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domingo, 7 de agosto de 2022

Angry young men

★★★★☆

Woking, Surrey, UK

 

The Jam fue el ejemplo perfecto de cómo ir con los tiempos sin renunciar a tus gustos más íntimos y personales. Paul Weller a la guitarra y voces, Bruce Foxton al bajo y Rick Buckler a la batería formaron el núcleo duro que resistió a todo durante la década de vida de la banda, de 1972 a 1982, dejándose influenciar y casi propulsar por ese punk que arrasaba con todo, pero sin dejar de lado su gusto por los grandes de los 60, Small Faces, The Kinks o The Who, los guitarreos frenéticos de Dr. Feelgood, el rhythm & blues y hasta el soul de la Motown.

Los primeros años, como suele suceder, fueron de rodaje, de probar cosas y de entrada y salida de miembros. Hubo un momento en el que Weller se encargaba del bajo, cosa que por suerte para nosotros cambió cuando convenció a Foxton, entonces segunda guitarra del cuarteto, para que se pasara a las cuatro cuerdas con los fabulosos resultados que quedaron grabados para la posteridad en seis discos de estudio más uno en directo, los cuales están entre lo mejor que se grabara en las islas en esos años convulsos y dorados entre el 77 y el 82.

Lo suyo era un rock enraizado en el movimiento mod de los 50 y 60. Eso significaba, aparte de los elegantes trajes y corbatas negras, atacar al personal sobre una base de música negra esencial para explicar su estilo. Ellos nunca lo ocultaron. El estilo de Weller a la guitarra era una mezcla, más que admitida por él, entre Pete Townshend y Wilko Johnson. Las versiones que grabaron hablaban también por sí mismas. Martha & the Vandellas, The Who, The Kinks, Small Faces... Eso siempre me ha parecido de una honestidad tremenda. Dejaban tan claro de dónde venían que la gente les dejaba en paz con ese tema y así podían dedicarse a tocar y a depurar un estilo que, en realidad, ya era propio desde el principio. Una auténtica máquina a la hora de deglutir y digerir influencias para vomitar algo tan personal, tan fuerte y tan adictivo que no deja lugar a la duda ni a la fiscalización. Una banda enorme en un momento de la historia lleno de bandas enormes.

UN DISCO

All Mod Cons (1978)

El mejor fue el tercero. El primero fue el más punk, el segundo los pilló flojos de inspiración, pero este tercero tiene todo lo que los hizo grandes. Las letras costumbristas y afiladas en lo social. La rítmica nuclear, algún guitarrazo exploratorio y, en definitiva, unas ganas y una redondez a la que se acercaron en sus dos obras posteriores, pero que nunca pudieron igualar.

All Mod Cons tiene fuerza, imaginación y sensibilidad a manos llenas. Una obra maestra de esa Old Britannia que supieron retratar y discutir como pocos.

 

EN DIEZ CANCIONES: Angry Young Men

1. "In the City" (1977)

La energía punk de sus comienzos queda patente en este single, el primero que sacaron, que les abrió las puertas de las discográficas y les posibilitó grabar su primer álbum apenas un mes después. Por supuesto, tuvieron que incluir esta andanada en dicho LP.

2. "Away from the Numbers" (1977)

Una aproximación al pop que demuestra que desde esos primeros instantes The Jam iba a ser una banda diferente.

3. "English Rose" (1978)

Una de sus mayores glorias. En esta canción incluida en su glorioso All Mod Cons (1978) Paul Weller se desnuda, diría que por primera vez, y se muestra vulnerable en una balada en la que le canta a su rosa inglesa, D. C. Lee, su novia en aquellos tiempos. Una canción de amor cuando ninguno de sus coetáneos se atrevía a desnudarse de esa manera.

4. "'A'Bomb in Wardour Street" (1978)

Es famosa la historia que inspiró a esta canción. Weller, o la banda, iban a firmar su contrato con Polydor en Wardour Street y se encontraron la calle bloqueada por la policía. El motivo: una bomba sin detonar de la Segunda Guerra Mundial. De ahí surgió uno de los éxitos más rutilantes y reconocibles de The Jam.

