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lunes, 23 de noviembre de 2020

Porque yo tengo una banda de rock and roll

Joe's Garage Acts I, II & III (Frank Zappa, 1987)

RECOPILATORIO. JAZZ FUSIÓN. Si el ego y la megalomanía insaciable de Frank Zappa ya es difícil de soportar para el oyente medio en un disco sencillo, imagínense lo que pueden ser estas casi dos horas empaquetadas en tres álbumes que recopilan la historia de Joe, adolescente metido en un grupo de garage rock, en la que nos cuenta sus escarceos con el sexo femenino, cómo entrega su dinero a una secta e incluso su paso por prisión. Todos estos detalles y alguno más configuran una ópera rock en tres actos que fue publicada en dos discos en un primer momento hasta que Zappa se decidió a remasterizarla y agruparla en este álbum triple inabarcable.

Inabarcable e inagotable, porque una vez más no se puede decir que este obrón dentro de la cordillera zappiana sea prescindible. Como la mayor parte de su catálogo, merece un intento de escalada, esfuerzo que no va a ser escaso, pero que se va a ver recompensado. En buena medida al menos, ya que hace falta valor para sacar el tiempo que requiere el disco y hacerlo además para apreciar el humor malsano, guarro y personal que adorna una música tan precisa y gigantesca como de costumbre.

Y es que una vez más, quizás como nunca antes, Zappa triunfa en su empeño de hacer del jazz fusión y toda su contundencia matemática una música vibrante y, sobre todo, divertida. Puede que cueste sentirlo en los prolegómenos, pero a mitad de escalada cualquiera puede mirar hacia abajo y verá la realidad tal y como es: "Joe's Garage" es tan inexpugnable como gigantesco. En toda la expresión y con todos los matices de ambos términos. Lo malo es perder pie durante el trayecto. Eso supone la muerte segura, que quede clarito.

★★★☆☆

Act I
1.1 The Central Scrutinizer 3:28
1.2 Joe's Garage 6:10
1.3 Catholic Girls 4:26
1.4 Crew Slut 6:31
1.5 Fembot in a Wet T-Shirt 4:45
1.6 On the Bus 4:19
1.7 Why Does It Hurt When I Pee? 2:36
1.8 Lucille Has Messed My Mind Up 5:43
1.9 Scrutinizer Postlude 1:35
 
Act II
1.10 A Token of My Extreme 5:30
1.11 Stick It Out 4:34
1.12 Sy Borg 8:56
2.1 Dong Work for Yuda 5:03
2.2 Keep It Greasey 8:22
2.3 Outside Now 5:50
 
Act III
2.4 He Used to Cut the Grass 8:35
2.5 Packard Goose 11:34
2.6 Watermelon in Easter Hay 9:09
2.7 A Little Green Rosetta 8:15
Total: 115:21

martes, 17 de noviembre de 2020

Austin City Limits

Bongo Fury (Frank Zappa, 1975)

 

JAZZ & BLUES. Los músicos seguirían. Algunos, claro, pero ya no habría más discos firmados por The Mothers (of Invention). Este documento medio en estudio, medio en directo, iba a ser el último zarpazo de la banda que siempre se relacionará con el mito de Baltimore. También es este el disco en el que se estrena el prodigioso Terry Bozzio a la batería, detalle que se percibe con la claridad de un mazazo.

De todas formas, si este disco es famoso por algo es por juntar a dos amigos en horas bajas, como eran Zappa y Don Van Vliet, Captain Beefheart para el arte. Según parece, su amistad no estaba en su mejor momento y el tour en el que se embarcaron sirvió para curar heridas, además de para entregar para la posteridad un medio-directo crujiente y rebosante en cuanto a potencia eléctrica, dinamismo percutivo y rajo vocal.

Seguro que será la conjunción de todo eso, esta mezcla, esta fusión de personalidades tan fuertes, la que acaba elevando a este disco un poco por encima de los inmediatamente anteriores de ambas eminencias. Muy poco, sí. Aquí Zappa sigue con licencia para volar y nos suelta los chistes privados de rigor, pero de alguna forma la tontería está como más diluida en una mezcla fuerte y aguerrida, un jazz blues que no toma prisioneros y que se expresa con una autoridad y una precisión cortante como una cuchilla de afeitar al rojo. 

