Mostrando entradas con la etiqueta the clash. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta the clash. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de junio de 2021

A hostias con el destino

The Future Is Unwritten [Vida y muerte de un cantante] (Julien Temple, 2007)

DOCUMENTAL. Estamos ante un panegírico hermoso y honesto sobre una de las figuras capitales del rock. A cinco años de la muerte de Joe Strummer se antojaba imprescindible echar la vista atrás para tasar la influencia, el peso y le personalidad inigualable del líder de The Clash. Y si alguien sabe cómo hacer eso, ese es Julien Temple.

Me gustan muchas cosas de esta película, los diferentes ángulos y la falta de mitificación, aunque hay que decir que pocas cosas malas se dicen del cantante y guitarrista; también esa distancia que supone el hecho de que casi todo lo que se dice sobre Joe lo dicen otros, gente muy cercana a él, y en contadas ocasiones escuchamos a Strummer. Bueno, en realidad lo escuchamos todo el rato a través de ese programa de radio en el que nos va regalando con toda esa música que le obsesionaba. Y ahí está el secreto: una vez más, Temple deja que hable la música. Así es difícil que algo salga mal.

Por lo demás hay momentos canónicos en esto de las biografías musicales. Otras cosas son más originales, pero en todos los casos las dificultades se han resuelto con inteligencia y mucho gusto. Se trata de una biografía muy detallada, desde la infancia hasta sus últimos momentos con The Mescaleros, centrándose por supuesto en su etapa en The Clash. Casi todos hablan, de Topper Headon a Mick Jones, algo que podría sorprender tal y como acabaron. Sin embargo, se echa en falta a un Paul Simonon que parecía ser el que mejor había quedado con Strummer, pero que no se deja caer por un documental que fluye feroz y sin esfuerzo, aunque quizás le acabe sobrando algún minutejo al final. Gran retrato de un artista gigantesco.

★★★

 

Xxx

VIDEOS RELACIONADOS


 

 

viernes, 25 de junio de 2021

El arte del menudeo

Super Black Market Clash (The Clash, 1993)

POTAJE REGGAE PUNK. Colección de caras B y rarezas varias, las cuales inciden y profundizan en las diferentes facetas del grupo. Se puede tomar por tanto como aproximación paralela a la historia del grupo, pero por su estilo ecléctico y la intensidad con la que experimentan con el dub, sobre todo, también se podría ver como la cara oculta de ese "Sandinista!" que no todos pudieron digerir en su momento y que hoy en día se considera el colmo de lo "multiculti".

Con los pies en el suelo, este curioso complemento tampoco es algo que recomendaría para conocer a The Clash. No en un primer momento al menos. Hay que estar ya curtido y conocerse bien sus cinco primeros discos con todos sus picos y entresijos antes de decidir si nos merece la pena continuar buceando en las tripas del grupo.

Cosas interesantes vamos a encontrar sin problema aquí. Y morralla, eso también. Momentos punkarras de salivazo y tentetieso (los primeros temas), ensayos expansivos con base de bajo profundo y toques reggae, remezclas o reinvenciones de temas ya conocidos (innecesarias todas)... Un recorrido por los bajos fondos de un grupazo como ha habido pocos en la historia del rock. Por íntegro, pero sobre todo por humano, porque al final el no saber compaginar esa integridad con la fama mundial acabó por destrozarlos. Puede que por eso me gusten tanto. Por este disco no, eso sí lo tengo claro.

★★★☆☆

1 1977 1:39
2 Listen 2:42
3 Jail Guitar Doors 3:02
4 City of the Dead 2:22
5 The Prisoner 3:24
6 Pressure Drop 3:00
7 1-2 Crush on You 2:56
8 Groovy Times 3:29
9 Gates of the West 3:25
10 Capitol Radio Two 3:19
11 Time Is Tight 4:04
12 Justice Tonight / Kick It Over 8:53
13 Robber Dub 4:39
14 The Cool Out 3:53
15 Stop the World 2:32
16 The Magnificent Dance 5:36
17 Radio Clash 4:09
18 First Night Back in London 2:59
19 Long Time Jerk 2:56
20 Cool Confusion 3:14
21 Mustapha Dance 4:25
Total: 76:38

 

Este recopilatorio supone un viaje por las entrañas del grupo a lo largo de toda su carrera. Musicalmente conecta los diferentes estilos y obsesiones que fueron habitando progresivamente en la banda, pero una cosa que me encanta es que estéticamente también hace referencia a esos primeros Clash, con esa portada que en cuanto a colorido y a temática nos lleva directamente a ese The Clash de 1977. Concretamente a la foto de contraportada, la cual retrata las revueltas raciales de Notting Hill de 1976. La carátula de este Super Black Market Clash retrata el mismo momento, con ese Don Letts que luego formaría Big Audio Dynamite con Jones en primer plano.

