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martes, 25 de julio de 2023

Las entrañas de la máquina

I Might Be Wrong: Live Recordings (Radiohead, 2001)
 

POP EXPERIMENTAL. Radiohead estaban en pleno proceso de reinvención electrónica en el cambio de siglo. Por eso antes de entrar en detalles habría que dejar muy claro qué nos vamos a encontrar en este directo que glosa la gira que siguió a esas dos detonaciones que fueron Kid A (2000) y Amnesiac (2001). 

En primer lugar, se trata de un recuento de esos dos álbumes. Un resumen en el que podemos apreciar cómo superaron la dificultad de adaptar unas canciones de alta complejidad arreglística e innumerables capas electrónicas a la desnudez de lo orgánico. Un proceso muy necesario para que los fans de toda la vida volvieran al redil, decepcionados como estaban por el cambio de piel de su banda favorita.

Por otra parte, y en sintonía con esa desnudez, que consiguen con una sutileza extraordinaria, Radiohead ofrecen aquí un artefacto que huye de la megalomanía que amenazaba con engullirlos después de OK Computer (1997). No solo las canciones renacen exultantes a partir de su sencillo corazón palpitante, sino que aquí se representan apenas cuarenta minutos de música, lo que en la era del CD, y de los directos en concreto, era un suspiro. Y es en esa brevedad donde podemos solazarnos. No solo por el dicho de que lo bueno, si breve... sino porque el impacto creo que se amplifica al condensar la dosis como si del efecto lupa se tratara.

Por si fuera poco, a las recreaciones guitarreras (que quedan mucho más fieles a las versiones originales de lo que pudiéramos pensar) y a las reducciones al piano tenemos que añadirles un tema de Thom Yorke que no grabarían en estudio hasta 2016. Una toma acústica en la que Thom se recrea en solitario en su dolor mientras aporrea la acústica. Una canción preciosa que nos devuelve la pureza de una banda que, atendiendo a este regalazo, en realidad nunca la había perdido.

★★★★☆

1 The National Anthem 4:57
2 I Might Be Wrong 4:52
3 Morning Bell 4:14
4 Like Spinning Plates 3:47
5 Idioteque 4:24
6 Everything in Its Right Place 7:42
7 Dollars and Cents 5:13
8 True Love Waits 5:02

Total: 40:11

jueves, 13 de julio de 2023

Empieza el partido

The Bends (Radiohead, 1995)
 

POP ROCK ÉPICO. La mayoría de edad de Radiohead está llena de momentos mágicos y melindrosos, eso ya lo sabemos. Y este disco supuso el verdadero paso adelante después del dubitativo Pablo Honey (1993) y la no del todo acertada colección que lo precedió en forma de EP, My Iron Lung (1994).

El tremendo crecimiento que muestra este disco queda un poco infravalorado por la edición un par de años después de esa barbaridad que fue OK Computer (1997), pero el fan atento siempre ha sabido que el origen estaba aquí, en esta colección de canciones de corte íntimo y futurista. The Bends es todo un anuncio, una revelación, la entrega al sentimiento puro, eso sí, sin filtro. Puro azúcar que deleita y daña por igual. Hay que tener especial cuidado con los que se podrían colar como los puntos álgidos del álbum. "The Bends", "Fake Plastic Trees", "(Nice Dream)", "Black Star" e incluso "Sulk" pueden parecer imbatibles con toda su hermosísima ingravidez, y no hay duda de que son las que han materializado el aura del disco. Sin embargo, no las veo como sus puntos más fuertes. A cambio me quedo con la sinceridad de "High And Dry", "Just", "My Iron Lung" o "Street Spirit". Todo esto es perfectamente discutible, pero esa es mi jerarquía.

The Bends es querido, siempre lo ha sido y siempre lo será. Es uno de los favoritos de la afición y creo que se lo merece. Porque consigue vencer toda mi oposición en cuanto suena. Porque tiene un equilibrio único entre la tralla eléctrica y el ensueño pop. Porque sigue meciéndonos en nuestro sueño con absoluta modestia a pesar de la grandiosidad de moái que proclama su poco agraciada portada. Razones de peso que contrarrestan su ampulosidad y que lo hacen triunfar a su modo. Y eso que parecía tonto cuando lo compramos.
 
