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domingo, 16 de abril de 2023

El amor como eje de todo

Axis: Bold as Love (The Jimi Hendrix Experience, 1967)

 

BLUES ROCK PSICODÉLICO. La explosión de furia creativa con la que Jimi Hendrix asoló al mundo entre 1966 y 1967 es algo todavía difícil de creer. Cuatro singles clásicos e irrebatibles y dos LPs de una magnitud digna de medirse con la escala Richter dan fe de la vorágine expresiva en la que se encontraba el guitarrista.

Bueno, él y sus dos compinches, cómplices necesarios para que el plan saliera como salió. Noel Redding al bajo y Mitch Mitchell a la batería nunca aportaron tanto al sonido y a las canciones de la Experience como en este segundo disco, una joya cuyo enorme fulgor solo se ve eclipsado por vivir a la sombra de esa barbaridad que llamaron Are You Experienced? y que publicaron apenas unos meses antes.

El bajista trajo consigo una capacidad de dialogar con Hendrix que solo podía venir de su pasado con las seis cuerdas, además de aportar ideas compositivas más que patentes aquí y allá, sobre todo en un tema propio, la muy psicodélica "She's So Fine". Mitchell, por su parte, derramó por doquier su amor por el jazz, ya sea con esas escobillas que a petición de Redding acabó incluyendo en "Up from the Skies", o con los licks de hard bop que aplicó en "Wait Until Tomorrow" de manera indiscriminada.

Aportaciones capitales, alimento para la frescura y la riqueza del disco en todos los sentidos. Cosas que no dejan de ser un subrayado, un andamiaje perfecto para los escarceos demoníacos de un Hendrix que revisita, enfatiza y amplía su arsenal de trucos con una inmersión a pulmón en la temática del espacio exterior, algo que siempre le había fascinado. Cosa que hace no solo en las letras, sino en los sonidos imposibles que vertebran bichejos tan inexplicables como la apertura, "EXP", o el cierre, "Bold As Love". En ellas experimenta con la distorsión armónica o el panning, basura sónica que siempre se había tratado como una molestia y que él convierte en arte.

Ya lo he dicho al principio, pero es que parece increíble. Desde que Chas Chandler trajera al Cherokee a Londres y el momento en el que empezaron a grabar este disco solo habían pasado nueve meses. Un parto en el que Hendrix se dedicó sin descanso a gestar su plan para poner el rock patas arriba. Lo que él vivió y creó en tan poco tiempo es algo al alcance de muy pocos. Algo que los que se hacen llamar grandes artistas demuestran a lo largo de toda una carrera. Pero él debía venir de otro planeta. En realidad lo decía constantemente mientras el mundo se reía sin enterarse de una mierda.


A1 EXP 1:54
A2 Up From the Skies 3:01
A3 Spanish Castle Magic 3:08
A4 Wait Until Tomorrow 3:06
A5 Ain't No Telling 1:52
A6 Little Wing 2:30  
A7 If 6 Was 9 5:35
B1 You Got Me Floatin' 2:44
B2 Castles Made of Sand 2:49
B3 She's So Fine 2:43
B4 One Rainy Wish 3:45
B5 Little Miss Lover 2:25
B6 Bold as Love 4:08
Total: 39:40

Jimi siempre estaba a la última en cuanto a tendencias. No solo en sus estrafalarios y gloriosos outfits, sino en todo lo que se cocía en el mundillo. No era raro que versionara temas de The Beatles o Bob Dylan incluso antes de que fueran conocidos por el gran público.

Pues en la época de este disco lo que pegaba fuerte era la filosofía oriental, con la India, su música, religión y cultura en primerísimo plano. De ahí que, estando más que influido por la psicodelia, Hendrix envolviera el disco en una portada tan colorida e imposible. Una portada que nos lleva más que evidentemente al subcontinente mencionado y a cosas como ese Taj Mahal que solo puede asociarse a cosas enormes. Como este disco, que por muy ninguneado que haya sido, no deja de ser una auténtica delicia.

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sábado, 18 de marzo de 2023

Mi verdad

Truth (Jeff Beck, 1968)

 

BLUES ROCK. El virtuoso de Wallington nunca ha disfrutado del éxito de colegas como Jimmy Page o Eric Clapton. El motivo no está en su falta de pericia con su hacha ni en su falta de imaginación ni en su falta de personalidad. Siempre ha sido un guitar hero único de solos explosivos. Lo que pasa es que "Pagey" le copió la "idea" de versionar "You Shook Me" y ha ido arrastrando ese golpe durante toda su carrera. Bueno, eso es un poco exagerado, porque en realidad hay motivos de fondo algo más profundos que pueden explicar lo limitado de su alcance. Y muchos de ellos se encuentran en este disco, que la crítica y el público sitúan como lo mejor de Beck.

Todos esos motivos de los que hablaba deben estar en todo lo que no me gusta del álbum:

- Esa sobredosis de eco en su sonido, que lo convierte en un hueso sónico demasiado distante para ser creíble. Un sonido que ya avanzaba como ningún otro el heavy metal, cosa tan buena como caduca.

- La voz de Rod Stewart, que podríamos describir como un cruce imposible entre Joe Cocker y Bruce Dickinson. Por mucho que me guste el londinense, no lo veo brillar aquí como en su trabajo con los Faces o en solitario. Será que Beck impone su protagonismo o será que el rubio de oro se queda a medio camino, es decir, ni soul ni heavy, ni chicha ni limoná.