★★★

A1 Debra Kadabra 3:54
A2 Carolina Hard-Core Ecstasy 6:02
A3 Sam With the Showing Scalp Flat Top 2:50
A4 Poofter's Froth Wyoming Plans Ahead 3:06
A5 200 Years Old 4:34
B1 Cucamonga 2:24
B2 Advance Romance 11:20
B3 Man With the Woman Head 1:29
B4 Muffin Man 5:37
Total: 41:16

El disco fue la culminación de una gira por tugurios que reunió a un Zappa y un Van Vliet que no pasaban por su mejor momento en cuanto a amistad. Una relación que había sido fructífera hasta decir basta y que se había prodigado en colaboraciones por parte de ambos, tanto en la faceta interpretativa como de producción, y que culminaba aquí en este disco pretendidamente sanador y que fue grabado en Austin, tierra prometida para todo el que quiera ser alguien en la música de raíz norteamericana.

Curiosamente, o no, estos dos personajes están en las antípodas de lo ortodoxo y en las antípodas, por tanto, de esos paladeadores de guitarras acústicas y tabaco de mascar por la que es conocida la ciudad texana. Por eso, no me queda claro si el irse a grabar allí fue un homenaje o una provocación, pero está claro que era una decisión muy lógica viniendo de estos dos gigantes. Y también es lógico que este disco no satisfaciera a casi nadie. Ni los seguidores de uno ni de otro acabaron de entender qué pretendía cada uno. Cosas de la vida.

Manos llenas de dedos

Shut Up 'n Play Yer Guitar (Frank Zappa, 1982) [RECOPILATORIO]

IMPROVISACIÓN. Antes de entrar en esta obra hay que saber muy bien a lo que nos enfrentamos o corremos el peligro de no salir con vida de una escucha exigente y que ofrece muy pocas satisfacciones instantáneas. Esto es el empaquetado definitivo en vinilo triple de los tres discos que Zappa dedicó a glosar esos solos de guitarra en los que podía derramarse y que lo han convertido en un mito de las seis cuerdas a menudo no valorado como merece.

Con esta descripción creo que queda claro que hay que poner un poco de nuestra parte para valorar lo que suena aquí. Tampoco tanto, no se crean, el acompañamiento sobre el que el guitarrista se explaya es lo suficientemente sólido como para que el trayecto no sea tan arduo como promete a priori. Pero claro, hablar de sencillez o claridad aquí tampoco es lo más exacto.

Así las cosas, el disco es muy válido, fastuoso incluso. Una obra espectacular para todo amante de ese instrumento capaz de trinar y arrasarnos cuando se le rasca como solo algunos han sabido. Un álbum que se infla y se retuerce durante más de una hora y tres cuartos y que hay que saber dosificar para gozarlo en lo que vale.

Y esto, que está en las antípodas de lo inmediato, sin ser algo malo, acaba sentenciándolo a ese rincón que dedicamos a todas esas obras que necesitan de una predisposición especial. De esas que no son para todos los días, por mucho que no dejemos de reconocer su enorme valor. Seguro que entre el "Bitches Brew" (Miles Davis, 1970) y el "Metal Machine Music" (Lou Reed, 1975) se le puede hacer un hueco.

★★★☆☆

Shut Up 'n Play Yer Guitar
A1 five-five-FIVE 2:31
A2 Hog Heaven 2:44
A3 Shut Up 'n Play Yer Guitar 5:30
A4 While You Were Out 5:53
B1 Treacherous Cretins 5:26
B2 Heavy Duty Judy 4:35
B3 Soup 'n Old Clothes 7:40
 
Shut Up 'n Play Yer Guitar Some More
C1 Variations on the Carlos Santana Secret Chord Progression 3:52
C2 Gee, I Like Your Pants 2:30
C3 Canarsie 5:55
C4 Ship Ahoy 5:11
D1 The Deathless Horsie 6:10
D2 Shut Up 'n Play Yer Guitar Some More 6:42
D3 Pink Napkins 4:32
 
