Mostrando entradas con la etiqueta los planetas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta los planetas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de abril de 2025

Super h(omenaje)

Super H: Homenaje al Super 8 de Los Planetas (VV.AA., 2025)

HOMENAJE PLANETARIO. No sé si es esencial ni indiscutible. Sí que me queda claro que homenajear a un disco de la talla y la dimensión de Super 8 (Los Planetas, 1994) es algo más que lógico y más que bienvenido. Aunque solo sea por el hecho de que no se nos olvide su carisma y lo mucho que nos ha hecho disfrutar, ya podemos acercarnos a este tributo con la garantía de que va a valer la pena.

Dicho esto, y deteniéndonos en los detalles, habría varias cosas que puntualizar y todas ellas tienen que ver con el tipo de aproximación que han elegido las bandas a la hora de versionar tal o cual tema. Si bien las versiones más ortodoxas y fieles al original pueden pecar de falta de inventiva y de no proponer nada nuevo a lo que ya conocemos, se acaban agradeciendo porque no olvidemos que estamos hablando de material sagrado para miles de fans. Me incluyo entre ellos y admito que arqueo mi ceja cuando el artista en cuestión se saca de la manga alguna idea supuestamente genial que la mayoría de las veces solo tiene el objetivo de dejar claro lo rematadamente creativo e innovador que es. O que se cree, más bien.

Al primer grupo añadiría cosas como la de Carolina Durante, muy correcta y poco censurable, o la de Triángulo de Amor Bizarro, que parece escrita para ellos. Entre lo segundo me quedaría con la más rara del lote, una "10k" ("10.000" en el original), que Alcalá Norte convierten en una canción totalmente nueva. Algo que al principio me parecía una pretenciosidad, pero a lo que ahora le encuentro mucha más gracia que a reinvenciones marcianas como la de Marcelo Criminal o El Mató a un Policía Motorizado. 

Si nos quedamos entre los dos extremos, destacaría las rendiciones de Melenas y Cala Vento, intentos con personalidad sin desfigurar unas melodías que lo son todo para toda una generación. Ese es el valor de una colección bastante homogénea, que se escucha con facilidad, pero que no aporta mucho más al hecho de volver al disco original a la vez que demuestra lo mayúsculo de la valía de unas partituras que parecen poder soportarlo todo. A por otros treinta años.

★★★☆☆

1 Carolina Durante - De Viaje 3:31 ✔
2 Depresión Sonora - Qué Puedo Hacer 3:13
3 Cala Vento - Si Está Bien 2:50
4 Alcalá Norte - 10k 3:57 ✔
5 Melenas - Jesús 2:57
6 Él Mató a un Policía Motorizado - Estos Últimos Días 3:57
7 Las Dianas - Brigitte 3:43
8 Marcelo Criminal - Rey Sombra 2:49
9 Los Punsetes - Desorden 3:52
10 Triángulo de Amor Bizarro - La Caja Del Diablo 9:47
11 Edu Requejo - Manchas Solares 3:23

Total: 43:59

Xxx

DISCOS RELACIONADOS


 

martes, 11 de julio de 2023

Yo que no tenía nada, ahora temo perderlo tó

Zona temporalmente autónoma (Los Planetas, 2017)
 
 
PSICODELIA JONDA. Los Planetas parecen abocados a la polémica permanente. Sus últimos movimientos han sido pasto de los posicionamientos más extremos en cuanto a la relevancia de un grupo que con esta entrega supera ya las dos décadas de carrera discográfica. Son unos clásicos, eso es indiscutible, y todo lo que hagan va a ser examinado con lupa, pero va a tener una gran repercusión.

