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jueves, 14 de agosto de 2025

¡Levantaos!

Arise (Sepultura, 1991)
 
 

THRASH METAL. El cuarto disco supuso un cénit para los brasileños, la depuración de sus poderes entre el death metal y el thrash, entre la jungla y la industrialización salvaje. Arise demuele los conceptos erigidos a base de velocidad y casi sinrazón en sus tres obras primigenias y construye con ellos una nueva biblia para el metal de finales de milenio. Con Beneath the Remains (1989) lo anunciaban de forma velada, con este te lo arrojan a la cara sin tapujos. Triunfan porque se dan cuenta de que no hay que dejarlo todo al albedrío de la galopada irracional y arman momentos inspirados de pausa y belleza en medio de todo su caos. Son mínimos, casi imperceptibles, pero unas cuerdas allí, una guitarra acústica allá, unas grabaciones ambientales acullá... Y oye, que esto parece ya otra cosa.

Son sólo detalles, lo sé. El corazón de este disco sigue siendo pedregoso y de una marcialidad totalmente indigesta. Sí, sutileza la justa. Guitarras de granito que aúllan, a veces, como internos de un psiquiátrico, y base rítmica rocosa. No hay resquicios de selva aquí, tan sólo algún que otro detalle. Una pena, aunque todavía se aprovechan cosas: el hardcore de "Arise", la invocación del apocalipsis en "Desperate Cry" o la enérgica "Altered State" conforman un esqueleto sólido y fuerte. Metallica, Motörhead, las dobles armonías de Iron Maiden o Judas Priest... Imperfección pegajosa que ni la peor producción del mundo podría hundir en el fango. Y eso que lo intenta, pero no, al final Arise es un cierre triunfal. El de una época que se iba a perder para siempre a la sombra de nuevos retos más aperturistas y suculentos. Punto y seguido.

★★★★☆

1 Arise 3:18 ✔
2 Dead Embryonic Cells 4:52
3 Desperate Cry 6:40
4 Murder 3:26
5 Subtraction 4:48
6 Altered State 6:33
7 Under Siege (Regnum Irae) 4:54
8 Meaningless Movements 4:40
9 Infected Voice 3:16

Total: 42:27

Este disco siempre me ha sabido a lo que mal llamamos Tercer Mundo. Siempre me ha provocado escalofríos el alarido que supone. Un grito capaz de helarte la médula espinal, porque no es un grito de auxilio, sino uno de reafirmación, de agrupamiento de tropas, de llamada a las armas. Un aullido deforme y abisal que clama contra la represión policial descontrolada, el hambre y la miseria de las favelas y la injusticia en todas sus formas.

Un disco que, a pesar de su sonido totalmente anglosajón, siempre me ha llevado de cabeza a Brasil, a su enormidad, a esa indigencia vestida de lujo, a esa podredumbre bien tapada por el dinero que lo hacen un país lleno de desigualdad, pero rico en tantas cosas que siempre va a estar entre esos lugares que podemos llamar especiales sin tapujos de ninguna clase. 

Será porque la banda nunca ha ocultado sus orígenes, sino que los ha aireado desde un orgullo más que militante. O será por el componente exótico que, se escape por los altavoces o no, yo no dejo de encontrar en las percusiones, en los pocos segundos en los que me dejan escuchar el bajo de Paulo Jr. y en un primitivismo que, ya sea en las guitarras o en la voz, no deja de olerme a selva y a una humedad relativa por las nubes.

lunes, 7 de mayo de 2018

El apocalipsis de los oprimidos

3rd World Apocalypse
(Sepultura, 2014) [BOOTLEG]

THRASH METAL. Este pirata no se sale de la tónica y tiene poco de esencial, pero sí que tiene interés, y bastante si ya estás iniciado en los placeres de la banda brasileña.

El disco glosa en unos llevaderos tres cuartos de hora la trastienda de los horrores del combo de Belo Horizonte y se ciñe a la etapa gloriosa con Max Cavalera. El planteamiento, por tanto, es bastante suculento, aunque como es de esperar, no todo lo que reluce aquí acaba siendo oro.