DISCOS RELACIONADOS


Corta el rollo

Cut the Crap (The Clash, 1985)

WTF? El caos en la banda al final de su carrera debía ser insoportable. Eso se desprende de su último disco. El punk inteligente se transforma en pub rock cervecero. Como vulgares hooligans, borrachos de éxito, Strummer y sus mercenarios se dedican a corear consignas sin ningún peso sobre unas bases electrónicas de videojuego que dan más pena que risa. Me los imagino en "La Guerra de las Galaxias" mientras los echan a patadas de la cantina de Mos Eisley donde toca esa banda multiplanetaria, diciendo "¡eh!, ¡que somos la 'única banda que importa'!".

Una debacle que empezó a fraguarse en 1983 con las tensiones que culminaron con la expulsión del grupo de Mick Jones y Topper Headon. A nadie se le escapa que el guitarrista y el batería habían sido clave en el desarrollo del sonido característico de la banda, además de que en el caso de Jones su contribución en la composición había sido capital. Por tanto, no se esperaban grandes cosas de los nuevos Clash surgidos tras el terremoto, pero también es cierto que ni el más pesimista podía vaticinar lo que se nos venía encima.

Con un Strummer en pugna constante por imponer sus ideas en el estudio de grabación y una banda de mercenarios desconocidos cuyo papel acabó minimizado por las mezclas y los arreglos electrónicos que el líder se empeñó en meter, la grabación fue todo lo dura e insatisfactoria que muestra el resultado final. Ni siquiera se respetó lo que tocó Simonon al bajo, cuyo papel en la mezcla final quedó reducido a sonar en algún que otro tema, no sabemos muy bien en cual/es.

Lo que salió, ya lo hemos descrito en cierta forma, fue un caos de disco. Una obra dominada por un sonido electrónico de baratillo que pretendía ser lo más moderno del momento y que suena en todo momento a broma pesada. Un disco sin profundidad, brújula ni sentido. La prueba máxima de que cuando te dicen que algo es malo suele ser aún peor. No me extraña que el mismo Strummer renegara de su retoño y que Simonon no lo considerara un disco del grupo. Creo que el aviso, por tanto, sobra, pero por si acaso, no se apuren tanto. Al fin y al cabo, estos no son los Clash. Afortunadamente.

★☆☆☆☆

A1 Dictator 3:00
A2 Dirty Punk 3:13
A3 We Are the Clash 3:04
A4 Are You Red..y 3:04
A5 Cool Under Heat 3:23
A6 Movers and Shakers 3:03
B1 This Is England 3:52
B2 Three Card Trick 3:10
B3 Play to Win 3:11
B4 Fingerpoppin' 3:15
B5 North and South 3:33
B6 Life Is Wild 2:39 
Total: 38:27

 

Lo que más me jode del disco es que de haber estado mejor trabajado no estaríamos hablando de la mierda que acabó siendo. Las melodías, en bastantes casos, son decentes y hasta resultonas. Hasta que nos damos de bruces con el sonidito ratonero de videojuego o con la batería sintetizada de lata que lo acaba destrozando todo. Ese es el problema del disco. El estar grabado y mezclado por alguien muy alejado de la realidad. Más centrado en todo el ruido mediático y en demostrar que no necesitaba de ciertos compañeros que en crear una obra creíble y atemporal. Tampoco es que hubiera sido la repera en cualquier caso, pero Cut the Crap podía al menos haber sido una despedida decente.

 

 

DISCOS RELACIONADOS


 

Rock de combate

Combat Rock (The Clash, 1982)

DUB/FUNK/ROCK. El quinto álbum iba a ser el último que iba a contar con la mítica formación clásica de The Clash. Este sería su último esfuerzo colectivo y con el tiempo incluso Joe Strummer sentenciaría que se trataba del último disco de su grupo. No es de extrañar escuchando lo que grabaría después con la banda de mercenarios que se agenció, aunque eso por supuesto es otra historia. Aquí todavía podemos disfrutar de una banda en la cresta de la ola, gangrenada incipentemente por las rencillas internas, pero todavía más que viva y coleando.

