten en esa lata de sardinas que es el Teatro Roxy de su L.A. del alma y registran sus primeros pasos con la decisión del que no se conforma con menos que la dominación mundial.

Como los MC5 antes que ellos, con el rajo de esa Janis Joplin que empezó a escupirnos con su micro de la misma forma, y con el espíritu de James Brown en el Apollo, se estrenan con un disco en directo, que por muchos retoques que tuviera no deja de serlo, compuesto por canciones desconocidas para el mundo. Una estrategia tan llena de autenticidad como arriesgada. El tiempo les acabó dando la razón, pero el potaje que se preparan aquí no está pensado para los pusilánimes.

Jane's Addiction es una ración de rock duro sin coartadas ni adornos superfluos. Es cierto que Dave Navarro alcanzaría cotas de maestría mucho más elevadas en discos posteriores, pero nada de eso empaña un estreno más que recomendable si necesitas un buen chute de lo que pasan estos delincuentes. Algunas de estas canciones serían regrabadas después en el estudio. También hay un par de versiones, The Velvet Underground y Rolling Stones, que dicen mucho por sí solas de lo libérrima que era su música. 

En definitiva, sin ser para cualquiera, sí que recomendaría estos cuarenta minutos de rock puro y sangrante si estás medio interesado en las hazañas de Perry Farrell y los suyos.

★★★☆☆

1 Trip Away 3:34
2 Whores 4:04
3 Pigs in Zen 4:54
4 1% 3:31
5 I Would for You 3:52
6 My Time 3:32
7 Jane Says 4:20
8 Rock 'n' Roll 4:03
9 Sympathy 5:25
10 Chip Away 2:43
Total: 39:58

Es pura asociación casi aleatoria, pero es cierto que Jane's Addiction, como todos, demostraba que sabía lo que se hacía cuando pretendía seguir una tradición que, de alguna forma, le pertenecía.

No creo que fuera casualidad que decidieran estrenarse con un álbum en directo. En la línea del Kick Out the Jams de los MC5 o de ese Cheap Thrills, que no fue el primer disco de Big Brother & the Holding Company, pero sí fue el primero en el que Janis Joplin era la cantante principal. Y como molde para cosas posteriores, entre otras, ese Suck On This con el que Primus nos sorprenderían un par de años después.

Nombres muy grandes a los que parecen querer tutear desde el segundo cero. Algo muy loable por muy imberbes que fueran en esos momentos iniciales. Se adivina la suficiente potencia aquí como para no suponer que estamos ante una banda muy grande.

Una potencia que embrollan entre el caos de unas referencias que pocos entenderían en la época. Beber de The Velvet Underground y The Rolling Stones al mismo tiempo me parece un poco loco. Pero airear a los cuatro vientos tu amor por Joy Division para redondear la jugada, como si su música tuviera algo que ver con la tuya, eso ya era la guinda.

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miércoles, 18 de enero de 2023

Creo en mí sobre todas las cosas

'Live' at the Apollo (James Brown, 1963)

SOUL EN LLAMAS. Nadie creía en James Brown en su discográfica cuando llegó con la idea de lanzar un disco en directo. La idea de un LP sin un solo tema nuevo y ensuciado por el griterío de un público al que no había quien callase no era del gusto de los ejecutivos de King Records. Menos mal que nuestro héroe siempre se ha bastado y sobrado para guisárselo, comérselo y vomitárnoslo. Si hay alguien que siempre ha creído en James Brown sobre todas las cosas, ese ha sido él mismo.

Por eso, ante los problemas que le planteaba la disquera, el genio sureño se pagó el alquiler del teatro Apollo en Harlem las noches que necesitó y se pagó el disco de su bolsillo. El resto de la historia se la pueden imaginar. Sí, un éxito sin paliativos. Álbumes despachados como rosquillas, meses y meses en las listas de los más vendidos y el prestigio que da el ser el auténtico inventor del concepto del álbum en directo, un producto que a partir de entonces se convertiría en un estándar no siempre justificable, pero que en el caso de este disco demostró ser gloria bendita.

Para entrar de lleno en la obra maestra del Padrino del Soul hay que informarse primero. No se puede esperar aquí lo que se nos ha vendido como el colmo de un buen directo, esto es, discos dobles interminables, sonido bombástico y demás cosas que no hacen más que manchar un subgénero en el que James Brown, no solo sentó las bases, sino que encontró todo su sentido. No en vano, aquí se puede oler el sudor, sentir el roce de los cuerpos y casi vivir el vértigo que suponían las ceremonias de Brown, auténtica carne de religión. Y todo en una sucinta y perfectísima media hora.

No es de extrañar que gente como los MC5 construyeran su apoteósico Kick Out the Jams (1969) sobre la base de este álbum. Wayne Kramer, guitarrista de la banda, así lo ha declarado sin tapujos. Siempre persiguieron la sombra gigantesca de Live at the Apollo, su verdad y su cercanía casi obscena. Algo que consiguieron atrapar también, por cierto, aunque eso es otra historia que ya contaremos otro día.