A destacar, el nutrido grupo de versiones que muestran al grupo como unos expertos en la materia de llevar a su terreno cosas más predecibles así como otras casi inexplicables. Curiosamente, destaca sobremanera la filiación punk de la banda, algo que muchos sospechábamos ya, pero que queda totalmente al descubierto con las rendiciones de ídolos hardcoretas como Dead Kennedys, Ratos de Porão o Titãs. También rinden pleitesía a los grandes del metal como Celtic Frost, Black Sabbath o Motörhead (otros que no es difícil asociar con el graznido del punk).

También sorprenden y mucho con una apropiación de todo un "War" de Bob Marley, nada menos, con el que comparten el estatus de emisarios del tercer mundo, aunque dejan poco en pie del original del jamaicano. Algo más reconocible dejan el tema de Os Mutantes, algo lejos de su órbita a priori, pero que acaban arrimando al grupo del lado de los gourmets, cosa que sigue esconciendo a muchos.

Todo esto, junto con unas cuantas caras B de cosecha propia, algún que otro descarte y un directo poderoso de un "Kaiowas" que era acústico antes, conforma un disco que no deja de tener su coherencia. Con todos sus defectos, que los tiene, una golosina apetecible para redondear los años del grupo con Max Cavalera, los únicos que importan, seamos sinceros.

★★★☆☆

  1. Ahora e a vez do cabelo nascer
  2. Troops of Doom (Schizophrenia Sessions)
  3. Orgasmatron
  4. Intro
  5. C.I.U.
  6. Drug Me
  7. Inhuman Nature
  8. Policia
  9. Crucificados pelo sistema
  10. Procreation of the Wicked
  11. Mine
  12. Symptom of the Universe
  13. Kaiowas (live)
  14. War
  15. Canyon Jam

Total: 60 min.

jueves, 3 de mayo de 2018

El caos de lo salvaje

Chaos A.D. (Sepultura, 1993)

 
THRASH METAL. Invocan a la perfección la pesadilla postindustrial en un disco acerado y brutal. En este precursor de Roots (1996) los únicos resquicios son las heridas sangrantes de la máquina del poder, a la que atacan sin piedad en esas letras básicas y primitivas. Son las frases de un niño iracundo que está aprendiendo a hablar y ya ha leído a Orwell y al Che (que el inglés no sea su lengua materna aviva esta sensación). Descarnado y monocorde, musicalmente se compone de riffs rajaneuronas de una sola nota y polirritmias tribales y asesinas cortesía de un Igor Cavalera brutal. Todo desde un local de ensayo con paredes de acero en plena selva amazónica.


¡¡Rehúsa!! ¡¡Resiste!! brama Max en los estertores iniciáticos del álbum. Está claro que todo había cambiado aquí para Sepultura. Ya se olía en Arise (1991), donde empezaban a ralentizar el tempo y a minimizar el virtuosismo a base de sangre y brutalidad, pero es aquí donde muestran sus cartas con absoluta claridad. Eso les valió más de un desprecio por parte de esos fans que siempre se van a resistir al cambio. Cosa que no alteró sus planes de conquista, que incluían un viraje radical e irreversible. Primitivismo y crudeza avanzando a espasmos, jungla contra metal y carne contra máquina en el manual de instrucciones casi definitivo para conjugar tradición y ruido de una manera tan simple como natural. La fórmula estallaría en el volcánico Roots (1996), pero aquí marcaban el nuevo rumbo con una rotundidad absolutamente inapelable.
 
★★★★☆
 
1 Refuse / Resist 3:19
2 Territory 4:45
3 Slave New World 2:54
4 Amen 4:24
5 Kaiowas 3:32
6 Propaganda 3:31
7 Biotech Is Godzilla 1:52
8 Nomad 4:58
9 We Who Are Not as Others 3:43
10 Manifest 4:55
11 The Hunt 3:58
12 Clenched Fist
    - Clenched Fist 4:56
    - [silence] 1:03
    - [hidden track] 2:01
Total: 49:51

martes, 1 de mayo de 2018

Contra todos

Against
(Sepultura, 1998)

