HARD ROCK. Ya creía que no me acordaba. Había olvidado por qué me gusta AC/DC, y en este disco he encontrado la respuesta. La cuestión es que no soy muy metalero que digamos, pero me gusta lo primitivo. Creía que cuanto más mejor, pero estaba equivocado. A mí lo que me gusta es la época de Bon Scott (perdona Brian), que, lejos de ser la más primitiva y cruda, es la más exuberante, la más rica. Con Brian Johnson llegó un rock duro monolítico de riffs secos y actitud machorra. Sí, ya sé que Bon no era el mayor abanderado del feminismo, pero en esta joya emparedada entre las dos obras maestrísimas de AC/DC vuelve a reivindicarse como el rey de una forma de hacer que nunca volvería tras su marcha.
Con Brian, por lo que sea, las canciones (en su mayoría) se volvieron más simplonas y planas. Sin duda nada que ver con estos primeros discos en los que Scott imponía su gusto por el pop y por el soul (peguen la oreja a la coda de "Gimme a Bullet").
De todas formas, no os equivoquéis, este discazo, algo infravalorado por el fan medio, es pura dinamita. Rock y del más duro, pero con ese swing que los ha hecho irresistibles. Desde luego se puede y se debe bailar, aunque sea el disco de su primera época que menos refleje esto, porque se posiciona en un lado más oscuro y directo. Aun así, el que no se mueva con "Riff Raff", "Up To My Neck in You" o "Kicked in the Teeth", desde luego, tiene un problema.
Puede que Powerage mantenga un perfil bajo dentro de la discografía de la banda. Será que se ha arrogado el papel de tapado, de sorpresa de última hora. El típico del grupo que trata de no destacar. Tú solo ponte "Sin City" y deja que su solo queme tus altavoces. Después me cuentas...
HARD ROCK. "Y dijo Dios: «¡Que exista la luz!»Y la luz llegó a existir." (Genesis 1:2-4)
Como si de la creación del mundo se tratara, lo que suena en este disco es muy difícil de describir con palabras. Es como si te lo soltaran a través de torres de amplis de 50.000 vatios, en un continuo estallido con el que conjurar el furor y la más auténtica comunión eléctrica. Parece claro al escucharlo que el infierno no es un mal sitio en el que estar si el infierno es esto. AC/DC soltándose el pelo entre estertores eléctricos y efluvios sudorosos. Con que ese Hades se parezca solo un poco a lo que suena en el tercer disco (internacionalmente hablando) de los australianos, creo que cualquiera saltaría de cabeza a las llamas sin dudarlo ni un instante.
Este álbum deja claro que ya era para tomárselos muy en serio. Hasta el punto de que marca un antes y un después en su carrera. En él depuraron un estilo que se iba a convertir en icónico y jugaron con la distorsión quemando amplis (eso cuenta la leyenda de la grabación del tema titular). Cierto o no, los resultados son más que palpables. Let There Be Rock es por encima de todo un grandísimo disco de rock & roll, de esos que hacen inútil la distinción entre metal y punk. De esos que ponen a AC/DC en el sitio que siempre han reivindicado al lado de Chuck Berry y Little Richard, pero que también deja claro que, lo quieran ellos o no, va a ser la Biblia para los amantes del cuero, las calaveras y hasta diría que para los de la hermandad del imperdible.
Aquí los australianos no se casan con nadie más que con ellos mismos y con una multitud aturdida por su luz cegadora. Grandísimo levantamuertos de una vigencia inapelable y de una perdurabilidad, más que a prueba de bomba, absolutamente explosiva.
★★★★★
A1
Go Down
5:17 ✔
A2
Dog Eat Dog
3:30 ✔
A3
Let There Be Rock
6:02 ❤
A4
Bad Boy Boogie
4:18 ✔
B1 Problem Child 5:25 ✔
B2
Overdose
5:47❤
B3
Hell Ain't a Bad Place to Be
4:12 ✔
B4
Whole Lotta Rosie
5:25❤
Total: 39:56
Con un disco tan referencial, enérgico y totémico no hay miedo a la hipérbole. Por su título, su portada (en la edición internacional) y su electricidad borboteante, no creo que haya ningún problema en traer a colación esa creación del mundo que los cristianos conceden a Dios y que, según la Biblia, se produjo en el primer día.
"Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y
vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. Y
llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y
la mañana un día". (Génesis 1:3-5)
Una creación que AC/DC parecen querer invocar al arrogarse esta llamada a la invención de un rock, que si bien existía desde hacía veintipico años mínimo, ellos aspiraban a refundar con su estilo sin prisioneros.
También habría que señalar que el disco volvió a contar con una edición australiana algo diferente de esta que nos ocupa. Además de la diferencia en la portada (mucho peor en la edición local), esta contaba con la inclusión de "Crabsody in Blue", canción que era sustituida en el lanzamiento mundial por una "Problem Child" que ya pudimos disfrutar en cualquiera de las vesiones de Dirty Deeds Done Dirt Cheap (1976). Aquí, eso sí, le han mutilado la coda con la que acababa el tema en el disco anterior. Sus motivos tendrían, aunque al final acaba dando bastante igual.
HARD ROCK. El que mucha gente considera el debut de AC/DC (y me incluyo) no es más que un recopilatorio de sus dos primeros discos, High Voltage (1975) y T.N.T. (1975), los cuales solo tuvieron difusión en Australia. El High Voltage que la mayoría conocemos y veneramos se publicó a nivel internacional bastantes meses después. Lo sorprendente es que todo eso no le quita su condición de auténtico pistoletazo de salida para los de Sydney al contener de una manera incontestable la mejor destilación posible de esos años iniciáticos en los que ya se intuía claramente que estábamos ante una banda muy seria que iba a ser capaz de poner el mundo a sus pies.
Una autoridad y un saber hacer que nadie se esperaba de unos recién llegados y que me trae a la mente ese "It's alive!" (¡está vivo!) que suelta un triunfante Victor Frankenstein al culminar su creación. Un álbum que suena como si la electricidad acabara de ser descubierta, y como los primitivos, se lanzaran a una celebración iniciática entre chispas y cortocircuitos, cabalgando el relámpago, hacia la eternidad. Todo un festival de riffs rompecuellos y progresiones sencillas pero efectivas como en el mejor punk rock.
Angus siempre ha dicho que ellos nunca han hecho heavy metal, sino puro y duro rock & roll. Aquí más que en ningún otro disco podemos apreciar el amor de la banda por los grandes popes que inventaron el género. Chuck Berry lo sabía, Bo Diddley lo tenía y, sin embargo, AC/DC eran todo lo que necesitabas... Después sería otra historia, con su piñón fijo y su cabezonería, pero esta oda a la excitación siempre tuvo, tiene y tendrá muchas pelotas.
★★★★☆
A1
It's a Long Way to the Top (If You Wanna Rock 'n' Roll)
5:10
A2
Rock 'n' Roll Singer
5:00
A3
The Jack
5:50
A4
Live Wire
5:45
B1
T.N.T.
3:30
B2
Can I Sit Next to You Girl
4:06
B3
Little Lover
5:26
B4
She's Got Balls
4:46
B5
High Voltage
4:18
Total: 43:51
Apenas dos temas de High Voltage (1975) y siete de T.N.T. (1975) fueron los elegidos para formar parte del asalto internacional de AC/DC. El resto de canciones aparecerían con los años en discos como ese Jailbreak '74 (1984), un EP retrospectivo con el que arropar a la fastuosa canción titular, o en el caso de "School Days", tendríamos que esperar a esa estupenda caja recopilatoria que fue Bonfire (1997). "Rocker" podemos encontrarla en la edición internacional de Dirty Deeds Done Dirt Cheap (1976), y las demás tienen un rastreo más complicado que hace difícil su adquisición para el que vive lejos de Australia.
