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sábado, 16 de agosto de 2025

Recordando glorias pasadas

Live at the Royal Albert Hall (The Who, 2003) [DIRECTO]

ROCK. Los Who se reúnen por penúltima vez para celebrarse en una de las últimas actuaciones en las que contaron con un John Entwistle que fallecería en 2002, apenas dos años después de este concierto en el mítico Royal Albert Hall londinense. Una celebración que a priori tendría poco de censurable. Siempre hay ganas de ver a tus ídolos recordar los viejos tiempos, y a los Who, da igual la edad que tengan, siempre se les presupone una calidad en directo muy superior a la media.

Todo esto se cumple. Ejecuciones pulcras y técnica depurada, aunque también hay una cierta frialdad y hasta anemia a la hora de contagiar sus grandes éxitos. Sobre todo en una segunda parte acústica que peca de muy entrañable y poco infecciosa. Eso unido al inevitable desfile de invitados ilustres hacen del concierto un festival nostálgico de primer orden y una presentación en la que el arte pasa a un segundo plano. Largos parlamentos introductorios y explicativos por parte de Pete Townshend y Roger Daltrey redondean un evento en el que el bostezo aparece más de lo previsto y deseado.

Tampoco es que les fallen las fuerzas a los tres supervivientes y sus mercenarios de rigor. También saben emplearse a fondo en los momentos más rocosos, pero está claro que a estas dos horas y media les falta continuidad. Y si, como yo, encuentran tedioso enfrentarse a un minutaje tan inabordable, prueben con lo que le hacen a "The Kids Are Alright" y "Magic Bus". Si sobreviven a ambas rendiciones sin mucha queja, estarán listos para afrontar el viaje completo. Si por el contrario les chocan por su apatía o por una reformulación que las convierte en ese más de lo mismo que las versiones originales siempre habían esquivado, háganme caso y déjenlo ahí. Aun siendo los Who y aun teniendo su gracia, hay demasiados discos en directo a su nombre para disfrutarlos a tumba abierta como para perder nuestro tiempo con este.

★★☆☆☆

1.1 I Can't Explain 2:51
1.2 Anyway, Anyhow, Anywhere 4:33
1.3 Pinball Wizard 3:44
1.4 Relay 8:14
1.5 My Wife 6:38
1.6 The Kids Are Alright 6:12
1.7 Mary Anne With the Shaky Hand 4:12
1.8 Bargain 6:52
1.9 Magic Bus 10:05
1.10 Who Are You 7:05
1.11 Baba O Riley 5:48

2.1 Drowned 6:38
2.2 Heart to Hang on To 4:41
2.3 So Sad About Us 3:19
2.4 I'm One 2:51
2.5 Getting in Tune 6:21
2.6 Behind Blue Eyes 3:48
2.7 You Better You Bet 5:46
2.8 The Real Me 5:27
2.9 5:15 11:40
2.10 Won't Get Fooled Again 9:12
2.11 Substitute 3:20
2.12 Let's See Action 5:15
2.13 My Generation 5:30
2.14 See Me, Feel Me / Listening to You 5:04

Total: 145:06

viernes, 15 de agosto de 2025

Toda una vida al máximo

Thirty Years of Maximum R&B (The Who, 1994) [RECOPILATORIO] 

MAXIMUM R&B! Todos sabemos que es imposible contentar a todo el mundo a la vez. Sin embargo, los Who lo intentaron con la publicación de esta monumental caja recopilatoria con la que se afanaban en congraciar tanto a sus fans de toda la vida como a los que pretendieran introducirse en las mieles de su discografía sin saber por dónde empezar. La idea central de este proyecto se basa en recorrer lo mejor de sus discos de estudio trufándolos de rarezas y singles de la época, canciones en muchos casos imprescindibles a la hora de tasar la estatura gigantesca del grupo.

Otro detalle a destacar sería que bastantes de las canciones que todo el mundo conoce aparecen aquí remezcladas, maniobra que bascula entre el interés por enganchar a todo aquel que necesita una excusa de peso para pagar por lo que ya tiene y una supuesta necesidad de dar brillo a unas canciones que suenan aquí como nunca antes. Si a esto le añadimos tomas en directo míticas y de difícil localización, creo que podemos justificar el trabajo de renovación que acomete esta caja.

Así, sopesando los pros y los contras, tenemos que decir que la caja tiene a su favor: el hecho de ofrecer un viaje muy completo que es válido tanto para el connoisseur como para el recién llegado; el contar con un orden casi perfectamente cronológico que ayuda a la inmersión y a la percepción de la evolución de la banda de una manera progresiva y perfectamente didáctica.

Por el contrario, en su contra encontramos lo siguiente: precisamente ese carácter híbrido puede que sea demasiado tanto para novatos como para expertos. Los primeros pueden ahogarse en este océano de temas raros y clásicos sin saber bien cuándo salir a respirar. Los segundos pueden encontrar molesto el encontrarse tantas canciones más que digeridas ya, las cuales no hacen más que interrumpir su viaje de investigación.

En definitiva, y agarrándome a mi experiencia personal, debo decir que me pesan un poco más los contras de un producto que se me va de las manos y que, aunque disfruto, también acabo sufriéndolo en demasía. Es cierto que cuenta con singles rutilantes no incluidos en sus LPs. Canciones como "I'm the Face", cuando eran los High Numbers, "I Can't Explain" o "Magic Bus". "Substitute" me la ponen en directo, algo que al conocer al dedillo su Live at Leeds (1971) no puedo comprender, pero me compensan con esa "Saturday Night's Alright (For Fighting)", versión de Elton John, que fue el último tema que grabaran con John Entwistle. Cositas que me tocan y que ayudan a que acabe teniéndole cariño a una caja que, no lo olvidemos, no deja de ser una celebración de lo muchísimo bueno que ha hecho una banda tan imprescindible como los Who.

★★★☆☆

1.1 Pete Townshend - Pete Townshend Dialogue 0:21 ✔
1.2 The High Numbers - I'm the Face (Remixed) 2:27
1.3 The High Numbers - Here 'Tis 2:08 ✔
1.4 The High Numbers - Zoot Suit (Remixed) 1:57 ✔
1.5 The High Numbers - Leaving Here (Remixed) 2:47 ✔
1.6 I Can't Explain 2:03 ✔
1.7 Anyway, Anyhow, Anywhere 2:38 ✔
1.8 Daddy Rolling Stone 2:49 
1.9 My Generation 3:17 
1.10 The Kids Are Alright 3:05 
1.11 The Ox 3:37 
1.12 A Legal Matter 2:46 
1.13 Pete Townshend - Pete Townshend Dialogue 0:57 
1.14 Substitute (Live, Remixed) 2:08
1.15 I'm a Boy (Live, Remixed) 2:36 ✔
1.16 Disguises (Remixed) 3:20 ✔
1.17 Happy Jack Jingle 0:31
1.18 Happy Jack (Remixed) 2:11 ✔
1.19 Boris the Spider (Remixed) 2:27 
1.20 So Sad About Us (Remixed) 2:59 
1.21 A Quick One, While He's Away (Original Version / Live Version) 9:39 ✔
1.22 Pictures of Lily (Remixed) 2:43
1.23 Early Morning Cold Taxi 3:03 ✔
1.24 Coke 2 0:48
1.25 (This Could Be) The Last Time (Remixed) 2:59 ✔
1.26 I Can't Reach You (Remixed) 3:03 ✔
1.27 Girl's Eyes 3:06 ✔
1.28 Bag O'Nails 0:05
1.29 Call Me Lightning (Remixed) 2:20 ✔