Return of the Son of Shut Up 'n Play Yer Guitar
E1 Beat It With Your Fist 1:55
E2 Return of the Son of Shut Up 'n Play Yer Guitar 8:17
E3 Pinocchio's Furniture 2:02
E4 Why Johnny Can't Read 4:30
F1 Stucco Homes 9:09
F2 Canard du jour 9:55
Total: 104:59

jueves, 12 de noviembre de 2020

Mueve tu cucu

Sheik Yerbouti (Frank Zappa, 1979) 

JAZZ & BLUES. Está ampliamente consensuado que estamos ante una de las obras capitales de Frank Zappa. Decidido a romper las pocas bridas que siempre le han atado, el artista despliega su genio en un disco doble en el que vierte absolutamente todo lo que lo ha hecho grande. Bueno, y tampoco se guarda nada de todo aquello que lo ha hecho el más insufrible del panorama. Pero nada en absoluto.

Así, este "Sheik Yerbouti", que juega con la expresión "shake your booty" (mueve el trasero) en su título, es lo más Zappa que Zappa haya grabado nunca. Solos de guitarra catárticos, jazz, blues, música concreta y gilipolleces innombrables conforman un viaje detallado y casi aleatorio por el universo de uno de los creadores más respetados, iconoclastas y pesados de la historia. Y es que si llegas a este disco después de haberte zampado buena parte de sus hitos, lo cierto es que tampoco te va a parecer para tanto. 

Eso me pasa a mí al menos. Esperaba una obra expresiva y epatante, fruto de las habilidades del genio conjuntadas con el buen hacer de gente que respeto hasta la idolatría como Terry Bozzio (batería) o Adrian Belew (guitarra). Y en términos generales, eso es lo que me encuentro, a pesar de que la participación del último se limita a la rítmica y a solo un par de guitarras solistas junto con, eso sí, la impagable imitación de Bob Dylan en "Flakes".

Este último punto es quizás lo más interesante del disco, esto es, la intensificación y exageración de los elementos humorísticos, paródicos y a veces ofensivos. Sí, es en las letras donde Zappa se vacía, dejando las melodías en un segundo plano, hecho que quizás sea el culpable de que esta obra maestra elegida casi unánimemente no me hiera como el grueso de sus discos anteriores. Bueno, eso y el hecho "sin importancia" de que aguantar al señor Zappa durante hora y pico no está hecho para todo el mundo. Por mucho que nos vuelva a colar glorias inmaculadas en forma de jam insaciable, que lo hace y mejor que nunca, en unas cuantas ocasiones.

 ★★★☆☆

A1 I Have Been in You 3:33
A2 Flakes 6:41
A3 Broken Hearts Are for Assholes 3:46
A4 I'm So Cute 4:20
B1 Jones Crusher 2:49
B2 What Ever Happened to All the Fun in the World 0:33
B3 Rat Tomago 5:15
B4 We Gotta Get Into Something Real 0:32
B5 Bobby Brown 2:43
B6 Rubber Shirt 2:58
B7 The Sheik Yerbouti Tango 2:44
 
C1 Baby Snakes 1:50
C2 Tryin' to Grow a Chin 3:32
C3 City of Tiny Lites 5:30
C4 Dancin' Fool 3:43
C5 Jewish Princess 3:16
D1 Wild Love 4:10
D2 Yo' Mama 12:38
Total: 70:33

 


Ríamonos un poco. Seguro que Frank lo entendería. Puede que nadie más en el mundo, eso sí, porque comparar este artefacto que adolece de varias enfermedades mentales con la sobriedad clásica de "Lawrence de Arabia" (1962) es rizar el rizo hasta niveles espectaculares. No me voy a molestar en buscar paralelismos entre este disco y la película de David Lean. Sería una tarea futil, pretenciosa y solo podría basarse en falsedades. Que no pueda evitar pensar en ella es una de esas simplezas que a menudo me asaltan. Sí, el thaub en el que se envuelve Zappa tiene toda la culpa. Seguro que también la pose... Pero nada más. Algo es algo.

domingo, 1 de noviembre de 2020

Talla única

One Size Fits All (The Mothers of Invention, 1975)

JAZZ FUSIÓN. El tema inicial, uno de los más bizarros, libres y multifacetados de Zappa, pasa por ser también uno de los más grandiosos que compusiera, ejecutara y grabara. Y no podía ser con otros que con sus adorados y odiados The Mothers of Invention, el grupo que se lo dio todo y con el que siempre acababa rompiendo al borde de la asfixia.

