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miércoles, 26 de febrero de 2014

L'anarquia és un arma carregada de futur

Arrinconado en un lugar polvoriento. Condenado al olvido más cruel, así se encuentra hoy la memoria del que puede haber sido uno de los mejores artistas que hayamos tenido en nuestra piel de toro. Un artista que no entendía el arte como pasatiempo menor sino como un lienzo en el que pintar la vida. Un artista absoluto que se expresó como actor, como cantante y como recitador poético. En todas las disciplinas dejó su sello de calidad, un marchamo clásico y novedoso a la vez. Rompedor y radical como sus ideas y su vida.


Ovidi Montllor i Mengual nació en Alcoi en 1942 y murió en Barcelona en 1995. Debutó en el teatro en 1962 y con solo 24 años se mudó a Barcelona para continuar con su carrera teatral. Su carrera como cantante comenzó en 1968, aunque no editaría su primer álbum hasta 1972. En estos primeros años ya se hacía acompañar a la guitarra por el talentoso Toti Soler, no obstante la colaboración casi permanente por la que serán recordados ambos empezaría realmente en 1974 con el tercer disco del alicantino, A Alcoi. La carrera discográfica de Montllor se extiende hasta 1980, año en el que publicaría su emblemático 4.02.42, tal vez su obra cumbre. Después de esto, el cantautor fue condenado al olvido. Ninguna compañía mostraba interés en grabar sus discos y se centró en una carrera cinematográfica de la que siempre será recordado por Furtivos (José Luis Borau, 1975) o su breve pero curiosa participación en Amanece, que no es poco (José Luis Cuerda, 1989).

Ovidi Montllor se definía a sí mismo con precisión y socarronería en "La cançó del cansat". Siempre lo aireó a los cuatro vientos: de izquierdas, catalanista, sin dios ni amo. En las antípodas de otros artistas dóciles para el poder, maleables y que puedan utilizarse para los fines del que mande en cada momento. No disfrutó Montllor de réditos ni subvenciones. No encontraréis muchas calles a su nombre. Aún así, sí que es un artista querido por el pueblo. Su entrega interpretativa, esa voz tan especial, tan masculina y tan sólida que era capaz de entonar la melodía más hermosa y recitar con el aliento mortífero del veneno más letal, su forma en definitiva de meterse en los versos como si de su vida se tratara, lo hacen único. Una bestia tan indomable como entrañable. Esa extraña mezcla que tan poca gente sabe manejar porque no se puede aprender. Ovidi era como era, de verdad. Vestía de negro, decía cosas terriblemente oscuras, te hacía reír cuando menos lo esperabas... Lo piensas tranquilamente y entonces te das cuenta de su valor. Porque no hay muchos que sean capaces de hacer que dejes lo que estés haciendo para escuchar. Y con él no es posible resistirse.

3 básicos

A Alcoi **** (1974) Toti Soler es el nombre propio que a partir de este disco fundamental daría un nuevo rumbo a las canciones de Montllor. No solo lo apoyó de manera clave con la guitarra, dando con el sonido definitivo que iba como un guante a la voz y las historias del cantautor, sino que aportó ideas de composición y arreglos exquisitos. Ovidi por su parte a lo suyo. Canciones inmortales como "Homenatge a Teresa", versos de poetas excelsos como Vicent Andrés Estellés ("Els amants") y malditismo en joyas oscuras como ese impactante "De res". Un antes y un después.


...Diu Coral Romput **** (1979) Si hay que ejemplificar el poder del Ovidi "diciendo" la poesía, y hay que hacerlo sin duda, este es el mejor ejemplo. El extenuante disco doble donde plasma el intenso "Coral Romput" de Estellés. Condenados a encontrarse, cantautor y poeta se funden en un todo balsámico, poderoso y curativo desde el luto más estricto. Fúnebre y hermoso, palabra y música unidas para la eternidad.