THRASH METAL. En un momento traumático Sepultura saca un disco que sirve para salvar los muebles y tomarse un tiempo para reflexionar ante su ominoso futuro. Las disputas en la banda culminaron con la salida de Max Cavalera, líder y una de las fuerzas motrices del combo. Todo esto no auguraba nada bueno. La elección del brutal Derrick Green como sustituto fue acertada. El vocalista se emplea a fondo en unos temas que si bien no alcanzan cotas pasadas (salvo excepciones como la impresionante "Against", "Choke" o "Old Earth") sí que se sostienen y mantienen el pulso gracias a una interpretación llena de tensión. No hay duda de que intentaron canalizar sin mucho éxito, todo sea dicho, la que derivó de tan abruptos acontecimientos.

Por todo ello, sería exagerado decir que no se nota la ausencia de Max. El disco deja claro que Andreas Kisser es un creador visceral y hasta poderoso, pero falta la variedad y el instinto que proporcionaba Cavalera. No quedan mal los paisajes apocalípticos post-industriales del guitarrista pero el disco se hace un poco largo. Por otro lado, esa especie de obligación para con la galería que se desprende de una nueva alianza étnica (esta vez con Japón) heredada del glorioso "Roots" (96), resulta en una suerte de agotamiento prematuro. No, "Kamaitachi" no se erige en el experimento definitivo precisamente. Las percusiones en el conjunto del álbum son, eso sí, brutales, todo hay que decirlo. Pero tampoco comprendo muy bien a qué viene la intervención del amigo Jason Newsted (Metallica) en un "Hatred Aside" que se emborracha de Motörhead cosa fina y que no creo que venga a cuento en absoluto. 

Sin duda son guiños para atraer al comprador incauto, anzuelos con poca carne y mucha apariencia. Son los que nos dejan con una cara de tonto que puede durar muchas escuchas. Hasta que al fin apreciamos la justa valía de una crudeza mal dosificada pero al menos, y esto empezaría a ser noticia, existente. El consuelo de los tontos.

★★

1 Against 1:56
2 Choke 3:38
3 Rumors 3:06
4 Old Earth 4:30
5 Floaters in Mud 5:00
6 Boycott 3:12
7 Tribus 1:40
8 Common Bonds 3:00
9 F.O.E. 2:10
10 Reza 2:18
11 Unconscious 3:39
12 Kamaitachi 3:05
13 Drowned Out 1:30
14 Hatred Aside 5:15
15 T3rcermillenium 3:55
Total: 47:54

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viernes, 27 de abril de 2018

Metal esquizoide

Schizophrenia
(Sepultura, 1987)

DEATH/THRASH METAL. Llega Andreas Kisser y su guitarra alambrada, industrial y asesina, aunque también melódica, clásica y canónica. Un motivo más que suficiente para diferenciar al segundo disco de los brasileños con Cogumelo Records. Este fue el trabajo por el que los ficharía poco después Roadrunner, de hecho se encargó de distribuirlo internacionalmente, propiciando el asalto mundial de los de Belo Horizonte.

Por todas estas razones, este es realmente el primer disco de Sepultura para muchos, y la diferencia con su obra primigenia se nota como un puñetazo en los morros. Kisser contribuyó sin duda a este giro hacia una cierta concreción, hacia el thrash en detrimento de un black metal con el que no iban a ninguna parte. El death metal sigue imponiendo su ley en este trabajo, pero hay ciertos detalles de apertura hacia nuevos sonidos, sin abandonar el agujero infecto de la música más extrema. No, no esperen dulzura en un disco que tampoco la anuncia, por mucho que la gente diga que Kisser aportó un estilo más melódico a todo este conglomerado de aberraciones sónicas.

Max Cavalera sigue bramando y la banda sigue a pleno galope en tonadas que se permiten ciertos cambios de ritmo que te aceleran o te retienen el pulso en una tensión siempre al borde del colapso. "Schizophrenia" es el pórtico abyecto para introducirse en la primera época de un grupo que evolucionaría a un ritmo espeluznante a partir de aquí. Cada disco sucesivo sería un gigantesco paso adelante en una prueba de la inquietud de una banda que puede ser muy discutible pero que hasta "Roots" al menos, demostró que el inmovilismo no iba con ellos. De todas formas, dejémoslo claro, esto no es para todo el mundo.