A estas alturas, cuando casi todo el mundo los daba por muertos, es más bien difícil creer en sus poderes. Por eso los adelantos golpearon con la fuerza de la sorpresa. Primero esa "Espíritu olímpico" tan pop, tan esplendorosa y después la profundidad de esa bomba que es "Islamabad". Esta es la canción que abre este disco doble, el primero de este tipo para el combo, y ya ha sido encumbrada por la masa como lo mejor que J haya escrito nunca. Lo veo totalmente exagerado, aunque sí es verdad que destaca por esa insolencia con la que toman el pulso de la calle al adaptar melodía y parte de letra de, nada menos, que el trap más chungo. Una tonada de Yung Beef es la base para esta elucubración de J sobre la fe, el fanatismo y el terrorismo económico y político. Una canción con multitud de capas en todos los sentidos, sónicos y semánticos, que entiendo que impresione, aunque para mí no sea ni siquiera la mejor del disco.

Le siguen unos cuantos temas de formas flamencas o aflamencadas que demuestran que el interés del grupo por los sonidos de la tierra sigue ahí, aunque cada vez se va diluyendo un poco más. No creo que lo hayan dejado de lado, más bien lo han fusionado tan bien con su estilo primigenio que ya simplemente es parte de su sonido. De todas formas sí que se puede decir que el disco tiene un tono bastante más pop que el anterior y explota en tonadas memorables como "Hierro y níquel", "Ijtihad" o "Espíritu olímpico", mi favorita, por muy ortodoxa y canónica que sea, que lo es.
 
Habrá que agarrarse a todo eso y al par de novedades que incluyen. La más llamativa está claro que es esa misa resonante que es la mencionada "Islamabad", pero también llaman la atención la dulzura acústica de "Hay una estrella" donde J se pone tierno y sentimental como nunca ha hecho o esa versión psicodélica y brutal de "Guitarra roja", un clásico de 1928 del argentino Martín Castro, con el que Los Planetas abren el abanico para abrazar la canción protesta sudamericana. Lo que nos faltaba, pero parece claro que el grupo está vivito y coleando. Sí, están cayendo parriba.

★★★★☆

1 Islamabad 7:03
2 Una cruz a cuestas 4:10
3 Soleá 3:33
4 Seguiriya de los 107 faunos 4:35
5 Hierro y níquel 4:05
6 Porque me lo digas tú 2:37
7 Libertad para el solitario 4:04
 
8 La gitana 5:59
9 Ijtihad 3:53
10 Espíritu olímpico 4:16
11 Zona autónoma permanente 4:13
12 Amanecer 3:05
13 Hay una estrella 3:38
14 Guitarra roja 9:51
Total length: 65:02

miércoles, 23 de febrero de 2022

Mis negras duquelas

Dobles fatigas (Los Planetas, 2015)

 

PSICODELIA JONDA. Los Planetas a lo suyo. A lo galáctico. A lo flamenco. A ese disfrutar de manera perezosa de un ínterin entre álbumes que cada vez estiran más. Sin noticias de ellos desde ese más que lejano Una ópera egipcia (2010), estas cuatro canciones llegan como agua de mayo. Por mucho que nos hayamos entretenido salvajemente con proyectos paralelos como Grupo de Expertos Solynieve o ese homenaje morentiano que se inventaron bajo el nombre de Los Evangelistas, ya necesitábamos nuestra dosis.

Aquí llega con la calidad acostumbrada. Cuatro temas que sirven de ajuste de cuentas y de exploración de senderos que les ayuden a decidir qué ruta seguir en un futuro que parecía amenazarlos con el agotamiento. Dos años después volverían a sorprender al mundo con un Zona temporalmente autónoma (2017) en el que iban a integrarse de manera natural en las músicas urbanas que dominan el panorama actual. Sin olvidarse de su pop adhesivo ni de su historia de amor con un flamenco al que vuelven a arrimarse en los dos últimos temas de este EP.

Un anuncio, por tanto, no demasiado revelador, pero igualmente jugoso. Con esta chuchería Los Planetas dejan claro, como mínimo, que siguen en plena forma, que están hasta los cojones de los que dicen gobernarnos y que todavía les queda cuerda para rato. Se lo compro sin dudarlo.