Y es esta pieza la que vuelve a confirmar que siempre, siempre, hay algo a lo que agarrarse en un disco de Frank Zappa. Aunque ese algo acabe resultando una cosa resbaladiza de la que tus dedos amenazan con desprenderse a cada segundo. Aunque en el resto del disco se alterne la sustancia con los desarrollos un pelín demasiado enmarañados. Aunque no todo aquí importe lo mismo y nos quede un sabor a "vale no es lo de siempre, pero el sabor de boca que deja sí que lo parece".

Si "One Size Fits All" demuestra algo es que la imaginación de este cantautor esquizoide no tiene límites y que podría tirarse grabando discos de aquí a la eternidad. Con lo prolífico de un Sun Ra y con su misma obsesión cósmica, gorrito de papel de plata incluído. Con los pies en este mundo y la mirada y los brazos siempre en dirección a las estrellas. Nos atraviese más o menos. Al fin y al cabo, la estela que deja este cometa que es Frank Zappa no siempre puede seguirse con la misma claridad, pero siempre está ahí en medio del firmamento como una advertencia, como la equis en el mapa del tesoro.

★★★☆☆

A1 Inca Roads 8:45
A2 Can't Afford No Shoes 2:37
A3 Sofa No. 1 2:38
A4 Po-Jama People 7:38
B1 Florentine Pogen 5:23
B2 Evelyn, a Modified Dog 1:05
B3 San Ber'dino 5:51
B4 Andy 6:03
B5 Sofa No. 2 2:38
Total length: 42:38

martes, 27 de octubre de 2020

Científico loco

Apostrophe (') (Frank Zappa, 1974)

 

FUNK & BLUES. El decimoctavo pasa por ser el álbum más popular de Frank Zappa. Firmado por él directamente, sin la intervención de sus Mothers, cuenta con una nómina de colaboradores tan impresionante como de costumbre y también con un halo de comercialidad algo exagerado, pero que hace que algunos de los fans más intensos del músico lo menosprecien por haber colado en la lista de éxitos una versión editada de la suite inicial (de "Don' Eat the Yellow Snow" a "Father O'Blivion"). Fue la primera vez que Zappa olisqueaba el dulce sabor del éxito masivo, colocando el tema en un puesto 86 que tampoco daba para que saltaran las alarmas de la autenticidad.

Con todo, "Apostrophe (')" es el disco más vendido del músico. Sea por la ola de popularidad que levantó el anterior, "Over-Nite Sensation" (1973), de cuyas sesiones salió también este, o por lo sólido de unas jams ajustadas y metidas en vereda de manera sorprendente, lo cierto es que el de Baltimore se dio de bruces con un éxito que no creo que esperara. Me resulta difícil pensar lo contrario a la luz de unas composiciones que conservan el tono arisco y hermético marca de la casa. Si acaso, comparándolo con los calambrazos del anterior, aquí las guitarras suenan más controladas, aunque no menos emocionantes.

Buena cuenta de lo carnoso de las improvisaciones y lo sabroso de los giros melódicos que hay aquí está en sacudidas indelebles del canon zappiano como la suite inicial o unas serpentinas y adictivas "Cosmik Debris", "Apostrophe'" o "Stink Foot", las cuales sitúan sin problema al disco entre lo mejor que publicara el líder de The Mothers. Sin descollar de manera clara entre todas sus obras post-"Hot Rats" (1969), pero beneficiándose de un corazón ardiente que la hace, de alguna forma, especial. Un adjetivo que cobra una dimensión colosal cuando describimos cualquier cosa que saliera de la mente dislocada del gigante de Baltimore.