Aquí lo que nos incumbe es la apoteosis soul funk que desencadena un Brown capaz de llevar a las multitudes al éxtasis más absoluto. Algo que sabía bien mientras se peleaba con los ejecutivos discográficos. Que no era lo mismo la asepsia del estudio que la mugre gloriosa del escenario. Que eso no había productor ni estudio que lo captara. Por eso se empeñó en sacar esto adelante. Por eso grabó con esmero la reacción del público real que fue a verlo esos días. Por eso los gritos surgen aquí y allá como las olas en un mar encrespado convirtiéndose en un acompañamiento musical más. Por todo eso podemos hablar de gloria mora sin adulterar. Una gloria sellada en estos surcos para toda la eternidad.

★★★★★

A1 Introduction and Theme
A2 I'll Go Crazy
A3 Try Me / Theme
A4 Think / Theme
A5 I Don't Mind / Theme
A6 Song Titles Interlude
A7 Lost Someone Part 1
B1 Lost Someone Part 2
B2 Medley:
    a. Please, Please, Please
    b. You've Got the Power
    c. I Found Someone (I Know It's True)
    d. Why Do You Do Me
    e. (You Made Me Love You) I Want You So Bad
    f. I Love You, Yes I Do
    g. Why Does Everything Happen to Me (Strange Things Happen)
    h. Bewildered
    i. Please, Please, Please
B3 Night Train

Total: 32 min.

El Teatro Apolo, uno de los más famosos del mundo, empezó su andadura en 1800 como salón de baile. Desde entonces ha sido teatro y sala de conciertos, entre otras cosas, y ha sido un referente para la música negra en Estados Unidos. No en vano, luminarias como Ella Fitzgerald o Michael Jackson empezaron sus carreras en sus tablas.

Como un James Brown que ayudó más que un poco a poner la sala en el mapa de los melómanos de todo el mundo con este álbum. Una retroalimentación que ha acabado contribuyendo a la creación de dos mitos inimitables.

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lunes, 6 de noviembre de 2017

El epicentro

 Kick Out the Jams (MC5, 1969)
 

PROTO-PUNK. Estamos ante el cañonazo de salida de una de las bandas más importantes que haya dado el rock. Desde Detroit, territorio comanche, los MC5 graban este atentado sónico contra todo lo establecido en puro y duro directo, y con ello dan registro de salida al derecho universal a formar un grupo. Se toque mejor o peor, que estos sí que sabían, cualquiera debe poder dar salida a sus dolores ya sea gritándolos o escupiéndolos.

Los MC5 fueron un grupazo bestial, pero no solo fueron eso. Lo suyo con la música era pura simbiosis, pero no podemos olvidar su militancia, siempre al límite de lo correcto, sus lazos con los White Panthers o esa forma de vida comunal que bebía de un hippismo que a la vez se encargaban de dinamitar en cada concierto. Algo muy cercano al comunismo real, aun siendo más americanos que nadie. Lo suyo, más que un estilo, era una forma de vida, esta vez con todas las letras. Su hábitat natural, la electricidad desbocada, su credo: "dope, rock'n'roll, and fucking in the streets". Más claro el agua.

Con estos datos es fácil imaginar lo que contiene su debut, Kick Out the Jams, para mí el mejor disco en directo de la historia del rock. Un contenedor volcánico de rock 'n' roll crudo tocado con una rabia desconocida hasta entonces. The Sonics y demás salvajes benditos resuenan de alguna forma, pero los MC5 redoblan la apuesta aquí con una intensidad que se desborda en cada grito de Rob Tyner y en cada duelo de guitarras al rojo entre Fred "Sonic" Smith y el inimitable Wayne Kramer. Pura energía atómica.

Por si fuera poco, también dejan algo de espacio para la experimentación y se permiten el lujazo de acabar el disco con una estratosférica "Starship", adaptación bastarda de un iconoclasta como Sun Ra, que les sirve para marcar el camino a lo que acabaría siendo el noise rock con el que nos golpearían en la no wave y que después influiría en grupazos como Sonic Youth.

No está mal para acabar una obra maestra. Crean toda una conflagración que se consume entre los drones humeantes del tema final, agotado y jadeante hasta que sólo quedan las volutas que ascienden hacia el espacio exterior. Así se consuma la barbarie, así se destroza la psicodelia. Por los siglos de los siglos, AMÉN.

 

A1 Ramblin' Rose 2:39
A2 Kick Out the Jams 2:37
A3 Come Together 4:17
A4 Rocket Reducer No. 62 (Rama Lama Fa Fa Fa) 5:01
B1 Borderline 2:45
B2 Motor City Is Burning 4:30
B3 I Want You Right Now 6:02
B4 Starship 8:26
Total: 36:17

El LP se sacó de los conciertos dados en el Grande Ballroom de Detroit, el 30 y 31 de octubre de 1968. Curiosamente, o no, fechas conocidas como la Noche del Diablo y Halloween respectivamente.

La revista Rolling Stone no acogió al disco con los brazos abiertos en el momento de su publicación. Lester Bangs, crítico del medio, lo llamó "ridículo, insufrible y pretencioso". Esta tasación ha variado enormemente y hoy en día copa las listas de los mejores discos de la historia.

"For my money, 'Kick Out the Jams' is one of the greatest records ever pressed. It is a magnificent time portal into the past, a fleeting glimpse of a band that actually had the balls to walk it like they talked it" and that "no live recording has captured the primal elements of rock more than the MC5's inaugural effort." (Adam Williams)