★★★★☆

A1 El duendecillo verde 2:46
A2 Motores de combustión 5:16
B1 Estadística 4:43
B2 Heroína (Bulerías de el Torta) 4:28
Total: 17:13

miércoles, 2 de febrero de 2022

Retozando con el ectoplasma

Encuentros con entidades (Los Planetas, 2002)

POP GALÁCTICO. Este disco supuso la culminación de un sonido, el agotamiento de una idea genial que se las sigue apañando para dar sus últimos coletazos de genio, pero que se percibe ya algo anquilosada en algunos segundos. Aunque hay cierta coincidencia entre seguidores y críticos en que aquí se inicia el descenso en cuanto a calidad en el canon planetario, yo no veo una caída tan pronunciada. 

Es cierto que el disco marca un punto de inflexión, pero para nada comparable a la grieta que estableció ese Contra la ley de la gravedad (2004) y ese divertimento de enganche entre ambos que fue Los Planetas se disuelven (2003). No, aquí hay demasiada gloria todavía y el grupo toca el cielo con las dos manos en temazos como "San Juan de la Cruz", "Corrientes circulares en el tiempo", "Mil millones de veces", "Pesadilla en el parque de atracciones" o "El espíritu de la Navidad". Temazos tan irrebatibles como sus más grandes canciones.

La forma del grupo, aunque algo fondón, sigue siendo más que notable. La prueba de ello está en que incluso en los momentos más dudosos, como esas "El artista madridista", "Nosotros somos los zíngaros" o "Dulces sueños" siguen pulsando las brasas que quedan después del incendio. Y eso que soy consciente de que con la última que menciono incluyo la que puede ser, sin mucha discusión, la peor canción de la banda hasta ese momento. Una melopea agotadora y agotada que nos hace bostezar más de una vez en sus más de diez minutos. Pero hasta ahí veo algo a lo que agarrarse.

Será que le tengo cariño, que sus temazos están entre mis favoritos de siempre, será que todavía me creo las metáforas futboleras que sueltan o su filiación filosófica rayando el canto espiritual y el éxtasis divino. No lo sé con exactitud, pero este quinto disco no me hizo preocuparme ni un poquito por el futuro del grupo. Y sigo pensando que no tenía motivos para hacerlo. En ese momento, claro.

★★★

1 San Juan de la Cruz 5:41
2 Corrientes circulares en el tiempo 4:38
3 El artista madridista 4:41
4 Mis problemas con la justicia 4:27
5 Mil millones de veces 5:38
6 Temporalmente 3:57
7 Pesadilla en el parque de atracciones 2:22
8 Dulces sueños 10:22
9 El espíritu de la Navidad 2:38
10 Nosotros somos los zíngaros 4:06
Total: 48:30
 
En este disco, tanto la temática de algunos temas ("San Juan de la Cruz", "Corrientes circulares en el tiempo", "Dulces sueños", "El espíritu de la Navidad") como la imaginería en la que lo envuelve Javier Aramburu juegan con lo onírico, lo filosófico, lo espiritual y lo fantasmagórico.

En su momento me sorprendió esta visión modernizada, pero clásica a la vez (véase la letra de "San Juan de la Cruz"), de tratar unos temas que, bien pensado, están bien enraizados en el imaginario andaluz. Un pueblo, no lo olvidemos, que vive obsesionado con sus procesiones y sus Cristos en la cadenita, en el coche o en la pared. Cosas siniestras que son nuestro día a día, pero que, si nos paramos a pensar, tampoco deberían ser tan normales.

sábado, 22 de enero de 2022

Una colmena de oro vivo en las viejas entrañas

Las canciones del agua (Los Planetas, 2022)

POP ALTERNATIVO. Los Planetas se la juegan en su décimo disco y nos ofrecen una colección de canciones tan dudosa como sorprendente. Las claves del mismo las han aireado ellos mismos a los cuatro vientos. A saber, una obra que va de lo local a lo universal, de lo íntimo, su Granada, todo lo que les ha ayudado a superar un confinamiento criminal, a lo público, el mundo, la gestión de la pandemia, la locura y los chivos expiatorios.