Con todo esto en mente no resulta extraño que califiquemos a la grabación como irregular pero intenso contenedor de "cláshicos", con "Rock the Casbah" o el manido "Should I Stay or Should I Go" a la cabeza. Una vez más se empeñan en aunar experimentación ("Death Is a Star", "Sean Flynn") con sonidos negroides (reggae, funk) y su inconfundible actitud rock 'n' roll para entregar pildorazos de indudable fuerza sónica e ideológica. Lástima que precisamente esa experimentación no presente el interés deseado, lo que deja al disco un peldaño por debajo de los primeros.

Y es que no fue una grabación fácil esta. Tuvo sus sorpresas y su buen rollo, qué duda cabe. Ese Topper Headon componiendo y grabando por su cuenta la base para lo que sería "Rock the Casbah", esas jornadas interminables en los Electric Lady estudios neoyorquinos con sus correrías por ese Hotel Iroquois que fuera hogar de James Dean durante un par de años en los 50. Muchas cosas que compensaban los malos rollos, como la pugna por decidirse entre el disco doble y el sencillo, lucha que por suerte ganaron los abanderados de volver a la simpleza y a la claridad. Mick Jones creo que no se recuperó de esa decisión. Él había apostado por un disco doble con versiones largas y bailables de los temas. Hasta lo tenía ya mezclado, pero los demás lo rechazaron.

Esta es la intrahistoria de un disco querido por los fans y que es el que más ha vendido de todos los del grupo. Por mucho que esté lejos de ser mi favorito no puedo decir que no lo comprenda. "Know Your Rights", "Overpowered by Funk", los dos pelotazos mencionados al principio... Sí, casi como el primer día.

★★★

A1 Know Your Rights 3:40
A2 Car Jamming 4:00
A3 Should I Stay or Should I Go? 3:09
A4 Rock the Casbah 3:43
A5 Red Angel Dragnet 3:45
A6 Straight to Hell 5:32
B1 Overpowered by Funk 4:52
B2 Atom Tan 2:30
B3 Sean Flynn 4:32
B4 Ghetto Defendant 4:44
B5 Inoculated City 2:41
B6 Death Is a Star 3:13
Total: 46:21

 

Combat Rock fue un disco que marcó un viraje para el grupo en muchos aspectos. En plena deriva creativa después del agotador Sandinista! (1980), Joe Strummer necesitaba cambios urgentes. 

El más decisivo, aparte de ahondar en la vena experimentadora abierta por el álbum anterior, fue el volver a contar con Bernie Rhodes como manager. Despedido en 1979, este ególatra que se jactaba de haber inventado el punk era el arma secreta con la que Strummer pretendía recuperar el caos y la poderosa anarquía que fueron los motores en sus días primitivos.

Esta vuelta no contó con el beneplácito de todos los miembros del grupo, especialmente por parte de Mick Jones, pero Strummer se plantó en un "o con Bernie o sin mí" y tuvieron que aceptar.

Además del alejamiento progresivo de Jones, se encontraron con el problema de la adicción galopante de Topper Headon a la cocaína y la heroína, llegando a gastar 100 libras diarias en dichas sustancias. Esta circunstancia desembocaría en su expulsión del grupo poco después de grabar el disco. Algo inevitable, eso lo reconoce hasta él, por mucho que no dejara de resultarle chocante el ver a otro sentado tras los tambores en el video de "Rock the Casbah", la canción que había salido de su mente y que puede pelear por ser el tema más reconocible y popular de la banda.

Rock de contrabando

"Redemption Songs" (The Clash, 1981) [BOOTLEG]

PUNK. Apenas media hora de singles y canciones no aparecidas en sus LPs oficiales. Todo un concentrado de las esencias de la única banda que importa en frasco pequeño. Y un documento nada desdeñable tanto si se quiere bucear en el catálogo paralelo del grupo como si se quiere tener una idea fidedigna de su evolución. El complemento perfecto para ese oficial Super Black Market Clash (1993) en el que glosan sus glorias y miserias en forma de cara B.

En un riguroso orden cronológico nos adentramos en todo lo que fueron los Clash. Del punk imberbe e insolente de sus inicios a sus escarceos, más que profundos aquí, con el reggae y las músicas jamaicanas, acabando con ese disco-funk que no acabó de darles el prestigio que Joe Strummer pretendía, pero que aquí suena más vivo e inapelable que nunca.