★★★☆☆

A1 Intro
A2 From the Past Comes the Storms
A3 To the Wall
A4 Escape to the Void
A5 Inquisition Simphony
B1 Screams Behind the Shadows
B2 Septic Schizo
B3 The Abyss
B4 R.I.P. (Rest in Pain)

Total: 38 min.

miércoles, 25 de abril de 2018

Las tropas de la condenación

Morbid Visions
(Sepultura, 1986)

BLACK METAL. Sepultura comienzan su andadura en disco largo con este "Morbid Visions", que los emparenta con la corriente del death y el black metal. Estilos con los que se miran en ese edén que debían ser para ellos los EE.UU. y que por tanto no les deja mucha originalidad que ofrecer.

Por mucho que tratemos de vislumbrar algo del componente brasileño en estos primeros pasos del grupo, nos vamos a dar con un canto en los dientes. Lo que facturan aquí es un metal que pretende dar miedo y acaba resultando cansino si no estás hundido de lleno en el abrazo espinoso de la música extrema. El sonido tampoco ayuda en una grabación con tan pocos medios como la pericia de un grupo del que lo mejor que se puede decir a estas alturas es que apunta maneras.
 
Con todo, si nos armamos de paciencia y obviamos esa batería infame (por la grabación más que por la habilidad) podremos no digo disfrutar, para eso hay otras cosas, pero sí al menos entender los primeros pasos en la evolución de un grupo legendario que se ha ido haciendo poco a poco y a base de trabajo más que de talento.

★★ 

A1 Intro / Morbid Visions
A2 Mayhem
A3 Troops of Doom
A4 War
B1 Crucifixion
B2 Show Me the Wrath
B3 Funeral Rites
B4 Empire of the Damned
 
Total: 34 min.
 
 
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martes, 24 de abril de 2018

No hay vida en los escombros

Bestial Devastation
(Sepultura, 1985/90) [EP]

BLACK METAL. Estreno del combo brasileiro con pocos medios y buenas intenciones. En su primera edición ocupaba la segunda cara de un split compartido con Overdose. Fue reeditado como EP en 1990 y es un documento que da fe de la fuerza que atesoraba el grupo desde el minuto cero. Una fuerza con poco control fruto de una inocencia compositiva atroz y una pericia instrumental que, siendo benévolos, podemos llamar incipiente.

Con todos estos ingredientes se revuelcan en la imaginería sacrílega propia del género y destilan un disco de interés variable con conexiones metálicas sobre todas las cosas, pero con una mugre que lo emparenta siquiera de lejos con el punk y el noise. Fuera esto último algo buscado o no, que me da a mí que no, le acaba dando un cierto atractivo que, si lo unimos a su escasa duración, lo hacen una obra bastante más interesante que su inminente estreno en largo, un "Morbid Visions" que se pierde y que demuestra que todo esto les venía aún muy grande.

Aquí también dejan más incertidumbres que certezas, pero en cierta forma el disco se hace necesario para el que quiera conocer la historia de la que llaman mejor banda brasileña de heavy metal de la historia. Ahí queda eso.

★★

A1 The Curse
A2 Bestial Devastation
A3 Antichrist
B1 Necromancer
B2 Warriors of Death
 
Total:16 min.
 

jueves, 13 de julio de 2017

Bajo los cascotes

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Beneath the Remains (Sepultura, 1989) 

DEATH/THRASH METAL. Todavía hoy parece increíble. Cómo una banda con cierta pujanza en Brasil, pero con una proyección internacional que podría calificarse como una pura incógnita, pudo fichar por la todopoderosa Roadrunner, disquera emblemática para el metal a nivel mundial. Sea por sus méritos, por la visión de Monte Conner (A&R de la compañía) o por la combinación de ambos factores, Sepultura inauguraba su etapa multinacional con este Beneath the Remains, llamado a ser el cañonazo de salida para sus planes de dominación mundial.
 
