miércoles, 26 de febrero de 2025

El filo de la navaja

Guante de guillotina (La Banda Trapera del Río, 1993)
 

ROCK DE ALCANTARILLA. El segundo disco de la Trapera estaba maldito desde su misma concepción. Con la banda en una auténtica montaña rusa de excesos, con un Morfi Grei más preocupado por su personaje que cualquier otra cosa y con una dirección desastrosa por parte de sus managers, esta obra, grabada en 1982, se quedó encerrada bajo siete llaves ante la desidia de unos, el hastío de otros y el horror de la discográfica.

Se cuenta que Grei mandó a tomar por culo a los de CBS cuando estos le pidieron que educara su voz con clases de canto. También que las peticiones de este y uno de sus managers, las cuales incluían coches de lujo, pipas para el material del grupo y dinero extra para ropa, fueron demasiado para una discográfica que estaba hasta las narices de una banda totalmente ingobernable. Eso y las tensiones internas entre los tres pilares de la banda, Morfi Grei, Tío Modes y Raf Pulido, acabaron disolviendo el grupo antes de que se pudieran siquiera plantear otra salida para un álbum que ya estaba grabado y con la portada preparada.

Ahí quedó el disco, olvidado en un cajón, hasta que Divucsa, siguiendo a la reedición de su primer álbum en 1992, y ante el éxito de ventas de esta, se decidió a rescatarlo para darlo a conocer a un público nuevamente ávido de material nuevo de la Trapera. Y no decepcionó. A pesar de no contar con el elemento contestatario de su estreno, centrándose en letras que giraban alrededor de las adicciones que corroían al grupo hasta la raíz, y muy a pesar de una producción absolutamente infame, el segundo disco de los de Cornellà mantiene intacto el filo de una banda que sigue sonando navajera y absolutamente espeluznante en todos los sentidos del término.

Es cierto que las dos últimas canciones creo que no hacen justicia al resto, pero también hay que reconocer que temas como "Monopatín", "No me mola tu pistola", "Misógino" o "A mi dosis" se pueden contar entre los clásicos más incontestables del grupo. Temas con un veneno y una electricidad mórbida que hacen que no importe lo más mínimo que hayan limado un radicalismo que tampoco es que haya desaparecido, sino que se ha convertido en algo más sutil y casi diría que más oscuro. Podéis llamarlo obsesión, pero yo prefiero calificarlo como un cuelgue infinito del que no quiero salir.

★★★★☆

A1 El saco
A2 No me mola tu pistola ✔
A3 A mi dosis
A4 Vulgaridad
B1 Monopatín
B2 No te entiendo
B3 Misógino
B4 Juventud tatuada
B5 Cómics y cigarrillos
 
Total: 35 min.
 

martes, 25 de febrero de 2025

Tecnopop con agravantes

Premeditación, nocturnidad y alevosía (La Bien Querida, 2015) [RECOPILATORIO]

 

POP INDUSTRIAL. Este falso recopilatorio se compone de los tres EPs que fue sacando La Bien Querida entre octubre de 2014 y marzo de 2015. Una serie que se ve culminada al reunirla aquí para mostrar al mundo su coherencia y sus lazos más que evidentes. En un álbum al que se le critica que suene demasiado frío para lo que esperamos de la cantautora, aquí transformada de trovadora otoñal en juglar sintética con el synthpop en el punto de mira y Kraftwerk en el corazón.

Un cambio que, para mí, lejos de suponer problema alguno, me muestra a una artista gigantesca, camaleónica y capaz de tocar palos que, por muy gélidos que parezcan, consiguen tocarme como ningún otro de sus trabajos. Será que mi querencia por el tecnopop es fuerte, cosa que tampoco es tan así, pero con este tríptico hecho disco disfruto a tumba abierta de un sentido melódico que en su choque con la electrónica más metalizada saca a la luz todo el brillo que siempre había intuido en Ana Fernández-Villaverde.

Un cancionero que refulge merced a temazos del nivel de ese "Poderes extraños", pop para la eternidad con interludio que hace algo más que una reverencia a los de Düsseldorf; de la abatida y oscurísima "Alta tensión", ¿Fangoria de bajón?; de los efluvios sugerentes, agazapados y melancólicos de "Carretera secundaria"; de la euforia mediterránea de "Música contemporánea" y "Vueltas"; y, cómo no, de esa fastuosa ranchera electrónica que es "Muero de amor", una canción, eso, para hacerle caso y quedar prendado para siempre de un álbum simplemente maravilloso.