2.1 Rotosound Strings 0:06
2.2 I Can See for Miles (Remixed) 4:14 
2.3 Mary Anne With the Shaky Hand (Remixed) 2:07 
2.4 Armenia City in the Sky (Remixed) 3:13 
2.5 Tattoo (Remixed) 2:41 
2.6 Our Love Was (Remixed) 3:06 
2.7 Rael 1 (Remixed) 5:42 
2.8 Rael 2 0:52 
2.9 Track Records / Premier Drums 0:31
2.10 Sunrise (Remixed) 3:03
2.11 Russell Harty - Russell Harty Dialogue 0:21
2.12 Jaguar 2:03
2.13 Melancholia 3:18 ✔
2.14 Fortune Teller 2:18 
2.15 Magic Bus (Remixed) 3:16 ✔
2.16 Little Billy (Remixed) 2:16 ✔
2.17 Dogs (Remixed) 3:01
2.18 Overture (Remixed) 3:53 
2.19 Acid Queen (Remixed) 3:33
2.20 Abbie Hoffman Incident (Live) 0:16
2.21 Underture (Live) 3:53 ✔
2.22 Pinball Wizard (Remixed) 3:00 
2.23 I'm Free (Remixed) 2:38 
2.24 See Me, Feel Me (Live) 3:31 ✔
2.25 Heaven and Hell (Remixed) 3:33 ✔
2.26 Pete Townshend - Pete Townshend Dialogue 0:36
2.27 Young Man Blues (Remixed) 4:38 
2.28 Summertime Blues (Live) 3:22 

3.1 Shakin' All Over (Remixed) 4:06 
3.2 Baba O'Riley (Remixed) 4:56 
3.3 Bargain (Live) 4:54 ✔
3.4 Pure and Easy (Remixed) 5:10 
3.5 The Song Is Over (Remixed) 6:09 
3.6 Studio Dialogue 0:47 
3.7 Behind Blue Eyes (Remixed) 3:39 
3.8 Won't Get Fooled Again (Remixed) 8:30 
3.9 The Seeker (Remixed) 3:21 
3.10 Bony Moronie (Live) 3:18 
3.11 Let's See Action (Remixed) 3:54 
3.12 Join Together (Remixed) 4:22 
3.13 Relay (Remixed) 4:00 
3.14 The Real Me (Alternate) 3:29 
3.15 5.15 (Single Version) (Remixed) 4:18 
3.16 Bell Boy (Remixed) 4:54
3.17 Love Reign O'er Me (Remixed) 4:51 

4.1 Long Live Rock (Remixed) 3:54
4.2 Life With the Moons 1:43
4.3 Naked Eye (Live) 5:00  
4.4 University Challenge 0:30
4.5 Slip Kid (Remixed) 4:09 
4.6 Poetry Cornered 0:39 
4.7 Dreaming From the Waist (Live) 4:08
4.8 Blue Red and Grey (Remixed) 2:45 
4.9 Life With the Moons 2 0:46
4.10 Squeeze Box (Remixed) 2:39 
4.11 My Wife (Live) 4:14
4.12 Who Are You (Single Version) (Remixed) 5:00 
4.13 Music Must Change (Remixed) 4:36 
4.14 Sister Disco (Remixed) 4:19
4.15 Guitar and Pen (Remixed) 5:48
4.16 You Better You Bet (Remixed) 5:33
4.17 Eminence Front (Remixed) 5:26 
4.18 Twist and Shout (Live) 3:01
4.19 I'm a Man (Live) 6:11
4.20 Pete Townshend - Pete Townshend Dialogue 0:37
4.21 Saturday Night's Alright (For Fighting) 4:33 

Total: 300:00 

martes, 12 de agosto de 2025

El difícil décimo disco

It's Hard (The Who, 1982) 

ROCK. Puede que esperaras que una vez acoplado Kenney Jones a los parches, una vez recuperados de una pérdida como la de Keith Moon y una vez fogueados tras un esfuerzo fútil como fue ese Face Dances (1981), los Who empezaran a rodar de nuevo... Pues no. Su era había acabado hacía tiempo y eso no había forma de revertirlo.

Si había alguna duda al respecto, este disco se encarga de dejarlo bien clarito. Puede que pienses que hay que darles una oportunidad a la luz de canciones como "Eminence Front", donde juegan con cierto éxito a buscar el espacio que queda entre The Police, Talking Heads y Pink Floyd. O como esa sencilla y emotiva "One Life's Enough". O como ese recordatorio de los viejos tiempos que es "One at a Time". Pero es que el resto... Ay, el resto.

En todo lo demás no hay asidero al que agarrarse. Todo es tocar con inercia canciones inertes. Y lo de "Cooks County"... Eso simplemente no tiene nombre. Díganme en tres segundos una canción peor que esa firmada por The Who. Efectivamente, no se les ocurre, porque probablemente no exista. El sello definitivo para uno de los peores discos de los londinenses, los cuales, como ya nos temíamos, no iban a recuperar la forma nunca más.

★☆☆☆☆

A1 Athena
A2 It's Your Turn
A3 Cooks County 🕱
A4 It's Hard
A5 Dangerous
A6 Eminence Front ✔
B1 I've Known No War
B2 One Life's Enough ✔
B3 One at a Time ✔
B4 Why Did I Fall for That
B5 A Man Is a Man ✔
B6 Cry If You Want ✔

Total: 50 min. 

lunes, 4 de agosto de 2025

Salvaje baile de caras

Face Dances (The Who, 1981)

ROCK. He aquí el primer disco sin Keith Moon. Kenney Jones lo suple con solvencia, dejando claro, eso sí, que su estilo estaba en las antípodas de la pirotecnia percutiva de su predecesor. Tal vez lo que los Who necesitaban para hacer tabula rasa y empezar de nuevo, aunque no podemos decir que estemos ante el mejor disco de la banda precisamente.

Sea por la ausencia del carismático batería, por el trauma que provocó su desaparición o simplemente por el cansancio creativo de un Townshend al que los años al pie del cañón ya hacía tiempo que le pasaban factura, la cosa es que pocos elementos funcionaron en el noveno disco de los Who.