★★★★☆
 
1 Planet Telex 4:18
2 The Bends 4:06
3 High and Dry 4:18
4 Fake Plastic Trees 4:50
5 Bones 3:09
6 (Nice Dream) 3:53
7 Just 3:55
8 My Iron Lung 4:36
9 Bullet Proof..I Wish I Was 3:29
10 Black Star 4:07
11 Sulk 3:43
12 Street Spirit (Fade Out) 4:12
Total: 48:36
 
No tengo ni idea de lo que pretende representar la figura de la portada. Lo que sí sé es que su rictus entre el estertor agónico y el éxtasis resume para mí todo el abanico de la experiencia humana. Qué menos con un grupo que puede carecer de todo menos de pretensiones, ¿no creen?

Y en otro orden de cosas, si nos fijamos exclusivamente en la postura, los ojos cerrados y el cuello poderoso, nos vamos directos a esos Moái que crecen como plantas en la Isla de Pascua. Parece claro que se trata de esculturas ceremoniales. Lo que no está tan claro es su significado para el cual hay diversas teorías. Desde la representación de antepasados muertos con el fin de que estos proyectaran su mana (poder sobrenatural) sobre sus descendientes, hasta ser señales que indicaban la cercanía de fuentes de agua dulce, las explicaciones son variadas y como siempre tienen sus seguidores y detractores. Como este álbum.

lunes, 22 de agosto de 2016

El estanque de la luna

A Moon Shaped Pool
(Radiohead, 2016)

POP ROCK AMBIENTAL. Detallista, reposado y narcótico, el noveno disco de Radiohead convence y mucho. Quizá sea lo mejor que han publicado desde "Amnesiac" (2001), aunque con los discos de esta gente es difícil saberlo. Cambian mucho la valoración con el paso del tiempo y dependiendo del momento.

Lo sorprendente, o no, es que algunas de las canciones que lo componen son ideas antiguas que no llegaron a grabar. Así entre estos retales encontramos delicias como "Burn the Witch" que viene de la época de "Kid A" (2000), "True Love Waits", que viene de 1995 y va como anillo al dedo por la ruptura de Yorke con su pareja después de más de dos décadas, o "Present Tense" que data de 2008. Otras ya fueron probadas en 2012 a lo largo del tour de "The King of Limbs" (2011). Por todo esto el disco refuerza su valor por presentar un resultado tan brillante a partir de lo que podríamos calificar como desechos. Desechos sublimes que podrían estar en cualquiera de sus mejores álbumes.

"Desechos" como la maravillosa "Burn the Witch" a la que parecen haberle encontrado su mejor forma vestida con esos violines machacones, o esa "Daydreaming" llena de helio y vapores aromáticos, o el ritmo insistente de una "Ful Stop" que nos retrotrae directamente a "Kid A", o las cuerdas cinematográficas sobrecogedoras que elevan a "The Numbers" sobre nuestras cabezas, o esa maravillosa "Present Tense" que parece sacada de las entrañas de "OK Computer" (1997). Muchos motivos para el regocijo. Radiohead siempre convencen y más cuando todos los dan por muertos. Lo han demostrado en bastantes ocasiones ya. Esa es su virtud y ese nuestro gozo. Aunque se queden con frecuencia a las puertas de la excelencia, que también.

★★★☆☆

1 Burn the Witch 3:40
2 Daydreaming 6:24
3 Decks Dark 4:41
4 Desert Island Disk 3:44
5 Ful Stop 6:07
6 Glass Eyes 2:52
7 Identikit 4:26
8 The Numbers 5:45
9 Present Tense 5:06
10 Tinker Tailor Soldier Sailor Rich Man Poor Man Beggar Man Thief 5:03
11 True Love Waits 4:43
Total: 52:31

martes, 16 de agosto de 2016

Tentáculos, patas, brazos...

The King of Limbs (Radiohead, 2011)

POP ROCK AMBIENTAL. Aquí sí que los pillamos. Ya estaba bien de entregar discos como mínimo interesantes. Siempre. No podía ser. Aquí por fin cogemos a Radiohead faltos de inspiración y entregados a lo fácil y a los dictados del mercado. Todo esto nos decimos mientras ponemos el disco sin ni siquiera esperar a que termine. Por fin, ¿no? Pues no. Una vez más, no sé cuántas van, los de Oxford demuestran que son los más listos de la clase y crean un disco tan inteligente y hermoso como el que más, uno de esos que, una vez más, no nos esperábamos. Uno donde vuelven a jugar con el sonido, el silencio y el sentimiento para volver a sorprendernos. Cuando parece que se entregan sin condiciones a la electrónica para fulminar al pop para siempre volvemos a maravillarnos al comprobar que no es así, sino que han conseguido que ambos convivan en una simbiosis que parece no tener fin. Hablar de maravilla es decir demasiado (el letargo me vence) pero sí que podemos hablar de una dignidad trabajada y totalmente merecida a casi 20 años de su formación. Me rindo, Radiohead son los últimos clásicos que nos quedan.