★★★★☆

1 Poderes extraños 4:59
2 El origen del mundo 2:39 ✔
3 Alta tensión 3:40
4 Disimulando 4:12
5 Ojalá estuvieras muerto 3:13
6 Encadenados 3:07
7 Carretera secundaria 3:23
8 Crepúsculo 3:54
9 Música contemporánea 3:15
10 Vueltas 3:36
11 Geometría existencial 3:28
12 Muero de amor 5:14

Total: 44:40

Algo tendría ya en la mente Ana cuando fue sacando sus tres EPs, Premeditación (2014), Nocturnidad (2015) y Alevosía (2015), así, todos seguidos y con portadas similares y complementarias. Ya nos estaba diciendo algo acerca de una serie que funcionaba como un conjunto indisoluble.

Tal y como refrenda con un disco más que necesario para el gran público. No me cabría en la cabeza que nos hubiéramos perdido este artefacto, porque es tan necesario y tan obvio que de no existir nos lo hubiésemos fabricado a golpe de lista de reproducción. Por suerte, no ha habido necesidad de tal artificio. 

Además, no me gustaría que pasara desapercibida la presencia del objeto sagrado, del tótem milenario, de la entidad extraterrestre que en forma de cubo hueco sobrevuela el bosque en la portada del álbum como certificando la llegada a la meta, la consumación de una búsqueda que da sentido a la conexión entre unos EPs que al fin y al cabo solo eran la preparación para dicho objetivo.

Y por supuesto nos trae a la mente, una vez más, los monolitos de 2001: Una odisea del espacio (Stanley Kubrick, 1968) o Encuentros en la tercera fase (Steven Spielberg, 1977). Sin duda, uno de los misterios más obsesivos y recurrentes en toda la cultura pop, músicos incluidos. Aquí para representar de alguna manera la relación entre la naturaleza y la tecnología, lo antiguo y lo nuevo, lo tradicional y lo electrónico, que es la base de una música más que reflexionada y diseñada a la perfección.

domingo, 23 de febrero de 2025

La pena negra

Romancero (La Bien Querida, 2009)
 

POP ALTERNATIVO. Ana Fernández-Villaverde siempre ha estado revoloteando por el mundo del arte, de la pintura concretamente, hasta que animada por gente del mundo indie, J de los Planetas entre otros, se decidió a dar a conocer su música a principios del siglo XXI. Un debut discográfico que se produjo a los treinta y muchos, algo tarde para un ambiente en el que prima la juventud, pero justo a tiempo si atendemos a lo que nos cuenta la bilbaína en un cancionero más que prometedor.

Un cancionero que muestra una madurez para hablar del amor y la falta del mismo insólita en un estreno. Una madurez que también se refleja en la buena mano de la cantautora a la hora de mezclar el folk con lo moderno, la tierra con lo electrónico, para dar con hallazgos inesperados y relucientes. Novedades que son las que han encumbrado a esta obra como una de las más rutilantes del año, cosa que me resulta comprensible, pero también algo exagerada.

Para mí, tomando en su conjunto todo lo brillante que nos ofrece La Bien Querida aquí, me queda una obra muy bonita y muy pintona, pero que tiene más de declaración de intenciones y de trampolín hacia los que serían sus auténticos logros que de obra maestra incontestable. La prueba está en que, a pesar de ser solo treinta y seis minutos, se me acaban haciendo más largos de la cuenta. Y es que no basta con ser inmaculado. Eso, por muy loable y difícil que sea, no es más que el principio.

★★★☆☆

1 Ya no 2:59 ✔
2 Corpus Christi 2:39 ✔
3 De momento abril 3:04 ✔
4 A.D.N. 3:54 ✔
5 9.6 3:05
6 Cuando lo intentas 2:00
7 El zoo absoluto 2:54
8 7 medidas de seguridad 3:58
9 Bendita 2:45 ✔
10 Santa Fe 2:53
11 Los estados generales 2:52
12 Golpe de estado 3:21
Total: 36:24

El grito de los apestados

La Banda Trapera del Río (La Banda Trapera del Río, 1979)

 

ROCK DE ALCANTARILLA.

"O sembrar mi flor en tu rodillo, o derretir el azogue en el espejo, ¡O esto! ¡O esto!
O levantar la enagua a la luna, o tactar con la piel del gato, ¡O esto! ¡O esto!
O encenderme en las farolas, o apagarme en la moneda, ¡O esto! ¡O esto!
O rozar el infinito, o herirme con pinchos de alambre, ¡O esto! ¡O esto!
¡Hacerme una paja!”

(“Meditación del pelos en su paja matinera”)

 

Así se las gastaba la Trapera. Solo podían expresarse explorando los extremos. Entre Bukowski y Rimbaud, entre las nubes tóxicas y el asfalto más duro es donde encontraban su espacio. Un espacio que llenaron como nadie en la España gris que nos dejó Franco. Un espacio que nadie reclamó y en el que ellos se sentían tan a gusto soportando el ninguneo de una escena laietana en la que mandaba el folk y el jazz-rock. Algo que los de la "Ciudad Satélite", en Cornellà de Llobregat, no estaban dispuestos más que a despreciar.