Un álbum en el que lo que más destaca es su portada, ahí es nada, y que peca de plano y aburrido como ningún otro hasta ese momento. Un trabajo que parece buscar la energía a espasmos y a piñón, que se olvida de lo que es una melodía memorable y que se recrea en lo simplón, lo directo y lo olvidable de una manera casi dolorosa para el seguidor habitual. Aun así, llegó al número 4 de las listas tanto británicas como norteamericanas. Todo un éxito que solo se explica por la inercia de una banda que en esos años vendería hasta hielo en el Polo Norte. O quizás también jugara su papel el morbo por ver cómo se desempeñaban sin el bueno de Keith. En cualquier caso, no me cuadraría que la mitad de los compradores de esto quedaran satisfechos con su adquisición. No, eso me resultaría demasiado increíble.

★☆☆☆☆

A1 You Better You Bet 5:36
A2 Don't Let Go the Coat 3:43
A3 Cache Cache 3:57
A4 The Quiet One 3:09
A5 Did You Steal My Money 4:10
B1 How Can You Do It Alone 5:26
B2 Daily Records 3:27
B3 You 4:30
B4 Another Tricky Day 4:55

Total: 38:53 

sábado, 2 de agosto de 2025

Not to be taken away

Who Are You (The Who, 1978)

ROCK. Y llegamos al final del camino con los Who, o al menos a un punto de no retorno. Este disco iba a ser el último que grabaran con Keith Moon, el cual fallecería de manera trágica apenas unas semanas después de su lanzamiento. La banda seguiría sin él con los resultados que podíamos esperar, porque para muchos fans, y me incluyo, igual que no podría haber The Who sin Pete, tampoco podía haberlos sin Keith.

Pero los hubo, y eso es una historia de la que hablaremos en su momento. En lo que nos concierne aquí, estamos ante el octavo álbum de los londinenses. Un disco que busca una salida a esa búsqueda constante por expresarse de manera diferente. En este caso lo más sorprendente son los escarceos puntuales y ligeros, pero evidentes, con la música disco, tan en boga a finales de los 70, además de una incorporación de elementos que los acercaban al rock progresivo.

De todas formas, los Who no pretendían salirse del rhythm & blues marca de la casa y las canciones, con todas sus ligeras novedades no dejan de sonar a la banda de manera clara y directa. Y eso a pesar de los problemas que tuvieron para poder grabar a un Moon que no estaba por la labor. Sus adicciones lo tenían casi fuera de juego, llegando a afectar incluso a su técnica, la cual se había deteriorado de manera catastrófica. Eso unido a los deseos del productor, Glyn Johns, de que tocara de una manera más simple, provocaron que la batería de este álbum sea quizás la menos impresionante de toda la etapa de Keith Moon en la banda. Una verdadera lástima teniendo en cuenta el fatal desenlace que se produciría poco después.

Tengo que añadir aquí que, aparte de Moon, la inspiración de sus compañeros tampoco estaba por las nubes. No sé si es por la composición o por la ejecución, pero el álbum empieza renqueante con un grupo de canciones aburridas y casi diría que anémicas. Empieza a animarse en el quinto corte, una "Music Must Change" a la que tuvieron que suprimir la pista de batería y sustituirla por unos pasos y golpes de platillo. Sí, Keith no era capaz de seguir el ritmo 6/8 que exigía la pieza, aunque aun así quedó como uno de los momentos más interesantes de todo el álbum. 

Como la cara B, que es la que sostiene a una obra que se debate entre la tristeza de ser la última de una era y la de no poder levantar el vuelo. El cierre de un ciclo que no quedó todo lo redondo que debería, pero que de alguna manera sigue siendo una forma válida de acercarse al legado de The Who. Quizás sea suficiente, aunque como la despedida de tantas cosas que iba a ser, me temo que no acaba de cumplir. Sin embargo, por otra parte, el mostrar de manera tan prístina el bloqueo creativo del que parecen hablar en varias canciones le da un encanto difícil de pasar por alto. Vamos, que con todas sus taritas... Me lo quedo. Con las ganas justas de seguir explorando, pero me lo quedo.

★★★☆☆

A1 New Song ✔
A2 Had Enough
A3 905
A4 Sister Disco
A5 Music Must Change ✔
B1 Trick of the Light ✔
B2 Guitar and Pen
B3 Love Is Coming Down ✔
B4 Who Are You ✔

Total: 42 min.

El álbum fue publicado el 18 de agosto de 1978. Pues bien, en la noche del 6 de septiembre, Keith Moon fue invitado por Paul McCartney junto a su pareja Annette Walter-Lax al preestreno de The Buddy Holly Story. Después de cenar, volvieron a casa y Moon ingirió 32 pastillas de su medicación para combatir el síndrome de abstinencia del alcohol. El médico le había indicado que en ningún caso podía tomar más de tres al día.

Tras su fallecimiento, la banda reclutó a Kenney Jones a las baquetas para la gira del álbum. A pesar del dolor que les supuso la pérdida de su amigo, los problemas que estaba dando en el grupo en los últimos tiempos, su falta de compromiso y su decadencia física y mental ya les había puesto en guardia y habían incluso barajado la idea de sustituirlo.

La vorágine de compromisos les hizo seguir con una gira que ya tenían comprometida. A posteriori debatieron si seguir con la banda o no y Townshend, que sentía que aún tenía cosas que decir, empujó claramente hacia la continuidad. De ahí saldría su siguiente álbum, Face Dances (1981).

Como curiosidad, señalaré un detalle especialmente luctuoso y premonitorio: el letrero que aparece en la silla sobre la que se sienta Moon en la portada de Who Are You. "No se lo lleven" se puede leer en el mismo. Más carnaza para la mitología ominosa del rock and roll. 

 

✠✠✠

 

"Tough Man Blues" (The Who, 1979) [BOOTLEG]

MAXIMUM R&B! Disco doble bien nutrido y bien suculento, siquiera a priori, se encarga de completar los huecos dejados por compilaciones tan jugosas y fundamentales en la historia de la banda como ese esencial Odds & Sods (1974) o ese pantagruélico Thirty Years of Maximum R&B (1994). Para ello tira de singles,caras B y descartes sacados de diferentes fuentes, con especial profusión en el material que solo podemos encontrar en Who's Missing (1985) y Two's Missing (1987).

La selección nos propone un viaje alternativo por la historia del grupo desde su formación, a principios de los 60, hasta el fallecimiento de Keith Moon en 1978. De hecho, el repertorio va un poco más allá e incluye las dos primeras aportaciones de Kenney Jones a la batería, unas "Get Out and Stay Out" y "Joker James, que estaban incluidas en la banda sonora de Quadrophenia (1979) y que cierran este recopilatorio a modo de epílogo.

Hasta llegar a ese punto, hemos disfrutado de la época inical de maximum r&b y estética mod, hemos pasado por su etapa experimental en la que empezaban a tontear con la idea de los álbumes conceptuales y las óperas rock, si bien no hay ejemplos directos de esa tendencia, más bien gotitas del tonteo con el que jugaron entre el 66 y el 67, con temas como "Bat Man" o "Bucket T". Después nos podemos sumergir en la época torrencial de Who's Next (1971), la cual dejó un reguero de gemas dentro y fuera del propio álbum. Deliciosos restos que dan fe de que estamos ante la etapa más fértil y fructífera del combo. Y para acabar, un par de descartes de las sesiones de Quadrophenia (1973) y los temas de su banda sonora ya mencionados arriba y que se grabarían seis años después de su magnífica ópera rock.