Un disco que, como viene siendo su costumbre, es un retrato fidedigno de estos tiempos asesinos. Una obra que abre nuevos caminos para los granadinos, principalmente en esa cara A que se muestra como el colmo del pastiche, con dos versiones, unas alegrías a guitarra española y voz y una canción-río sobre un poema de Lorca. Es precisamente esta última, ese "El manantial" que abre el disco, la canción señera, el emblema indeleble de un álbum que en su cara B se muestra mucho más vulgar y acomodaticio.

Para mí ese es el verdadero problema de esta grabación. La mediocridad melódica que campa a sus anchas en una cara B de la que solo destacaría la serenidad explosiva de "La nueva normalidad" y los coros finales de una muy interesante "El antiplanetismo". Y es que aquí J parece haberse centrado tantísimo en los textos (no siempre lo profundos y certeros que pueden parecer) que se ha olvidado o no han podido entre todos encontrar esa chispa pop que hace que las canciones salten de lo interesante a lo inmortal.

Por eso este disco no acaba de matarme. No porque versionen a Carlos Cano ni, rasguémonos las vestiduras otra vez, a Khaled, cosas ambas que solventan con una gracia infinita para llevárselos a su terreno. Una forma grácil de esquivar esa sequía creativa que parece asolar a la banda en los últimos tiempos. ¿Se acuerdan cuando eran capaces de entregar un EP y unos cuantos singles antes del disco, con canciones que no iban a incluir en el mismo, y no sabías si era mejor el LP o los adelantos? Eso parece haberse acabado para siempre. Ahora manda el reciclaje, el pastiche feroz y la adaptación de material ajeno. No es una queja. Eso, de hecho, creo que es lo mejor que podemos sacar de un álbum, en cierta forma, mayor dentro de su discografía. Curiosamente, un trabajo mayúsculo, imponente, al que le fallan las canciones. No me pidan que lo explique, pero esa es la sensación que me deja.

★★★☆☆

A1 El manantial
A2 Se quiere venir
A3 Alegrías de Graná
A4 La morralla
B1 La nueva normalidad
B2 El negacionista
B3 El Rey de España
B4 El apocalipsis zombie
B5 El antiplanetismo
 
Total: 45 min.

Si esto va de contraponer lo local con lo universal, debo decir que gana lo local. Por goleada. Será que a pesar de todo nuestro cosmopolitismo, al final, lo que queda siempre es lo que nos corre en la sangre. De ahí que de este disco me quede con Lorca y esa llamada a fundirse con la naturaleza tan whitmaniana y tan necesaria entre tanto hormigón y tanto acero.

Me quedo con eso y con el tartamudeo de Khaled, tan torpe en apariencia, tan inane, pero tan preciso en realidad a la hora de hablar de esta globalización asesina. También me quedo con ese J tratando de entonar encima del flamenco más ortodoxo que hayan hecho nunca (no toca Florent, claro), en una nueva vuelta de tuerca a su obsesión por lo jondo. Y, por supuesto, me quedo también con la grandeza de Carlos Cano, siempre tan certero, tan jocoso y tan gigante a la hora de retratar a la sociedad y al alma humana.

Me quedo con todo eso, con la poesía de mi tierra, con lo que nos bulle dentro. Será por eso que en cuanto me enteré del título del disco pensé inmediatamente en las ruinas de los palacios árabes que pueblan Al-Andalus. Por su obsesión por el agua, por su papel central en sus patios, por su frescura y por la música que brota de su fluir. Por todo eso, además de todo lo que cuenta el disco, también tiene mucho de Medina Azahara y, cómo no, de esa Alhambra a la que hay que volver una y otra vez.

domingo, 25 de octubre de 2020

En su cabeza ya era espectacular

Fuerza nueva (Fuerza Nueva, 2019)

EX-FLAMENCO & PSICODELIA. Barbaridad donde las haya, esta colaboración en la cumbre entre Los Planetas y Niño de Elche se salda con un disco triunfante en el que todo parece abocado al éxito más absoluto desde su misma concepción. Y es que por difícil que fuera imaginarse lo que podía salir de la unión de estas mentes, lo que está claro es que todos sabíamos que el resultado iba a ser espectacular. Como lo ha sido.