5. "Down in the Tube Station at Midnight" (1978)

Weller siempre se ha caracterizado por su compromiso con los más débiles y por su estupendamente entendido izquierdismo. Aquí es donde se puede decir que empieza a dominar los entresijos de cómo contar un buen relato. Sin costumbrismos baratos ni lagrimeo facilón. Con todo el sentimiento y la carga de profundidad de tener la historia y saber cómo abordarla. Solo por ese final, uno de sus mejores temas.

6. "The Eton Rifles" (1979)

Usada por todos dentro del espectro político. Malinterpretada a sabiendas. La joya de Setting Sons (1979) es un canto a la lucha de clases y en contra de un elitismo que está enquistado como el peor cáncer en una sociedad británica que, lejos de denunciarlo, casi lo celebra.

7. "Going Underground" (1979)

Grabado durante la época de Setting Sons (1979), este single no se incluyó en el LP. Una pena, vista la energía y la potencia melódica que atesora una canción que habría hecho ganar enteros a cualquier obra mayor que la hubiera acogido en su seno.

8. "Set the House Ablaze" (1980)

Guitarra oscura, silbidos amenazantes y una línea de bajo martilleante para uno de los puntos álgidos de ese renacer para The Jam que fue Sound Affects (1980). Un tema duro que, por supuesto, no renuncia a esas fugas melódicas que hacen como nadie.

9. "Man in the Corner Shop" (1980) 

La cara más amable del grupo se materializa entre arpegios de guitarra encantadores y unos la-la-las sencillamente inolvidables. Un último momento de euforia antes de la debacle.

10. "Town Called Malice" (1982)

Posiblemente la mejor canción del trío sea este alarido northern soul medio ska medio Motown. Una canción donde manda un teclado endemoniado y un frenesí pop de los que se te pegan para no soltarte jamás. Como dijo un amigo, "habría que levantarse así todos los días".

viernes, 5 de agosto de 2022

El punk del extrarradio

"Suburban Punx" (The Jam, 1982) [BOOTLEG]

MOD ROCK. Recopilatorio de singles y caras B no aparecidas en sus álbumes de estudio, además de una selección de demos y rarezas que completan el canon de una banda fundamental. Por este carácter enciclopédico y completista este pirata en tres volúmenes se antoja esencial para redondear la inmersión en las glorias de Weller, Foxton y Buckler.

La misma composición de la obra ya prometía gozos sin límite, cosa que se ve demasiado matizada después de una experiencia que se torna más tibia de lo esperado. No es que estemos ante experimentos de difícil digestión ni que los singles no cumplan, que lo hacen con creces, pero con The Jam hay que tener una predisposición muy especial. El hecho de no ser ni punks ni dejar de serlo los sitúa en una interzona que no es para todo el mundo.

Y si este complemento de un grupo genial, de lo mejor de la hornada de finales de los 70, se caracteriza por algo es por retratar a la perfección la evolución de la banda. En un viaje paralelo a su discografía oficial (o más masiva) que nos los presenta en su época de maximum rhythm & blues, la del pop desbocado y acaba con su obsesión por un northern soul y unas músicas más serias que ayudarían a cavar su tumba. Nadie duda que The Jam fue una banda de las que hay que disfrutar sin complejos y a tumba abierta, pero el mayor convencionalismo y la tibieza de los que les acusan allá por el 82 refulgen aquí en un segundo volumen más insípido que otra cosa. Y con mucha más fuerza que en el más que notable The Gift (1982).

Y en la tercera rodaja no mejoran la cosa. Todas esas demos y descartes nos muestran a un grupo divirtiéndose con las versiones de su vida, pero aparte de la corrección inmaculada con la que las despachan, poco más podemos alabar de unas canciones a las que en la mayoría de los casos les falta un buen chute de algo que ellos siempre habían conocido mejor que nadie. Un buen número de temas en estas dos horas y cuarto se hacen necesarios, cómo no, pero en su conjunto este pirata adolece de la falta de concreción que por otra parte se les presupone a estos artefactos. De todas formas, me ha gustado haberte conocido.