 ★★★

A1 Don't Eat the Yellow Snow 2:06
A2 Nanook Rubs It 4:37
A3 St. Alfonzo's Pancake Breakfast 1:52
A4 Father O'Blivion 2:18
A5 Cosmik Debris 4:10
B1 Excentrifugal Forz 1:31
B2 Apostrophe 5:53
B3 Uncle Remus 2:54
B4 Stink-Foot 6:35
Total: 31:56

Zappa siempre me ha recordado a Albert Einstein. Es algo que va más allá de un posible parecido físico que no es tal por mucho bigotazo y mirada perdida que compartan. Es algo que supera esos límites y se aloja en la esencia misma de su comportamiento, de su locura genial, de una forma de ver las cosas siempre tangencial y siempre reveladora de nuevos significados. Al fin y al cabo, los dos innovaron a su estilo y en su campo y los dos crearon cosas impagables para el ser humano. Quizás las de Einstein sean mucho más importantes para la vida en el sentido más prosaico del término, pero las de Zappa también tienen lo suyo (y perdonen la comparación). Y sí, lo reconozco, la foto de portada de este disco precisamente hace mucho para que me detenga en tales disquisiciones. Una pérdida de tiempo como otra cualquiera.

sábado, 24 de octubre de 2020

Orgasmos muy chungos

Over-Nite Sensation (The Mothers, 1973)

 

FUNK & BLUES. Vuelve el blues y no lo hace solo. Viene acompañado de una buena dosis de funk y fiereza eléctrica directa de los dedos de ese Zappa guitarrista que siempre ha hecho las delicias de la parroquia rockera. Un Zappa al que nunca se le irá la mano con lo convencional y que aquí consigue rajar y arañar sin dejar de sonar a él mismo. Ese es el mayor motivo de un éxito artístico que lo sitúa como uno de los genios más inconmensurables y más incomprendidos de la historia.

Aquí se afana por alejarse del jazz en jams sinuosas de free blues en el que se cuelan suspiros de sonidos negroides de lo más bailable. Microespejismos que aligeran un trip cargado de la heterodoxia habitual, sexo chungo y los recitados graves de un Zappa con la laringe dañada de manera irreparable tras el incidente sufrido en 1971 en el que cayó del escenario tras ser empujado por un fan enojado. Una pérdida de octavas que Frank calificó como algo no necesariamente negativo, aunque matizaba que hubiera preferido una manera menos drástica de conseguirlo.

Así pues, un gran disco otra vez. Uno de esos que tampoco destacan de manera superlativa, pero al que se le puede achacar muy poco aparte de no ser la revolución definitiva o la obra maestra insuperable que seguimos buscando para que recoja el testigo de un "Hot Rats" (1969) que empieza a quedar lejano. Aquí nos tenemos que conformar con unas buenas dosis de blues funk de alto octanaje en una obra que me recuerda por momentos a su inseparable Captain Beefheart. Esto y los guiños a Dalí en una portada tan naif como perturbadora son las señas de identidad de una nueva pieza para atesorar en el devocionario dedicado a este artistazo.

 ★★★

A1 Camarillo Brillo 4:01
A2 I'm the Slime 3:35
A3 Dirty Love 3:00
A4 Fifty-Fifty 6:08
B1 Zomby Woof 5:11
B2 Dinah-Moe Humm 6:05
B3 Montana 6:37
Total: 34:37

En lo musical es bien sabido que Edgar Varèse o Igor Stravinsky han sido dos de las fuerzas motrices más poderosas detrás de la inspiración de este músico, pero por supuesto una mente tan inquieta no podía limitarse a lo puramente musical para crear y se dejó influenciar por el cine, la pintura y la literatura. Ahí está esa portada en la que homenajea (a su aire) a Salvador Dalí desde una perspectiva camp que recuerda más al arte barriobajero de Robert Crumb que al del genio catalán, pero que en el fondo tiene un poco de ellos y de mil cosas más, claro. 

En la imagen, "Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes de despertar" (Salvador Dalí, 1944).

miércoles, 21 de octubre de 2020

Kalamazoo

The Grand Wazoo (The Mothers, 1972)

 

JAZZ FUSIÓN. Siguen los vientos huracanados y borrachines, las guitarras al filo del funk y los dibujos animados. Sigue, en definitiva, ese Frank Zappa juguetón y elegante, mucho más metido en el jazz y en la fusión de este con todo lo que bulle en su sangre y en su mente. Un ADN borboteante y alocado digno de ser inoculado en una descendencia que debería ser interminable.