4.02.42 ***** (1980) No sé si a posta o no, pero este disco significó la despedida discográfica de Montllor en vida. Es uno de los epitafios más hermosos que ningún autor haya tenido. La belleza melancólica es de una hermosura ultraterrena. "M'aclame a tu", "Balada del pas pel món", "Cues d'estels", "Tots esperant Ulisses"... Todas se clavan como un dardo en el alma. Y para cerrar, mi favorita, una de esas piezas terribles en las que Ovidi ajusta cuentas con la vida. "Baralla de la vida i jo" es una pelea en crescendo con coros operísticos breves y negrísimos y un Montllor desaforado que acaba anegado en un grito impúdico. Ese "¡¡¡putaaa!!!" escupe más veneno que mil serpientes y sella un disco que como la vida de su autor refulge durante un suspiro para fundir a negro para siempre.

Una canción

Se me ha visto el plumero. Me tiro por el lado más oscuro de este autor mayúsculo, esquivo la belleza cristalina que posee buena parte de su obra y me centro en su cruenta batalla con la vida. Una vida a la que siempre ha afirmado tener poco que agradecer. "Baralla de la vida i jo" puede sonar pesimista pero si escuchan con atención descubrirán más de un motivo para la felicidad. En el foso se relativiza todo, ¿no?


martes, 18 de febrero de 2014

Escribir lo que no se debe escribir

Ovidi Montllor diu Coral Romput (Ovidi Montllor, 1979)
 

POESÍA. El Ovidi y el Vicent. El Vicent y el Ovidi. El diálogo imposible e inevitable. "Coral Romput", la obra fúnebre y eterna del poeta de Burjassot, se hace carne en la boca del mejor intérprete posible. Un disco tan increíble como duro, tan curativo como castigador.

Montllor se abre en canal en una orgía interpretativa que supone la culminación de sus salvajes dotes actorales. Toti Soler pone la música sobre la que untar los versos ominosos de Estellés. El largo poema del valenciano fue inspirado por la muerte de su hija de cuatro meses, un suceso terrible que tiñe de luto cada verso y cada inflexión. Montllor se aplica con el respeto debido y se dosifica susurrando las palabras, soltándolas en erupciones brutales, viviendo cada sílaba como sólo él ha sabido hacerlo. Como Serrat con Machado o Paco Ibáñez con tantos otros, el de Alcoi moldea unos versos que si sobre el papel dejan huella, en su voz toman su forma definitiva. Una forma en continuo movimiento. Volátil como el aire o sólida como una roca, según el fragmento.

"Coral Romput" supone una cima en la obra del cantautor. Es la demostración palpable de que se puede ser serio y grave sin caer en lo ampuloso o lo recargado. No hay que ser un visionario para detectar que la obra de Montllor se construye sobre la verdad. No hay artificio en su carrera musical, eso está claro. Y este disco doble, largo y negro como la noche de los tiempos, es la rúbrica que necesitaba un cantautor que nunca fue valorado como merecía. Ovidi no canta, recita, paladea y vomita. Lo que mejor se le ha dado siempre nos recuerda que artista y poema estaban condenados a encontrarse. Y colisionan enamorados mutuamente de su pesimismo, ese misterio de ver la vida tal y como se presenta. Como un empellón brutal. Como el hedor de una flor en su forma más terrible.
 
★★★★☆
 
A "Coral romput"
B "Coral romput"
C "Coral romput"
D "Coral romput" 
 
Total: 84 min. 
 

sábado, 10 de octubre de 2026

Cançó d'amor

Cover art for Liebeslied by Jordi Soler

Liebeslied (Toti Soler, 1972)

 

NOVA CANÇÓ. Toti Soler firma como Jordi, su nombre de diario, un estreno discográfico en solitario elegante, sencillo y mágico. Un trabajo decisivo en el desarrollo de la nova cançó. Esa que, con tanta frecuencia, apelaba a las maneras y el intelectualismo de la chanson francesa. Aquí el Toti se acerca más a las sonoridades más secas del folk anglosajón, sin olvidar su toque mediterráneo, que es lo acaba haciendo de este disco un momento único e inimitable.