★★★

Vol. 1 Singles A&B 1

  1. All Around the World
  2. Carnaby Street
  3. Sweet Soul Music (live)
  4. Back in My Arms Again (live)
  5. News of the World
  6. Uncles and Aunties (Impulsive Youths)
  7. Innocent Man
  8. So Sad About Us
  9. Strange Town
  10. The Butterfly Collector
  11. When You're Young
  12. Smithers-Jones
  13. See-Saw
  14. Liza Radley
  15. Going Underground
  16. Dreams of Children 

Vol. 2 Singles A&B 2

  1. Pop Art Poem
  2. Funeral Pyre
  3. Disguises
  4. Absolute Beginners
  5. Tales from the Riverbank
  6. The Great Depression
  7. The Bitterest Pill (I Ever Had to Swallow)
  8. Pity Poor Alfie / Fever
  9. Beat Surrender
  10. Shopping
  11. Move On Up
  12. Stoned Out of My Mind
  13. War

Vol. 3 Fucking Demos & Rarities

  1. A Solid Bond in Your Heart (demo)
  2. No One in the World (demo)
  3. And Your Bird Can Sing (demo)
  4. Get Yourself Together
  5. I Got You (I Feel Good) (demo)
  6. Hey Mister
  7. We've Only Started
  8. The Night
  9. Worlds Apart (demo)
  10. Best of Both Worlds (demo)
  11. Rain (demo)
  12. Dead End Street
  13. Stand by Me
  14. Every Little Bit Hurts
  15. Walking in Heaven's Sunshine (demo)
  16. 'Instrumental' (demo)
  17. Waterloo Sunset (demo)
  18. Big Bird (live)   

Total: 136 min. 

Xxx

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martes, 2 de agosto de 2022

A caballo regalado...

The Gift (The Jam, 1982)

MOD ROCK. Este iba a ser el último disco de The Jam y las malas lenguas achacan su tasación generalmente negativa al hecho de que Paul Weller estuviera deseando volar y no tuviera sus cinco sentidos en la banda. Su escasa duración, la inclusión de algún que otro instrumental y lo insulso de más de un tema pueden acabar dando la razón a estos dardos envenenados.

O no. Si nos fijamos en la estupenda cara A, en esa gloriosa "Town Called Malice" y en ese recién descubierto northern soul que inunda el disco por todas partes, la cosa empieza a tener otro color. Ahí es donde nos paramos a pensar que a lo mejor el sexto disco de The Jam no es lo que nos han contado. Que quizás haya aquí mucho más a lo que agarrarse de lo que nos esperábamos.

Sorpresas que da la vida y una visión global que no consigo entender. Que la mayoría de seguidores compren sin dudarlo el tono taciturno y apagado de Setting Sons (1979) por encima de la vibración euforizante de este The Gift (1982) es uno de esos misterios sin resolver que no deja de intrigarme. Supongo que lo que nos gusta es que nos vistan al arte de una seriedad sin la cual simplemente no lo entendemos. Eso de relajarse y disfrutar no puede compararse al hecho de enfrascarse en el análisis de pedruscos conceptuales, actividad mucho más respetable desde el punto de vista intelectual. Si así son las cosas, algo huele a podrido en el reino de Dinamarca, amigos míos.

★★★

A1 Happy Together 2:50
A2 Ghosts 2:10
A3 Precious 4:10
A4 Just Who Is the 5 O'Clock Hero? 2:15
A5 Trans-Global Express 3:58
B1 Running on the Spot 3:07
B2 Circus 2:10
B3 The Planners Dream Goes Wrong 2:16
B4 Carnation 3:26
B5 Town Called Malice 2:55
B6 The Gift 3:06
Total: 32:23

No sabemos si Paul Weller se dejó llevar un poco a la hora de escribir las canciones para un disco que, está claro, no está entre los favoritos de la afición. Lo que sí es cierto es que, según ha declarado, en esa época se sentía encorsetado por un contrato que le obligaba a escribir canciones cumpliendo unos plazos que lo agobiaban. 

Es por tanto bastante seguro que su abandono del grupo viniera motivado por todo eso. También por una búsqueda de nuevas sonoridades que no acababan de ser del gusto de sus dos compañeros. En cualquier caso, una vez finiquitado The Jam, no tardó casi nada en formar otra banda, unos The Style Council con los que también consecharía éxitos de relumbrón, eso sí, bastante lejos de lo que había logrado con un trío que ya es historia del rock británico.

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lunes, 1 de agosto de 2022

El desencanto

 Sound Affects (The Jam, 1980)

 

MOD ROCK. The Jam estrenan década con el colofón a ese trío de ases que todos los aficionados al grupo sitúan como su cúspide. Yo matizaría esto, pero lo cierto es que la unanimidad es casi absoluta a la hora de colocar All Mod Cons (1978), Setting Sons (1979) y este Sound Affects (1980) como la etapa dorada de los británicos.