Con todas estas palabras he tratado de darle unidad a una cosa que no puede tenerla de ninguna forma. El aroma a batiburrillo no se lo quita nadie, la verdad. Los altibajos tampoco. Una vez más, estamos ante una colección dirigida a los muy iniciados. Y no porque sea difícil de digerir. Estamos ante tonadas de rock y rhythm and blues sin abstracciones ni experimentos. Lo que pasa es que si enfrentamos esto al canon oficial, no siempre aguanta la mirada, y eso lo hace casi prescindible al lado de las grandes obras del grupo. Vamos, que nadie debería empezar por aquí para conocer a los Who, aunque tampoco niego que a través de estas tonadillas puede uno llegar a conocerlos muy bien.

☆☆★★★

Vol. 1

  1. Bald Headed Woman
  2. Anytime You Want Me ✔
  3. Lubie (Come Back Home)
  4. Motoring ✔
  5. Shout and Shimmy ✔
  6. Instant Party (Circles) ✔3
  7. Barbara Ann
  8. Bat Man
  9. Bucket T
  10. My Way ✔
  11. Man with the Money
  12. I've Been Away
  13. Doctor, Doctor
  14. Hall of the Mountain King
  15. In the City
  16. Summertime Blues (Studio Version) ✔
  17. Someone's Coming
  18. Glittering Girl
  19. Under My Thumb ✔
  20. Dogs, Part 2

Vol. 2

  1. My Generation/Land of Hope and Glory ✔
  2. Young Man Blues (Alternate Studio Version) ✔
  3. Time Is Passing ✔
  4. I Don't Even Know Myself ✔
  5. Water (Studio Version) ✔
  6. Here for More
  7. When I Was a Boy ✔
  8. Wasp Man
  9. Baby Don't You Do It ✔
  10. Water (Live) ✔
  11. Goin' Down (Live) ✔
  12. We Close Tonight ✔
  13. Four Faces ✔
  14. Cousin Kevin Model Child
  15. Get Out and Stay Out ✔
  16. Joker James 

Total: 113 min. 

miércoles, 30 de julio de 2025

Une los puntos

The Who by Numbers (The Who, 1975)

ROCK. Estaba claro que los Who no estaban muertos todavía cuando se cumplían diez años de su estreno en largo. Ese famoso décimo puesto entre los mejores discos del año que le otorgó Pazz & Jop, la prestigiosa encuesta anual que publicaba el semanario The Village Voice y que fue creada por el exigente Robert Christgau, decía mucho a favor de un estado de forma que otros ponían en duda. ¿Loas merecidas o el inflado artificial de un ábum más bien normalito?

Lo cierto es que ya desde las primeras escuchas apreciamos que estamos ante un disco más bien tranquilo de Pete Townshend y los suyos. Con pocas salidas de tono, la banda se pasea con soltura por el rhythm and blues que habían hecho suyo desde sus comienzos, con ciertos toques de folk y hasta de country, terrenos no tan novedosos. pero sí que poco explorados por la banda hasta ese momento. Todo esto, unido a un nivel compositivo notable, me hacen alinearme con la buena recepción que la crítica tuvo para con el disco.

Sin embargo, para mí todo lo bueno que tiene The Who by Numbers se diluye en el hecho de que percibo un bajón demasiado apreciable respecto de sus grandes obras maestras de principios de los 70. Un bajón que se traduce en que no disfrute el disco como me dicen los críticos que debería, ya que estas canciones, más que penetrar mi ser, se acaban quedando en mi superficie. Cuando me concentro, puedo apreciar claramente la talla interpretativa de la banda, intacta y superlativa, como siempre, e incluso puedo tararear las melodías, pero sin ese esfuerzo de concentración, el disco simplemente me pasa por encima sin emocionarme.

Y si tengo que explicar toda esta sensación, debo detenerme en "Squeeze Box", porque si esa canción es de lo mejor que puede ofrecer el séptimo trabajo de estudio de los Who, creo que queda patente el bajón del que hablaba. Y me gusta mucho el tema, pero no creo que pueda compararse con los hitos del pasado. Por eso, una vez más, acabo vilipendiando a un disco por no ponerlo en el pedestal que le han reservado oídos más afilados que los míos. O quizás esté salvando de la quema una obra que merecía menos de lo que le doy. Sin duda, estoy más cerca de la primera opinión, y cada nueva escucha no hace más que confirmármelo. Algo me dice que el tiempo acabará dando la razón a un álbum interesantísimo dentro del canon incomparable de The Who. O quizás se imponga la insustancialidad de cosas como "How Many Friends", auténtica piedra de toque de la crisis de la mediana edad que parece aquejar a Pete Townshend en este trabajo.

★★★☆☆

A1 Slip Kid 4:29 ✔
A2 However Much I Booze 5:03 ✔
A3 Squeeze Box 2:41 ✔
A4 Dreaming From the Waist 4:08 ✔
A5 Imagine a Man 4:00 ✔
B1 Success Story 3:20 ✔
B2 They Are All in Love 3:00 ✔
B3 Blue Red and Grey 2:47 ✔
B4 How Many Friends 4:06
B5 In a Hand or a Face 3:25 ✔

Total: 36:59 

martes, 29 de julio de 2025

Los tocados

Odds & Sods (The Who, 1974) [RECOPILATORIO]

ROCK. Parece claro que el desgaste emocional y de inspiración que provocó una obra de la talla de Quadrophenia (1973) pedía a gritos un descanso para tomar aire y recapitular. Ahí es donde entra una colección como esta. Un batiburrillo de descartes y material no publicado hasta ese entonces seleccionado por John Entwistle. Un material que se esfuerza en brillar aunque venga presentado de manera inconexa y sin orden cronológico ni hilo argumental alguno. 

Siguiendo el orden que el bajista quiso, aquí encontramos la primera canción que publicaron, todavía como The High Numbers ("I'm the Face"), temas que iban a formar parte de esa ópera rock que se iba a llamar Lifehouse y que nunca se terminó ("Put the Money Down", "Too Much of Anything" y "Pure and Easy"), canciones para un álbum inacabado que quedó en el limbo justo antes de Tommy (1969) ("Glow Girl" y "Faith in Something Bigger")... 

Como pueden ver, demasiados motivos como para no echar un vistazo. Una demostración contundente del amplísimo fondo de armario que siempre han tenido los Who. Algo que deja claro la genialidad de una banda que en esa primera década de existencia no dejaba ver el fondo de una inspiración que parecía inagotable. Las musas empezarían a darles la espalda pronto, pero de momento y, a pesar de que este disco podría haber sido más completo y haber estado mejor estructurado, consiguen esquivarlas con este truco de magia que les permite tomar aire. Y a la vez dejan claro que habían sido una de las mejores bandas del mundo en sus primeros diez años de vida.