Así me siento en esta nueva inmersión en un nuevo trabajo en el que lo meditativo y lo lúdico se entremezclan en piezas de jazz muy serio, muy canónico y de mucho nivel. Una prueba más del [i]jazzman[/i] que se perdió el mundo. Aunque con discos como este no queda eso tan claro, porque al final da igual cómo llames lo que hace Zappa. Con esta calidad las etiquetas sobran.

La pena, que siempre hay algo que achacar, está en esa tontería que nos cuela a mitad de metraje. Una "Cletus Awreetus Awrighteus" pensada para aguar la fiesta, para que no se nos olvide quién firma esto. Casi se agradece, porque en algunos momentos nos olvidamos, nos dejamos llevar y podemos creer que estamos ante una big band de jazz eléctrico en algún tugurio humeante del Bronx. No es el caso, no se preocupen, pero qué poco importa la realidad cuando la música suena tan bien.

★★★

A1 For Calvin (And His Next Two Hitch-Hikers) 6:05
A2 The Grand Wazoo 13:24
B1 Cletus Awreetus-Awrightus 2:55
B2 Eat That Question 6:41
B3 Blessed Relief 8:00
Total: 37:05

Esos dibujos, esos saxos, esa locura irreductible... Era imposible que más pronto que tarde mi mente acabara juntando todo lo que rodea al universo Zappa con esos locos benditos de los Monthy Python. Tanto su humor como su absurdidad y, sobre todo, los dibujos con los que nos regalaban en los títulos de crédito e interludios de su fantástico programa "Monty Python's Flying Circus" tienen un reflejo o se miran, no lo sé, en la portada y las piezas de este disco. Y de muchos otros del genio de Baltimore, diría yo.

viernes, 16 de octubre de 2020

Jazz al 85% de pureza

Waka/Jawaka (Frank Zappa, 1972)

 

JAZZ FUSIÓN. Frank Zappa nunca ha hecho un disco puro de jazz porque simplemente no ha querido. Su sapiencia y su dominio del género me hace sentir cosas muy parecidas a lo que me provoca el Miles Davis eléctrico o Weather Report en alguna de sus cumbres. Jazz fusión del más selecto. Poca broma con este ínclito, adorador de Varèse y la música concreta, por muy hinchado que haya estado su ego. A veces creo que no se le puede culpar por ello. ¿Qué otro concepto podía tener de sí mismo?

Todos esos pensamientos me asedian durante la escucha de este "Jaka/Jawaka". Sí, otro título imposible más para un nuevo constructo de difícil categorización. Una pequeña gema de jazz fusión, free con sus boutades de rigor, pero con el estilo norteamericano por antonomasia en el centro de la diana. O en todo lo que rodea a ese centro, porque el disco es un emparedado que no acaba de satisfacer al cien por cien. Las rebanadas que lo delimitan son gruesas y apetitosas. Diecisiete minutos por un lado y casi doce por el otro. Pan de centeno hecho con masa madre. El problema es el relleno, que sin ser malo no tiene la chispa de esas dos gigantescas piezas instrumentales.

Todos estos pros y contras acaban marcando otro disco irregular de un Zappa que tiene en ese término su modus operandi. No obstante, su vómito expresivo esta vez acaba siendo jugosísimo a pesar de todo y se sitúa sin problema entre sus obras más recomendables. Sobre todo si estás interesado en tratar de entender lo que podría haber hecho el de Baltimore si se hubiera consagrado de lleno a ese jazz que deja claro una vez más que adora con toda su alma. Pero claro, él no iba a abandonar el lado oscuro y todo ese aspecto lúdico y dadaísta que lo ha acabado haciendo un genio.

★★★

A Big Swifty 17:46
B1 Your Mouth 3:11
B2 It Just Might Be a One-Shot Deal 4:17
B3 Waka / Jawaka 11:18
Total: 36:32

Parece difícil pensar que Zappa no se inspiró de alguna forma en la cubierta que censuraron a los Stones para su "Beggars Banquet" cuatro años antes. Ni los artistas guardan relación alguna ni los discos comparten sonoridad de ningún tipo, pero los dos baños de ambas portadas, tan alejados estéticamente, creo que comparten una intención si no similar, sí aproximada, al menos. O no, claro.