En mi opinión, el quinto álbum de la banda supone una estilización de sus mejores poderes y, después de ese intento de disco conceptual que, personalmente, me llena más bien poco, no tengo dudas de que es una de sus mejores grabaciones. Un disco pegadizo, elástico y con sus momentos de contundencia. Todo un ejemplo si hablamos de casar elegancia y fiereza pop.

En Sound Affects, los Jam vuelven a cantarle al amor y a sus heridas con la misma convicción de siempre y con un plus de autoconocimiento y vehemencia que nos los devuelve puros y prístinos como el primer día. Será que los ritmos vuelven a funcionar como la máquina que siempre fueron, será que los arreglos están espolvoreados con una maestría especial. Debe ser eso y alguna cosa más que no consigo describir, pero con este álbum los de Woking rozaron el cielo por última vez.

★★★★☆

A1 Pretty Green 2:33
A2 Monday 3:02
A3 But I'm Different Now 1:52
A4 Set the House Ablaze 5:02
A5 Start! 2:29
A6 That's Entertainment 3:38
B1 Dream Time 3:50
B2 Man in the Corner Shop 3:12
B3 Music for the Last Couple 3:41
B4 Boy About Town 1:59
B5 Scrape Away 3:59
Total: 35:17

En este disco culminan su gusto por los juegos de palabras para titularlos. Empezaron con ese All Mod Cons (1978) para el que tomaban directamente una expresión que se usaba para anunciar casas por la época y que significaba "all modern conveniencies", algo así como "todas las últimas comodidades". Al aplicarla a su disco jugaban con ese movimiento mod con el que siempre se les asoció.

Para el siguiente jugaron con la expresión "setting sun", sol que se pone, y la cambiaron por Setting Sons (1979), tratando de apelar al sentimiento al conjurar la imagen de los hijos que se pierden en el ocaso prematuro que es la guerra.

En este, el título, Sound Affects, juega con esa otra sound effects (o fx), efectos de sonido. Además del título, unen todo el concepto al usar una portada que imitaba a la de esos discos de efectos de sonido que publicaba la BBC por la época. Como se puede ver, en ningún aspecto, ya fuera musical o externo, los de Paul Weller daban puntada sin hilo.

viernes, 29 de julio de 2022

Los hijos del ocaso

Setting Sons (The Jam, 1979)

MOD ROCK. La idea de partida no deja de ser otra piedra en el edificio que The Jam estaba construyendo en honor a los más grandes. Espejándose en The Who y en esos pioneros que fueron The Pretty Things con ese S. F. Sorrow (1968), los de Woking hacen aquí su intento de disco conceptual. Un intento que se quedó en eso, ya que no consiguieron hilar un ciclo de canciones capaces de explicar la historia con claridad. Seguramente cambiaron de idea en mitad del proceso.

Se suponía que el cuarto álbum de Paul Weller y los suyos iba a contar la historia de un grupo de amigos separados traumáticamente por la guerra, los cuales se vuelven a reunir después para comprobar que ya nada es lo mismo y que casi todo lo que los unía se había desvanecido. Este argumento se aprecia en algunos de los temas, aunque parece claro que muchos otros son ajenos a la historia.

No sé si será por todo este quiero y no puedo, pero toda la gloria que la humanidad ve en este álbum me es bastante ajena. Me recuerda a la impotencia que siempre me ha dado el no poder entrar de lleno en esa "joya" refulgente que parece ser Armed Forces (Elvis Costello, 1979), disco con el que comparte algo más que este dudoso mérito.

En el caso que nos ocupa puedo valorar positivamente temas como "Private Hell", "Saturday's Kids", "The Eton Rifles" y "Heat Wave", versión de Martha and the Vandellas. Poco más. Puedo apreciar su factura, su sonido, su enorme corrección, pero de emoción, bueno, me conmueve mucho menos de lo deseable. No me lo esperaba, pero tengo que ser honesto conmigo mismo y admitir que es así. Yo me lo pierdo, ya lo supongo.