Por aquí se pasean las sombras alargadas de Nick Drake, Bob Dylan, el primer Leonard Cohen —adaptación incluida— o Simon & Garfunkel. Sin olvidar su digitación única, cálida y llena de luz, que ya habíamos disfrutado durante su etapa en Om o Pic-Nic. Influjo que se abrió como la cola de un pavo real en sus colaboraciones con Quico Pi de la Serra o en la estrechísima simbiosis que estableció con Ovidi Montllor, a quien acompañó durante veinticuatro años. Unos datos que dejan clara la importancia de Soler como uno de los músicos clave de la tradición catalana.

Aquí nos lo encontramos envuelto en una pureza si no sorprendente, sí llamativa. Un velo de misterio que teje a solas con su inconfundible voz y su guitarra limpia y brillante. Sin más ayuda, consigue tenernos en vilo y con el corazón en la boca durante media hora. Media hora de gloria a los pies de una tradición que parece estar inventándose en ese momento. De esa manera me conmueve la música que germina de sus dedos y su garganta sin esfuerzo, como el agua brota del manantial. Sí, al fin llegué a donde quería en mi descripción. Si hay una música que merezca la comparación, esa es la que emana de estos surcos.

★★★★☆

A1 Amiga callada 2:46
A2 Deuen ser grisos els teus ulls 1:51
A3 Petita i blanca 1:43
A4 No em val haver viscut 4:00 ❤
A5 No ploro més 2:46
A6 Liebeslied 1:54
A7 A voltes en el cor 2:09 ❤
B1 Em dius que el nostre cor 2:54 ❤
B2 Ocells perduts (El teu somriure - La teva veu - Estàs gaire lluny de mi) 4:39
B3 Ombra d'Anna 1:56
B4 Petita festa 2:00
B5 Susanna 4:21

Total: 32:59

sábado, 27 de diciembre de 2025

Piel de toro radiografiada

 

Ante la vastedad y la riqueza del arte patrio, no queda otra que tratar de ordenar las diferentes tendencias, raíces y muestras irrefutables de la música popular en el estado. De manera constitucional, por autonomías, y según su presencia en mi poco exhaustivo y maltrecho catálogo. Manda el terruño, lo advierto, y con él empiezo, aunque también es cierto que hay algunas comunidades autónomas —o realidades nacionales— que están sorprendentemente bien representadas. Otras no. Asignatura pendiente que trato de resolver incluyendo al menos un álbum destacado de esos lares. Algo que, espero, vayamos ampliando en el futuro.


ANDALUCÍA
 
   

10 Para quienes aún viven (Exquirla, 2017)

9 Fuente y caudal (Paco de Lucía, 1973)

8 El fuego amigo (Sr. Chinarro, 2005)

7 Blues de la frontera (Pata Negra, 1988) 

 

   

6 Encuentros (El Lebrijano y la Orquesta Andalusí de Tánger, 1985)

5 El patio (Triana, 1975)

4 Una semana en el motor de un autobús (Los Planetas, 1998)

 

  

3 Veneno (Veneno, 1977)

2 Omega (Enrique Morente & Lagartija Nick, 1996)

 

1 La leyenda del tiempo (Camarón, 1979)

Desde una tierra apaleada, ninguneada y tomada a risa, este disco representa demasiado para cualquiera que se pare a escuchar, pero para un andaluz es simplemente su agua y su sustento. Una obra que no solo nos representa, sino que rebate todos los tópicos, tan injustos ellos, que nos endosan. Un trabajo que te hace sentirte orgulloso de tus orígenes. Retador, insolente, valiente, certero, poético, elevado y a la vez popular. En serio, guárdense su condescendencia. Tráguense su menosprecio. Ante esto toca callar y agachar la mirada.  Porque tras una primera escucha ya queda claro que estamos ante uno de los mejores álbumes de todos los tiempos y de todos los espacios posibles.