Será por todo este caos y porque el recopilatorio que nos ocupa fue su puesta de largo de cara al mundo por lo que lo haya elegido como carta de presentación del grupo por encima de los discos "originales" de los que se nutre. Hoy, con todo el mundo a solo un clic de distancia, puede resultar curioso entrar en AC/DC con las ediciones australianas con las que se estrenaron, pero yo sigo pensando que High Voltage (1976) es la mejor forma de meterse un buen chute de la electricidad demoníaca que manejaban en sus inicios. Por estructura, repertorio y coherencia, para mí, el auténtico estreno de una de las bandas de rock más grandes del planeta.
High Voltage (1975)
A1
Baby, Please Don't Go
4:50
A2
She's Got Balls
4:49
A3
Little Lover
5:21
A4
Stick Around
4:30
B1
Soul Stripper
6:03
B2
You Ain't Got a Hold on Me
3:21
B3
Love Song
5:07
B4
Show Business
4:47
Total: 38:48
T.N.T. (1975)
A1
It's a Long Way to the Top (If You Wanna Rock 'n' Roll)
HARD ROCK. Puede parecer injusto llegar con ese saco de ideas preconcebidas que todos tenemos sobre AC/DC antes de escuchar su último lanzamiento. Unas ideas que no vienen cargadas de buenas noticias precisamente si hablamos de sus últimos treinta años de carrera. Por eso lo mejor es poner la mente en blanco, darle al play y dejar que nos sorprendan.
Eso sería lo ideal, aunque por desgracia el verbo sorprender nunca ha sido el que mejor conjugan los australianos. Y no pasaría nada, tampoco nos escandalicemos. A estas alturas cuando ponemos a sonar a AC/DC sabemos a qué atenernos y lo que buscamos, esto es, un buen chute de rock & roll del duro con los tics y los ganchos de toda la vida.
Hasta ahí todo estaría bien. Si no fuera porque aquí lo que abunda es lo ramplón, el piloto automático, el más de lo mismo con escasez de emoción. Un disco de AC/DC al que no le falta la pasión, eso no lo discuto, ni por parte de la banda ni por la de un Brian Johnson más que eficiente. Lo malo es que conforme avanza se va haciendo más y más insípido. Insisto, me parece injusto resumirlo todo en que siempre hacen lo mismo, pero a eso es a lo que siempre han jugado los de Angus Young. Y esta vez, como alguna que otra más, simplemente no les ha salido la jugada.
HARD ROCK. Sin tiempo para las lágrimas, los supervivientes, tras la desaparición de Bon Scott, retoman los ensayos, reclutan a Brian Johnson para sustituirlo y graban esta joya en honor al compañero caído. Un discazo al que visten de luto y colocan letras en relieve, como si de una lápida se tratara, para acabar de redondear el obituario silencioso a una época irrepetible.
Dicho esto, habría que fijarse en el trabajo del novato, tal y como todos lo hicieron en la época. Johnson venía de hacer lo suyo en Geordie, banda de hard rock originaria de Newcastle y de corte similar a AC/DC. El propio Scott quedó bastante impresionado con el desempeño del cantante británico cuando los vio en directo, algo que acabó por convencer al resto de la banda tras la audición en la que lo acabaron aceptando para su nueva andadura. Con un estilo que, sin tratar de imitar al fallecido, se antoja perfecto como continuación de su legado, solo podemos decir que lo hace muy bien, la verdad. La prueba está en canciones como "Hells Bells", "Shoot to Thrill", "You Shook Me All Night Long" o "Back In Black", que son clásicos instantáneos en su voz.
Reconozco que he tenido mi etapa de escepticismo respecto a las hipérboles y las adhesiones incondicionales que siempre ha amasado Back in Black. Un disco que veía excelente, pero para nada obra maestra. Ahora mi percepción ha cambiado, aunque sigo poniendo en duda la idea de homenaje al frontman desaparecido que ha calado tan hondo en la mayoría de sus seguidores. Vale, ahí está el luto inmaculado de la portada y el luto severo de "Hells Bells", impresionantes los dos, pero ya está, eso es lo único que veo como cierto homenaje. Lo demás, más bien es una celebración de un grupo que vuelve a sentirse vivo cuando parecía que no iba a sobrevivir a una pérdida tan importante. Otra cosa es que siga pensando en ello como algo negativo. No sé, parece que cuanto más lo escucho, más me creo eso de que con esta celebración estaban homenajeando al vocalista de la manera festiva que él hubiera preferido.