★★★☆☆

1 Bloom 5:14
2 Morning Mr Magpie 4:40
3 Little by Little 4:27
4 Feral 3:12
5 Lotus Flower 5:00
6 Codex 4:46
7 Give Up the Ghost 4:50
8 Separator 5:20
Total: 37:29

jueves, 11 de agosto de 2016

Arpegios marinos

I
n Rainbows
(Radiohead, 2007)

POP ROCK AMBIENTAL. Volátil, evanescente, precioso. Radiohead vuelve al redil con un disco inesperado que los devuelve a la primera línea de lo que más importa en el pop de principios del siglo XXI. Un disco de sonidos y atmósferas para disfrutar sin prisas y maravillarse de la sutileza que han logrado alcanzar. "15 Steps", "Nude", "Videotape", "Jigsaw Falling into Place" y sobre todo "Weird Fishes / Arpeggi" se pueden contar entre lo más delicado y hermoso que hayan grabado en años, y la violencia de "Bodysnatchers" es noqueante y una isla en un disco que apuesta por lo delicado por encima de lo impactante. Esta vez sí: Bueno, Bonito y BARATO.

★★★☆☆

1 15 Step 3:57
2 Bodysnatchers 4:02
3 Nude 4:15
4 Weird Fishes / Arpeggi 5:18
5 All I Need 3:49
6 Faust Arp 2:10
7 Reckoner 4:50
8 House of Cards 5:28
9 Jigsaw Falling Into Place 4:09
10 Videotape 4:40
Total: 42:38

miércoles, 10 de agosto de 2016

¡Viva el rey!

Hail to the Thief (Radiohead, 2003)

POP EXPERIMENTAL. Tras la inmersión a pulmón que supusieron sus dos álbumes anteriores, Radiohead se encontraban ante la difícil tesitura de decidir si ahondaban en esa veta o buscaban nuevos caminos. Escuchando lo que nos proponen en este, su sexto disco, me parece a mí que, muy inteligentemente, cogieron el camino de en medio.

Aquí nos encontramos a una banda con el don de la reinvención en stand-by. Solventes en el tramo inicial, aunque sigan viviendo un poco de las rentas de Amnesiac (2001), es al final cuando se cargan un disco que iba para notable. Sus algo más de cincuenta minutos acaban haciéndose eternos, y es que a pesar de sus nobles intenciones suenan aburridos y nos acaban contagiando su hastío y agotamiento.

Hail to the Thief, título ingenioso y con una sorna maravillosa, se queda al final en un disco aceptable, incluso bueno, con tramos estupendos que no logran fabricar un conjunto que nos convenza al cien por cien. Y es que este disco retrata a una banda un pelín atascada. Nada preocupante todavía, cierto. Al fin y al cabo se han ganado el beneficio de una duda que, eso sí, deberán dinamitar cuanto antes. O empezaremos a ponernos muy nerviosos.

★★★☆☆

1 2 + 2 = 5 (The Lukewarm.) 3:19
2 Sit Down. Stand Up. (Snakes & Ladders.) 4:19
3 Sail to the Moon. (Brush the Cobwebs Out of the Sky.) 4:18
4 Backdrifts. (Honeymoon Is Over.) 5:22
5 Go to Sleep. (Little Man Being Erased.) 3:21
6 Where I End and You Begin. (The Sky Is Falling In.) 4:29
7 We Suck Young Blood. (Your Time Is Up.) 4:56
8 The Gloaming. (Softly Open Our Mouths in the Cold.) 3:32
9 There There. (The Boney King of Nowhere.) 5:23
10 I Will. (No Man's Land.) 1:59
11 A Punchup at a Wedding. (No No No No No No No No.) 4:57
12 Myxomatosis. (Judge, Jury & Executioner.) 3:52
13 Scatterbrain. (As Dead As Leaves.) 3:21
14 A Wolf at the Door. (It Girl. Rag Doll.) 3:25
Total: 56:33

domingo, 7 de agosto de 2016

La batalla de los clones

Amnesiac (Radiohead, 2001)
 


POP EXPERIMENTAL. Las sesiones de las que salió Kid A dieron para mucho. En su momento se plantearon sacar un disco doble con el material registrado, pero les pareció que el disco resultante era demasiado denso. Por ello decidieron sacar dos discos por separado. El primero es el mencionado y el segundo este Amnesiac, que vio la luz un año después.