En Fuerza nueva, nombre del proyecto y el álbum, esta célula de creación libre se enfrenta a todo y a todos desde su bautismo, con el que cambian el significado del grupo pseudopolítico al que hacen referencia y lo trituran para siempre. Lo mismo pretenden y consiguen con un puñado de partituras, populares o no, pero siempre instauradas en el imaginario colectivo desde tiempo inmemorial.

El himno de Andalucía, un villancico como "Los Campanilleros", ese "Els segadors" que el nacionalismo se ha arrogado como suyo o ese "Novio de la muerte" que nos sugiere tantas cosas, casi siempre del lado del autoritarismo y el fascismo más rampante, se visten con una nueva piel. Un envoltorio en el que tergiversan, reordenan y recontextualizan unas canciones que o bien habían perdido su significado o habían sido pisoteadas al usarse para fines ajenos a los que las inspiraron.

Así, sin pudor ni miedo alguno, Francisco Contreras, J, Florent y compañía se las apañan para inventarse nuevos textos para viejas músicas o para usar viejas letras en nuevas melodías. Todo con el aliento insondable del flamenco más profundo y con las lascas crujientes de la psicodelia más densa que los granadinos hayan conjurado jamás. Un rock ácido que se ramifica desde esa Leyenda del espacio con la que impactaron hace más de diez años. Los ingredientes sagrados que otorgan gravedad, enjundia y verdad absolutas a la denuncia sociopolítica que tiñe cada rincón de uno de los discos más brutales del año y creo que de la década en este país. Así de simple.

★★★★

A1 Santo Dios
A2 Los campanilleros
A3 Mariana
A4 La canción de los gitanos
B1 La cruz
B2 Canción para los obreros de Seat
B3 El novio de la muerte
B4 Santo Domingo

Total: 42 min.

La portada es un detalle más en el juego de apropiación y resignificación. Toman la icónica cubierta del Unknown Pleasures (Joy Division, 1979) y transforman el campo magnético del primer púlsar descubierto en un mapa de España con el icono representativo del grupo. Un robo/homenaje que se refleja en el último tema del disco en el que parecen jugar con la melodía y la ambientación de "Atmosphere", canción del grupo británico con la que rematan la jugada y cierran el círculo de un disco que es mucho más que la música que contiene.

martes, 26 de septiembre de 2017

Más allá de cualquier límite

La leyenda del espacio (Los Planetas, 2007)

 

PSICODELIA JONDA.

"Me estoy quedando sin fuerzas
solo espero ya la muerte.
Me falta sangre en las venas
mi corazon se retuerce

Estoy muriendo de pena
y tu no vienes a verme
Te estoy pidiendo que vengas
y ni siquiera apareces"



Han pasado tres años desde Contra la ley de la gravedad (2004) y todo ha cambiado. El séptimo disco de Los Planetas se abre en canal con el dolor sangrante del flamenco. Si el anterior dejó un regusto amargo en bastantes paladares, este viene dispuesto a dar aún más guerra. No en vano tiene todas las papeletas para ser el disco más controvertido de los granaínos. Y es que ninguna advertencia ("¡Los Planetas se han pasado al flamenco!") ni el cierre del disco anterior con una versión de Bambino ni los palos flamencos que aparecen entre paréntesis tras los títulos podían hacernos el cuerpo para lo que contiene este disco, polémico sin duda, y que a la vez podría ser situado desde un primer momento entre lo mejor de la orquesta química.