En cualquier caso, excusas aparte, creo sinceramente que debemos congratularnos de que los australianos siguieran en la brecha. Al menos por este álbum de riffs poderosos en el que una voz nueva se ajusta desde el primer momento a la idiosincrasia de la banda a la perfección. Eso es lo que nos encontramos a mansalva. No había tiempo para lágrimas, como digo, y tampoco había deseos de revolcarse en la pena, pero es que todo este rollo del panegírico en realidad se lo inventaron entre la prensa y los seguidores. Así las cosas, no puede haber oportunismo barato aquí. Por si fuera poco, la evolución posterior a esta bisagra que separa dos épocas dictaría sentencia para siempre a favor de este álbum. Como poco, Back In Black invitaba a la esperanza, porque, con todos los peros que se quieran, es un disco enorme. Ni más ni menos.
★★★★★
A1
Hells Bells
5:11
A2
Shoot to Thrill
5:17
A3
What Do You Do for Money Honey
3:34
A4
Given the Dog a Bone
3:31
A5
Let Me Put My Love Into You
4:14
B1
Back in Black
4:14
B2
You Shook Me All Night Long
3:29
B3
Have a Drink on Me
3:58
B4
Shake a Leg
4:05
B5
Rock and Roll Ain't Noise Pollution
4:12
Total: 41:45
Este disco siempre será un símbolo de supervivencia ante la adversidad, de crecerse en las situaciones más difíciles. No solo es que el grupo llorara hasta la extenuación la muerte de su cantante por cuestiones personales. Es que a ver quién era el guapo que se atrevía a sustituirlo. A pesar de lo pronto que salió el álbum (Bon murió en febrero y el álbum estaba en las tiendas en julio), hay que decir que los miembros restantes barajaron la disolución. Fueron los amigos y familiares los que les convencieron para continuar.
Una vez tomada la decisión había que buscar a un0 sustituto adecuado, cosa harto difícil dadas las características de un Bon Scott que era todo un volcán escénico y un dechado vocal con un estilo inimitable. No tardaron mucho en decidirse por Brian Johnson, entonces vocalista de Geordie, probablemente por ese estilo rajado que tenía algo que ver con el de Scott, si bien desde otra perspectiva.
No se puede decir que Johnson se dedicara a imitar a su predecesor. Él hizo lo suyo desde el principio y creo que ahí está el secreto de un éxito que se ha prolongado varias décadas y que ha hecho que pocos de los nuevos fans de la banda se acuerden del vocalista original. Un pecado imperdonable para los que vemos que sí que hay una diferencia, y no pequeña, pero también un mérito tremendo para un Johnson que fue capaz de insuflar nueva vida a una banda moribunda, contribuyendo con su presencia en uno de sus discos esenciales.
HARD ROCK. La experiencia en directo de AC/DC no está completa sin ese bicho llamado Bon Scott. Animal de escenario insaciable, ya fijó su poder para la eternidad en el inflamado If You Want Blood You've Got It (78). Posteriormente, su sustituto Brian Johnson, también disfrutó de un resumen de su época dorada en otro directo impecable (aunque algo excesivo), el doble Live (92), en el que AC/DC se retrataba como la superbanda de estadios que había llegado a ser. No es que sea algo malo esto último, en absoluto. Aún así esta caja redondea el legado en vivo de los australianos al presentarnos en un metraje mastodóntico y suculento lo buenos que ya eran en sus primeros momentos. Dos directos atronadores, uno desde los estudios Atlantic en NYC, y otro más extenso desde Paris. Dos recordatorios del sabor a banda de garito, fiestera y eléctrica, hedonista y salvaje. Y con pretensiones escasas. Algo que queda muy lejos de los últimos AC/DC. La caja se completa con el volumen las rarezas de rigor y con una reedición del mítico Back In Black (80).
