Mostrando entradas con la etiqueta static age. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta static age. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de noviembre de 2022

Las confesiones de un tío recto

The Modern Lovers (The Modern Lovers, 1976)

ROCK. The Modern Lovers supone la sublimación de lo imperfecto a través de lo crudo, lo entrañable (de entrañas), lo jocoso y lo independiente de verdad. Se trata de una obra magistral que fue la carta de presentación de todo un personaje como es Jonathan Richman. Este fue el líder, cerebro y guía de una banda cuyo mito sobrepasa por mucho su producción discográfica. 

En estas demos grabadas entre 1971 y 1973 ya se encuentran buena parte de los elementos que harían grande a Richman. A saber, su humor personal y malsano, su dicción entre Lou Reed e Iggy Pop, su adoración por The Velvet Underground y un amor por las melodías sencillas y una rítmica propulsada a chorro entre el rock de los 50 y las galopadas de terciopelo de la banda de John Cale. Precisamente este último fue el productor de la primera de las sesiones de grabación de alguno de estos temas. Entre ellos se encuentra el mítico "Roadrunner" que debe su fama a la eterna mística norteamericana de la carretera. El tema se apoya en una base de dos acordes que van inflándose gracias a un teclado demoledor y al canto de Richman entre arrastrado y extasiado. Se trata de un clásico eterno que por mucho que recuerde al "Sister Ray" de la Velvet resulta inolvidable. 

Lo mismo podemos decir del resto de la cara A con el cúlmen en la oscura y jocosa "Pablo Picasso". Estos dos son los temas que sobresalen de una colección que no baja el nivel en ningún momento. Los chispazos eléctricos se alternan con el soplido agresivo de unos teclados sobresalientes en su papel de subrayado y la rítmica es letal a la hora de encabritar los temas o reposarlos como en un coma latente y angustioso. 

Realmente parece mentira e injusto que estas canciones necesitaran esperar hasta el 76 para ver la luz. Lo que no me resulta tan extraño es que las dejaran en su versión demo. Los retoques, sin duda, las habrían estropeado, aunque solo fuera un poquito. Y eso hubiera sido imperdonable para una obra que ha conseguido perpetuarse en el tiempo por encima de modas y tendencias. Como la obra de Picasso, y salvando las distancias, esto es un disco que dio un brochazo de frescura en la anquilosada escena de mitad de los 70. Como algunos otros y como él solo. Y sí, "nadie llamó gilipollas a Pablo Picasso jamás".


 

A1 Roadrunner 4:04
A2 Astral Plane 3:00
A3 Old World 4:00
A4 Pablo Picasso 4:15
B1 She Cracked 2:53
B2 Hospital 5:31
B3 Someone I Care About 3:37
B4 Girl Friend 3:51
B5 Modern World 3:40
Total: 34:51

Como buen álbum maldito, no tuvo un recorrido fácil. "Hospital" sin ir más lejos se incluyó en el álbum tal y como salió en una sesión demo de 1971. El grueso del álbum se compone del material registrado en otras dos sesiones demo que tuvieron lugar en Los Angeles. La primera fue producida por el mítico John Cale y la segunda por Alan Mason y Robert Appere.


Las dos sesiones fueron realizadas para discográficas diferentes y no iban a ser las definitivas para el álbum. Finalmente se decidieron por Warner y por consiguiente por John Cale como productor para las grabaciones definitivas. Grabaciones que afortunadamente no se llegaron a realizar. La culpa la tuvieron diversos factores como fueron las tensiones en la banda, las intenciones de Richman hacia una suavización de los temas que no les habrían hecho ningún bien y la muerte de Gram Parsons, gran amigo de Richman. Todo esto desembocó en la disolución del grupo en 1974. Y sin disco largo en el mercado.

Posteriormente Richman fichó como solista por la discográfica Beserkley con la intención de regrabar algunos de los temas mencionados. Eso es otra historia que no viene al caso ahora. Lo que nos interesa es que la discográfica aprovechó el fichaje de Richman para editar el maravilloso disco que nos ocupa. Para ello remezcló las pistas originales que se habían grabado entre 4 y 5 años antes.

Resulta epatante que, a pesar de (o debido a) que se trate de tomas directas y sin refinar, el sonido sea tan apabullante. Será la frescura, será la inspiración. Algo tendrán que ver unos músicos que prefirieron arder con fiereza antes que consumirse tristemente. 

DISCOS RELACIONADOS


martes, 8 de marzo de 2022

Reventón de marisco

Blast Off! (The Fleshtones, 1982)

GARAGE ROCK. Un reventón, eso es este disco. Una obra clave para entender y apreciar a los garajeros neoyorquinos, ya que se trata del rescate de unas sesiones que grabaron en sus mismos orígenes, allá por 1978. Por eso se hace imprescindible. Porque a pesar de ser su segunda entrega en largo, contiene el germen primigenio de lo que iban a ser los Fleshtones.

¿Y todo esto en qué se traduce? Pues salta a la oreja: rock and roll al galope con mucho soul. Rhythm and blues garajero que lo mismo bebe de The Animals que de The Sonics. Un baile de disfraces que asegura la diversión en un directo que desde esos primeros días ya era de los más entusiastas e inolvidables de la escena. Los Ramones tenían la actitud, los Cramps tenían el atrezzo, pero los Fleshtones tenían la jeta y el jolgorio corriendo por sus venas.