Se formaron en 1976 y ya entonces trabajaban un sonido protopunk que bebía, cómo no, del rock duro de Led Zeppelin y Black Sabbath más que de otra cosa. Tuvo que llegar Tío Modes con su guitarra para aportar esa dosis de napalm que los iba a convertir en lo más parecido a los Stooges que hayamos tenido en este país. Morfi Grei al micro, esa criatura mítica más que famosa, y Raf Pulido a la batería formaron junto a Modes el triunvirato que encontró el sonido y la dirección que debía tomar la banda. A ellos les acompañaron, en estos primeros tiempos, Rayban al bajo y Rockhita, entre otros muchos, a la guitarra rítmica. Una formación inestable, salvo por los tres pilares mencionados, que fue la que grabó este primer álbum.

Un disco que se abre con "Curriqui de barrio", nuestro "Search and Destroy" particular, y que fluye con insolencia entre paletadas de feísmo para denunciar y ser el alarido deforme de los desheredados. Sin intelectualismos, pero con sus buenas dosis de poesía maldita. Con un sonido eléctrico y cortante como una navaja. Un sonido que parece imposible que hubieran conjurado unos tíos con formación en el rock progresivo y sinfónico, pero que debe ser por eso que aun hoy día nos lo sigamos tomando tan en serio.

Y eso que la repulsión que produce viene desde unos mismos títulos que no hacen justicia a la profundidad de las canciones. Unos títulos que ya anuncian la desintegración casi instantánea que sufrió el grupo. Hubo varios intentos de lanzarlos a un público más comercial, pero la honestidad y los principios de la banda siempre estuvieron por encima de todo eso. Ni Morfi Grei aceptó tomar clases de canto, ni pudieron con las drogas que alimentaban todo su caos, ni las discográficas supieron qué hacer con un grupo como este. Por eso el siguiente álbum se quedó en el limbo durante once años. Y es que en el fondo nadie estaba preparado para una banda como esta. Ni siquiera ellos mismos.

A1 Curriqui de barrio 2:52 ✔
A2 No dais la cara 3:10 ✔
A3 Meditación del pelos en su paja matinera 2:53
A4 Venid a las cloacas 3:42 ✔
A5 Confusión 3:54 ✔
A6 Eunucos mentales 3:51 ✔
B1 Ciutat podrida 2:22 ✔
B2 La regla 4:28
B3 Padre nuestro 4:11 ✔
B4 Nos gusta cagarnos en la sociedad 4:41 ✔
B5 Nacido del polvo de un borracho y del coño de una puta 4:35 ✔

Total: 40:39

El auténtico secreto de esta banda, lo que los lanza hacia la posteridad, está en su autenticidad suicida. Por su idiosincrasia, por su inexistente modus operandi y por su falta de visión estaba claro que no podían perdurar. Pero es que ahí está el atractivo animal de un grupo que ni pudo ni supo plegarse a los designios del mercado.

Cómo me hice rockero

Y es que estamos hablando de música peligrosa hecha por gente peligrosa. Pendencieros y violentos en sus formas, prácticamente todos en la banda tuvieron su época de traficantes. Después de sus conciertos siempre era un buen momento para sacarse un jugoso sobresueldo. Todo el dinero que no olieron ni por sus actuaciones ni por este disco. También era habitual que Morfi se metiera con todo dios, público incluido, acabando todo en trifulca y en una buena paliza para todos, él el primero.

Si a todo esto le añadimos las adicciones severas que se alojaron en el seno del grupo, con Morfi y Tío Modes en primera línea, tendremos el cóctel perfecto que explica que el grupo se desintegrara después de este primer disco sin perspectiva alguna más allá de un hedonismo y una desidia que no podía ser más criminal. La muerte fue el ingrediente que faltaba, cebándose con los miembros del grupo de una manera no por lógica menos trágica.

De todas formas, pensar en lo que podrían haber sido es totalmente futil. Porque no hay manera de predecirlo, pero sobre todo, porque de haber tenido otra personalidad, seguro que no hubieran tocado como lo hacían. Y seguro que hoy día no habría leyenda alguna que contar.

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jueves, 20 de febrero de 2025

El Valle de la Luna

Welcome to Sky Valley (Kyuss, 1994)

 

STONER ROCK. Para el tercer álbum tuvieron que lidiar con una baja tan importante como la de Nick Oliveri al bajo. Una pieza clave en el sonido de la banda hasta entonces. Fundamental, como demostraría a posteriori con Queens of the Stone Age. Sin embargo, todo eso no impidió a los supervivientes firmar su mejor obra.

