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martes, 16 de febrero de 2021

El rock del arcoíris

Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (The Beatles, 1967)

 

POP PSICODÉLICO. The Beatles seguían en racha y con la pulsión artística al rojo cuando enfilaban el último tramo de la década de los 60. Después de una obra tan ambiciosa, redonda y exigente como Revolver (1966) muchos habrían optado por una vuelta a las bases, por una simplificación, en parte, para poder tocar lo que fuera que grabaran en futuros directos, cosa que no habían podido hacer con el disco mencionado.

Pues no, el cuarteto más mágico del rock no estaba por la labor de dar ni medio paso atrás. Así que ni cortos ni perezosos se liaron la manta a la cabeza y dieron forma a este disco partiendo de una idea de Paul, el tema titular, que los convertía en una banda inventada tocando el disco como si de un concierto se tratara. Nada más lejos de la realidad, por supuesto, habida cuenta de la gran cantidad de cortapega y experimentos en el estudio, con filtrado de voces, aceleración, ralentización o inversión de pistas, jugueteos con el pitch y empleo de mil recursos nunca vistos y diría que nunca igualados después.

Un trabajo minucioso para el que necesitaron unas 700 horas de estudio. Si lo comparamos con los 585 minutos que emplearon en su debut, creo que queda claro la dimensión de la evolución del grupo en apenas cuatro años. Pero todos esos números no explican por sí solos la maravilla de disco que nos ocupa. Para comprender lo gigantescos que eran estos Beatles hay que escucharlo, escucharlo hasta metérnoslo en el alma. Así no importarán nada ni las alusiones al LSD ni las conexiones entre la cultura más elevada y lo popular ni la rompedora originalidad de una cubierta para la historia. No, el "Sergeant Pepper", como todos lo llamamos, es mucho más que la música que contiene en sus surcos, pero todo lo que es se ramifica directamente de esos sonidos imposibles que estos cuatro locos fabricaron en el estudio.

Al final, queriendo o no, les salió otra bestia imposible de reproducir en directo. Ya llevaban dos seguidas y así no es de extrañar que hubieran dejado de tocar en vivo. John ya llevaba tiempo harto de eso, llegando a decir que con poner muñecos de cera en el escenario con música de fondo, el público ya estaría contento. Indudablemente, aunque la opinión no era unánime en el grupo, su interés estaba en la creación musical en el estudio. Y en eso tanto Revolver como este disco se erigen en dos piezas maestras que muchos han querido imitar sin conseguirlo. Piezas de orfebrería que pueden enfundarse como un guante eso de "uno de los mejores discos de la historia". Sí, con todas y cada una de sus letras.

 

A1 Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band
A2 With a Little Help From My Friends
A3 Lucy in the Sky With Diamonds
A4 Getting Better
A5 Fixing a Hole
A6 She's Leaving Home
A7 Being for the Benefit of Mr. Kite!
B1 Within You Without You
B2 When I'm Sixty-Four
B3 Lovely Rita
B4 Good Morning Good Morning
B5 Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (Reprise)
B6 A Day in the Life
 
 

Pocos meses antes de la edición de este disco empezó a circular un rumor según el cual Paul McCartney había fallecido en accidente de tráfico. Por mucho que el grupo y el propio Paul trataron de desmentirlo, poco a poco fue desarrollándose una teoría entre los conspiranoicos que llegaban a decir que el propio servicio secreto británico había sustituido al fallecido McCartney por otra persona muy parecida a él.

El rumor siguió afianzándose con los años y los creyentes se afanaban por ver mensajes secretos del grupo en canciones, portadas y cualquier actitud que ellos rápidamente interpretaban como un guiño que les daba la razón en su teoría.

 

Esto podíamos encontrarlo en letras como la de "Glass Onion" ("here's another clue for you all / the walrus was Paul"); escenas como una en "Magical Mystery Tour" en la que el grupo aparece con claveles rojos en la solapa salvo Paul, que lleva uno negro; la portada de Abbey Road, en la que aparecen cruzando el famoso paso de zebra y Paul va descalzo y a paso cambiado (entre otros detalles) y muchas otras señales que para el fan casual no dejan de ser boutades sin importancia.