 

COMUNIDAD DE MADRID


    

10 Entre el cielo y el suelo (Mecano, 1986)

9 Las golondrinas, etcétera (Josele Santiago, 2004)

8 ¡Corre, corre! (Leño, 1982)

7 Cecilia 2 (Cecilia, 1973)

 

   

6 La vida mata (Los Enemigos, 1990)

5 Deseo carnal (Alaska y Dinarama, 1984)

4 Mujer y sentimento (Los Coyotes, 1985)

 

 

3 Señora azul (Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán, 1974) 

2 Heliotropo (Vainica Doble, 1973)

 

 

1 La canción de Juan Perro (Radio Futura, 1987)

 

Definir a qué suena Madrid siempre ha sido tarea fútil. Tierra de acogida, comunidad autónoma de adopción para miles de personas, su música bebe de demasiadas fuentes, sin contar con la eterna influencia anglosajona de marras. 

A pesar de esa variedad, siempre se ha colocado el big bang en una Movida ochentera que no por hiperbólica en loas deja de ser importante para el desarrollo del pop rock patrio. He aquí un ejemplo tardío, de cuando el movimiento empezaba a decaer. Un álbum postrero de una banda que empezó abanderando el movimiento para renegar pronto de él y acabar embadurnada de unas especias afrolatinas que ya están muy presentes en la que puede ser, con poca discusión, su obra maestra.

    

    CATALUNYA / PAÍS VALENCIÀ / ILLES BALEARS 

    

10 Enemigos de lo ajeno (El Último de la Fila, 1986)

9 No sólo de rumba vive el hombre (Albert Pla, 1992)

8 Dioptria (Pau Riba, 1978)

7 Échate un cantecito (Kiko Veneno, 1992) 

 

  

6 Peret (Peret, 1967)

5 El mal querer (Rosalía, 2018)

4 La Banda Trapera del Río (La Banda Trapera del Río, 1979) 

 


3 4.02.42 (Ovidi Montllor, 1980)

2 Qualsevol nit pot sortir el sol (Sisa, 1975)

 

1 Mediterráneo (Joan Manuel Serrat, 1971)

 

Los Països catalans se despliegan en mil colores, en su lengua o en la de todos, en la rumba, el rock y el folk. Y en una canción de autor que nos entrega una de las joyas más inmarchitables de la música popular en castellano. Sí, no hay contradicción. Sisa o Pau Riba nos deleitan en catalán, pero es Serrat el que se acaba imponiendo con esta lección de maestría en eso de engarzar verbos y adjetivos en la lengua de Cervantes. Sobre una música absolutamente inigualable, que no se me olvide mencionarlo.

 

 

EUSKADI / NAFARROA

 

   

10 In Bitter Pink (Los Bichos, 1991)

9 Armarios y camas (La Dama se Esconde, 1986)

8 Borreroak baditu milaka aurpegi (Negu Gorriak, 1993)

7 Habiak (Anari, 2000)

 

   

6 Moor Room (Cancer Moon, 1994)

5 Animalia lotsatuen putzua (Lisabö, 2011)

4 Anti todo (Eskorbuto, 1986)

 

  

3 Hallelujah! (La Buena Vida, 2001)

2 Un soplo en el corazón (Family, 1993)

 

 

1 Bat-Hiru (Mikel Laboa, 1974)

 

Euskal Herría suena a tierra y a lluvia, a rock fuerte y a tradición ancestral, pero también a pop melancólico y precioso. Y por encima de todos los géneros está el padre de todo, Mikel Laboa, el restaurador de una tradición al borde del precipicio, pero también el espoleador de nuevas tendencias, de nuevos barnices para que se mantenga viva mientras se proyecta hacia el futuro. No hay palabras para poner en valor la importancia del gigante donostiarra, si bien escuchar Bat-Hiru con el respeto y la adoración debidas es un buen comienzo para poner las cosas en su sitio.