No voy a decir que no resulte chocante. Las melodías y las letras tienen un rajo flamenco evidente. Tampoco creo que esto tenga que echar para atrás al integrista antigitaneo, porque hay muchas razones para que se pueda pasar por alto esta fusión. Primero el tono decididamente pop de temas como "Reunión En La Cumbre", "La verdulera", "Si me diste la espalda" o "Alegrías del incendio", luego el noise asfixiante, oscuro y psicodélico de "El canto del Bute", "Si estaba loco por ti", "Ya no me asomo a la reja" o "Negras las intenciones", y por último el cante de J, que además de estar enterrado en la grabación, de flamenco tiene muy poquito. Y esto es lo que hace que el disco vaya a pasar totalmente desapercibido para el fanatismo pro-flamenco-puro. Al fin y al cabo, el acabado de esta obra no tiene nada de canónico respecto a este arte ancestral, a pesar de la presencia (imponente como siempre) de don Enrique Morente.

Dejándonos de tonterías y prejuicios, podremos disfrutar con la viscosidad de un disco oscuro y ruidoso que engrosa de manera meritoria el ya apetitoso currículum de esta banda. Un experimento impresionante que tiene su culminación en la viva "Alegrías del incendio" donde la fusión de estilos llega al punto de no poder distinguir donde termina el rock y comienza el flamenco. Porque, y de eso no parece haberse dado cuenta mucha gente, al final del estribillo se intuye un aliento flamenco apreciable. No dejan de ser lo que anuncian, unas alegrías. Una excusa para el pop, mientras que en el grueso del álbum predomina la improvisación y la creación, nada de costumbrismos baratos ni cachondeíto guapo. Guitarras profundas que desgranan efectos de otro mundo.

El séptimo, una vuelta de timón firme y furibunda, un disco que no deja de poseer las mejores virtudes del rock que se encuentran siempre en la absoluta libertad creativa. Los Planetas, duros y más libres que nunca, tras esta demostración debemos certificar sin tacañerías que se han hecho muy grandes y que han encontrado una veta con posibilidades increíbles. De ellos depende que la exploten bien. Y a lo mejor tenemos que esperar otros tres años o cuatro o los que sean... Pero esto me tranquiliza. Sé que merecerá la pena.

★★★★

1 El canto del Bute (tientos) 4:49
2 Si estaba loco por ti (verdiales) 6:17
3 Reunión en la cumbre 3:09
4 La verdulera (mirabrás) 3:07
5 Ya no me asomo a la reja (fandangos) 6:34
6 Negras las intenciones (soleares) 7:14
7 Si me diste la espalda 3:25
8 Deseando una cosa (cantiñas) 2:54
9 Entre las flores del campo (caracoles) 2:43
10 La que vive en la carrera (granaínas) 2:35
11 Alegrías del incendio (alegrías) 3:48
12 Sol y sombra 4:18
13 Tendrá que haber un camino (caña) 5:02
Total: 55:55

Parece muy claro, desde el mismo título, que el disco homenajea a ese glorioso La leyenda del tiempo (1979) con el que Camarón puso del revés el mundo del flamenco. Por mucho que sónicamente los dos álbumes estén en las antípodas, se aprecian lazos comunes incontestables. El riesgo, el poner al oyente contra las cuerdas, la alianza con el rock de Camarón y el juego contrario por parte de Los Planetas... 

Dicen que los gitanos viejos devolvían el disco del de San Fernando porque ese no era Camarón. Algo parecido pasó con muchos de los fans de los granadinos ante esta "aberración". Lugares comunes que se repiten en un ciclo interminable.

También hay que acordarse, cómo no, de ese Omega (1996) que también es molde, quizás más que La leyenda del tiempo, para el séptimo trabajo de J y los suyos. La obra magna de Enrique Morente revolotea por este y multitud de trabajos surgidos en la órbita del pop independiente a partir de este disco seminal, de su continuación, Una ópera egipcia (2010), a obras tan rompedoras como Homenaje a Enrique Morente (Los Evangelistas, 2012), Para los que aún viven (Exquirla, 2017) o Fuerza Nueva (Fuerza Nueva, 2019).