Y eso es Blast Off!. Como buena recuperación de los albores del grupo, es un batiburrillo con poco orden y menos concierto, un puñado de canciones soltadas con la insolencia y la falta de prejuicios que siempre va de la mano de la juventud. Y es que los Fleshtones, más que pedir perdón por su revivalismo, tendrían que estar en un museo como máximos culpables de la resurrección de un estilo que con ellos no parece tener fecha de caducidad. Y eso desde que agarraron las guitarras.

★★★

A1 Soul Struttin' 2:24
A2 American Beat 2:34
A3 Cara-Lin 2:30
A4 Shadow Line 3:18
A5 Comin' In (Dead Stick) 2:50
A6 Rocket U.S.A. 3:39
B1 Atom Spies 1:50
B2 B.Y.O.B. 2:05
B3 The Way I Feel 2:24
B4 Watch Junior Go! 2:16
B5 Judy 2:24
B6 Critical List 3:03
B7 Rockin' This Joint 2:25
Total length: 33:42
 
Esta vuelta a los orígenes a mitad de partido, este canto a la escasez de medios (el farfisa suena apagado respecto a obras con más presupuesto), me traen a mi mente calenturienta ejercicios como ese fastuoso Static Age (1997) con el que los Misfits rescataban grabaciones primitivas y mucho más garajeras que lo que venían haciendo con su punk metal de serie B.
 

En el caso de los de Nueva Jersey, el rescate supuso una de sus obras más suculentas, batiendo en combate cerrado a cualquiera de sus producciones sin ningún problema. En el de los Fleshtones, la cosa no está tan clara. Me parece claro que este Blast Off! gana en cuanto a crudeza y garra, pero no veo tan evidente que barra a las que por amplio consenso se consideran las obras maestras del grupo. 

DISCOS RELACIONADOS
 

 

martes, 29 de junio de 2021

Como Jesús nos enseñó

Songs the Lord Taught Us (The Cramps, 1980)

PSYCHOBILLY. Las canciones que el señor nos enseñó. Menudo título para la puesta de largo de una de las bandas más cool del planeta. Siempre han sido dueños de un glamour necrológico con aromas de eau de alcantarilla. Unas telarañas, las que poblaban su EP Gravest Hits (1979), que fueron tensadas y pulidas en un disco que es puro crujido eléctrico de principio a fin. Un festín de rocanrol sucio a lo Stooges y surf ramoniano de serie B con anclajes siniestros.

Lo más destacable en este caso es cómo han conjurado la pesadilla post-adolescente con pretensiones escasas y resultados arrolladores en términos de aura y pegada sónica. Sin un bajo que ate los chirridos eléctricos de Poison Ivy y Bryan Gregory a la batería de Nick Knox, queda un vacío que amenaza. El vacío que se empeña en rellenar la voz lunática y magnética de Lux Interior mientras se enreda entre los nudos de distorsión que rezuman las guitarras.

Songs the Lord Taught Us se ha convertido en un pedazo de verdad arrancado de las entrañas de un grupo de directo único. Lux Interior siempre fue un animal escénico insaciable. Poison Ivy dominaba el escenario con pose hierática y contoneo seguro e inapreciable, mientras controlaba los trastes como la tigresa que se sabe dueña y señora de su zona de jungla. Toda esa animalidad, ese carácter indómito queda reflejado en este disco brutal, donde el rockabilly más trash resuella y el sudor corre por nucas, cuellos y lugares recónditos.

Y por último, una relfexión. Si The Cramps, en un ejercicio de reconocimiento encomiable, se acuerdan de The Sonics con una versión tremenda de "Strychnine", tampoco deberían ponerse colorados si herederos como Jon Spencer (o nuestros Desechables) sienten adoración por ellos. Alumnos y maestros. Faros y guías… Espirituales.


A1 TV Set 3:12
A2 Rock on the Moon 1:53
A3 Garbageman 3:37
A4 I Was a Teenage Werewolf 3:03
A5 Sunglasses After Dark 3:47
A6 The Mad Daddy 3:48
B1 Mystery Plane 2:43
B2 Zombie Dance 1:55
B3 What's Behind the Mask 2:05
B4 Strychnine 2:25
B5 I'm Cramped 2:37
B6 Tear It Up 2:32
B7 Fever 4:17
Total: 37:54

Siguiendo con el juego iniciado en su EP de debut, y a falta de mejores conexiones, la pose, la actitud y el maquillaje camp de su música me lleva a esa The Addams Family, la tira cómica creada por Charles Addams para el New Yorker en 1938.

Ese es su origen, aunque la conexión podríamos establecerla más bien con la adaptación que se hizo para televisión en 1964 para el canal ABC con la idea de rivalizar con esos inigualables The Munsters. En cualquier caso, una auténtica parada de monstruos tratando de vivir en sociedad. Como nuestros protagonistas musicales... Y como cualquiera de nosotros, ¿no creen?

 

DISCOS RELACIONADOS