 

 

ASTURIAS 

 

  

5 Manual de romería (Rodrigo Cuevas, 2023)

4 Sangrín (Pablo und Destruktion, 2014)

3 Ilegales (Ilegales, 1983)

 

 

2 Popemas (Nosoträsh, 2002)

  

1 Desaparezca aquí (Nacho Vegas, 2005)

 

Asturias es la mina, el mar, el monte, la lluvia y la romería. Es folk y herrumbre, pop y brisa marina. Y todos estos olores, toda esta humedad queda coronada por el que puede ser el artista más definitivo que hayan dado esas tierras en este siglo XXI. Si Jorge Ilegal puso algunas de las primeras piedras, Nacho Vegas ha sido el que ha construido el cancionero que a mí más me llega. Por profundidad, profusión y alcance. Algo que dejó en lo más alto con su tercer álbum en solitario después de foguearse en las mieles del noise con Eliminator Jr. y en las dinámicas más angulosas con Manta Ray. Desaparezca aquí es un monumento mortuorio imponente, pero también un álbum rebosante de vida y de experiencias. Una obra que por más que escucho no consigue cansarme. Porque seguramente no lo hará jamás.

 

 

GALICIA/GALIZA

  

5 Maleza (Bala, 2021)

4 Salve discordia (Triángulo de Amor Bizarro, 2016)

3 ¿Cuándo se come aquí? (Siniestro Total, 1982)

 

2 A Santa Compaña (Golpes Bajos, 1984)

 

 

1 oɹɹɐzıqɹoɯɐǝpolnƃuɐıɹʇ [triangulodeamorbizarro] (Triángulo de Amor Bizarro, 2020)

En cuanto a música, Galicia siempre ha sido sinónimo de insolencia, mala leche y locura absoluta. Al menos en el terreno del pop rock. También de rock crudo y coleante, que es lo que domina en esta selección coronada por el álbum negro de Triángulo de Amor Bizarro. Un auténtico de banquete para los mendigos de una época tan oscura como la portada. Esta banda sonora de la pandemia se nos presenta llena de electricidad borboteante y belleza desatada. Por cómo me llegó o por cómo se desenreda, para mí siempre va a ser uno de los mejores discos de su década en dura pugna con cualquier obra que venga del extranjero.

 

 

CASTILLA LA MANCHA

  

3 EXJP (Joaquín Pascual, 2018)

2 Tejido de felicidad (Chucho, 1999)

 

 

1 Hermanos carnales (Surfin' Bichos, 1992) 

Castilla la Mancha es mucho más que el secarral que nos pintan. También mucho más que estos tres ejemplos tramposos. Mi alcance no ha pasado de la familia de Surfin' Bichos, con Chucho, Mercromina, Fernando Alfaro y Joaquín Pascual como ejemplos de lo mejor que se cuece en esas tierras de Castilla. Una foto en primerísimo plano que requeriría de un gran angular para ser más justa, más variopinta y más certera, pero que de momento es lo que hay. 

El elegido para encabezar, eso sí, no es moco de pavo. Hermanos carnales, un mito más que un disco rock y poesía en su estado más crudo y visceral en un álbum doble que está entre lo mejor de nuestra historia en cualquier género. Un disco interminable y eterno en un estilo poco dado a profundidades, pero que cuando las alcanza, como aquí, no tiene parangón. 

 

ARAGÓN

1 El escarabajo más grande de Europa (El Niño Gusano, 1998)

  

CANARIAS

 


1 Plus Ultra (Pumuky, 2011)

 

EXTREMADURA

 

1 La ley innata (Extremoduro, 2008) 

 

LA RIOJA

 

1 Fruta y verdura (Espanto, 2016) 

 

 

 

REGIÓN DE MURCIA 

 

1 Tu hoguera está ardiendo (klaus&kinski, 2008)