★★★☆☆

A1 Girl on the Phone 2:57
A2 Thick as Thieves 3:40
A3 Private Hell 3:51
A4 Little Boy Soldiers 3:33
A5 Wasteland 2:52
B1 Burning Sky 3:32
B2 Smithers-Jones 3:00
B3 Saturday's Kids 2:53
B4 The Eton Rifles 3:59
B5 Heat Wave 2:24
Total: 32:41

Ahondando en el concepto que pretendía vertebrar el álbum, añadiremos que se trataba de tres amigos y que la guerra que los separa no se especifica. Aunque no queda muy claro qué canciones mantienen la idea inicial y son por tanto el germen del proyecto, hay bastante consenso en señalar "Thick as Thieves", "Little Boy Soldiers", "Wasteland" y "Burning Sky" como componentes claros y más que probables del proyecto.

A todo esto contribuye una portada claramente diseñada para dicha ópera rock. En ella aparecen tres soldados abrazándose y se trata de una foto de la escultura de bronce The St. John's Ambulance Bearers (Benjamin Clemens, 1919), la cual se encuentra en el Imperial War Museum de Londres.

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miércoles, 27 de julio de 2022

El arte de enfurecer la elegancia

All Mod Cons (The Jam, 1978)

 

MOD ROCK. Virulento, enérgico, con una base rítmica imaginativa como el demonio... El tercer disco de The Jam suena tan británico... Y a pesar de eso, más que punk, habría que llamarlo rock en un sentido más amplio. Un rock elegante, moderno, sí, "mod". Canciones con magma rítmico, como el cañonazo de salida "All Mod Cons", "David Watts" de sus adorados The Kinks, "'A' Bomb in Wardour Street", preciosidades como la contemplativa y melancólica "English Rose", una valiente canción de amor en la que Weller se queda en pelotas emocionalmente hablando, y relatos urbanos de sentida realidad ("Down in the Tube Station at Midnight") completan un disco de los que ya no se hacen, porque realmente, ya no se puede.

Ojalá fuera posible, pero todos sabemos que no vamos a encontrar nada en nuestros días que se acerque a estos clásicos. Porque están muy bien elaborados y mejor ejecutados. Porque contienen la vibración de lo que pasaba en su entorno más cercano en esos momentos, pero a la vez la dosis suficiente de universalidad como para que sigan sonándonos visionarios y atemporales. Todo eso tiene este rock capaz de atravesar los océanos del tiempo y el espacio.

La crítica fue prácticamente unánime con este álbum. Estaba a años luz de todo lo que había hecho el grupo hasta ese momento. Y estoy muy de acuerdo. Aun dándole su valor a un debut que me sigue emocionando, este tercer disco es lo mejor que el grupo despachó en toda su carrera. Weller aprendió a jugar con el costumbrismo sin dejar de sonar moderno, se abrió en canal sin miedo al qué dirán y mostró su filiación más que evidente hacia la lucha de clases y el humanismo más social. En cuanto a su sonido, la banda se había convertido después de tres años en la carretera en una máquina trituradora de estilos con el rock 'n' soul en sus entrañas. Un grupazo capaz de dar forma a lo que pasaba por sus cabezas como nadie. Eso era lo que los diferenciaba del resto, lo que los hacía especiales y lo que los lanzaba directos a las estrellas.

★★★★

A1 All Mod Cons 1:18
A2 To Be Someone (Didn't We Have a Nice Time) 2:29
A3 Mr. Clean 3:28
A4 David Watts 2:55
A5 English Rose 2:48
A6 In the Crowd 5:40
B1 Billy Hunt 3:00
B2 It's Too Bad 2:35
B3 Fly 3:20
B4 The Place I Love 2:54
B5 'A' Bomb in Wardour Street 2:37
B6 Down in the Tube Station at Midnight 4:43
Total: 37:47

Hay otros discos que me producen el mismo efecto, pero este es de los que más. Inglaterra, y no el Reino Unido, resuena vibrante, apasionada y también descarnada, en una obra que la celebra y la critica. Un disco consciente de sus orígenes, a los que alaba y vilipendia, acaricia y escupe. Por eso será que All Mod Cons suena tan real, tan entrañable y tan malencarado. Con todas las caras de la moneda, con la bonita y con la abyecta. Sin duda, lo lograron. No se puede ser más de verdad.