✠✠✠ 

La leyenda de los Planetas (VV.AA., 2008) [BOOTLEG] [DIRECTO]

HOMENAJE. Concierto homenaje celebrado en L'Auditori de Barcelona el 15/10/08 y emitido por Radio 3.

 

  1. Clovis - De viaje
  2. Clovis - Nunca me entero de nada
  3. Pumuky - David y Claudia + Que no sea Kang, por favor
  4. Manos de Topo - db
  5. Manos de Topo - Línea 1
  6. Fantasma #3 - Segundo premio
  7. Tachenko - Desorden
  8. Tachenko - Reunión en la cumbre
  9. Nacho Vegas - Cielo del norte
  10. Nacho Vegas - Detener el tiempo
  11. Lori Meyers - Vas a verme por la tele
  12. Lori Meyers - Nuevas sensaciones
  13. Lagartija Nick - Santos que yo te pinté

Total: 66 min. 

DISCOS RELACIONADOS

 

domingo, 24 de septiembre de 2017

I fought the law

Contra la ley de la gravedad
(Los Planetas, 2004)

POP. Los Planetas juguetean con la madurez sin saber muy bien qué hacer con ella. En este disco parecen cuestionarse si sus melodías inmortales seguirán siendo suficientes para enamorarnos. Y en eso se empeñan durante su primera mitad, un regalo sin paliativos. Un regalo que parece una despedida cuando a partir del séptimo corte tratan de ofrecernos ese algo más que todos pedimos en cada nueva entrega. Y como casi siempre pasa con las primeras veces, no sale bien.

Los granadinos siempre han parecido muy conscientes de sus poderes. Por eso es loable que busquen la reinvención. Por eso no pesa ese instrumental llamado "124" que explora nuevos ritmos como premonición clara de la hondura que estaba por venir. Tampoco engaña la versión de Bambino, que aunque es apreciable por su falta de prejuicios, no acaba de ser lo redonda que debería. El resto de esta segunda parte naufraga de manera clara. Son cancioncillas que para un grupo acostumbrado a la excelencia son simplemente imperdonables.

Los Planetas arrinconan por un momento sus pedaleras galácticas para ofrecer un disco más sencillo y de sonoridades más limpias. Un disco que demuestra que son capaces de fabricar canciones sobresalientes aún sin todo su arsenal ampérico. Otra cosa es que consigan llenar todo un álbum de delicatessen semiacústicas. Aún así, no lo tiren a la basura. No llega a ser un error, sino más bien la paradiña antes de clavarla por la escuadra.

★★★☆☆

1 El golpe de gracia 3:34
2 Devuélveme la pasta 5:14
3 Y además es imposible 3:41
4 Canción del fin del mundo 3:45
5 Nunca me entero de nada 3:35
6 Experimentos con gaseosa 3:39
7 124 4:06
8 No ardieras 3:17
9 Sale el sol 4:25
10 Deberes y privilegios 2:50
11 Cumplimentando compromisos contractuales 5:06
12 Podría volver 3:36
Total: 46:48

sábado, 23 de septiembre de 2017

Disolución saturada

Los Planetas se disuelven
(Los Planetas, 2003)

EXPERIMENTO CON "GASEOSA". Los Planetas siempre habían hecho, si no apología, sí alarde de una cierta ambigüedad y laxitud en su relación con las drogas. Estaba en sus letras, en su dejadez y en su imagen. No se puede decir que todo ese morbo no les haya reportado beneficios en términos de aura y malditismo, cosas que venden entre el público. Pues aquí se puede afirmar que culminan toda esta iconografía con esta grabación para la revista "Cáñamo", para la cual, parece ser, que se someten exprofeso a los efectos de sustancias diversas antes y/o durante su registro.

En estos casos todo apunta hacia lo calamitoso y en realidad no se puede decir que esta curiosidad sea un éxito a reivindicar. Tampoco diría que sea para tirarlo a la basura, no, más bien creo que se queda en una interzona y que incluso funciona como experiencia psicodélica si se tiene la predisposición adecuada.