- Las canciones, que despojadas de los efectos, quedan en muy poca cosa.

- El tema blues en directo "Blues De Luxe". Bueno, no es que no me guste exactamente. Lo que pasa es que me irrita por dos motivos: los aplausos y gritos a destiempo del público y porque me recuerda horrores a Gary Moore. Ya sé que el norirlandés es el copión y no el influyente en esta comparación, pero que se me aparezca mientras escucho este tema no es nada bueno.

Aunque no por ello dejan de ser motivos injustos, cuando me encanta:

- Esa sobredosis de eco en su sonido que lo covierte en una montaña rusa con subidas, bajadas, efectos imposibles y sonidos nunca oidos anteriormente.

- La descarga de adrenalina que provoca todo ese reverb cuando está bien empleado.

- Los momentos más psicodélicos y fantasiosos, como el "Beck's Bolero".

- Las versiones.

El de Surrey nunca ha tenido ni el exotismo de Jimmy Page ni el rajo clásico de Eric Clapton ni la fantasía de Jimi Hendrix, pero nada de eso hubiera sido un problema. Está claro que sabe tocar como nadie y es dueño de un virtuosismo rústico que se ha visto diezmado en unas composiciones que no le han hecho justicia. No todo el mundo puede ser a la vez compositor y ejecutor. Con todo, la dinamita se impone en esta obra que tal vez no sea todo lo magistral que nos cuentan, pero sí que saca la cabeza del pelotón. Y con bastante holgura.

★★★

A1 Shapes of Things 3:21
A2 Let Me Love You 4:43
A3 Morning Dew 4:42
A4 You Shook Me 2:32
A5 Ol' Man River 4:00
B1 Greensleeves 1:50
B2 Rock My Plimsoul 4:14
B3 Beck's Bolero 2:54
B4 Blues De Luxe 7:32
B5 I Ain't Superstitious 4:53

Total: 40:41

Xxx

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lunes, 9 de enero de 2017

Abriendo la brecha

The greatest good you can do for another is not just to share your riches but to reveal to him his own.
Read more at: https://www.brainyquote.com/quotes/authors/b/benjamin_disraeli.html
The greatest good you can do for another is not just to share your riches but to reveal to him his own.
Read more at: https://www.brainyquote.com/quotes/authors/b/benjamin_disraeli.
Disraeli Gears (Cream, 1967)
 

 
BLUES ROCK PSICODÉLICO. “The greatest good you can do for another is not just share your riches, but to reveal to him his own.”

― Benjamin Disraeli

En su segundo trabajo, Cream reducen las versiones y se entregan a la causa de la psicodelia con esfuerzos redoblados. El resultado, su obra maestra, la destilación más perfecta posible de sus poderes compositivos e interpretativos. La portada habla con claridad meridiana. El exceso de la era de Aquarius sigue mandando, aunque esto en nuestro power trío favorito, con permiso de la Experience, se traduce en electricidad, blues y un puntito de locura que, aquí al menos, sí fue genial.

Si en el primero sonaban desbordados y frescos como la hierba recién cortada, aquí se dan un segundo para la pausa y son capaces de sorprender con ideas compositivas novedosas y casi experimentales, clásicos imbatibles como "Sunshine of Your Love" o "Strange Brew", o un uso y abuso antológico del wah-wah ("Tales of Brave Ulysses") que anticipaba la barbarie de "White Room" en el siguiente álbum. Sumemos riffs marca de la casa para la eternidad en "SWLABR", sublime desolación eléctrica en "We're Going Wrong" o rock & roll clásico y delicioso en "Take It Back" y nos sale un discazo digno de ser conservado para la eternidad. Solo por este trabajo Cream ya merecerían su estatus.

Y eso a pesar de meteduras de pata como "Mother's Lament" que, siendo honestos, junto con el desliz de Ginger Baker, "Blue Condition", resultan al final graciosos desbarres que de alguna forma suman y son hasta apreciables en su idiotez. No sé si desengrasan, hacen reír o tirarse de los pelos, pero no me molestan, que ya es mucho. Esto es tan bueno que hace falta mucho más para hacerle daño. Y su aura crece y crece con los años. ¿No es maravilloso?

★★★★

A1 Strange Brew
A2 Sunshine of Your Love
A3 World of Pain
A4 Dance the Night Away
A5 Blue Condition
B1 Tales of Brave Ulysses
B2 SWLABR
B3 We're Going Wrong
B4 Outside Woman Blues
B5 Take It Back
B6 Mother's Lament

Total: 33 min.

Benjamin Disraeli fue primer ministro británico a finales del siglo XIX. Pieza clave en el desarrollo del Partido Conservador en las islas, también fue un reconocido novelista, llegando a escribir incluso durante sus años como jefe de gobierno.

Sin embargo, el título del disco tiene poco que ver con él. Fue un simple malentendido cuando en una conversación sobre bicicletas de carreras, uno de los roadies del grupo dijo "Yeah, Disraeli gears" en lugar de derailleur gears (cambio de marchas). Un error delicioso que se convirtió en el título de uno de los discos más icónicos de los años 60.