Me importa dos mierdas esta reseña

This Is the Modern World (The Jam, 1977)

MOD PUNK. Seguro que a Paul Weller no le importa dos mierdas, como dice en "The Modern World", pero el difícil segundo disco tuvo un recibimiento, en el mejor de los casos, tibio. Puede que se debiera al apresuramiento. No olvidemos que salió solo seis meses después de su debut, tiempo más bien insuficiente para armar una colección de canciones con la suficiente solidez como para volver a dar en la boca del estómago.

Algo que, según lo que se escucha aquí, tampoco parecía ser la intención del trío. El primer disco fue un bicharraco movedizo y salvaje. Por el contrario aquí se atisba una querencia por el contraste, por un juego de luces y sombras que no tenía cabida en la eclosión punk que estaba en su momento álgido en esos instantes. Seguro que este movimiento para alejarse de los focos también influyó en el rechazo hacia esta obra.

Lo que no significa que fuera la única razón para vilipendiarla. Para ser sinceros, sin ser ninguna porquería, el segundo disco de The Jam es algo decepcionante. Ni la inspiración melódica puede compararse con su antecesor, ni el grupo toca con la misma tensión, ni sentimos esa urgencia que nos hacía volver una y otra vez a ponerlos a girar. No pasa nada, se dice y ya está: This Is the Modern World es un álbum a medio gas, un disco con unos cuantos temas de gran calidad, pero que no convence en el global. Ni un error ni una maravilla, simplemente un buen enganche entre dos discazos irrebatibles, como se vería en unos meses. Y ya está. 

★★★☆☆

A1 The Modern World 2:32
A2 London Traffic 1:50
A3 Standards 2:29
A4 Life From a Window 2:55
A5 The Combine 2:22
A6 Don't Tell Them You're Sane 3:42
B1 In the Street, Today 1:32
B2 London Girl 2:42
B3 I Need You (For Someone) 2:42
B4 Here Comes the Weekend 3:31
B5 Tonight at Noon 3:02
B6 In the Midnight Hour 1:52
Total: 31:11

martes, 26 de julio de 2022

Civilizando el punk

In the City (The Jam, 1977)

 

MOD PUNK. El debut the los Jam es el ejemplo perfecto de que el punk siempre fue una música mucho más rica y variada de lo que nos pintan los imperdibles, los escupitajos y las crestas mohicanas. Porque el punk fue todo eso, no hay duda, pero también dejaba espacio para tapados como estos. Gente que se aprovechaba de los manierismos, el descaro y la potencia del movimiento para colarnos su amor incondicional por el pop rock de los 60, con los Kinks y los Who a la cabeza, sin olvidar, cómo no, a esos Small Faces que hicieron algo más que moldear sus gustos y su sonido.

Esos, básicamente, serían los patrones sobre los que Paul Weller y los suyos construirían toda su carrera. También habría que mencionar todo ese pub rock comandado por los fabulosos Dr. Feelgood. Escuchen tan solo el principio de "Takin' My Love" y entenderán lo que les digo. Entenderán que Wilko Johnson fue una influencia decisiva en el estilo guitarrístico de Weller. Y también que la música del trío tenía la pasión más pura y la alergia más fuerte a las florituras en su mismo ADN.

Resumiendo, este disco es una reverencia nada disimulada al movimiento mod que asoló las islas entre los 50 y los 60. Un homenaje que no se olvidó de la actualidad  y se tiñó de punk rock sin ningún tipo de prejuicios ni medias tintas. Por eso, aunque el álbum suena a todo lo que he dicho anteriormente, comparte mucho de esas andanadas que fueron Nevermind the Bollocks, Here's the Sex Pistols (Sex Pistols) y, sobre todo, The Clash (The Clash), discos ambos que salieron casi a la vez que este In the City y que se impregnan del clima social y la eclosión creativa de ese 1977 al que ayudan a mitificar por acumulación. No será el mejor que produjeran, pero que no os quepa duda de que no se puede pretender conocer a The Jam sin escuchar este álbum.

★★★★☆

A1 Art School 1:59
A2 I've Changed My Address 3:30
A3 Slow Down 2:36
A4 I Got by in Time 2:04
A5 Away From the Numbers 3:59
A6 Batman Theme 1:27
B1 In the City 2:16
B2 Sounds From the Street 3:11
B3 Non-Stop Dancing 2:24
B4 Time for Truth 3:06
B5 Takin' My Love 2:13
B6 Bricks and Mortar 2:32
Total: 31:17

Xxx

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