
Viviré (Camarón, 1984)
FLAMENCO. El disco se abre con un laúd que hilvana pespuntes de belleza cristalina con sus aires morunos. Y un pequeño toque de disonancia, junto a la percusión y al bajo eléctrico, pone a prueba una vez más a los oyentes más vetustos e inmovilistas. Está claro, Camarón no da ni un paso atrás. Olvídense, señores. Ese es el tono en uno de sus discos más majestuosos. Un disco en el que la interpretación del de San Fernando es ardiente y cruda, con una entrega que hace relucir la belleza del dolor más extremo.
Esos toques extravagantes mencionados, algún brochazo de disonancia hiriente, como el comienzo de "Campanas del alba", cuerdas aquí y allá... Todos esos son los aceites novedosos con los que el cantaor pinta este lienzo fastuoso. Un disco que eriza el vello como muy pocos en su catálogo. Una obra que apela al dolor más primario con los adornos más exquisitos. Un álbum profético a solo ocho años del fatal desenlace. "Viviré", canta Camarón, y lo hace con la convicción del que ve lo que se avecina. O eso me parece a mí, tal es su decisión, su inmersión en lo que cuenta y la verdad de un fraseo sobrehumano en claro contraste con su aspecto avejentado y casi yerto.
Pocas veces ha conjurado el cantaor tanto dolor como en estas tonadas de muerte en las que el título del disco, más que una reafirmación, es casi una condena. Incluso cuando le canta al amor ("Nuestros sueños") suena desesperado y descreído, casi implorante. Camarón no parecía estar viviendo el mejor momento en su vida y, como pasa a menudo, esto se traduce en una obra de arte inmarchitable. El disco definitivo con el que nos dice que, de una vez por todas, le importa bien poco lo que digan de él. Nunca iba a poder acallar las voces críticas ya, así que mejor aprender a vivir con ello.
★★★★★
A1 Viviré
A2 Campanas del alba
A3 Mi sangre grita
A4 Mar amargo ❤
B1 Na más que'r día ❤
B2 Nuestros sueños
B3 Dios de la nada ❤
B4 Tres luceros
Total: 31 min.








