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miércoles, 18 de agosto de 2021

Ametrallando el protocolo

Machine Gun Etiquette (The Damned, 1979)

 

PUNK. Este tercer disco supone un paso adelante en varios aspectos. Por eso es su mejor obra, por mucho que no se presente más atractivo o divertido que el anterior. De primeras. Con el tiempo y las escuchas te das cuenta de que lo supera sin esfuerzo. Machine Gun Etiquette es el trabajo más variado, valiente y ecléctico de los Damned. Tiene las mejores melodías, se atreven a meter algún teclado y, en fin, es una obra que en su mirada de soslayo a lo que venían haciendo Buzzcocks o The Stranglers, acaba por dar prestigio a esa palabrota que alguien se acababa de inventar, la new wave

En realidad todo esto acaba dando igual, la base sigue siendo el rock and roll sudoroso de los New York Dolls, aunque ahora miren de reojo al enorme Elvis Costello. También es un disco tocado a mil por hora, adelantándonos lo que iba a ser el hardcore desde una perspectiva power pop impagable. Muchos motivos, pues, para adorar la obra maestra de los londinenses. Un disco agresivo, con melodías espectaculares soltadas a chorro, circense a ratos y que nos muestra a una banda muy consciente de sus poderes. Sin miedo a nada, ni al vitriolo ni al almíbar. Con un Captain Sensible que toca los teclados además de cambiar el bajo por la guitarra (sin abandonarlo por completo) y la incorporación de Algy Ward al bajo como novedades más destacables en su formación.

Un grupo que además hace amigos. La plana mayor de The Clash hace coros en "Noise, Noise, Noise" y Lemmy Kilmister (Motörhead) toca el bajo en la cara B de uno de los singles. Todo esto sin olvidar la fantástica versión de "Looking at You" que se marcan, con la que homenajean a sus adorados MC5. Una versión con la que se quitan la presión de tener que justificar tantas cosas que seguro que molestaron a sus fans. Y una versión que no desentona para nada dentro del ambiente pendenciero y salvaje de un disco imprescindible para conocer los entresijos del punk y los daños colaterales que provocó su conflagración.

★★★★☆

A1 Love Song 2:22
A2 Machine Gun Etiquette 1:48
A3 I Just Can't Be Happy Today 3:35
A4 Melody Lee 2:02
A5 Anti Pope 3:12
A6 These Hands 2:05
B1 Plan 9 Channel 7 5:03
B2 Noise, Noise, Noise 3:09
B3 Looking at You 5:01
B4 Liar 2:39
B5 Smash It Up (Part 1) 1:56
B6 Smash It Up (Part 2) 2:50
Total: 35:42

Este disco tiene una curiosidad de esas que parecen increíbles y es que el nombre de los japoneses Thee Michelle Gun Elephant surgió de una pronunciación más bien reguleras del título de este tercer disco de The Damned. Puede parecer imposible, pero analizando el nombrecito de marras, parece difícil no creer que venga de ahí, porque ¿de dónde si no? Bueno de ahí y del grupo Thee Headcoats, una de las influencias más notables en los japoneses.

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Los malditos

Damned Damned Damned (The Damned, 1977)

 

PUNK. Todos los aficionados al rock tenemos esa cifra mágica bien grabada en el cerebro. El 77, el big bang, el año en el que explosionó un punk que ya se venía cociendo en una forma primitiva, pero rotunda, al otro lado del charco. Ese año se asociará para siempre con Gran Bretaña, los imperdibles, las crestas mohicanas, The Clash y los Sex Pistols.

Eso es lo primero que viene a la mente. Eso y la injusticia de dejar fuera a los auténticos pioneros de esto. Con su sonido garajero, su rock and roll infecto, The Damned fueron, no solo la tercera pata del banco, sino los primeros en casi todo si hablamos de punk rock. Fueron los primeros en grabar y publicar un single, los primeros en sacar todo un álbum y los primeros en girar por Norteamérica. Poca broma, por tanto, lo que nos encontramos en este debut referencial y totémico para cualquiera con un interés medio serio por ese movimiento punk que iba a asolar el planeta.