Al escuchar este disco sacamos en claro que Kyuss seguían obsesionados por Black Sabbath, Blue Cheer, Hawkwind, los desarrollos faraónicos y la distorsión rebozada en arena abrasadora. Problemas mentales que les ayudaron a parir un trabajo de impacto mayúsculo compuesto básicamente de rock fumeta y espacial. Lo mejor de todo es que, a pesar de unas influencias tan asfixiantes a priori, el resultado acaba siendo original y profundamente mareante como el humo de la ayahuasca. Desde luego nada que ver con su posterior reinvención como los ya mencionados Queens of the Stone Age. 

Welcome to the Sky Valley triunfa por ser un artefacto sin fisuras, por proponernos un viaje en el que agrupan los temas obligándonos a escucharlo del tirón. No se trata de composiciones largas per se. Ni siquiera podemos llamarlas suites. Son simplemente canciones agrupadas hasta dejar el CD en 3 pistas más un extra, eso sí, para olvidar. 

Por todo esto. Por ser potente y salvaje sin eufemismos. Por erigirse en bandera de ese apocalíptico y no siempre bien ponderado rock del desierto. Y por supuesto, por esos riffs que se revuelcan en arena hirviente para que sudemos como cerdos... Demasiadas razones como para ponernos tiquismiquis con una de las pocas joyas por derecho que nos dio el erial del post-grunge.

★★★★☆

1 Gardenia / Asteroid / Supa Scoopa and Mighty Scoop 17:46 ✔
2 100° / Space Cadet / Demon Cleaner 14:50
3 Odyssey / Conan Troutman / N.O. / Whitewater 18:19
4 Lick Doo [hidden track] 0:58
Total: 51:53

Monopolaridad

Dualize (L.A., 2013)

POP ALTERNATIVO. He aquí la sensación mallorquina del pop alternativo en el siglo XXI. Con nada más y nada menos que su séptimo disco. Un álbum que debería consagrarlos como una de las propuestas más gustosas y elegantes del panorama. Debería, aunque en mi opinión, y siendo mi primera aproximación al grupo, no lo tengo nada claro.

Lo que sí me parece impepinable es que estos chicos tienen clase a raudales y que su sonido se pega sin esfuerzo alguno. Sin embargo, lo malo para mí es que ya no puedo asumir más ejemplos de este estilo tan adorable como blando. 

Como ejemplo ilustrativo diré que si las canciones que más me llaman la atención son las que más se parecen a Coldplay (grupo que, en lineas generales, no soporto), creo que hay poco más que añadir. Son "Oh, Why?" y "Under Radar", y ellas solitas me azuzan para ser más generoso, pero es que no puedo. De verdad, sin ser malos, esto no va conmigo.

★★☆☆☆

1 Dualize ✔
2 Oh, Why?
3 Rebel 
4 Pictures on the Wall
5 Under Radar
6 Outsider
7 Mirrorball
8 All Those Silences
9 In the Meadow
10 After All
 
Total: 33 min.

martes, 18 de febrero de 2025

Gigantes con pies de arena

Blues for the Red Sun (Kyuss, 1992)

STONER ROCK. Contradictorio lo de este Blues for the Red Sun de Kyuss. Uno de esos álbumes ante los que cuesta ponerse de acuerdo con uno mismo. 

Y es que si te gusta la música fuerte por encima de cualquier consideración, este es tu disco. Si te gustan los amplis que escupen arena hirviendo, los riffs ácidos de los 70 y los instrumentales de hormigón y algo de psicodelia, este es tu disco. A pesar de que abunde la tontería ("Thong Song", "800", "Mondo Generator", "Writhe" y ¿qué me dicen de eso llamado "Yeah"?) y la coherencia (en forma de "canciones") brille por su ausencia. A pesar de que la sensación que deja es de que hemos asistido a una jam session de una hora y no a un disco sólido, bien formado, entero.

¡Con lo que se pegan "Thumb", "Green Machine", "Molten Universe", "50 Million Year Trip" o "Freedom Run"!… En fin, habrá que quedarse con lo primero de lo que se ha dicho. Y es que con tanto rojo en la portada y esa tipografía (por cierto, ¿notan la similitud con El espíritu del vino de Héroes del Silencio?) algo bueno habrá que sacarle al cacharrito. La predisposición siempre acaba barriendo, pero no negaré que en este caso cuesta sobremanera.

★★★☆☆

1 Thumb 4:43
2 Green Machine 3:38
3 Molten Universe 2:48 ✔
4 50 Million Year Trip (Downside Up) 5:46 ✔
5 Thong Song 3:46
6 Apothecaries' Weight 5:20 ✔
7 Caterpillar March 1:55
8 Freedom Run 7:37 ✔
9 800 1:33
10 Writhe 3:38
11 Capsized 0:55 ✔
12 Allen's Wrench 2:42
13 Mondo Generator 6:15
14 Yeah 0:03
Total: 50:39