Algunos dirán que es imposible soportar la media hora larguísima que emplean en un "El la oscuro de la fuerza" que no deja de tener su gracia. El título se las trae, una muestra de la retranca que se gastan por esos lares y el constructo es una mole densa que repta entre un zumbido alienígena y ruidos de toda clase que entran y salen con la desidia que se deriva del cuelgue más chungo posible. Y sin embargo es lo más destacado de un disco que no hay que tomarse en serio. La deshilachada "Experimentos con gaseosa", que aquí suena humeante y volátil, casi sin forma, es muy bonita, pero fue mejorada por suerte en la versión definitiva que aparecería en su siguiente disco.

Los Planetas intentan disolverse entre tóxicos y ruido y yo diría que hay momentos en los que lo consiguen. Se funden con el sonido de una manera dañina. Sí, este disco tiene un latido malsano que pone de los nervios, pero puede ser muy adictivo. Cuidado.

★★★☆☆

1 Safari psicodélico 1:39
2 Doble cero 6:39
3 El la oscuro de la fuerza 32:19
4 Experimentos con gaseosa 2:51
Total: 43:28


viernes, 22 de septiembre de 2017

Espacio partido por tiempo

Unidad de desplazamiento (Los Planetas, 2000)


POP GALÁCTICO. Después de la enormidad de Una semana en el motor de un autobús (1998), tocaba escapar a su influjo. Para ello Los Planetas arman un disco de pop espacial en el que Banin ya es miembro de pleno derecho. Se nota. En la atmósfera de psicodelia turbia que emana de los teclados, en la densidad de unas composiciones que fusionan el pop más inmediato con las telarañas eléctricas de Spacemen 3. El resultado es una huída hacia delante, con el hiperimpulsor a tope, hacia galaxias lejanas.

La introducción ya marca distancias con lo anterior. Un tema instrumental, cosa novedosa, que introduce el primer punto fuerte del disco, una "Santos que yo te pinté" que, con su apasionado ritmo machacón, se erige en clásico desde el segundo cero. "Maniobra de evasión" nos sigue dejando maravillados con su gancho melódico y su cadencia insistente y adhesiva. Después de unos cuantos temas más o menos efectivos pero faltos de la gracia de estos dos, llega otro de los momentos fuertes: "Que no sea Kang, por favor", con su imaginería de cómic y su extraordinaria melodía marca de la casa. Un aperitivo para esa espectacular "Un buen día", uno de los mejores temas del grupo, una canción enredada en esa pereza y esos disfrutes sencillos que tan bien narra J. Esa pura sencillez tan difícil de destilar y que acaba atravesándote el alma.

Todo esto puede sonar exagerado y quizás habría que matizarlo. Unidad de desplazamiento no es sólo este puñado de hitos que he mencionado. También está hecho de materiales no tan nobles, de medianías y de canciones resultonas pero no matadoras. No deja de ser un trabajo irregular y un pelín largo, pero tampoco hay que ser injusto e ignorar sus muchas virtudes. Aun planteando más de una duda, la difícil continuación a su obra maestra, es un gran disco, una obra muy pensada y elaborada. Y poco espontánea, lo sé. No se puede tener todo, pero con el tiempo veo claro que estamos ante el último gran disco de Los Planetas hasta La leyenda del espacio (2007). Aquí sigue habiendo nivel.

★★★★☆

1 Flotando sobre Loscos 6:55
2 Santos que yo te pinté 4:41
3 Maniobra de evasión 3:48
4 Anuncio para coches 3:26
5 Vas a verme por la tele 4:40
6 Flotando sobre Loscos II 3:15
7 Tierras altas 2:29
8 Que no sea Kang, por favor 4:45
9 Plan de fuga 6:12
10 Un buen día 3:53
11 La cara de Niki Lauda 3:25
12 Canción para ligar (o para que no me dejes) 3:38
13 Paseo por el parque 6:13
Total: 57:20