Problemas con este box-set, los hay. Para empezar, la inevitable repetición de temas en los diferentes directos. Es algo que se entiende pero que resta interés al producto. Simplemente hay que dosificar su disfrute. Si no, a empacharse que hay muy buenos antiácidos hoy día. Tampoco entiendo la inclusión de esa edición remasterizada de Back In Black. Mejor quedaría venderla por separado en caso de que sea tan necesaria, que también lo dudo. Y el hecho de que las rarezas sean escasas y uno de los directos ya hubiera sido editado con anterioridad reduce mucho el impacto de una obra gigante pero poco generosa.
★★★☆☆
Live From the Atlantic Studios
1.1
Live Wire
5:46
1.2
Problem Child
4:24
1.3
High Voltage
5:40
1.4
Hell Ain't a Bad Place to Be
3:57
1.5
Dog Eat Dog
4:13
1.6
The Jack
8:02
1.7
Whole Lotta Rosie
5:08
1.8
Rocker
5:30
Let There Be Rock - The Movie - Live in Paris (Part One)
2.1
Live Wire
5:56
2.2
Shot Down in Flames
3:16
2.3
Hell Ain't a Bad Place to Be
4:02
2.4
Sin City
5:01
2.5
Walk All Over You
4:36
2.6
Bad Boy Boogie
12:57
Let There Be Rock - The Movie - Live in Paris (Part Two)
3.1
The Jack
5:25
3.2
Highway to Hell
3:12
3.3
Girls Got Rhythm
3:10
3.4
High Voltage
6:17
3.5
Whole Lotta Rosie
4:39
3.6
Rocker
9:10
3.7
T.N.T.
4:11
3.8
Let There Be Rock
7:10
Volts
4.1
Dirty Eyes
3:20
4.2
Touch Too Much
6:35
4.3
If You Want Blood You've Got It
4:24
4.4
Back Seat Confidential
5:21
4.5
Get It Hot
4:11
4.6
Sin City
4:51
4.7
She's Got Balls
7:58
4.8
School Days
5:05
4.9
It's a Long Way to the Top (If You Wanna Rock 'n' Roll)
5:10
4.10
Ride On
5:47
Back in Black
5.1
Hells Bells
5:09
5.2
Shoot to Thrill
5:14
5.3
What Do You Do for Money Honey
3:33
5.4
Givin' the Dog a Bone
3:30
5.5
Let Me Put My Love Into You
4:12
5.6
Back in Black
4:13
5.7
You Shook Me All Night Long
3:28
5.8
Have a Drink on Me
3:57
5.9
Shake a Leg
4:03
5.10
Rock and Roll Ain't Noise Pollution
4:12
Total: 215:55
Australian Tracks + Rarities (AC/DC, 1995) [BOOTLEG]
Lo mejor es empezar sin rodeos. Señoras y señores, una de las bandas de rock más grandes de todos los tiempos: AC/DC. Los australianos van a por las cinco décadas empecinados en su labor obsesiva con el rock como bandera y objetivo.
Desde que empezaran en los primeros 70 ha llovido mucho, pero su música y actitud se mantienen inamovibles e incansables. Y eso que han pasado cosas que desestabilizarían a cualquier grupo. Sin duda la más importante fue la desaparición de su primer vocalista y líder, Bon Scott. Este hecho marcó un antes y un después en el devenir de AC/DC. Y no se trata de menospreciar la encomiable labor que Brian Johnson inició tras su muerte. Sin embargo, para ser honestos y claros, solo indicaré que la etapa de Scott me parece la más brillante y la que los hace dignos de entrar en los libros de historia. Lo de después ha ido en claro declive y difícilmente se les podrá calificar más allá de un buen grupo con un directo más o menos espectacular. Con Bon se perdió mucho. No solo su actitud en el escenario, entre socarrona y dominante. O esa forma de cantar como una vieja cabreada. No solo ese vértice compositivo que, junto a los hermanos Young, dejó joyas inmortales que destacan entre todo el repertorio del grupo.
Los quisieron vender como punk con la imagen de colegial de Angus Young, pero en cuanto los oías no engañaban. Lo suyo era el rock & roll clásico con distorsión y sudor. Lo suyo era adorar a Bo Diddley y Little Richard, el blues seco y el rhythm & blues de apisonadora. Son dueños y señores de algunos de los riffs más adictivos, de los solos imposibles y absolutamente apabullantes, de la energía y del rock & roll diabólico. Pasen y vean el legado de unos dioses del rock incomparables.
