
Grabaciones de referencia:

- Beethoven Triple Concerto (The Berlin Philharmonic Orchestra / Herbert von Karajan / David Oistrakh / Mstislav Rostropovich / Sviatoslav Richter, 1969) ★★★★☆
Con este concierto para piano, violín, violonchelo y orquesta, Beethoven estaba hollando terreno casi virgen. Pocos —en realidad no sé si hubo alguno— se habían aventurado a escribir un concierto para esta combinación de instrumentos junto a la orquesta. Una osadía casi vanguardista que el genio de Bonn resolvió con unas formas tan clásicas que podríamos llamar conservadoras sin despeinarnos.
Algo que se convierte en virtud, aunque con matices. Por un lado, el hecho de elegir estas formas continuistas y casi vintage, incluso para su época, demuestra hasta qué punto Beethoven dominaba el lenguaje y la historia de la música. Como cuando Picasso pintaba esos prodigiosos cuadros naturalistas al más puro estilo de su ídolo Velázquez para dejar después ese estilo en pos de la abstracción y la simpleza extrema. Algo que, aunque exagerado, puedo ver aplicado al compositor alemán, que trabajaba o ya había terminado por esta época obras tan rompedoras y definitivas como la "Heroica", algunas de sus sonatas para piano más innovadoras, como las "Waldstein" o "Appassionata" o algunos de sus cuartetos de cuerda más impactantes.
Por otro, no podemos negar que el contraste entre las formas nuevas y futuristas que estaba planteando el compositor y una pieza como esta, que parece mirar de manera clara al siglo XVIII, a los conciertos de Haydn y Mozart. Algo que no supone un atraso en la evolución de Beethoven, ni mucho menos, pero que hace que el oyente pueda mirar la obra con una cierta, e injusta, condescendencia.
Injusta porque, como podemos comprobar en la grabación que he usado como referencia, la belleza y el alcance de esta composición están fuera de toda duda. Me refiero a la grabación que realizaron Mstislav Rostropovich al chelo, David Oistrakh al violín y Sviatoslav Richter al piano, bajo la dirección de Herbert von Karajan. Una grabación de 1969 que fue criticada por varios motivos.
Para empezar, a Karajan, una vez más, se le achaca que embelleció la composición en demasía, limándole unas asperezas presentes en la partitura, según muchos musicólogos. Richter, por su parte, siempre ha sido muy crítico con una grabación en la que el director austriaco impuso su voluntad en todo momento, eliminando cualquier margen de maniobra por parte de los instrumentistas. Una actitud dictatorial que podemos creernos a tenor de las formas de Karajan, pero que también podemos poner en duda ante la personalidad indiscutible de los tres maestros.
En cualquier caso, y ante tales críticas, se precisa una escucha desprejuiciada y atenta, y después de realizarla, no puedo sino certificar que se hace imposible no sentir que estamos ante un momento histórico irrepetible. La calidad del trío soviético ya es un seguro a todo riesgo. Algo que echa por tierra cualquier intento de fiscalización. La obra es intensa y hermosísima, pero es que la grabación, alterándola o no, es una barbaridad. Un auténtico hito en esto de la música grabada. Sí, señoras y señores, dejémonos de tonterías y disfrutemos de un momento único.
♪♪♪
1. Allegro
2. Largo
3. Rondo alla polacca