Mención especial para esa "I Fought the Law" que rescataron de 1958 para hacerla suya para siempre. Pocas veces como con el clásico escrito por Sonny Curtis (The Crickets) una canción se ha ajustado mejor al estilo, la idiosincrasia y hasta al ethos de la banda versioneadora. Una muestra más del talento camaleónico de Strummer y los suyos en un colección de canciones fundamental para ahondar en nuestro amor por los londinenses.

★★★

  1. Capital Radio One
  2. Complete Control
  3. Clash City Rockers
  4. (White Man) In Hammersmith Palais
  5. I Fought the Law
  6. Armagideon Time
  7. Bankrobber
  8. This Is Radio Clash             

Total: 28 min.

Volviendo al tema de "I Fought the Law", debo redundar en la pertinencia de la elección y en lo redondo del resultado final. Una versión que ahonda en la relación de The Clash y Joe Strummer con la justicia como su tendencia a relacionarse con gente más o menos marginal o cercanos a todo lo que huela a fuera de la ley. El cantautor country Joe Ely fue un gran amigo de Strummer, el cual también tuvo relación con el gran Johnny Cash. Woody Guthrie siempre fue un referente, llegando a hacerse llamar Woody en sus primeras correrías a principios de los 70.

También es famoso un episodio con el batería Topper Headon recién incorporado a la banda en la que la policía paró el autobús de la gira en busca de drogas y al no encontrarlas y darse de bruces con varias fundas de almohada y llaves de hotel, aprovechar la circunstancia para acusarles de robo. A instancias de Joe, entre él y Headon asumieron la culpa y pasaron la noche en comisaría. Detalles que aumentan la leyenda de unos pájaros para los que las reglas no acababan de servir.

DISCOS RELACIONADOS



viernes, 18 de junio de 2021

Guerra de guerrillas

Sandinista! (The Clash, 1980)
 
 

POTAJE REGGAE PUNK. Subestimado, megalomaníaco, enorme. Me enfrento a esta monstruosidad con la ceja levantada. Un mamotreto, cuando menos, sospechoso. Los punks ya los habían abandonado hacía tiempo, pero esto la verdad es que ya era demasiado. Un disco triple en el que los Clash se dejaban invadir por el eclecticismo y la mezcla de una manera, más que obsesiva, enfermiza.

Supongo que en el fondo todos tenemos un racista dentro. Bien escuchado, no entiendo que levantara tantas ampollas. Más allá de filias estilísticas o de tonterías identitarias, no deberíamos olvidar que se trata solo de música, y monumental, por cierto. Más que abandonar el punk, lo redefinieron ampliando su paleta y machacando conceptos hasta dejarlos en la pulpa. Ya lo venían anunciando desde el segundo álbum, donde abrazaron un rock más amplio y esbozaron tenues lineas de la pachanga negroide que cocerían en London Calling. Unos preparativos que reventarían aquí, en su obra más ambiciosa, pretenciosa y salvajemente desbocada.

Y para los inmovilistas, una reflexión: ¿es que el punk no significa energía, ruptura, todo vale, lucha y denuncia? Yo creo que sí, y Joe Strummer, también. En resumen, que esta obra inmensa (en todos los sentidos) toca palos inconcebibles hasta para The Clash: pop, rock, dub, funk, electrónica, jazz y sobre todo reggae. Y creo que eso es lo que duele; que los abanderados de la "revuelta blanca" se involucraran tanto con los sonidos jamaicanos. Pero el resultado apasiona al más pintado. Y no me digas que se te hace largo... Bueno, a ratos, sí, pero, ¡qué más da! Con toda su inmundicia y sus minutos de la basura, el conjunto no deja de ser genial... Creo. Bueno, sí... No sé.

★★★

A1 The Magnificent Seven
A2 Hitsville U.K.
A3 Junco Partner
A4 Ivan Meets G.I. Joe
A5 The Leader
A6 Something About England
B1 Rebel Waltz
B2 Look Here
B3 The Crooked Beat
B4 Somebody Got Murdered
B5 One More Time
B6 One More Dub
 
C1 Lightning Strikes (Not Once but Twice)
C2 Up in Heaven (Not Only Here)
C3 Corner Soul
C4 Let's Go Crazy
C5 If Music Could Talk
C6 The Sound of the Sinners
D1 Police on My Back
D2 Midnight Log
D3 The Equalizer
D4 The Call Up
D5 Washington Bullets
D6 Broadway
 
E1 Lose This Skin
E2 Charlie Don't Surf
E3 Mensforth Hill
E4 Junkie Slip
E5 Kingston Advice
E6 The Street Parade
F1 Version City
F2 Living in Fame
F3 Silicone on Sapphire
F4 Version Pardner
F5 Career Opportunities
F6 Shepherds Delight
 
Total: 144 min.