★★★☆☆

A1 Postcard ✔
A2 Now I'm a Farmer
A3 Put the Money Down ✔
A4 Little Billy ✔
A5 Too Much of Anything ✔
A6 Glow Girl ✔
B1 Pure and Easy ✔
B2 Faith in Something Bigger
B3 I'm the Face ✔
B4 Naked Eye ✔
B5 Long Live Rock 

Total: 42 min. 

domingo, 27 de julio de 2025

Tetrapolaridad

Quadrophenia (The Who, 1973)

 

ÓPERA ROCK. La segunda gran ópera rock del grupo después de desengrasarse con su obra magna, Who's Next, 1971, es casi mejor que la primera. Sobre esto no hay quien se ponga de acuerdo, pero yo le tengo un cariño muy especial a un disco que me descubrieron íntegro en la radio (cuando se hacían esas cosas) y al que me costó engancharme. Aún hoy me suena extraño en algunos tramos y tal vez demasiado sinfónico. Pero es que ni aun así consigo quitármelo de la cabeza. 

Este disco doble trata de la búsqueda de sí mismo por parte de su protagonista, Jimmy, con el telón de fondo de la tensión y rivalidad en la Inglaterra de mediados de los 60 entre mods y rockers. En 1979 se hizo una película con el mismo título basándose en su espíritu, aunque concretando ideas que en la obra de los Who quedaban más en el aire.  

Centrándonos en el álbum, este se abre con una pista atmosférica en la que se nos dan pequeñas pinceladas de alguno de los temas musicales y líricos más recurrentes, los cuales se irán repitiendo con diferentes arreglos a lo largo y ancho de esta obra crepuscular pero vitalista. Tras esta introducción llega una de las mejores piezas del álbum, una "The Real Me" en la que brilla el bajo de John Entwistle y que nos mete en faena con los problemas de identidad del protagonista, auténtica piedra de toque de esta historia. A este temazo le siguen otros momentos memorables como la preciosa instrumental que le da título, la cual expresa en su título, además del sonido cuadrafónico en el que Townshend pretendía plasmar todas estas ideas sin éxito, las cuatro personalidades de Jimmy.

A partir de ese tema avanzamos en la búsqueda personal del protagonista, el cual va sintiendo que necesita pertenecer al grupo, los mods, se decepciona con su sectarismo, trata de reafirmar su individualidad, se descubre aterrado ante la posibilidad de repetir los convencionalismos para acabar atrapado en un trabajo de mierda como sus mayores... Una lucha consigo mismo que culmina en "The Rock", tema en el que se entremezclan como en una explosión todos los motivos musicales que  han ido describiendo cada una de las cuatro personalidades de Jimmy. Antesala catártica al summum que representa "Love Reign O'er Me" procesión negra y brillante que supone un momento de redención bañado por la lluvia y apelando al amor como única fuerza motriz de la vida. 

Quadrophenia fue una obra salida por completo de la mente de Pete Townshend. Un álbum que, sin ser mi favorito de los Who, es todo un clásico inapelable. Por profundidad, multicromatismo y potencia tanto narrativa como musical, no me cabe la menor duda de que estamos ante una obra de arte que seguirá girando y girando por los siglos de los siglos.

★★★★

A1 I Am the Sea 2:08 ✔
A2 The Real Me 3:22 ✔
A3 Quadrophenia 6:15 ✔
A4 Cut My Hair 3:46 ✔
A5 The Punk and the Godfather 5:10 ✔
B1 I'm One 2:39 ✔
B2 The Dirty Jobs 4:30 ✔
B3 Helpless Dancer 2:32 ✔
B4 Is It in My Head 3:46 ✔
B5 I've Had Enough 6:14 ✔

C1 5:15 5:00 ✔
C2 Sea and Sand 5:01 ✔
C3 Drowned 5:28 ✔
C4 Bell Boy 4:56
D1 Doctor Jimmy 8:42 ✔
D2 The Rock 6:37 ✔
D3 Love, Reign O'er Me 5:48

Total: 81:54

viernes, 25 de julio de 2025

1971: Una odisea terrenal

Who's Next (The Who, 1971)

 

ROCK. Esta es la obra maestra de los Who. Esto admite poca discusión. Por encima del venerado Live at Leeds (1970), el quinto álbum de estudio de los Who no sigue la linea conceptual iniciada en Tommy (1969), aunque apuntada de alguna forma en The Who Sell Out (1967), pero pudo seguirla. Y es que el proyecto inicial era un espectáculo de "música total" ideado por Pete Townshend con la idea de que superara el concepto de disco argumental. Película, teatro... Demasiado gordo para llevarse a cabo.

Lo querían llamar Lifehouse, pero al final se quedó en este disco sencillo con su maravillosa portada evocando a 2001: Una odisea en el espacio (Stanley Kubrick, 1968), pero con el toque terrenal que sabían darle tan bien. Una portada que no es sino el gancho para colarnos una maravilla en la que destaca lo bien que suena todo, lo bien tocado y cantado que está, el uso innovador y pionero de unos sintetizadores que casi estaban estrenando y que le otorgan un aire único, y una colección de canciones que es pura ambrosía.

Enorme es decir poco, pero de alguna forma hay que tratar de acercarse al efecto demoledor de unos temas que no pueden estar mejor engarzados entre sí. Unas canciones de power blues al máximo de potencia, sensibilidad y capacidad catártica. Auténticas bombas de directo pensadas para estallar con el poder devastador de las bombas de racimo. Así de explosiva y avasalladora suena la obra maestra de los Who, como un volcán en plena erupción, con todo el calor y la flama que proporciona un estado de inspiración que estaba literalmente por las nubes.

★★★★★

A1 Baba O'Riley 4:59 ✔
A2 Bargain 5:33 ✔
A3 Love Ain't for Keeping 2:11 ✔
A4 My Wife 3:35 ✔
A5 Song Is Over 6:16 ✔
B1 Getting in Tune 4:49 ✔
B2 Going Mobile 3:40 ✔
B3 Behind Blue Eyes 3:40 ✔
B4 Won't Get Fooled Again 8:31

Total: 43:14 

La banda que destruyó el escenario

Live at Leeds (The Who, 1970) [DIRECTO]

MAXIMUM R&B! Ya fuera para tonificar su carrera, por descansar de esa ópera rock extenuante que fue Tommy (1969) o por dar un nuevo golpe en la mesa no sea que el público se fuera a olvidar de ellos, The Who perseguían con avidez la idea del disco en directo en los meses postreros del 69. Las toneladas de grabaciones de la gira del álbum mencionado no parecían satisfacerles, o simplemente el bueno de Pete Townshend no encontró las fuerzas para enfrentarse a horas y horas de conciertos a la hora de seleccionar lo mejor de los mismos.