UN DISCO
Highway to Hell (1979)
Están por ahí cosas de la talla de Back in Black (1980) o Let There Be Rock (1977). Directos de la potencia sudorosa de If You Want Blood You Got It (1978). Todos con su legión de acólitos y seguidores de fe inquebrantable. Da igual. Todo el mundo lo sabe en el fondo de su alma negra. Su mejor disco y uno de los más clásicos de la historia iba a ser la despedida de Bon Scott de este mundo. Sobran las palabras para describir la gloria de temas como "Highway to Hell", "Girls Got Rhythm", "Shot Down in Flames", "Beating Around the Bush", "Touch Too Much", "If You Want Blood (You've Got It)" o "Night Prowler". Me dejo pocos y lo hago con esfuerzo. Insuperable y casi inigualable.Y si alguien lo niega, merece arder en el infierno para la eternidad.
EN DIEZ CANCIONES: Electric Shock
1. "Rocker" (1975)
Un levantamuertos. El rock & roll hecho carne por obra y gracia de Little Richard, Bo Diddley y lo más fiero de un boogie metal con el que tocaron el cielo. Infaltable en directo.
2. "Jailbreak" (1976)
Para mí su mejor canción y la que mejor encapsula la esencia del grupo. Un riff cortante que te invita a mover la cabeza hasta desencajarte el último hueso de tu cuerpo.
3. "Let There Be Rock" (1977)
La catarsis de lo que el rock tiene de ceremonia. Que se haga la luz para que tengamos la electricidad. Esa es la plegaria que vertebra una canción que serpentea entre espasmos de guitarra, silencios, pausas melódicas y un ritmo metronómico que son material de estudio y devoción por siempre jamás.
4. "Whole Lotta Rosie" (1977)
La electricidad debe ser esto para los australianos. Su amor eterno, la tía con más cojones del universo, una puta barata con la que siempre hay que tener mucho cuidado y a la que es imposible no amar hasta el tuétano de tu alma.
5. "Highway to Hell" (1979)
Este es el himno por antonomasia de AC/DC. La canción por la que los conocen todos, rockeros y amantes del reguetón. Por eso, aunque me lo he pensado un poco, no podía dejarla fuera. Porque los representa y es una de las piedras de toque para cualquier guitarrista o vocalista que se precie de serlo. Imprescindible y para la historia.
6. "Touch Too Much" (1979)
Pasión y épica del alma. Otra cara de unos AC/DC que aquí suenan con un ardor y una emotividad especial. Será por eso que este tema es diferente y único dentro de su canon.
7. "Night Prowler" (1979)
El arrastre y la oscuridad asesina del blues en esta narración de un auténtico emulador de Jack el Destripador. Tiene algo de esa "Midnight Rambler" (1969) de los Stones. Y mucho de ese blues oscuro pensado para estallar a fuego lento alrededor del cual está construída en su falsa lentitud.
8. "Hells Bells" (1980)
Seriedad extrema. El luto lo invade todo en esta apertura de las puertas del infierno en honor del recién desaparecido Bon Scott. Campanas vapuleadas a orillas de un Estigia que arde con la llegada de uno de los mejores vocalistas de la historia del rock. Hasta siempre Bon. Bienvenido Brian Johnson.
9. "Back in Black" (1980)
Seguimos con los fastos en honor del hermano perdido. Esta vez, con la que puede ser la canción más radiada del grupo tras "Highway to Hell". Todo un homenaje a la síncopa, la pausa y el alma en un puño. Vuelven de negro y, aunque nunca van a ser como antes, van a intentar sonar como nunca.
10. "You Shook Me All Night Long" (1980)
Y acabamos con la ligereza de un rock & roll soleado y vibrante. Nunca habían sonado tan luminosos ni tan cercanos al pop. AC/DC celebran la vida desde su disco más lúgubre y sobrio. ¿A rey muerto, rey puesto? Bueno, más bien, necesitamos demostrar que seguimos estando vivos.