Augusto César Sandino tenía todos los ingredientes para llamar la atención de Joe Strummer y los suyos. Figura capital para comprender lo que es la resistencia ante los poderosos, plantó cara al imperialismo norteamericano en Nicaragua en una guerra de guerrillas que consiguió doblegar al gigante, aunque solo de cara a la galería.

La resistencia de sus seguidores contra la ocupación estadounidense entre 1927 y 1933 culminó con el abandono del país por parte de las tropas norteñas. Sin embargo, antes se encargaron de colocar a Somoza en el poder, el cual terminaría por ordenar el asesinato de Sandino siguiendo los dictados del Tío Sam.

Y a pesar de todo esto, los Clash también triunfaron en EE.UU., cosa que lejos de sorprenderme, me parece de lo más lógico.

DISCOS RELACIONADOS


 

miércoles, 16 de junio de 2021

La llamada de la selva

London Calling (The Clash, 1979) 

PUNK. He leído por ahí que este disco debe escucharse una vez al año por cuestión de higiene musical. Atinado comentario en mi opinión. Esta obra CAPITAL se merece eso y más. Desde la mítica portada a los últimos acordes de "Train in Vain" estamos ante un disco doble sin desperdicio. De esos en los que entrar es una gozada y salir un duro golpe.

Además de contener himnos inmarchitables ("London Calling", la revisión de "Brand New Cadillac", "Rudie Can't Fail", "The Guns of Brixton", "Death or Glory", etc, etc...), significó la apertura definitiva del punk. Los postulados destroyer propuestos por los Sex Pistols se consumieron pronto en la deflagración provocada por el nihilismo del 77. Hacía falta algo más. Hacía falta construir con todos esos cascotes. Y eso es lo que encontramos aquí: compromiso social, sonidos negros, potencia sónica y pericia melódica. Todo lo necesario para fabricar todo un "cláshico" ESENCIAL.

No es de extrañar que todo este eclecticismo hiciera que fuera declarado por muchos como el primer disco post-punk propiamente dicho. Ya desde el segundo trabajo los Clash habían empezado a distanciarse de la secta, pero fue sin duda aquí donde se desbordaron completamente. Así crearon una obra infinita, digna de aparecer en los libros de historia. Su sonido fue fabricado por todo un personaje como Guy Stevens, que no contaba con el beneplácito de la discográfica para producir el disco. Por fortuna el grupo se empeñó en reclutarlo y al final resultó todo un acierto a pesar o gracias a sus heterodoxos métodos de grabación y a la motivación de los músicos.

London Calling es uno de los mejores discos de la historia, un fundamento práctico del rock, manual de referencia y todo lo que se le quiera aplicar, porque obras como esta no surgen todos los siglos. Y volviendo al principio, una vez al año... ¿Será suficiente? Yo no me resisto.

 

A1 London Calling 
A2 Brand New Cadillac
A3 Jimmy Jazz ✔
A4 Hateful
A5 Rudie Can't Fail
B1 Spanish Bombs
B2 The Right Profile 
B3 Lost in the Supermarket
B4 Clampdown 
B5 The Guns of Brixton
 
C1 Wrong 'Em Boyo 
C2 Death or Glory
C3 Koka Kola
C4 The Card Cheat
D1 Lover's Rock
D2 Four Horsemen 
D3 I'm Not Down
D4 Revolution Rock
D5 Train in Vain [unlisted track]
 
Total: 65 min.

Es imposible hablar del álbum sin reparar en su portada, esa foto inexplicablemente magnética en la que Paul Simonon estrella su bajo contra el escenario. Una foto tomada por Pennie Smith, que la fotógrafa se negó en principio a usar. No es de extrañar. No hay que fijarse mucho para notar que está totalmente desenfocada, pero eso importa muy poco en el rock. Pesa mucho más la actitud y de eso la instantánea va más que sobrada.