Por todo esto, decidieron reservar un par de fechas en recintos más pequeños para tratar de capturar el salvajismo de sus actuaciones, auténticas conflagraciones en las que se inmolaban con el propósito de convertirse en el mejor grupo en vivo del planeta. Para ello lo prepararon todo para registrar el momento los días 14 y 15 de febrero de 1970. El primer concierto sería en la Universidad de Leeds y el segundo en Hull. Finalmente, por cuestiones técnicas, solo pudieron aprovechar las cintas de la primera cita, la cual quedó inmortalizada en los seis temas de un disco memorable.

Un álbum inolvidable por lo fresco, lo crudo y lo pantagruélico de su sonido, su interpretación, la interacción de todos los instrumentos, el espacio que dejaban para la elasticidad de la improvisación y el ejemplo imborrable que significó a la hora de estudiar lo que es tocar a la vez que se escucha al compañero, callarse, atacar, complementar y siempre sumar en una conjunción sencillamente irrepetible. Toda esta sinergia, este fluir, este subrayar está en los coros, en los diálogos entre base rítmica y guitarra, entre la base rítmica entre sí, entre la melodía de la voz de Roger Daltrey y la del bajo de John Entwistle, en la pirotecnia irrefrenable de un Keith Moon para el que no hay palabras... En tantas cosas y todas tan gigantescas, que es imposible no enamorarse de los Who con este disco.

Con los años fueron saliendo ediciones completas de lo que se tocó en Leeds esa noche. Ediciones a las que no les falta detalle y que glosan un momento que nunca nos cansaremos de revivir. Y todas cumplen su función con gracia, pero ninguna llega a igualar estas seis canciones, su capacidad adictiva, la compresión en menos de cuarenta minutos de toda la rabia, la épica y el precioso artificio que define al circo del rock and roll. Un circo rutilante y eléctrico, salvaje y angelical. Acusaciones de las que abre acta y dicta sentencia uno de los mejores registros en directo de toda nuestra vida.

★★★★★

A1 Young Man Blues 4:45 ✔
A2 Substitute 2:05 ✔
A3 Summertime Blues 3:22 ✔
A4 Shakin' All Over 4:15 ✔
B1 My Generation 14:27 ✔
B2 The Magic Bus 7:30 ✔

Total: 36:24

The Who fueron los primeros artistas conocidos que destruyeron sus instrumentos en directo. No es este un dato aleatorio ni una suposición. El mismo libro Guinness de lo recoge. Según parece, todo empezó en 1964, cuando Pete Townshend rompió accidentalmente el cuello de su Rickenbacker al golpearla involuntariamente con el techo del local. Ni corto ni perezoso aprovechó la coyuntura para acabar de destrozarla a golpes. Este suceso se convertiría en ritual en los siguientes bolos. Un momento catártico al que se uniría Keith Moon para hacer lo propio con su batería y en el que no solo los instrumentos sufrirían, sino que también había su ración de violencia para los amplis, micros y demás.

 

Todo esto fue imitado a posteriori por multitud de artistas, de Hendrix a Nirvana, pero los auténticos instigadores de este pandemónium fueron los Who, y más concretamente, Pete Townshend.  

miércoles, 23 de julio de 2025

Vendiendo hasta a su madre

The Who Sell Out (The Who, 1967)

 

PSICODELIA CONCEPTUAL. Aquí es donde la cosa empieza a ponerse seria, con el que puede ser su disco más humorístico y sardónico. Con su primer álbum conceptual, pero ¡vaya concepto! Una parodia de las radios pirata de los 60 en el Reino Unido. Así, el disco se erige en trampantojo de una emisión radiofónica de cuarenta minutos, con sus anuncios y sus jingles, todo grabado por la banda. Con ello, Townshend pretendía clamar contra el comercialismo, aunque a la vez trataba de beneficiarse de él, ya que llegó a intentar vender los productos que parodiaban en el álbum.

Una crítica irónica y que más parece una excusa para dar enjundia al concepto vertebrador del álbum que un ataque feroz contra el sistema. En cualquier caso, una idea jugosa sobre la que montar un buen circo, tal y como hicieron aquí los Who. Porque, aunque todo parezca una broma, canciones de la talla de "Armenia City in the Sky", "Mary Ann With the Shaky Hand", "Odorono", "Tattoo" o "I Can See for Miles" son cosa muy seria. Simple y llanamente algunas de las mejores piezas que grabara el grupo en toda su historia.

La pena de todo esto radica, una vez más, en la incapacidad de extender toda esa gloria por todos los rincones del disco. A pesar de un comienzo tan fulgurante, mis ganas de premiar a un trabajo que iba como un cohete se ven frustradas en cuanto la banda se deja engullir por lo graciosete en el último tramo. Ahí las canciones ya no son tan rotundas. Algo que no impide que estemos ante un discazo inapelable, pero que no le deja subir ese escalón para tocar la gloria con las dos manos.

Sin embargo, centrándonos en lo que importa, me sigue pareciendo increíble cómo un álbum en el que se habla de la pena al ser rechazada en un casting por no usar el desodorante adecuado, de reafirmarse haciéndose un tatuaje o de cómo usar una crema antiacné puede resolver la vida de un adolescente puede estar tan bien hecho y sonar tan bien y tan importante. Ese es el secreto de esta genialidad de disco, que encuentra ese equilibrio entre lo populachero y la alta cultura. Un espacio que Pete Townshend siempre se empeñó en reivindicar porque era el que quería ocupar con su banda. Algo que consigue aquí como en ningún otro álbum haciendo música elaborada para hablar de cosas cotidianas. O usando esas cosas cotidianas para hacernos reflexionar sobre cosas más complejas e "importantes". Todo eso hicieron los londinenses en la que puede ser su primera obra de enjundia. ¿A que no lo parecía cuando te la pusiste por primera vez?

★★★★☆

A1 Armenia City in the Sky ✔
A2 Heinz Baked Beans
A3 Mary Ann With the Shaky Hand ✔
A4 Odorono ✔
A5 Tattoo ✔
A6 Our Love Was ✔
A7 I Can See for Miles ✔
B1 Can't Reach You ✔
B2 Medac
B3 Relax ✔
B4 Silas Stingy 
B5 Sunrise
B6 Rael (1 and 2) ✔ 

Total: 40 min.

Xxx 

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Siénteme, cúrame

Tommy (The Who, 1969)

 

ÓPERA ROCK. La historia de Tommy, traumatizado tras presenciar algún evento traumático no aclarado, hasta el punto de quedar ciego, sordo y mudo, es una de esas enormidades que superan toda clasificación. Poco se puede añadir al tamaño mitológico de un disco que, sin embargo, peca de hipertrofia en lo musical y en el pretender pasar por filosofía una historia que en realidad no da para tamaños intelectualismos. Aquí ya se empezaba a vislumbrar el exceso de la mitad de los 70. Que nadie me malinterprete. La música aquí es monumental y está tocada como merece. Y precisamente por ello y por la ambición con la que se gestó este proyecto, no tengo dudas de que sobrevivirá a mil generaciones.

