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miércoles, 4 de septiembre de 2024

Buscando el final del arcoíris

Their Satanic Majesties Request (The Rolling Stones, 1967)

PSICODELIA. No hay más que leer que el disco, el primero en el que no produce su mánager, Andrew Loog Oldham, se grabó en medio de una vorágine de drogas y encarcelamientos para comprenderlo todo. Que los Stones tenían que probar el olor de esa estela que iban dejando los Beatles y otras luminarias de la época era tan indudable como innecesario.

Si no estaba claro que la psicodelia no era para nada el rollo de estos fanáticos del blues, aquí está este trabajo para borrar cualquier duda sobre ello. No en vano, desde el principio este fue el disco raro de discografía. La historia es bien conocida: después de que The Beatles editaran Sgt. Pepper's... (1967), los Rolling decidieron mover ficha en la misma dirección. El producto que les salió, sin embargo, no se acerca ni de lejos a la obra maestra de los de Liverpool. Unos cuantos trazos intrigantes y un temazo. Muy poca cosa como para repetir la jugada.

Por suerte ahí se quedó el intento. En su siguiente trabajo volverían al rock de raíces que hacían como nadie. Y, ¡oh sorpresa! Les salió una de sus obras maestras más irrebatibles. Ahí es donde iban a ser inalcanzables. En este terreno no servían ni para limpiarle los mocos a cualquiera de sus rivales. Una lástima, porque, como digo arriba, "She's a Rainbow" es una auténtica maravilla, pero si este disco sirvió para algo, fue para cerrarles el paso de un camino que no debían seguir de ninguna manera.

★★☆☆

A1 Sing This All Together 3:46
A2 Citadel 2:50
A3 In Another Land 3:13
A4 2000 Man 3:05
A5 Sing This All Together (See What Happens) 7:58
B1 She's a Rainbow 4:35
B2 The Lantern 4:24
B3 Gomper 5:12
B4 2000 Light Years From Home 4:45
B5 On With the Show 3:40

Total: 43:28

Este disco fue el primero en el que no diferenciaron entre la edición británica y norteamericana, y con su portada más que inspirada en el Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (The Beatles, 1967) siempre me ha parecido la perfecta banda sonora alternativa para El mago de Oz (Victor Fleming, 1939).

Los disfraces de nuestros protagonistas, el paisaje mágico que tratan de conjurar en portada y música, el arcoíris de "She's a Rainbow"... Creo que no hace falta ser una lumbrera para hacer una conexión que de obvia da hasta vergüenza mencionar. Pero es que lo que es, es. Y punto.

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martes, 16 de febrero de 2021

El rock del arcoíris

Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (The Beatles, 1967)

 

POP PSICODÉLICO. The Beatles seguían en racha y con la pulsión artística al rojo cuando enfilaban el último tramo de la década de los 60. Después de una obra tan ambiciosa, redonda y exigente como Revolver (1966) muchos habrían optado por una vuelta a las bases, por una simplificación, en parte, para poder tocar lo que fuera que grabaran en futuros directos, cosa que no habían podido hacer con el disco mencionado.

Pues no, el cuarteto más mágico del rock no estaba por la labor de dar ni medio paso atrás. Así que ni cortos ni perezosos se liaron la manta a la cabeza y dieron forma a este disco partiendo de una idea de Paul, el tema titular, que los convertía en una banda inventada tocando el disco como si de un concierto se tratara. Nada más lejos de la realidad, por supuesto, habida cuenta de la gran cantidad de cortapega y experimentos en el estudio, con filtrado de voces, aceleración, ralentización o inversión de pistas, jugueteos con el pitch y empleo de mil recursos nunca vistos y diría que nunca igualados después.

Un trabajo minucioso para el que necesitaron unas 700 horas de estudio. Si lo comparamos con los 585 minutos que emplearon en su debut, creo que queda claro la dimensión de la evolución del grupo en apenas cuatro años. Pero todos esos números no explican por sí solos la maravilla de disco que nos ocupa. Para comprender lo gigantescos que eran estos Beatles hay que escucharlo, escucharlo hasta metérnoslo en el alma. Así no importarán nada ni las alusiones al LSD ni las conexiones entre la cultura más elevada y lo popular ni la rompedora originalidad de una cubierta para la historia. No, el "Sergeant Pepper", como todos lo llamamos, es mucho más que la música que contiene en sus surcos, pero todo lo que es se ramifica directamente de esos sonidos imposibles que estos cuatro locos fabricaron en el estudio.

Al final, queriendo o no, les salió otra bestia imposible de reproducir en directo. Ya llevaban dos seguidas y así no es de extrañar que hubieran dejado de tocar en vivo. John ya llevaba tiempo harto de eso, llegando a decir que con poner muñecos de cera en el escenario con música de fondo, el público ya estaría contento. Indudablemente, aunque la opinión no era unánime en el grupo, su interés estaba en la creación musical en el estudio. Y en eso tanto Revolver como este disco se erigen en dos piezas maestras que muchos han querido imitar sin conseguirlo. Piezas de orfebrería que pueden enfundarse como un guante eso de "uno de los mejores discos de la historia". Sí, con todas y cada una de sus letras.

 

A1 Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band
A2 With a Little Help From My Friends
A3 Lucy in the Sky With Diamonds
A4 Getting Better
A5 Fixing a Hole
A6 She's Leaving Home
A7 Being for the Benefit of Mr. Kite!
B1 Within You Without You
B2 When I'm Sixty-Four
B3 Lovely Rita
B4 Good Morning Good Morning
B5 Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (Reprise)
B6 A Day in the Life
 
 

Pocos meses antes de la edición de este disco empezó a circular un rumor según el cual Paul McCartney había fallecido en accidente de tráfico. Por mucho que el grupo y el propio Paul trataron de desmentirlo, poco a poco fue desarrollándose una teoría entre los conspiranoicos que llegaban a decir que el propio servicio secreto británico había sustituido al fallecido McCartney por otra persona muy parecida a él.

El rumor siguió afianzándose con los años y los creyentes se afanaban por ver mensajes secretos del grupo en canciones, portadas y cualquier actitud que ellos rápidamente interpretaban como un guiño que les daba la razón en su teoría.

 

Esto podíamos encontrarlo en letras como la de "Glass Onion" ("here's another clue for you all / the walrus was Paul"); escenas como una en "Magical Mystery Tour" en la que el grupo aparece con claveles rojos en la solapa salvo Paul, que lleva uno negro; la portada de Abbey Road, en la que aparecen cruzando el famoso paso de zebra y Paul va descalzo y a paso cambiado (entre otros detalles) y muchas otras señales que para el fan casual no dejan de ser boutades sin importancia.

Tampoco se escapaba el disco que nos ocupa de la fiscalización de estas eminencias. Paul aparecía en contraportada dando la espalda y al tener las letras de las canciones impresas, la expresión "without you" aparece junto a su cabeza. Además, en otra foto del interior aparece McCartney con una chapa con las iniciales OPP (Ontario Provincial Police). Eso no impidió  a los fanáticos confundir la última P por una D y así afirmar que eso significaba "declarado oficialmente muerto" (Officially Pronounced Dead).

Muerto o no, McCartney o William Shears Campbell (sí, los conspiranoicos incluso sabían el nombre del doppelganger de Paul) siguió escribiendo canciones, muchas de ellas, maravillosas. Pero todo esto es una muestra más de todo el ruido que rodeaba a los Beatles en sus años de mayor esplendor. Un detalle más alrededor de la iconografía de la que puede ser la portada (o el envoltorio completo) más icónica de la historia del rock.

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