A eso le añadieron una tipografía que homenajeaba sin pudor al disco de debut de Elvis Presley, y lo que salió, guste más o menos, sea más o menos adecuado gráficamente hablando, salió disparado a la eternidad. Y no se queda en lo estético la cosa. Con este pastiche maltrecho, The Clash estaba homenajeando al rock & roll a través de uno de sus pioneros, pero a la vez dejaban clara su alergia al inmovilismo y sus intenciones de cambiar las reglas del juego para siempre.

DISCOS RELACIONADOS


martes, 15 de junio de 2021

A la fuerza ahorcan

Give 'Em Enough Rope (The Clash, 1978)

 

PUNK. Discutido por algún sector purista, hay quien pone en duda que esto siga siendo punk. Yo veo clarísimo que la energía está ahí intacta, ya lo llamen punk, rock a secas o lo que les salga del alma. Las canciones se permiten el lujo de tener algún solo de guitarra, durar más de tres minutos y meter trompetas y pianos. ¿Dónde está el problema? Se empieza a vislumbrar algo del carnaval caliente que desarrollarían en "London Calling" y elevarían a épica faraónica en "Sandinista!", aunque no en forma de reggae exactamente. Cosas todas que con los años acabaron siendo más punk que el punk.

Todo este aperturismo hace de este disco la bisagra perfecta entre la furia sin domesticar de su debut y el caleidoscopio inabarcable del siguiente. Aquí triunfa el rock a base de melodía encabritada y de un sonido más que convincente a pesar de los pesares, merced a la producción, pero sobre todo a la sublime incorporación de Topper Headon a las baquetas, un batería formado en el jazz que dejaba en pañales todo el trabajo que había desplegado Terry Chimes en el disco anterior.

Un disco que a mí siempre me ha parecido muy fuerte y para nada meloso, ni siquiera comparándolo con su predecesor. Un obrón en el que el grupo sigue picoteando las tripas del poder y en el que muestran sin tapujos sus filias e inclinaciones desde el envoltorio, con una portada en la que parecen simbolizar la ascensión de las potencias orientales, con China a la cabeza, y la desintegración del poder yanqui. Una manera muy directa de vocear un anticapitalismo que estoy seguro que siempre estuvo en las entrañas del grupo en general y de Joe Strummer en particular. Un anticapitalismo que acabará reventando al grupo cuando pocos años después se vean incapaces de diluir su éxito masivo en la integridad que siempre había sido su razón de ser.

Estas son las ideas fuerza que vertebran una obra de parto difícil, eso seguro, muy sólida y plagada de las contradicciones de uno de los grupos más dolorosamente humanos de la escena. Un discazo de punk... O rock duro. Bueno, un discazo de rock and roll, eso nadie me lo podrá discutir.

★★★★☆

A1 Safe European Home 3:50
A2 English Civil War 2:35
A3 Tommy Gun 3:17
A4 Julie's Been Working for the Drug Squad 3:03
A5 Last Gang in Town 5:14
B1 Guns on the Roof 3:15
B2 Drug-Stabbing Time 3:43
B3 Stay Free 3:40
B4 Cheapskates 3:25
B5 All the Young Punks (New Boots and Contracts) 4:55
Total: 36:57

 

La iconografía oriental, en colores, imágenes y tipografía no estaba elegida al azar. Para empezar, la filiación izquierdista de la banda casi lo hacía obligatorio para dar fuerza a su mensaje antiyanqui. Además, era un tema muy en boga en esos años en el movimiento punk y sus alrededores. Así, dicha iconografía salpicaba o bañaba de lleno proyectos como The Pop Group o Gang of Four.

Para su lanzamiento en EE.UU. suavizaron los caracteres orientales, aunque dejaron todo lo demás, ¡qué cachondos ellos! Y su obcecación en preservar su integridad, junto a su visión, son la muestra más palpable de que el grupo estaba en el mundo. Como si olisquearan la gran revolución que iba a convertir al gigante asiático en uno de los motores principales de la economía mundial.

A finales de ese mismo año, el Partido Comunista Chino, bajo el mando de Deng Xiaoping, empezó el giro que acabaría materializando el dominio del país asiático a nivel mundial. Mao había muerto apenas dos años antes, pero el Pequeño Timonel (Xiaoping) se atrevió a proponer la construcción del socialismo dando la mano al capitalismo. ¿Una incongruencia o algo simplemente inevitable? Bueno, no es que este disco tenga las respuestas, pero con tener la intuición ya me parece algo digno de elogio.

DISCOS RELACIONADOS