A pesar de que su barroquismo y su dispersión melódica lo han hecho siempre un pedrusco muy duro para mi oído, con las escuchas, y sobre todo con la lectura detenida de sus letras, me he dado cuenta de lo minucioso y lo detallista del trabajo de Pete Townshend y compañía. Detalles como ir revelando la historia poco a poco y de una manera no lineal ni directa, sino elusiva y oculta, ese viaje instrumental catártico que es "Underture" justo después del viaje alucinógeno al que someten a Tommy en "Acid Queen", lo prodigioso de una obertura y un cierre que ejercen de catalizadores perfectos para la narración que abrigan... Demasiados detalles como para pensar que esta obra es fruto del azar. Nada más lejos de la verdad y nada más poderoso para convencer al más contrario a las óperas rock. Sí, yo entre ellos, aunque ya recibí mi ración de humildad al tener que reconocer el valor de ese magnífico S.F. Sorrow (The Pretty Things, 1968), verdadero precursor de este Tommy, por mucho que lo niegue el señor Townshend.

La perfección estructural es tal que el disco se divide en dos volúmenes (es doble), porque es una ópera en dos actos. "Underture" cierra el primer acto y nos prepara para enfrentarnos al segundo y decisiva conclusión de la historia. Un acto en el que se nos revela en un giro brutal cómo Tommy se cura y se convierte en una figura mesiánica, líder de una secta o similar para acabar siendo rechazado y volviendo a suplicar como en una plegaria el ser escuchado, comprendido y amado. Un retorno a la matriz, al origen de la narración que nos habla de lo cíclico de la historia, de las muchas incomprensiones y desconexiones que podemos sufrir y provocar. Un canto al humanismo más íntimo y vulnerable, que es precisamente el corazón de una ópera rock inigualable. Una obra que no podrás ponerte a diario, pero que necesitas experimentar plenamente al menos una vez en la vida.

★★★★☆

A1 Overture 3:50 ✔
A2 It's a Boy 2:07
A3 1921 3:14 ✔
A4 Amazing Journey 3:25 ✔
A5 Sparks 3:45 ✔
A6 Eyesight to the Blind (The Hawker) 2:15 ✔
B1 Christmas 5:30 ✔
B2 Cousin Kevin 4:03 ✔
B3 The Acid Queen 3:31
B4 Underture 9:55 ✔

C1 Do You Think It's Alright? 0:24
C2 Fiddle About 1:26
C3 Pinball Wizard 3:50 ✔
C4 There's a Doctor 0:25
C5 Go to the Mirror! 3:50 ✔
C6 Tommy Can You Hear Me? 1:35
C7 Smash the Mirror 1:20
C8 Sensation 2:32
D1 Miracle Cure 0:10
D2 Sally Simpson 4:10 ✔
D3 I'm Free 2:40 ✔
D4 Welcome 4:30 ✔
D5 Tommy's Holiday Camp 0:57 ✔
D6 We're Not Gonna Take It 6:45 ✔

Total: 76:09

Las reacciones de los protagonistas han sido mixtas a lo largo de los años y contrastan entre el entusiasmo inicial y una visión más prosaica y severa al echar la vista atrás. En general, todos coinciden en que les dio una nueva voz, la que necesitaban en ese momento y que era una forma de dar seriedad a un rock que necesitaba salir de la frivolidad. 

Sin embargo, Entwistle afirma que el efecto del álbum era mucho más intenso y auténtico en vivo. No hay más que escuchar "I'm Free" en directo y se apreciará que el bajista no va desencaminado. Daltrey declaró que acabó harto de hacer de Tommy en las grabaciones y posteriores directos. Se tomó tan en serio al personaje que llegó a fagocitar su personalidad. Townshend, por su parte, mostraba un entusiasmo que rayaba la euforia al principio del proyecto, pero acabó afirmando que no quedó contento al 100% con el resultado. Él pretendía contar una historia como hacen en la ópera, pero sin abandonar el formato rock. Lo que quedó al final, afirmaba, fue una historia pesada contada de forma pesada... como si fuera literatura.

A todo esto hay que añadir la película que dirigió Ken Russell en 1975. Una experiencia psicodélica, teatral y provocadora, realmente alucinante y que no es para todos los paladares. El propio Roger Daltrey hizo de Tommy en la misma y la banda regrabó algunas canciones de su banda sonora.

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martes, 22 de julio de 2025

Aquí te pillo...

A Quick One (The Who, 1966)

MAXIMUM POP! El segundo álbum de la banda supone un alejamiento de ese rhythm & blues salvaje sobre el que construyeron su debut. En su búsqueda de nuevos caminos se dieron de bruces con la psicodelia, el pop y hasta el germen de lo que serían sus óperas rock. Un batiburrillo suculento pero al que le falta unidad de manera clara. Luego te enteras de que la discográfica medio obligó a que todos los miembros del grupo aportaran canciones y todo cobra sentido. Aquí hay dos temas de Moon, dos de Entwistle, uno de Daltrey, cuatro de Townshend y una versión. Algo que hace al trabajo florido en grado sumo, pero que le resta esa homogeneidad que le había proporcionado la mano de hierro del guitarrista.

Hay que decir que toda esta democracia creativa había llegado para quedarse, aunque de una manera más natural y menos intensa que en este disco. Aquí redunda en que el álbum suene algo forzado y eso lo depurarían en esfuerzos posteriores con contribuciones más puntuales y por tanto más selectas. Townshend retomaría su papel como fuerza creativa principal en The Who, algo que se iba a notar para bien. Y eso no significa que A Quick One sea un mal disco. La imaginación de la banda estaba al rojo en esos años, cosa que ayudó a dar forma a lo informe. No me cabe otra explicación al comprobar lo bien que acaba funcionando un disco hecho a partir de ocurrencias más o menos afortunadas.

Ocurrencias y experimentos como ese "A Quick One, While He's Away", que iba a tener más miga de lo que parecía en un principio. Una suite hecha de interludios conectados de mala manera, en la que manda lo pasteloso musicalmente hablando, se iba a convertir en el molde perfecto para las futuras óperas rock que seguro que ya bullían en la mente inquieta de Townshend. Eso por sí mismo aumenta el valor de una canción que personalmente me gusta a ratos, pero a la que le reconozco su originalidad y su frescura a pesar de que no encaje ni consigo misma ni con mis gustos más íntimos. Una pieza que acaba siendo como el disco en su conjunto: una cosa extraña y malparida que me produce una aversión inversa. Algo que debe parecerse al placer, pero que en el fondo sabemos que no tiene nada que ver. 