Los Damned deben su fama en buena parte a su actitud irreductible y auténtica hasta decir basta, tanto encima del escenario como fuera de él. Algo que se encuentra ya reconcentrado en este estreno producido por Nick Lowe. El que iba a ser yerno de Johnny Cash ya les había producido su estruendoso single de adelanto, "New Rose", así que era la opción más evidente para dar forma a este debut que iba a ser el trabajo más crudo y salvaje de todo lo que hicieran. 

Un sonido crujiente enraizado en el rock & roll clásico desde los primeros 10 segundos de "Neat Neat Neat". The Damned suenan aquí realmente avasalladores y junto a "New Rose" y "I Feel Alright", versión de The Stooges, son los mejores momentos del disco. También destacaría "Feel the Pain", que aporta el toque extraño y circense a una obra rotunda que se apoya sobre vigas maestras como "Fan Club", "I Fall", "Born to Kill" o "Stab Your Back", pero que se tambalea en el tramo comprendido entre las mencionadas "New Rose" y "I Feel Alright". Un pecado que le impide pelear por la corona con sus gloriosos y mugrientos coetáneos.

★★★

A1 Neat Neat Neat 2:32
A2 Fan Club 2:49
A3 I Fall 2:02
A4 Born to Kill 2:32
A5 Stab Your Back 0:55
A6 Feel the Pain 3:30
B1 New Rose 2:36
B2 Fish 1:33
B3 See Her Tonite 2:22
B4 1 of the 2 2:59
B5 So Messed Up 1:47
B6 I Feel Alright 4:16
Total: 29:53
 
 
La verdad es que el grupo era la leche. Dave Vanian al micro, con esos trajes de vampiro; Captain Sensible, aquí y al bajo y después a la guitarra, con los trajes más estrafalarios que se puedan imaginar y su sempiterna boina; el salvaje de Rat Scabies a la batería, un auténtico cromañón; y Brian James a la guitarra, en apariencia, el más normal.

Un combo que por encima de toda esta estética (poco estudiada, seamos sinceros) ofrecía un sonido aplastante jugándoselo todo a la carta de la velocidad y el no dejar pensar demasiado. En discos posteriores refinarían las melodías a lo Buzzcocks, pero siempre manteniendo esa furia que los hace el enganche perfecto entre los New York Dolls, los Dead Boys y cosas no tan jugosas, pero innegablemente influenciadas, como esos The Horrors. 

Lo cierto es que puede parecer una tontería, pero de toda la parafernalia punk, siempre me ha parecido que las pintas del vocalista han sido lo que más ha influido en todo ese rock gótico que se inspiró en el punk rock primitivo, Siouxsie a la cabeza. Llamadme loco.

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sábado, 30 de mayo de 2009

the damned: nacidos para apuñalarte

The Damned han sido los condenados al ostracismo por culpa de la pegada de Sex Pistols, Buzzcocks y The Clash. Bueno por eso y por ellos mismos, no nos engañemos. Sabían lo que sabían y lo hacían hasta el final y al lado de esas tres bandas quedaban algo atrás. No hay más que lo que se ve y se oye. Pero es que eso ya es mucho.


Aunque no las tenían todas consigo, gracias a los menosprecios de la crítica en sus comienzos, The Damned han sobrevivido a través de las décadas y se han mantenido como uno de los grupos más queridos y duraderos de su generación. Naturalmente, hicieron mucha mierda, pero su fama en las generaciones venideras ha calado de algún modo. Y lo ha hecho, sobre todo, gracias a dos discos que, si no fundamentales, sí se pueden llamar excelentes.

Damned, Damned, Damned (1977) ****
El debut es el más crudo de los dos. Salvajismo punk enraizado con el rock & roll clásico desde los primeros 10 segundos de "Neat Neat Neat". Realmente avasalladores y junto a "New Rose" y "I Feel Alright", los mejores momentos del disco. Esta última muestra una de sus filias más notables, The Stooges. También destacaría "Feel the Pain", que aporta el toque extraño y circense a una obra rotunda.

Machine Gun Etiquette (1979) ****
Este supone un paso adelante en varios aspectos. Por eso es quizá mejor, pero no más atractivo o divertido que el anterior. Es más variado, más valiente, tiene mejores melodías y se atreven con algún teclado. Da igual, la base sigue siendo el rock 'n' roll sudoroso de los New York Dolls aunque ahora miren de reojo al enorme Elvis Costello. Grande.