A la luz de estos datos la tendencia imperante es señalar este segundo disco como el hermano pequeño de Kid A y aquél en el que volcaron los descartes que no tuvieron cabida en este. Craso error. El grupo ya lo anuncia con claridad, y aunque no tengamos por qué creernos esas afirmaciones, en este caso son totalmente ciertas. ¿De qué descarte podemos hablar con temazos del aura y la clase de "Pyramid Song", "You and Whose Army?" "I Might Be Wrong", "Knives Out" o "Life in a Glasshouse"?

Parece claro que el nivel de inspiración de las sesiones que hicieron posible estos dos discos fue monumental. Lo que no veo tan claro es el criterio que usaron para seleccionar los temas para cada disco, y sin embargo ambos cuentan con una coherencia que los hace diferentes y únicos. El primero, más absoluto y avasallador, tal vez por llegar antes. El segundo más solemne y menos emborronado. Ambos, documentos imprescindibles para entender el giro estilístico de unos Radiohead entregados de lleno a la electrónica, pero con el latido emocional intacto. En "Life in a Glasshouse", el único tema posterior a las sesiones maratonianas de las que hablamos, nos lo dejan claro. Albert Ayler ha dejado el edificio. Bienvenido, Chet Baker.

★★★★☆

1 Packt Like Sardines in a Crushd Tin Box 4:00
2 Pyramid Song 4:48
3 Pulk / Pull Revolving Doors 4:07
4 You and Whose Army? 3:11
5 I Might Be Wrong 4:53
6 Knives Out 4:14
7 Morning Bell / Amnesiac 3:14
8 Dollars and Cents 4:51
9 Hunting Bears 2:01
10 Like Spinning Plates 3:57
11 Life in a Glasshouse 4:34
Total: 43:50

Radiohead siguen aquí emborronándose, hartándose de concepto, buscando un arte cada vez más alejados del sota, caballo y rey del rock. 

Un arte que tiende hacia lo abstracto y que vierten, tanto en su música, como en la forma de envolverla. No hay más que echar un vistazo a portadas y libretos para darse cuenta de que buscan lo roto, lo inconexo y lo dislocado para tratar de explicar lo inexplicable de la sociedad en la que viven. O quizás para dejar claro que vivimos inmersos en lo inexplicable.

También nos sorprenden a veces con un guiño a lo primario, a lo básico, a lo más puro. Como en la portada de este disco, claramente inspirada en Mark Rothko, o eso me parece a mí. (En la imagen: Light Red Over Black, 1957)

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sábado, 6 de agosto de 2016

La fortaleza de hielo

Kid A (Radiohead, 2000)
 

POP EXPERIMENTAL. OK Computer marcó una época. Fue el culmen de Radiohead en el pop/rock más o menos canónico por mucho que se empeñen en recordarnos que fue muy diferente a lo que habían hecho hasta entonces. Y es que al lado de su siguiente movimiento conservaba muchos puntos en común todavía con su obra primeriza.

Por todo esto Kid A aumenta su valor y se convierte en el disco que encumbró definitivamente a los de Oxford. Hasta este momento podíamos creer que eran innovadores, que rompían con el pasado y que tenían una personalidad única. Kid A dinamitó todas estas ideas de un plumazo y nos dejó con cara de tontos porque demostró ser su obra más original, rupturista e iconoclasta. Hasta entonces y desde entonces. Todavía no han podido igualar el riesgo y el alcance de este disco.

No quiero decir con esto que sea mejor que el anterior, eso era imposible. Por eso es tan loable que tomaran el camino correcto y pasaran de fusilar el estilo de su gran éxtio. Una actitud que, todo sea dicho, nunca han tenido a lo largo de una carrera todo lo discutible que se quiera, pero siempre a la búsqueda de la reinvención. Y de eso Kid A sabe más que ninguno.