Tampoco se escapaba el disco que nos ocupa de la fiscalización de estas eminencias. Paul aparecía en contraportada dando la espalda y al tener las letras de las canciones impresas, la expresión "without you" aparece junto a su cabeza. Además, en otra foto del interior aparece McCartney con una chapa con las iniciales OPP (Ontario Provincial Police). Eso no impidió  a los fanáticos confundir la última P por una D y así afirmar que eso significaba "declarado oficialmente muerto" (Officially Pronounced Dead).

Muerto o no, McCartney o William Shears Campbell (sí, los conspiranoicos incluso sabían el nombre del doppelganger de Paul) siguió escribiendo canciones, muchas de ellas, maravillosas. Pero todo esto es una muestra más de todo el ruido que rodeaba a los Beatles en sus años de mayor esplendor. Un detalle más alrededor de la iconografía de la que puede ser la portada (o el envoltorio completo) más icónica de la historia del rock.

DISCOS RELACIONADOS

lunes, 28 de septiembre de 2020

El arte y el dinero en la misma frase

 We're Only in It for the Money (The Mothers of Invention, 1968)
 

PSICODELIA BIZARRA. "Aquellos que no quedan impactados cuando por primera vez se encuentran con la mecánica cuántica no pueden haberla entendido" (Niels Henrik David Bohr)

Firmado por "The Mothers of Invention" y solo para paladares finos. En esta obra Zappa y sus Mothers continúan explorando la brecha abierta con su debut "Freak Out!" (1966). A través de pasajes de psicodelia galáctica y free rock combina la crítica ácida con el humor más inclemente para vestir unas melodías vanguardistas, inabarcables o de una inocencia perversa.

Ya sé que llamar infantil a un álbum tan totémico puede sonar chirriante, pero es que el disco no tiene nada de sesudo ni intelectual (al menos aparentemente). Es pura frescura. El aliento fresco de lo jovial. Suena como un niño explorando los límites. Aunque se trata de un niño que sabe perfectamente lo que hace, lo que quiere conseguir. O tal vez no. Lo que está claro es que es una obra que cuestiona desde la portada toda la cultura popular.

Y a través de su oblicuidad, de su extrañeza, recuperamos la mirada limpia de prejuicios, la perspectiva panorámica de la sociedad, la música y el mundo que nos rodea. Por eso es tan importante y por eso hay que pasar por alto los momentos más herméticos y privados del disco. Porque nunca iremos sobrados de obras de arte tan absolutas.

"Hay algunas cosas que son tan serias que solo puedes bromear con ellas" (Niels Henrik David Bohr)

★★★★

A1 Are You Hung Up 1:23
A2 Who Needs the Peace Corps 2:34
A3 Concentration Moon 2:32
A4 Mom & Dad 2:16
A5 Bow Tie Daddy 1:22
A6 Harry, You're a Beast 1:22
A7 What's the Ugliest Part of Your Body? 1:03
A8 Absolutely Free 3:26
A9 Flower Punk 3:57
A10 Hot Poop 0:16
B1 Nasal Retentive Caliope Music 2:00
B2 Let's Make the Water Turn Black 1:54
B3 The Idiot Bastard Son 3:27
B4 Lonely Little Girl 1:10
B5 Take Your Clothes Off When You Dance 1:33
B6 What's the Ugliest Part of Your Body? (Reprise) 1:03
B7 Mother People 2:30
B8 The Chrome Plated Megaphone of Destiny 6:30
Total: 40:18

La idea de esa portada imitando la del "Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band" (The Beatles, 1967) no pudo materializarse por el veto de la compañía discográfica. Para evitar problemas legales, esta se convirtió en la cubierta interior y lo que iba a ser el interior se convirtió en la portada. Al menos hasta la edición en CD del disco, momento en el cual las aguas volvieron al cauce que Zappa había marcado y pudimos disfrutar de la parodia de "Sgt. Pepper" en todo su esplendor.

 
 Una parodia que tenía su intríngulis. Y es que Paul McCartney había voceado a los cuatro vientos que el octavo disco de los Fab Four era su particular "Freak Out!", el disco que Zappa publicó en 1966. Un halago que lejos de devolver, el de Baltimore transformó en arma arrojadiza acusando a los de Liverpool de que solo estaban en la música por dinero. De ahí el título de esta obra maestra y de ahí esa portada que ya ha entrado en la historia de la música.