Aquí las voces se unen para destacar la inmensa evolución que sufrió el sonido del grupo. Yo no lo veo tan diferente a Schizophrenia (1987). Puede que suene mejor por la fuerte inversión que una discográfica tan potente se puede permitir. Fichar a Scott Burns para la producción también es un detallazo a su favor. De todas formas también digo que podría haber sonado mucho mejor, menos higiénico, creo yo.

Cambios respecto a su obra anterior los hay, tampoco es que los niegue. Depuran la composición y refinan los riffs de guitarra, incluyen introducciones e interludios melódicos, y se dan un segundo para la pausa. Todo eso redunda en la creación de sus primeros temazos como tales, "Inner Self" y "Mass Hypnosis" a la cabeza. Todo en una evolución suave y natural, que tampoco un cambio brusco. Sepultura toman aquí un camino más que decidido hacia el thrash y se alejan un poco de ese death metal que abonaron en sus comienzos. Parecen claras sus preferencias, aunque tampoco anunciaban aquí el giro amazónico y brutal que culminarían con esas dos obras maestras que serían Chaos A.D. (1993) y Roots (1996). Todavía era pronto para eso. Buen disco de unos imberbes que no podían imaginarse lo que se les venía encima.

★★★☆☆

A1 Beneath the Remains 5:11
A2 Inner Self 5:07
A3 Stronger Than Hate 5:50
A4 Mass Hypnosis 4:22
B1 Sarcastic Existence 4:43
B2 Slaves of Pain 4:00
B3 Lobotomy 4:55
B4 Hungry 4:28
B5 Primitive Future 3:08
Total: 41:44

domingo, 4 de marzo de 2012

La jungla en llamas

Roots (Sepultura, 1996)
 

THRASH TRIBAL. Doloroso y adictivo a la vez. Se atreven a experimentar y les sale su criatura más perfecta, si es que esta palabra tiene alguna utilidad para describir a estos brasileños. Roots muestra un afán por domeñar y filtrar la perfección del caos: tormentas de feedback puro y ruido blanco, percusiones tribales, actitud hardcore y recitados animales emparentados con el rap. En su Electric Ladyland (Jimi Hendrix, 1968) particular apenas hay riffs metálicos clásicos, sino atmósferas vegetales cargadas de estática.

En su obra magna, la Amazonía arde desde las mismas raíces (sangrientas raíces). Porque no se podrá exagerar jamás la influencia que ha tenido Brasil, su enormidad, sus selvas y sus tribus en este disco. No solo porque participe un personaje como Carlinhos Brown ni porque la tribu Xavantes intervenga de manera estelar. Hay un latido primario en el disco y hablo del magma rítmico del señor Igor Cavalera. Él solo se las arregla para que esto suene caliente, desbordante y salvajemente latino. Todo un orgullo que no consigue enmascarar ni la guturalidad de Max, ni las intervenciones más o menos afortunadas de Mike Patton o Jonathan Davis, ni esas guitarras acojonantemente ruidosas.

Creo que lo he dejado claro. Este disco es mucho. Ha exportado una idea de Brasil al mundo. Una idea nada convencional. Una idea que asombra y engancha por aplastamiento. También es el disco de la ruptura y del callejón sin salida. Aquí rompieron definitivamente con sus fans de toda la vida, aunque se ganaron muchos otros acostumbrados a una dieta variada y no siempre cercana al metal. Y también rompieron la formación clásica con el abandono posterior de Max Cavalera. Parece claro que en esta obra todo se les fue de las manos. Se ve que se vaciaron aquí. Roots se convirtió sin pretenderlo en una apuesta a doble o nada con demasiadas ganas, demasiado ardor y demasiado caos.

★★★★☆

1 Roots Bloody Roots 3:33
2 Attitude 4:17
3 Cut-Throat 2:45
4 Ratamahatta 4:32
5 Breed Apart 4:02
6 Straighthate 5:23
7 Spit 2:47
8 Lookaway 5:27
9 Dusted 4:05
10 Born Stubborn 4:08
11 Jasco 1:59
12 Itsári 4:50
13 Ambush 4:40
14 Endangered Species 5:21
15 Dictatorshit 1:25
16 Canyon Jam [hidden track] 13:16
Total: 72:30