Todavía recuerdo la dislocación que sentí al escuchar el disco por primera vez. Radiohead hasta entonces había sido un grupo de pop/rock con gusto y guitarras. Todo esto acababa aquí, o al menos quedaba mucho más diluido. Se habían acabado las canciones pop al uso, los sintetizadores y demás aparatejos electrónicos habían engullido a nuestras adoradas guitarras distorsionadas, o al menos habían restado su importancia ocultas en una alianza que me chocaba y me repelía. Al menos en las primeras escuchas. No tardé mucho en apreciar que aquí había algo especial, aunque sí tardé bastante más en darme cuenta de la auténtica estatura de un disco estratosférico.

En Kid A todo suena roto, astillado, pero sólido y brutal a la vez. Desde los trinos posmodernos de "Everything in its Right Place", hasta el free jazz de "National Anthem", todo está dotado de sentido y encanto. A pesar de que a ratos no entendamos nada, el disco acaba metiéndose en tu piel y en tu alma. Si en OK Computer trataban de perseguir el fantasma de Miles Davis sin conseguirlo, aquí encierran gloriosamente la furia bendita de Albert Ayler en una prisión electrónica último modelo. No se me ocurre mayor elogio.

★★★★☆

1 Everything in Its Right Place 4:11
2 Kid A 4:44
3 The National Anthem 5:51
4 How to Disappear Completely 5:56
5 Treefingers 3:42
6 Optimistic 5:15
7 In Limbo 3:31
8 Idioteque 5:09
9 Morning Bell 4:35
10 Motion Picture Soundtrack
    - Motion Picture Soundtrack 3:17
    - [silence] 1:00
    - [hidden track] 0:53
    - [silence] 1:51
Total: 49:55

La portada me traslada a ese imposible que es la Fortaleza de la Soledad de Superman. Ese cuartel general ocasional que el superhéroe usaba en momentos puntuales para recuperarse de sus heridas. Y si algo de ese refugio hubiera en este disco, sin duda sería la tundra desértica y helada que rodea la fortaleza. Un lugar inhóspito y en las antípodas de la civilización. Precisamente a lo que suena el disco más autárquico, violento y sin vida de Radiohead. Y bendito, también, seamos sinceros.

 
 
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viernes, 5 de agosto de 2016

Lacta moloka

OK Computer (Radiohead, 1997)
 

ART POP. OK Computer, admirado hasta la idolatría, hasta el fanatismo. Una obsesión para toda una generación. Una obsesión más que merecida para el disco más hipertrofiado de los 90. Entre la hinchazón mediática que lo elevó a los altares desde que salió y la hinchazón emocional por lo que ha significado para tanta gente, es imposible aclararse y hacerse una idea ajustada de lo que es OK Computer y hasta dónde alcanza su autenticidad.

No pasa lo mismo con sus tentáculos, que se hunden sin ocultarlo en las profundidades de la cultura popular, ya sea la más elevada o la más vulgar. El disco y el grupo no ocultan sus influencias. Sería estúpido. Ahí está la huella de esa Guía del autoestopista galáctico, serie británica que le presta sus androides paranoicos y le da título. Ese Bitches Brew de Miles Davis que trataron de invocar en "Subterranean Homesick Alien" (título inspirado en una de Bob Dylan, por cierto), pero que les salió más bien The Beatles. Esa "Bohemian Rhapsody" (Queen) en la que dicen haberse inspirado para los cambios de "Paranoid Android" y tantas y tantas otras referencias que hervían en la cabeza y las manos de un grupo que se muestra aquí a punto de explosionar.

Este era solo su tercer disco, un poco pronto tal vez para derrochar la inspiración melódica, el tino expresivo y el concepto que yace en esta obra. Sorprendente, sobre todo, cuando nos dejamos llevar y disfrutamos de la enorme cantidad de detalles que tiene, que son los que lo hacen tan grande. Ese bajo a medio tocar, que se calla cuando no debe, casi dub, de "Airbag", la guitarra rota por la distorsión que parte en dos "Paranoid Android", los melotrones aquí y allá, la calma suicida de "Exit Music" (para la película Romeo + Juliet de Baz Luhrmann), el cambio melódico en "Karma Police" (dos canciones en una), que es capaz de hacerme levitar, el piano perdido de "Fitter Happier", la distorsión radical de "Electioneering", la parquedad terminal de "Climbing Up the Walls", la melodía de caja de música de "No Surprises", ese "We are standing on the edge" que se cae de la boca agotada de Thom, y tantos y tantos detalles que hacen único a este álbum y merecedor de toda su adhesión incondicional.