★★★☆☆

A1 Run Run Run 2:36 ✔
A2 Boris the Spider 2:39 ✔
A3 I Need You 2:29 ✔
A4 Whiskey Man 3:03 ✔
A5 Heat Wave 2:04 ✔
A6 Cobwebs and Strange 2:36
B1 Don't Look Away 2:54 ✔
B2 See My Way 1:58
B3 So Sad About Us 3:09 ✔
B4 A Quick One, While He's Away 9:08 ✔

Total: 32:36 

Ahondando en las diferencias entre la edición británica y la norteamericana, algo a lo que seguían abonados los Who en esos años primerizos, como casi cualquier banda de renombre en las islas, habría que decir que este disco de título explícito se editó como Happy Jack en EE.UU. Allí incluía la canción del mismo título, que entró en el top 40. En la edición británica encontramos "Heat Wave", versión de la Motown. 

Diferencias mínimas, pero sustanciosas. El título A Quick One puede tener connotaciones sexuales (encuentro sexual rápido) y eso me lleva a preguntarme si ese posible escándalo para las puritanas mentes norteamericanas no influyó en que lo cambiaran por el de Happy Jack. Según mis investigaciones no hubo más que intereses comerciales y fue solo el éxito del single el que provocó el cambio de título, pero qué quieren que les diga, a mí no me abandona la idea de que también hubo un intento por evitarse problemas ante un público que no respondía bien a las provocaciones.

Precisamente la canción que titula a la edición británica y que cierra el álbum es lo más sustancioso del mismo, ya que ella sola prologa y sienta las bases para las futuras obras conceptuales por las que se harían famosos los Who. Es una suite de nueve minutos con seis partes claramente diferenciadas y en ella se nos cuenta la historia de una infidelidad y su posterior proceso de reconciliación. Un experimento que se percibe como cogido con pinzas, pero que seguro que dio muchas ideas a Pete Townshend a la hora de crear Tommy o Quadrophenia.  

lunes, 21 de julio de 2025

Viviendo deprisa

My Generation (The Who, 1965)

 

MAXIMUM R&B! El primero de los Who hay que escucharlo así, en su edición británica y en mono para que el impacto de estos temas duela como si nos estuvieran dando en las costillas con un puño americano. En la edición estadounidense nos cambian "I'm a Man" por "Instant Party (Circles)", nos cambian el orden, pero sobre todo nos escamotean esa gloriosa portada en la que, por mucho que estén mirando hacia arriba, los londinenses nos están diciendo que no se arredran ante nada ni nadie. Porque este disco con el que se presentan al mundo va de eso: de cómo ser un inadaptado y no morir en el intento.

Si miramos a lo que estaban haciendo sus coetáneos en 1965, veremos a los Kinks intentando encontrarse con Kinda Kinks y The Kink Kontroversy, a los Stones sacando mil discos en ediciones británica y americana sin acabar de dar en el clavo, y a los Beatles, esos sí, empezando a forjar sus primeras obras maestras, con Help!  y sobre todo Rubber Soul. Está claro que los de Liverpool siempre fueron inalcanzables para el resto, pero por lo demás los Who no tenían que temer a nadie. No digamos ya a los Animals, que, aparte de clavar un par de buenos temas, seguían siendo incapaces de producir un álbum redondo. 

Aun así, toda esta contundencia y todo este buen hacer tenía algo de trampa. Porque en realidad la formación definitiva de la banda, la que grabó este disco, era la culminación de un proceso que había empezado en 1961. Un proceso en el que habían cambiado de nombre tres veces y habían llegado incluso a sacar un single. Todas esas tablas se notan en un estreno muy hecho. Un debut en el que siguen alineados en esa corriente mod con las que se les había relacionado desde sus comienzos como The Detours y sobre todo como The High Numbers. Y una presentación en la que sorprenden por cómo suenan melódicos pero aplastantes a la vez. Un sonido que bautizaron como maximum r&B! y que los define a la perfección con esa mezcla salvaje de rhythm & blues, soul, pop y rock & roll.

Algo tenían que ver los poderes sobrehumanos de esa base rítmica inigualable. Keith Moon a las baquetas y John Entwistle (The Ox) al bajo creo que no necesitan mayor presentación. Igual que Pete Townshend, guitarrista incendiario y principal compositor, y la voz poderosa y dúctil del maravilloso Roger Daltrey. Y algo tendría que ver el talento de un Townshend que le hizo ya en su primer álbum entregar una obra en la que solo había tres versiones. Algo que para la época era toda una proeza y que hablaba de lo maduro que estaba el grupo ya en estos momentos iniciales. No puede haber duda ante gemas de su puño y letra como "Out in the Street", "La-La-La-Lies", "My Generation", "The Kids Are Alright", "A Legal Matter" o "The Ox". Canciones que, de verdad, parecen robadas a clásicos incontestables. Y esto solo era el principio.

★★★★☆

A1 Out in the Street 2:31 ✔
A2 I Don't Mind 2:36 ✔
A3 The Good's Gone 4:02 ✔
A4 La-La-La Lies 2:17 ✔
A5 Much Too Much 2:47 ✔
A6 My Generation 3:18 ✔
B1 The Kids Are Alright 2:46 ✔
B2 Please, Please, Please 2:45 ✔
B3 It's Not True 2:31 ✔
B4 I'm a Man 3:23 ✔
B5 A Legal Matter 2:48 ✔
B6 The Ox 3:50 ✔

Total: 35:34

Es curioso, o no, pero a pesar de que complicarían su propuesta más adelante, de que enriquecerían su sonido y apabullarían con sus conciertos en años posteriores, para mí, toda esa mística de "banda más ruidosa del mundo", esa furia desatada entre torres de amplis y ese ceremonial encendido que eran sus conciertos me llevan más a este disco que a, digamos, algo tan poderoso como Who's Next (1971).

 
 
Después depurarían todo lo que apuntaban aquí. Al fin y al cabo, este disco no deja de ser una reverencia a la música que los había alimentado desde siempre. Sin embargo, por mucho que contaran con más medios, más sapiencia y más volumen, nunca volverían a sonar con esta insolencia y este desenfreno. Y es que ya se veía que lo de los Who iba a ser algo muy grande. 

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jueves, 29 de abril de 2010

supertrax #5: alimento para la máquina



"Baba O'Riley" de los Who. Este mastodonte iba a durar entre 9 y 13 minutos pero al final lo recortaron hasta los 5. Apareció en su álbum Who's Next (71), álbum del que por cierto podría haber elegido un buen puñado de canciones de este nivel. Y si he elegido esta ha sido porque tiene algo especial. Demasiado a menudo hablamos de himnos, con una ligereza que esta canción hace patente en cuanto suena. Sobrecoge en varios ámbitos, desde el sonido nuevo para la época del órgano ARP y que hoy sigue sonando como si los marcianos nos invadieran, los rasgueos firmes y contundentes de la guitarra, la entrada del violín que es sublime y ese "It's a teenage wasteland!" que te arma para la revuelta. Todo un icono, toda una experiencia, una canción imprescindible.

PD: Por cierto, el curioso título es una mezcla entre Meher Baba, el protagonista del proyecto audiovisual de Townshend que se iba a llamar Lifehouse y fue finalmente abortado, y el compositor minimalista Terry Riley al que el tema le debe algo en su introducción.