Mucho se ha hablado de su concepto y de las ideas que trata de transmitir. No es baladí este tema, porque tal vez esa es la clave para entender por qué ha conectado tan bien con el público, cuando, no lo olvidemos, sus ventas en EE.UU. fueron subestimadas a priori. No era un disco comercial, decían, pero eso no importó porque lo que cuenta nos llega al alma. OK Computer nos habla de nosotros mismos en el difícil cambio de siglo. Ataca al consumismo, a la superficialidad de las relaciones, a un mundo robótico que deshumaniza y aliena. Todo en un disco en el que Thom Yorke se jactaba de que había dejado a un lado la negatividad de su obra anterior en pos de un positivismo que no acabo de ver muy claro.

OK Computer tiene su sitio entre los grandes y ni Ballard ni la Velvet Underground, otras influencias fundamentales, pueden explicar esto. Seguro que es porque es una obra seria y sólida. Una de esas que se cree lo que cuenta. Y se lo cree porque lo que cuenta es importante y esencial para nuestra vida. Porque no es música de fondo, sino que exige toda nuestra atención. Y se la vamos a prestar siempre, aunque pueda sonarnos melindroso en sus juegos melódicos y en los contrapuntos vocales del llorón de Thom Yorke. Porque a pesar de sus imperfecciones, el cabrón nos gusta hasta decir basta.

1 Airbag 4:44
2 Paranoid Android 6:23
3 Subterranean Homesick Alien 4:27
4 Exit Music (For a Film) 4:24
5 Let Down 4:59
6 Karma Police 4:21
7 Fitter Happier 1:57
8 Electioneering 3:50
9 Climbing Up the Walls 4:45
10 No Surprises 3:48
11 Lucky 4:19
12 The Tourist 5:24
Total: 53:21

A pesar del sonido urbano y cosmopolita del álbum, este fue grabado en el "bucolismo" de Oxford y Bath. Una relajación que choca con la densidad electrónica que supura.

Antes de editarse, y a petición de Brian Eno, regalaron un tema para el recopilatorio benéfico The Help Album. Esta era "Lucky", la cual incluirían posteriormente en OK Computer porque fue el momento clave en el giro estilístico que les marcaría el camino a seguir. Fue el primer tema que compusieron para este disco y así no es de extrañar que pudiera haber encajado en The Bends (1995).

"Paranoid Android" empezó siendo una canción de 14 minutos con largos solos de órgano. Miedo me da el oír cómo era. Y deseo también, lo admito.

"Casi todas las canciones en "OK Computer" giran en torno a la idea de mi miedo a que los ordenadores se levanten por la noche e intenten asfixiarme con sus cables." - Thom Yorke.

"Es muy extraño el estar tocando acordes otra vez. No lo he hecho desde hace mucho tiempo. Me he dado cuenta de que no hago progresiones de acordes desde "OK Computer" y material como ese." - Ed O'Brien.


"Al final de la gira de "OK Computer" estábamos tocando en recintos enormes y eso no estaba bien. Puedes hacer eso en alguna ocasión pero en ese momento no me parecía correcto." - Ed O'Brien.

"Todavía daría mi huevo izquierdo para escribir algo tan bueno como "OK Computer"" - Chris Martin (Coldplay)

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jueves, 4 de agosto de 2016

Falta de oxígeno

My Iron Lung
(Radiohead, 1994) [EP]

POP ROCK ÉPICO. Salió como adelanto de su muy esperado segundo álbum y anunciaba en su primer tema algo realmente prometedor. "My Iron Lung", la canción, era el buque insignia de "The Bends" (1995) y nos hacía babear con su contraste entre esa melodía emborronada por la saturación de efectos y ese grandioso final de ruído desbocado.

Lo demás tampoco se separaba demasiado de lo conocido en "Pablo Honey" (1993). Quizá llame la atención la belleza de "The Trickster" o "Lewis (Mistreated)", astilladas por el feedback, o la parquedad de la versión acústica de "Creep", pero poco más. No, este EP era solamente un disco prometedor con un cierto gancho pero que seguía marcando los conatos primerizos de una banda que entraría en una nueva dimensión sólo unos meses después.

★★★☆☆

1 My Iron Lung 4:37
2 The Trickster 4:40
3 Lewis (Mistreated) 3:19
4 Punchdrunk Lovesick Singalong 4:40
5 Permanent Daylight 2:48
6 Lozenge of Love 2:16
7 You Never Wash Up After Yourself 1:44
8 Creep (Acoustic) 4:19
Total: 28:23